No cabe duda de que la lactancia materna es la más adecuada y saludable para nuestros bebés. Sin embargo, debido a las obligaciones de nuestra vida, en ocasiones la vemos como algo complicado y difícil de darle continuidad en el tiempo. Esto ocurre por ejemplo cuando, tras agotar el período de baja maternal, si es que lo hemos disfrutado, tenemos que reincorporarnos al trabajo y éste es fuera de casa.
Muchas mujeres se plantean entonces abandonar la lactancia natural y pasar a la artificial, pero queda la posibilidad, algo más incómoda, de prolongar la lactancia materna. ¿Cómo? Extrayendo y almacenando la leche materna con antelación es una buena alternativa para poder alimentar fácilmente al bebé con leche materna en un biberón.
En este artículo, responderemos a las preguntas más frecuentes, desde «¿cuánto dura la leche materna en la nevera?» hasta «¿cómo se calienta después de almacenarla?», y te mostraremos todos los consejos que necesitas para comprender cómo almacenar la leche materna de forma segura.
¿Cómo almacenar correctamente la leche materna?
Cómo almacenar la leche materna de forma higiénica
Antes de ver las respuestas a tus preguntas, como «cuánto dura la leche materna», hay algunas cosas que debes tener en cuenta al extraer y almacenar la leche materna para no desperdiciarla. Estos son dos consejos importantes para almacenar la leche materna correctamente:
- La leche debe almacenarse de forma higiénica inmediatamente después de extraerla.
- Utiliza recipientes especialmente diseñados para almacenar la leche materna y lávalos bien antes de verter la leche.
Sigue leyendo para descubrir las respuestas a preguntas frecuentes como «¿cuánto tiempo dura la leche materna en la nevera?» y mucho más.
¿Cuánto tiempo se puede conservar la leche materna?
La leche materna tiene una vida útil muy larga siempre que se guarde en un recipiente hermético esterilizado, un biberón limpio o bolsas para leche materna equivalentes sin BPA inmediatamente después de extraerla y se refrigere a una temperatura constante. La duración depende del lugar donde se almacene.
Entonces, ¿cuánto tiempo se puede conservar la leche materna? Nuestras recomendaciones para el almacenamiento de leche materna son las siguientes:
- A temperatura ambiente: hasta 4 horas. La leche materna es segura a temperatura ambiente durante 4 - 6 horas (hasta 25 °C) sin que suponga ningún riesgo para el bebé. Sin embargo, si vives en un lugar caluroso o la habitación supera los 26 °C, es importante reducir ese tiempo. También conviene tener en cuenta que el tiempo empieza a contar desde el momento exacto de la extracción.
- Leche materna en el frigorífico: hasta 48 horas (almacenada en la parte posterior del frigorífico, no en la puerta). Puede refrigerarse (≤4 ° C) durante un máximo de 8 días.
- En el congelador: hasta 3 meses, siempre que se almacene en biberones completamente esterilizados. Puede congelarse durante un máximo de 12 meses para los recién nacidos a término (a -20 ° ± 2 ° C).
Consejo: Recuerda que la vida útil de la leche materna también depende de si se ha refrigerado de forma uniforme. Por tanto, no es posible dejar la leche reposar y luego enfriarla. Si planeas refrigerar o congelar la leche materna, debes hacerlo lo antes posible después de extraerla.
Tabla de conservación de la leche materna
Esta tabla resume los tiempos de conservación de la leche materna en diferentes condiciones:
| Lugar de Almacenamiento | Tiempo de Conservación |
|---|---|
| Temperatura ambiente (hasta 25°C) | 4-6 horas |
| Refrigerador (0-4°C) | Hasta 8 días |
| Congelador (puerta separada) | 3-4 meses |
| Congelador (-18 a -20°C) | Hasta 12 meses |
Cómo guardar la leche materna de forma segura
Ahora que ya sabes la respuesta a «cuánto dura la leche materna en la nevera», puede que al principio te parezca complicado, pero no te preocupes.
- Etiqueta los recipientes. Tanto si almacenas la leche materna en la nevera como en el congelador, añade una fecha de caducidad a las bolsas o recipientes y utiliza siempre primero la leche más antigua para evitar desperdicios.
- No tengas miedo de utilizar el mismo recipiente para almacenar la leche materna. Se pueden añadir pequeñas cantidades de leche extraída al mismo recipiente refrigerado, siempre que la leche añadida se haya enfriado previamente en la nevera. No se debe añadir leche a temperatura corporal a la leche que ya se ha enfriado.
- La leche materna debe conservarse en la parte más fría del frigorífico. Debes almacenar la leche materna en la parte posterior, en el estante situado encima del cajón para las verduras. La puerta del frigorífico, donde la temperatura es menos constante, no es adecuada.
Almacenamiento de leche materna para otra persona
Ahora ya sabes la respuesta a la pregunta «¿cuánto tiempo dura la leche materna en la nevera?», pero ¿qué pasa si no estás en casa? En ocasiones, es posible que necesites saber cómo almacenar la leche materna después de extraerla para poder llevártela contigo o dársela a otra persona. Esto es esencial si tienes pensado volver al trabajo después de la baja por maternidad. Para estas ocasiones, ten a mano una bolsa térmica para la conservación de leche materna.
¿Cuál es la temperatura ideal para la conservación de leche materna?
Hemos visto las respuestas a «cuánto dura la leche materna» y otras cuestiones, pero ¿qué se hace con la leche materna después de almacenarla en el congelador o en la nevera? A continuación, te ofrecemos algunos consejos que te ayudarán a preparar un biberón para tu bebé después del almacenamiento de leche materna:
- La leche materna debe calentarse a temperatura ambiente o corporal, aunque algunos bebés prefieren la leche ligeramente más fría.
- La forma más fácil y segura de calentar la leche es con un calentador de biberones. De esta forma, puedes descongelar la leche suavemente y/o calentarla de manera rápida y uniforme, lo que preserva la calidad de la leche.
- No se recomienda utilizar el microondas, ya que a menudo calienta la leche de forma irregular y puede destruir ingredientes importantes. Además, es posible que aparezcan puntos calientes que pueden quemar la boca de tu pequeño.
Consejo: Una vez descongelada, no se debe volver a congelar la leche materna. Si sobra leche después de la toma, hay que tirarla.
Si no tienes un calentador de biberones a mano, puedes calentar la leche en un recipiente con agua tibia. Comprueba la temperatura del contenido del biberón en tu piel antes de dárselo a tu pequeño.
Si has optado por darle el pecho a tu hijo, ¿tienes que dejar de hacerlo por volver al trabajo, por ir al gimnasio o por salir a cenar con tus amigas? Hoy en día, gracias a las diferentes opciones y tipos de sacaleches que existen, la conservación de la leche materna permite que tu bebé pueda seguir disfrutando de los beneficios de la lactancia materna.
Existen botes y bolsas estériles en el mercado que se adaptan a los distintos tipos de sacaleches, de forma que la leche llega a la bolsita o bote sin contacto con el exterior y sin necesidad de manipularla. Una vez extraída, cerramos el bote o la bolsa y la guardamos. Estos recipientes pueden ser de vidrio o plástico; su elección depende de tus preferencias y del sacaleches que tengas; si bien es cierto que el de vidrio, al ser menos poroso, es el idóneo.
Podemos optar por congelar la leche; si el congelador está dentro de la misma nevera, podrá ser consumida hasta 2 semanas después, y si el congelador es independiente de la nevera, es decir, en puertas separadas, la leche podrá consumirse transcurridos hasta 3 meses desde su extracción.
La leche congelada podemos descongelarla poniendo el recipiente que la contiene bajo un chorro de agua tibia, o en un recipiente con agua tibia, pero nunca debe hervir, ya que podría disminuir su valor nutricional.
La leche materna recién extraída ofrece mejores propiedades que la que se ha sometido al paso del tiempo. En la medida que puedas, trata de que no transcurra mucho tiempo entre la extracción y la toma del bebé, puesto que, de este modo, la leche habrá mantenido mejor sus propiedades antibacterianas, sus niveles de antioxidantes, vitaminas y grasa.
Seguramente notes en algún momento que la leche que te hayas extraído y almacenado siguiendo las pautas huele de forma extraña. No debes preocuparte, es normal. El olor no se puede eliminar, pero no tienes por qué desechar la leche, ya que no es perjudicial para el bebé.
La leche materna se puede descongelar en el frigorífico en unas 12 horas. Nunca descongeles la leche materna a temperatura ambiente.
Para calentar la leche, coloca el recipiente que contenga la leche materna extraída en un vaso, jarra o bol con agua tibia durante unos minutos hasta que se atempere. Remueve suavemente la leche antes de alimentar a tu bebé, puesto que ésta suele separarse en capas.
La leche materna es más nutritiva que la leche de fórmula. Así lo demuestran sus beneficios, recogidos en el siguiente artículo de nuestro blog: Lactancia materna: ¿sí o no?
Almacena la leche en pequeñas cantidades que sean suficientes para cada toma individual. Recomendamos hacerlo en dosis de 60 ml., puesto que, conforme el bebé vaya creciendo, necesitará 120 ml., 180 ml… Por ello, ¡60 ml.!
Comprueba que tus recipientes sean aptos para congelador, puesto que algunos biberones de cristal pueden romperse.
En cualquier caso, la continuación de la lactancia en estas circunstancias es algo personal, y tú decides.
Recuerda que la leche materna es el mejor alimento para tu bebé. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna como dieta exclusiva hasta los 6 meses del bebé.
