Con la décimotercera semana de embarazo, se inicia el cuarto mes de gestación y termina el primer trimestre. Esto significa que el bebé ha conseguido superar su primera etapa de desarrollo con éxito y ahora el riesgo de aborto es menor.
La mujer ya habrá pasado también por su primer control del embarazo y habrá podido ver a su futuro hijo en una ecografía.
¿Cómo está el feto?
Los órganos y estructuras principales del feto ya se han formado en la semana 13 de embarazo y, a partir de este momento, se desarrollarán y aumentaran de tamaño con gran rapidez.
En líneas generales, la medida del feto con 13 semanas es de unos 7-8 cm y su peso alcanza los 13-22 g.
El tamaño del feto en la semana 13 de gestación se suele comparar con el tamaño de una nectarina o un melocotón, aunque puede haber variaciones de un embarazo a otro.
El rostro del feto se parece más al de un bebé, aunque su cabeza sigue siendo grande: sus ojos ya están más juntos, su frente está elevada y abultada, las orejas también se han desplazado hacia delante, etc.
Desarrollo fetal en la semana 13 de embarazo
Además, de los cambios comentados anteriormente, también es posible apreciarse en el crecimiento fetal con 13 semanas los siguientes:
- Desarrollo del cerebro: los hemisferios cerebrales izquierdo y derecho comienzan a conectarse y las fibras motoras que controlan los movimientos maduran.
- Sistema hematológico: los glóbulos rojos encargados de transportar el oxígeno se forman en el hígado.
- Los genitales externos ya pueden distinguirse.
- Las asas intestinales se sitúan dentro de la cavidad abdominal, cuya pared está ya cerrada, y el cordón umbilical pasa a través del ombligo ya formado.
- Todos los huesos de la mano y las huellas digitales de sus dedos ya se han formado.
Aparte de todo esto, el feto se encuentra muy activo dentro del saco amniótico puesto que se mueve con libertad flotando en el líquido amniótico.
Es verdad que todavía no puedes llegar a notarlo ni percibir sus movimientos, pero en el medio acuoso está disfrutando de movimientos locos, unos 40 movimientos por hora, incluso dormido.
13 semanas de embarazo - Tercer mes - EMBARAZOYMAS
Cambios en la madre
El cambio más importante en la mujer con trece semanas de embarazo es el aumento de peso y el ensanchamiento del cuerpo.
El vientre puede verse más abultado en la semana 13 de gestación y, a partir de ahora, la mujer tendrá que comprarse ropa más holgada que no le apriete.
Otros síntomas y cambios en el cuerpo de la mujer con 13 semanas de gestación son los siguientes:
- Los pechos aumentan de volumen, las aureolas también se hacen más grandes y se oscurecen.
- Molestias y punzadas en la pelvis a causa del crecimiento del útero. Pueden haber tirones de los ligamentos encargados de unir el útero a la pared abdominal.
- Retención de líquidos, lo cual provoca hinchamiento de pies y tobillos.
- Molestias intestinales, ardor, acidez, gases y estreñimiento.
- Aparición de estrias.
- Dificultad para respirar, taponamiento de la nariz y sangrado de encías por el aumento del volumen sanguíneo.
El cansancio y las náuseas de las primeras semanas de embarazo desaparecen en este cuarto mes. La mujer se siente con más energía y es ahora cuando realmente empieza a disfrutar de la gestación.
En este momento es posible que se mezclen molestias. Pueden ser las producidas por el propio útero, como los “tirones” de los ligamentos que unen el útero a la pared abdominal.
El embarazo “enlentece” toda la musculatura lisa: los músculos que no controlamos y que hacen mover nuestro estómago, la vejiga, y por supuesto los intestinos.
Debido la hormona principal del embarazo, la progesterona, el tránsito intestinal -las horas que tarda la comida en pasar por nuestros intestinos para poder ser digerida- se alarga mucho, y esto puede facilitar digestiones más pesadas o más molestias producidas por gases.
También por el mismo motivo, si sufres estreñimiento habitualmente, puedes notar un empeoramiento durante el embarazo.
Para muchas mujeres comienza la mejor etapa del embarazo, ya que desaparecen las molestias de las primeras semanas y el peso de la tripa y del bebé aún no resultan molestos.
Es posible que notes punzadas o presión en la pelvis a causa del crecimiento del útero.
En el segundo trimestre muchas mujeres notan un aumento de su libido y recuperan las ganas de mantener relaciones sexuales.
Las hormonas del embarazo pueden causar la inflamación de las mucosas de la nariz.
El aumento de los estrógenos provoca que las membranas de las fosas nasales se hinchen, se obstruyan y se sequen, lo que causa congestión nasal y ronquidos al dormir.
Tabla resumen de medidas fetales
| Semana | Medida Aproximada |
|---|---|
| 5 | 2-3 mm |
| 6 | 5 mm |
| 7 | 7-17 mm |
| 8 | 18-25 mm |
| 9 | 25-35 mm |
| 10 | 35-45 mm |
| 11 | 40-60 mm |
| 12 | 60-80 mm |
| 13 | 6,5-8 cm |
Recomendaciones para la semana 13 de gestación
Las mujeres embarazadas deben cuidarse en todo momento para que el bebé pueda crecer sano y fuerte.
Un estilo de vida saludable también las ayudará a sentirse mejor y reducir los síntomas molestos durante el embarazo.
En cuanto a la alimentación, hay que tener en cuenta que las necesidades calóricas en el segundo trimestre de gestación oscilan entre las 2.100 y 2.500 calorías diarias, pero dependerá de la actividad física de mujer.
En cualquier caso, es importante ingerir una dieta sana y equilibrada que incluya mucha fibra para reducir el estreñimiento. Algunos de los alimentos aconsejados para la semana 13 de embarazo son las naranjas, las mandarinas, los kiwis, el brócoli, las espinacas, los huevos, las aves de corral, las nueces, etc.
Para combatir la retención de líquidos, la mujer tendrá que mantenerse activa, salir a pasear, reducir la sal en las comidas, no usar tacones altos ni pantalones muy ajustados, entre otras recomendaciones.
En general, es muy importante practicar algún deporte o hacer ejercicio físico de intensidad moderada durante el embarazo, ya que esto ayudará a fortalecer la musculatura para poder soportar el peso extra.
Es conveniente que practiques algún deporte de manera regular. Si no lo has hecho hasta ahora por miedo a un aborto espontáneo, ahora que este peligro ha pasado puede ser un buen momento. Elige actividades tranquilas de esfuerzo moderado, como andar, nadar, yoga o pilates para embarazadas.
El ejercicio regular te ayudará a controlar el peso y evitar molestias típicas en estas semanas como el dolor de espalda. Además, te ayudará a dormir mejor.
Por otra parte, puesto que las mujeres embarazadas son más propensas a sufrir caries, sería conveniente hacer una visita al dentista.
Tonifica la espalda con ejercicio moderado. Ten en cuenta que tu cuerpo va a cambiar el centro de gravedad considerablemente y la espalda es la que más va a sufrir junto con las caderas. Si está tonificada soportará mejor el peso y todos los cambios.
Después de 13 semanas de embarazo, de momentos de dudas, incertidumbres y tensión hasta pasar la semana 12, es momento de seguir dedicándote tiempo a ti, a cuidarte y a mimarte, y sobre todo también a formarte, a leer, mientras descansas.
Es importante estar documentada e informada sobre todo lo que está pasando en tu interior y lo que está por venir.
Todavía hay mucho tiempo para pensar y planificar cómo van a ser las cosas: quedan otras 27 o 29 semanas hasta que puedas sostener a tu bebé en los brazos.
Recuerda comunicarte con tu bebé poniendo la mano sobre tu vientre. Por el contrario, sin embargo, tú no podrás sentir todavía sus movimientos durante algunas semanas.
Todas estas influencias externas pueden generarte un desgaste, así que es muy positivo que ya te sientas mucho mejor y que los síntomas de las primeras semanas de embarazo hayan desaparecido en gran medida.
Por suerte, aliviar ambos síntomas es fácil. Una de las técnicas más útiles es la relajación: el siempre popular yoga o hacer ejercicios específicos para el embarazo pueden ayudarte en estos caso.
Si aún no estás convencida, cambia a productos de limpieza naturales y orgánicos (esto ayudará a tu bebé a largo plazo) o ponte en contacto con un instituto especializado en la investigación sobre el efecto de los productos químicos tóxicos en embriones.
Lo mismo aplica a los productos que se utilizan en el jardín, es mejor jugar sobre seguro que arrepentirse después: evitar los herbicidas químicos es siempre una decisión acertada, por ejemplo.
También suele darse alrededor de la semana 13 de embarazo una dilatación de las venas hemorroidales, que, sumado al estreñimiento provocado por el aumento de la presión de los vasos rectales, puede causar las incómodas hemorroides.
Para evitar esto en la medida de lo posible, intenta seguir una dieta rica en fibra.
Es probable que hasta antes de las 13 semanas de embarazo no hayas tenido que usar ropa premamá y quizás aún pase algún tiempo antes de hacer un nuevo agujero en el cinturón, pero puede ser una buena idea empezar a echar un vistazo a la moda de maternidad y tal vez ir de compras con una amiga.
Algo que ya deberías comprar son sujetadores cómodos con refuerzo, con tirantes ajustables si es posible. Dado que tus pechos siguen creciendo, no deberías llevar un sujetador que te apriete o se te clave. Quizás no quieras comprar todavía un sujetador propiamente de embarazo o de lactancia.
