En la semana 28 de embarazo, el feto se parece cada vez más a un recién nacido. El cerebro deja de tener una superficie lisa, y empiezan a aparecer surcos. La grasa bajo su piel empieza a redondear sus formas.
Desarrollo Fetal en la Semana 28
El sistema nervioso central se está desarrollando mucho en la semana 28 de gestación. El desarrollo del sistema nervioso central continúa y el peso del cerebro aumenta. La superficie del cerebro ya no es lisa sino que consta de surcos e indentaciones.
Se establecen patrones de sueño y actividad, que indican el desarrollo de su actividad cerebral. El feto ya es capaz de identificar la voz materna. Además sus ojos ya son sensibles a la luz, aunque la percepción de colores y formas solo se va a completar hasta después del nacimiento. Su sistema de termorregulación madura.
El acúmulo progresivo de grasa bajo la piel hace que, a estas alturas, el feto tenga un aspecto más redondeado. Gracias a la acumulación de grasa subcutánea la piel aparece más rosada y su cara se puede observar más redondeada, recordando cada vez más a un bebé.
En esta semana, se entra en el tercer y último trimestre del embarazo. El feto ya tiene cejas, pestañas y el cabello empieza a alargarse, haciéndose visible por ecografía en algunos casos. En estos momentos el feto ya empieza a abrir y cerrar los ojos, y sus ojos ya son sensibles a la presencia de luz.
En este momento los huesos están completamente desarrollados y tiene su forma bien definida, pero permanecen blandos y flexibles ya que el proceso de osificación, que es lo que les da su rigidez, aún está produciéndose. La piel comienza a tornarse rosa y lisa y está cubierta por el vérmix (sustancia blanquecina con función protectora) que continúa aumentando.
En estos momentos el diámetro de su cabeza todavía es mayor que el de su abdomen, por eso los niños prematuros suelen tener una cabeza desproporcionada en relación al resto del cuerpo. A partir de este momento, esta desproporción entre abdomen y cabeza empieza a revertirse lentamente hasta la semana 35, momento en el que el diámetro del abdomen es mayor que el de la cabeza.
En el aparto respiratorio, los alvéolos creados en etapas previas siguen su proceso de maduración incrementado la superficie de contacto con los capilares y por lo tanto aumentando la capacidad del pulmón para intercambiar oxígeno. El aparato respiratorio está prácticamente formado.
Los alvéolos están a punto de finalizar su proceso de maduración y la superficie de contacto con los capilares ha alcanzado prácticamente su extensión definitiva por lo que la capacidad del pulmón para intercambiar oxigeno ya es casi completa.
Por otra parte, el sistema urinario continúa trabajando sin descanso. El riñón del feto es capaz de realizar el filtrado de la sangre y eliminar el resultado a través de la orina que acaba formando parte del líquido amniótico. En estos momentos, el contenido de la orina es muy similar al líquido amniótico, sólo que un poco más concentrada, ya que la producción del líquido amniótico en este momentos se debe en su gran mayoría a la orina y en muy pequeña parte a las membranas de la cavidad amniótica. En estos momentos el feto produce alrededor de medio litro de orina al día.
A nivel de la cara ya están formados los párpados y las cejas, aunque aún faltan las pestañas y además, aún los párpados están fusionados por lo que el feto no puede abrir los ojos. Los labios se delimitan muy bien, y dentro de las encías se están empezando a formar los dientes.
El hígado empieza a funcionar hacia la semana 10 del embarazo. Pero su capacidad para metabolizar la bilirrubina y producir bilis (la encargada de digerir los alimentos) no comienza hasta un poco antes del nacimiento.
Además, los pulmones empiezan a generar una sustancia llamada surfactante, que será imprescindible para mantener los alvéolos pulmonares abiertos y que, una vez fuera del útero, pueda respirar por sí solo.
En estas semanas, es posible percibir como el feto tiene hipo. El hipo del feto es muy curioso, muy diferente al nuestro: tiene espasmos, pero no produce ruido porque no hay aire en sus pulmones. Precisamente los pulmones son el último órgano vital que se forma en el bebé.
En el útero materno no los usa, ya que obtiene el oxígeno de la placenta a través del cordón umbilical y también de lo que traga de la bolsa amniótica. Sin embargo, los pequeños músculos respiratorios se van preparando para cuando nazca, por lo que realiza el movimiento respiratorio subiendo y bajando el diafragma. Este movimiento la gestante lo puede notar como un movimiento regular que dura algunos segundos o minutos.
Tamaño y Peso del Feto en la Semana 28
Al final de la semana 28 de embarazo, el feto mide alrededor de 38 cm de longitud desde la cabeza a los pies. Su peso oscila en torno a unos 150 g de media. Si el peso del bebé se encuentra entre los 700 y los 1.230 gramos no hay de qué preocuparse, ya que se encuentra dentro de los valores considerados normales.
Para poder estimar el peso del feto se realizan una serie de medidas que incluyen la circunferencia y el diámetro de la cabeza, el diámetro del abdomen y la longitud del fémur. A partir de estas semanas se aprecia un crecimiento importante de algunos órganos vitales como pueden ser el cerebro, pues se desarrollan los pliegues y las cisuras correspondientes, según detalla el Dr. Baltà.
A nivel de parámetros biométricos, es decir, de medidas, según los datos de las tablas de crecimiento fetal, la altura del bebé puede situarse entre los 35 y los 38,5 centímetros.
En términos generales, un feto pesa 1.000 gramos en la semana 28, 2.000 gramos en la 32, y 2.500 gramos la semana 35.
Estimación del Peso Fetal
Es posible hacer una estimación aproximada de su peso. Para ello existen diferentes fórmulas, las más habituales tienen en cuenta la medida del diámetro biparietal (DBP), la circunferencia del abdomen (CA) y la longitud del fémur (LF). Se trata por tanto de una estimación. El margen de error puede llegar a ser de más menos del 15 al 20 por ciento.
Tabla de Peso Fetal Estimado
Peso fetal estimado a partir de la semana 20 de embarazo. P50 significa percentil 50 y equivale al peso medio para una determinada semana de embarazo. P10 y P90 son los percentiles 10 y 90, respectivamente. Tomado de Hadlock FP. "In utero analysis of fetal gowth: A sonographic wight standard.
Cambios en la Madre en la Semana 28
En la semana 28 la piel del abdomen sigue creciendo, llegando a producir picores. También es frecuente el insomnio, tanto por los cambios hormonales que se van produciendo a lo largo del embarazo como por los movimientos fetales, cada vez más presentes. Los sueños vívidos son frecuentes y pueden agravar el insomnio.
Ya habrás notado que empiezas a dormir mal debido a los movimientos fetales y a los cambios hormonales que se están produciendo en ti. Llegas a las 10 de la noche muy cansada y con sueño por lo que te duermes enseguida… Pero luego te despiertas a mitad de la noche totalmente despejada y esto te agobia.
El insomnio gestacional es frecuente en el tercer trimestre y a veces empieza incluso antes. Es debido a la alteración que existe en el embarazo en la liberación de algunas hormonas sexuales que controlan el sueño y la vigilia. Puedes tomarte antes de acostarte dos valerianas con una infusión relajante de tila o melisa. Procura no dormir boca arriba.
El útero ya sobrepasa el ombligo y es normal un aumento de peso de entre 5 y 6 kg. Es habitual sentir molestias a nivel del pubis y del abdomen debido al crecimiento del útero; también es frecuente el notar como la barriga se pone dura. Esto es debido a que el útero se contrae y relaja de forma habitual; esto es normal que pase de forma esporádica durante el día.
La distensión de la barriga puede sobrepasar el ombligo y situarse casi unos ocho centímetros por encima del hueso público. La distensión puede ser más intensa en la pared abdominal, lo que puede generar, según explica el experto, una sensación de pesadez a nivel lumbar, así como dolor localizado en la parte inferior de la espalda o incluso dolores ciáticos .
Es posible que la embarazada note las llamadas contracciones de Braxton Hicks. Aunque hay mujeres que no pasan por ello, estas contracciones (que reciben el nombre del primer médico en describirlas) son encogimientos del útero que empiezan a partir de la sexta semana del embarazo. Se trata de contracciones uterinas fisiológicas, que van preparando el útero para el momento del parto. Habitualmente la gestante las nota como un endurecimiento del abdomen, pero totalmente indoloro. En caso que sean muy regulares o dolorosas, sería recomendable consultar con un médico ya que la gestante podría estar de parto antes de tiempo.
Las molestias en la parte baja del abdomen pueden ir aumentando a medida que aumenta el volumen del abdomen. El incremento de presión que realizan el útero y del feto en la zona pélvica produce un enlentecimiento de la sangre a este nivel . Esto, acompañado del aumento del flujo de sangre a este nivel hace que en estos momento la embarazada empiece a notar la vulva más hinchada.
Los tobillos y muñecas pueden hincharse, sobre todo al final del día, debido a la compresión de las venas por el útero que dificultan el reflujo venoso y a los cambios hormonales del embarazo. Esto puede ocasionar gran pesadez de piernas e incluso hormigueo en pies y manos.
Es conveniente estirar las piernas cuando se está sentada y hacer movimientos con los pies hacia arriba y abajo o en círculo para favorecer el retorno venoso. Es recomendable caminar una hora al día a paso ligero y evitar permanecer muchas horas de pie sin moverse. Al acostarse, es aconsejable poner un cojín debajo de los pies. Meter los pies y las manos en agua fría con sal gorda puede hacer disminuir la hinchazón y la sensación de pesadez. Por último, es importante comer poca sal y beber al menos un litro y medio de agua al día. A veces, el hinchazón y la pesadez de piernas pueden ocasionar trastornos circulatorios y varices.
En esta etapa algunas mujeres pueden desarrollar inflamación de las encías y picor abdominal , por lo que si esto sucede es aconsejable acudir a la consulta del especialista.
Cuidados y Recomendaciones para la Semana 28
La semana 28 de gestación es la indicada para vacunarte de la gammaglobulina anti D, en el caso de que seas Rh negativo. La inyección es intramuscular y la ponen en el servicio de Hematología de tu hospital de referencia.
Muy importante: Esta misma vacuna, deben ponérsela a todas las madres Rh negativo tras las realización de pruebas diagnósticas invasivas como la biopsia corial, amniocentesis, funiculocentesis o fetoscopias.
Conoce tu factor RH: El factor RH está determinado por un antígeno presente en la superficie de nuestros glóbulos rojos. Si está en sangre, somos RH positivo, pero si no, somos RH negativo. Saber si somos uno u otro adquiere importancia en el embarazo, ya que es esencial que nuestro factor RH sea compatible con el de nuestro bebé.
Si tu RH es negativo, pero el de tu criatura es positivo, te pondrán una vacuna de gammaglobulina anti D vía intramuscular para evitar que se creen anticuerpos. Asimismo, si, tras el nacimiento de tu bebé, se comprueba que vuestros RHs son incompatibles, se te volverá a aplicar esta vacuna 48 horas después del parto para prevenir problemas (isoinmunizaciones) en embarazos posteriores.
Los ejercicios de la pelvis y del periné son especialmente beneficiosos en el embarazo. Ayudan a preparar tu cuerpo de cara al día del parto. Trabajando las articulaciones de la pelvis y los músculos del periné estos grupos musculares estarán más preparados para el momento en el que sea necesario realizar los pujos en la fase de expulsivo. Los ejercicios de Kegel son una herramienta eficaz para fortalecer y reforzar el suelo pélvico.
El suelo pélvico es el conjunto de músculos que sostiene toda la parte baja del abdomen y mantiene la correcta posición de vejiga, útero y recto. También cumple función de cierre, evitando la salida de fluidos como la orina, gases y heces al exterior. Si hay alguna parte del cuerpo de la mujer que se puede ver afectado durante el embarazo y parto, es sin duda, el suelo pélvico.
A partir de las 28 semanas de embarazo será adecuado informar a las mujeres de la administración de la vacuna de la tos ferina (Boostrix®), la administración de la gammaglobulina anti-D en mujeres con grupo sanguíneo con Rh negativo, la necesidad de acudir a las clases preparto y arrancar las conversaciones sobre las preferencias de cada pareja en relación al parto.
Es bueno insistir en lo importante que es hablarle y ponerle música. Hay estudios que demuestran que los bebés dentro del útero son capaces de identificar la voz materna y diferentes melodías, sobre todo si se repiten siempre las mismas.
En el caso de que se hayan prescrito, se recomienda seguir la toma de suplementos vitamínicos orientados a mejorar la calidad nutricional y garantizar el aporte necesario para el desarrollo fetal correcto.
El aumento de volumen que se produce tanto por el aumento de peso como por la retención de líquidos puede provocar que aparezcan estrías en la piel, sobre todo en el abdomen, los muslos, las caderas y los pechos. Es muy importante prevenir su aparición, porque una vez establecidas es muy difícil que desaparezcan.
Siempre debemos protegernos del sol, da igual si estamos o no embarazadas. Esto no significa que debas esconderte del sol (de hecho, es una gran fuente de vitamina D y un antidepresivo natural), sino solamente que, al hacerlo, tienes que usar protector solar. La aparición del cloasma o de manchas oscuras en la piel del rostro es común durante el embarazo. A pesar de que a veces pueden resultar antiestéticas, son benignas. Son comunes en el segundo y tercer trimestre, debido al crecimiento del útero.
Es importante recordar, que en estas semanas a veces cuesta localizar el latido cardiaco debido a los movimientos del feto y a las diferentes posturas que éste adopta.
Estamos en la recta final del embarazo, así que, en el caso de sentirse un poco más cansada de lo habitual, conviene llevar una vida más tranquila disminuyendo en la medida de tus necesidades el nivel de actividad diaria (trabajo, tareas domésticas, ejercicio…).
Durante esta etapa la idea es que la embarazada mantenga una vida sana y enérgica. La recomendación de prudencia con los alimentos crudos se mantiene y se aconseja congelarlos durante 48 a 72 horas y su cocinado posterior.
Caminar y nadar son las actividades más aconsejables para esta etapa del embarazo. En el caso de que la madre sufra edematización de los miembros inferiores o un drenaje linfático deficitario, es aconsejable poner las piernas en alto . En el caso de que lo aconseje el médico, algunas mujeres pueden beneficiarse de un masaje de drenaje linfático practicado por un fisioterapeuta especializado.
En cuanto a la energía y el estado de ánimo, como en anteriores semanas conviven los sentimientos de ilusión con la ansiedad ante la posibilidad de que puedan surgir problemas durante el embarazo, como sangrados o pérdidas sanguíneas. Estos suelen generar un gran estrés , que ha des ser controlado y orientado por los profesionales, según explica el Dr. Baltà. A partir de estas semanas es importante atender a todo lo que está sucediendo dentro, de modo que la madre ha de estar pendiente de sus movimientos , de las horas en la que está más activo y de lo que puede o no activarle más.
Si en un periodo de 24 horas los movimientos fetales dejan de ser frecuentes es aconsejable consultar al médico.
