Todos los años, la retransmisión de las Campanadas da mucho que hablar, especialmente este año que planteaba la rivalidad entre La1 y Antena 3. Finalmente, David Broncano y LalaChus ganaron en audiencias y arrebataron el liderazgo a Cristina Pedroche y Alberto Chicote.
Más allá del carácter gamberro y desenfadado de la pareja de La1 que, por primera vez, saludó desde el balcón a sus rivales, hay un gesto de la humorista que ha generado mucha controversia.
En un momento dado de la transmisión LalaChus le pidió a Broncano que le acercara un objeto de la mesita que tenían al lado. Era una estampita del Sagrado Corazón de Jesús, solo que la figura no era la de él sino la de la vaquilla de El Grand Prix, programa lleno de nostalgia que, precisamente, esta navidad ha tenido un especial.
"Yo siempre llevo encima mi estampita de la vaquilla de El Grand Prix", decía la cómica mientras la mostraba. "Todos hemos crecido viendo El Grand Prix y lo importante que es la televisión y en este caso la televisión pública porque ha hecho que toda la familia esté unida viendo la televisión. Tú y yo estamos hechos de cachitos de tele", añadía.
Imagen del Sagrado Corazón de Jesús.
Reacciones y Denuncias
Este gesto ha sido altamente comentado en redes sociales donde muchos han mostrado lo ofendidos que se han sentido por lo que consideran un insulto a sus creencias. Y la bola ha ido creciendo y han llegado las demandas, primero las de Hazte Oír y Abogados cristianos que consideran que la pareja ha cometido un delito contra los sentimientos religiosos del art. 525 del Código Penal.
Y ahí no ha quedado la cosa porque el presidente de la Conferencia Episcopal y Arzobispo de Valladolid, Monseñor Luis Argüello, también se ha pronunciado: "Me entristece que, con la coartada de la libertad de expresión y los excesos de las fiestas, TVE haga burla del símbolo del Corazón tan querido por todos los católicos".
Monseñor Luis Argüello, Presidente de la Conferencia Episcopal Española.
M. R. ''Este incidente es una muestra más de la creciente tendencia a trivializar y menospreciar las convicciones religiosas de los cristianos, algo que nunca debería ser normalizado. La estampita no es lo que más les molesta, pero necesitaban un clavo ardiendo al que cogerse.
La denuncia de estas entidades ha generado un gran revuelo tanto en redes sociales como en distintos medios de comunicación, por lo que las primeras reacciones no se han hecho esperar. Uno de los primeros en pronunciarse era Jordi Évole.
“Hazte Oír” denuncia esto por presunto delito contra los sentimientos religiosos. Por lo visto estamos frente a una “blasfemia” que requiere de una contundencia que jamás merecieron los miles de niños abusados por sacerdotes en todo el mundo.
En el programa Ni que fuéramos, Kiko Matamoros preguntó a un católico que criticaba a LalaChus: “Cuando ves en las redes sociales que a Leo Messi le llaman El Mesías o ponen Dios con sus iniciales, ¿te ofende también o ya no te ofende eso? O cuando ponen la estampa del Sagrado Corazón con la cabeza de Leo Messi, ¿eso te ofende?”.
El invitado comentó que “Cuando a Messi le dicen Dios no es algo que esté hecho para ofender”. Kiko volvió a preguntar, “¿Tú crees que LalaChus quería ofenderos?”.
El ofendido insistió: “El sacar una imagen del Sagrado Corazón de Jesús y que, en lugar de aparecer la imagen del Cristo, aparezca una vaquilla, para los católicos es una falta de respeto”, “¿tú crees que una presentadora que está dando las Campanadas en la Puerta del Sol, crees que procede que saque una imagen del Sagrado Corazón de Jesús con la imagen de una vaquilla? ¿Procede delante de toda España?”.
Kiko respondió: “Se ofende quien quiere, si no hay un ánimo ofensivo, sino simplemente hacer una broma… entiendo que haya gente que tenga la piel muy fina y eso le pueda molestar. Pero, ¿no os molesta más que en casos de pederastia, estas organizaciones ultraderechistas no se manifiesten públicamente contra lo que sucede en el seno de la Iglesia y sí por esta idiotez?”.
José Manuel defendió que “Precisamente el Papa Francisco lo que hace es sacar a la luz esos temas”.
Kiko concluyó: “Cuando la institución tapa esos casos y se echa arena encima y no hay organizaciones que se manifiesten, ni se defiendan los derechos de los más vulnerables como son los niños… ¿eso no? Eso sí, para utilizar un hecho absolutamente anecdótico para hacer de eso un arma política, para eso sí están los primeros. Sin duda, un tema que va a traer cola y que estamos convencidos de que la próxima semana tendrá su respuesta en La Revuelta.
David Broncano y Lalachus durante la transmisión de las Campanadas.
Análisis y Reflexiones
Los análisis en torno a las campanadas, especialmente centrados en David Broncano en TVE y Cristina Pedroche en Antena 3, reflejan una polarización que parece trascender lo televisivo. Cada uno simboliza estilos predecibles: Pedroche, con su habitual espectáculo mediático en torno a su vestido,en este caso de leche materna y su caducidad,y Broncano, como novedad humorística renovando el antiguo timo de la estampita, en una cadena que busca renovarse.
La cuestión no es quién lo hace mejor, sino cómo se han convertido en pretextos para divisiones que van más allá del entretenimiento. Al final, es absurdo analizar las campanadas como si fueran un fenómeno sociológico profundo. Son 15 minutos de transición al año nuevo, cuyo propósito debería ser celebrar y unir. En un 2025 lleno de retos, los vestidos polémicos y los estilos humorísticos deberían ocupar el lugar que les corresponde: entretenimiento fugaz.
Las Campanadas de TVE del pasado 31 de diciembre no han dejado de dar que hablar. La controversia comenzó con los presentadores y se intensificó con el gesto de Lala Chus, quien quiso conectar con el público joven creando su propio amuleto de la suerte. Este fusionaba el Sagrado Corazón de Jesús con María Fernanda, la icónica vaquilla de Grand Prix.
La organización Hazte Oír ha presentado una denuncia contra la humorista, David Broncano y el presidente de RTVE, José Pablo López. Basaron su acción legal en el artículo 525 del Código Penal.
El portavoz de Hazte Oír, Miguel Tomás, se pronunció al respecto en los medios. “Esto es un ejemplo más del desprecio hacia las creencias cristianas. No se puede normalizar este tipo de conductas”, afirmó.
También señaló que una cadena pública como TVE no debería emitir contenidos que ofendan a millones de españoles. Este episodio ha reabierto el debate sobre los límites entre la libertad de expresión y el respeto a las creencias religiosas.
Para algunos, el acto de Lala Chus fue una simple muestra de humor. Para otros, traspasó una línea que no debería cruzarse, especialmente en una cadena pública como TVE.
Mientras la denuncia sigue su curso, el incidente se ha convertido en un tema central en redes sociales y programas de debate. Hay opiniones dividas entre quienes defienden el gesto como broma divertida y quienes lo consideran una falta de respeto o un gesto innecesario.
David Broncano y Lalachus se han convertido en los grandes protagonistas de la actualidad.
Y como escribe Alfonso Ussía:«En la cadena de televisión que pagamos todos los contribuyentes, con amplia mayoría de creyentes, un ser de muy complicada descripción se mofó de una estampa del Sagrado Corazón. Sustituyó la imagen de Cristo por la de una vaca, como si la gente estuviera pendiente de averiguar sus parentescos. Se trató de una ofensa a millones de espectadores. Su valentía no le permitió la heroicidad de mofarse de Alá y Mahoma su profeta, porque sabe que los musulmanes no se andan con chiquitas con ese tipo de bromas.
