Debilidad y Diarrea en Corderos Recién Nacidos: Causas, Tratamiento y Prevención

La supervivencia de los corderos en los primeros meses de vida representa un desafío constante para ganaderos y veterinarios. Las enfermedades que afectan a los corderos jóvenes a menudo están interrelacionadas, por lo que es crucial criar corderos sanos e inmunológicamente competentes para asegurar su desarrollo y potencial productivo.

Una de las enfermedades más comunes en ovinos y caprinos a temprana edad es la diarrea en corderos y cabritos, que a menudo conduce a la muerte o al debilitamiento de la flora intestinal. Es frecuente que esta enfermedad se presente en la primera semana de vida, debido principalmente a infecciones y parásitos en el intestino.

Causas de la Diarrea en Corderos

La diarrea no es una enfermedad en sí, sino un síndrome producido por una combinación de factores, siendo el más importante el manejo de la explotación y la toma de medidas preventivas. Entre las causas comunes se encuentran:

  • Empachos de leche.
  • Virus digestivos.
  • Bacterias (E. coli, Clostridium, Salmonella, Campylobacter).
  • Parásitos intestinales (Criptosporidios y Coccidios).

Es importante resaltar que algunos agentes infecciosos como E. coli son habituales en la flora intestinal, pero ante un síndrome diarreico pueden provocar una alteración grave de la salud del animal.

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Apariencia de las Heces y Síntomas

La apariencia de las heces y los síntomas varían según la causa. En general, se puede observar:

  • Deposiciones líquidas/pastosas con diferente color y consistencia.
  • Zona perianal y cuartos traseros manchados por las heces.
  • Apatía y somnolencia.
  • Deshidratación: Piel y mucosas resecas.
  • Alteraciones en el pelaje.
  • Timpanismo.
  • Dolor abdominal.

El color y la apariencia de la diarrea pueden indicar el patógeno involucrado:

  • Diarrea amarilla: Común en las primeras semanas de vida, causada por E. coli, y se caracteriza por una rápida deshidratación.
  • Diarrea blanca: Heces blancas, parecidas a escayola fresca, asociada a la disentería del cordero, causada por Clostridium.
  • Diarrea gris: Consistencia pastosa y olor agrio, causada por parasitosis por coccidios.
  • Diarrea roja: Consecuencia de una posible enterotoxemia hemorrágica, común en animales muy jóvenes, causada por la bacteria Clostridium.
  • Diarrea verde: Infección parasitaria por Cryptosporidium, transmitida a través de comidas o aguas contaminadas.
  • Diarrea muy líquida y maloliente: Causada por Salmonella, menos común debido a las medidas de bioseguridad actuales.

Criptosporidiosis: Una Causa Común

La criptosporidiosis es la principal causa de diarrea en corderos y cabritos de menos de un mes de vida y ocasiona elevadas pérdidas económicas. El género Cryptosporidium incluye alrededor de 30 especies. Cryptosporidium parvum es la especie que se detecta con mayor frecuencia asociada al síndrome diarreico neonatal.

En animales destetados y adultos predominan las especies C. andersoni, C. ryanae.Las especies hospedadoras son numerosas e incluyen al ser humano y a un amplio espectro de mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces. Sin embargo, los principales reservorios de C. parvum son los rumiantes.

Cryptosporidium parvum parasita principalmente al intestino delgado (yeyuno e íleon). En infecciones graves, la infección se extiende al intestino grueso. En los rumiantes neonatos el principal signo clínico es la diarrea, que está asociada a la eliminación de un elevado número de ooquistes en las heces.

La diarrea se produce como consecuencia de la invasión de los enterocitos por los esporozoítos que se liberan en la luz intestinal tras la ruptura de la pared del ooquiste. La tasa de morbilidad suele ser elevada y la tasa de mortalidad baja. Los signos clínicos aparecen durante la primera semana de vida.

La diarrea suele durar entre 3 y 5 días en los casos leves y hasta dos semanas en los casos más graves. La enfermedad es más grave cuando hay coinfecciones con otros patógenos, también implicados en el síndrome diarreico neonatal, como los rotavirus, coronavirus, *E. coli* enterotoxigénico.

Diagnóstico de Criptosporidiosis

El diagnóstico clínico-epidemiológico es presuntivo y ayuda a determinar la gravedad del proceso.

  • Recogida de muestras y envío al laboratorio: Heces del recto de 5-10% de los animales afectados lo más pronto posible desde el comienzo de la diarrea. En caso de realizar un diagnóstico post mortem se recogerá contenido de yeyuno e íleon.
  • Técnicas de diagnóstico empleadas: Todas las pruebas empleadas se basan en la detección de ooquistes. Lo más sencillo y económico es realizar una extensión fecal y tinción por los métodos de Heine o Ziehl-Neelsen. Además existen pruebas inmunológicas comerciales. Una es la prueba ELISA sándwich directo para la detección de los cuatro agentes implicados en el síndrome diarreico neonatal.

Tratamiento y Control de la Diarrea

La instauración de un tratamiento temprano y un buen manejo puede llevar a la recuperación de aproximadamente la mitad de los animales afectados. Esta terapia es muy laboriosa y muchos ganaderos no pueden dedicar tanto tiempo y esfuerzo a un único ternero.

Ante un brote de criptosporidiosis, el objetivo sería eliminar la infección de los animales enfermos, eliminar los ooquistes del ambiente y establecer medidas preventivas. Sin embargo, no existen fármacos curativos totalmente eficaces y las medidas higiénicas no eliminan totalmente los ooquistes de las explotaciones ni evitan la infección.

La rehidratación debe ser inmediata tras la aparición de la diarrea (antes de las 24 h), oral o endovenosa (cuando la deshidratación es superior al 8%, el animal está decúbito lateral, semi-comatoso y con los ojos hundidos), con glucosa o dextrosa y alcalinizantes (acetato o propionato mejor que bicarbonato) y sales minerales.

Algunos tratamientos farmacológicos incluyen:

  • Lactato de halofuginona (0,1 mg/kg durante 7 días): Reduce la eliminación de ooquistes y la diarrea. Efecto no consistente.
  • Sulfato de paromomicina (35.000 UI/kg durante 7 días): Reduce la eliminación de ooquistes y la diarrea. No es uniformemente eficaz.
  • Decoquinato (2 mg/kg, dos veces al día durante 21 días): Reduce la eliminación de ooquistes y la diarrea. Reduce la elevación periparto en oveja y cabra. Licencia para usar en bovino y ovino solo frente a las coccidiosis. Efecto no consistente.

Además, es crucial la limpieza y desinfección de suelos, paredes, comederos, bebederos y nodrizas.

Prevención de la Diarrea en Corderos y Cabritos

La mejor política de bioseguridad es la prevención, que pasa por la eliminación de los agentes que pueden causar la enfermedad, mediante estrictos protocolos de higienización y desinfección.

Pautas a seguir:

  • Higienización de la zona de estabulación: Las zonas de estabulación y las instalaciones destinadas a partos deben estar limpias y desinfectadas. Las instalaciones deben reunir las características adecuadas para el bienestar de los animales, como una buena ventilación y espacio suficiente.
  • Desinfección de las instalaciones: Aplicar un desinfectante de amplio espectro para completar un programa de desinfección e higiene riguroso. Para evitar la transmisión de diarreas asociadas a aguas contaminadas, se pueden usar productos para la higienización del agua de consumo y superficies de contacto con la misma.
  • Atención a las camas: Una cama sucia y húmeda es un foco de posibles infecciones. Debemos renovarla a menudo y mantenerla seca, también debe ser abundante y resultar confortable para el animal.

La alimentación de la oveja, principalmente en el último periodo de gestación influye enormemente en el sistema inmunológico del cordero. La ingesta del calostro se lleva a cabo las primeras horas de vida, siendo recomendable que la primera toma se dé en las dos primeras horas tras el parto.

El Complejo Respiratorio Ovino (CRO) y la Coccidiosis

En un cebadero, el complejo respiratorio ovino (CRO) y la coccidiosis destacan como las enfermedades más prevalentes. El CRO involucra bacterias como Mannheimia haemolytica, Pasteurella multocida, Bibersteinia trehalosi y Mycoplasmas, responsables de la mayoría de las infecciones respiratorias en corderos.

La coccidiosis, causada por parásitos del género Eimeria, afecta a los corderos a partir de las cuatro semanas de edad, causando diarreas hemorrágicas o leves que retrasan el crecimiento y deterioran el aspecto del pelo.

Para limitar el impacto de la coccidiosis, se recomienda tratar a los animales una vez infectados, pero antes de que se produzca el daño intestinal (periodo de prepatencia de la coccidiosis). Para evitar la posible interferencia del coccidios es necesario evaluar su presencia junto a los calendarios de vacunación en las granjas.

Vacunación y Desparasitación

Las infecciones parasitarias en el momento de la vacunación dan lugar a peores resultados de inmunización, por lo que controlando las infecciones parasitarias será posible alcanzar una mejor respuesta inmune. Una mayor conciencia de las interacciones parásito-vacuna, puede ayudarnos a la hora de administrar las vacunas de manera más efectiva y en el diseño de los planes vacunales en las granjas.

Para limitar el impacto de la coccidiosis, se recomienda tratar a los animales una vez infectados, pero antes de que se produzca el daño intestinal (periodo de prepatencia de la coccidiosis). Para evitar la posible interferencia del coccidios es necesario evaluar su presencia junto a los calendarios de vacunación en las granjas.

Otras Enfermedades Comunes

  • Muerte Súbita por Clostridium Perfringens Tipo D: Afecta a los mejores corderos, causando parálisis ruminal y liberación de toxina έ.
  • Necrosis Cerebro-Cortical: Enfermedad nerviosa por déficit de Tiamina (Vitamina B1) debido a alteraciones en la fermentación ruminal.
  • Artritis: Infecciones de las articulaciones que causan inflamación, dolor y cojeras.
  • Queratoconjuntivitis Infecciosa: Infección de la conjuntiva y la córnea, con inflamación y secreción mucosa.
  • Ectima Contagioso o “Boquera”: Enfermedad viral que provoca lesiones costrosas en los bordes mucocutáneos de la boca, párpados y cara.

Es crucial el manejo adecuado de los corderos, tanto desde el punto de vista de nutrición como de prevención de enfermedades y situaciones causantes de estrés. A los terneros enfermos se les debe prestar una atención especial, ya que estarán más débiles y, en muchos casos, pueden desarrollar anorexia.

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