La Avenida de la Constitución en Paterna, Valencia, es una vía emblemática que alberga tanto historia como modernidad. A lo largo de los años, ha sido testigo de importantes acontecimientos y transformaciones que han moldeado la identidad de esta ciudad.
Monumentos y Lugares de Interés
Uno de los monumentos más destacados situados cerca de la Avenida de la Constitución es el monumento a Dolores la Petenera. Este monumento, creado por el artista alcalaíno Jesús Cuesta Arana en 1982, representa a la cantaora y bailaora Dolores la Petenera, natural de Paterna. En su tiempo, a mediados del siglo XIX, fue una artista famosa que dio origen al palo del cante que lleva su nombre, cante por peteneras, modalidad de cante ésta que Pastora Pavón, "Niña de los Peines", a principios del siglo XX elevó a su máximo nivel, dotándolo de fuerza y poderío. Inicialmente, este monumento se ubicaba en la zona central de la Plaza de la Constitución.
Otro punto de interés es la Torreta de los Cuatro Vientos. Esta construcción forma parte de las obras emprendidas por el filántropo gaditano D. La obra de la Torreta forma parte del proyecto de traída de aguas desde la zona de los Charcones, rica en manantiales y muy cercana, hasta la población. El proyecto consistía en que a través de unas canalizaciones y con ayuda de una potente bomba se llevase el agua, que existía en abundancia en dichos manantiales, hasta un depósito; la Torreta, situada en un lugar estratégico (actualmente Plaza del Mirador) y con una altura tal que ésta pudiera llegar sin problemas a los diferentes puntos establecidos en la población para su abastecimiento.
El PAREDÓN del horror en Paterna (Valencia) | España
Servicios y Comercio Local
La Avenida de la Constitución y sus alrededores ofrecen una amplia gama de servicios y comercios. En la Calle de la Purísima, una calle comercial cercana, se han realizado trabajos de pintura en las fachadas de varios locales, mejorando su aspecto y atrayendo a más clientes.
Además, la presencia de la Clínica Dental Dr. Gutiérrez en la Avinguda del Primer de Maig, cerca de la Avenida de la Constitución, subraya la importancia de los servicios de salud en la zona.
Desafíos y Preocupaciones Vecinales
A pesar de su importancia, la Avenida de la Constitución y sus alrededores también enfrentan desafíos. La peatonalización de la calle Mayor, una vía cercana, ha generado controversia entre los vecinos. Desde la Asociación Veïnal Barri Centre de Paterna, lamentamos profundamente que el alcalde Sagredo utilice declaraciones grandilocuentes ("la ciudad más segura de España") mientras ignora (o incluso agrava) los problemas reales de nuestros vecinos.
Los vecinos expresan preocupaciones sobre el acceso a sus domicilios, la disponibilidad de aparcamiento y el impacto en el comercio local.
Algunas de las preocupaciones planteadas por los vecinos incluyen:
- Dificultad para acceder a las viviendas para descargar compras o artículos voluminosos.
- Limitaciones para el transporte público y servicios esenciales.
- Inconvenientes para personas mayores y con movilidad reducida.
- Escasez de plazas de aparcamiento cercanas.
Los vecinos también solicitan mayor información sobre el funcionamiento de la peatonalización y la creación de zonas de carga y descarga. La participación ciudadana es fundamental para el buen funcionamiento de un municipio y en esta ocasión se nos ha ignorado completamente. Los vecinos de la calle mayor (entre ellos mi madre de 80 años) están aturdidos y encerrados como "ratones".
Eventos y Movilizaciones
Recientemente, ha habido movilizaciones en Paterna para visibilizar y reconocer el trabajo de cuidados realizado por las mujeres. El propósito de estos dos días de movilización es lograr la visibilización y el reconocimiento del trabajo de cuidados realizado por las mujeres. Es esencial que el tiempo dedicado a estas tareas, así como a otros trabajos como el campo, textil, y la limpieza, entre otros, sea reconocido en las pensiones.
Las organizadoras de este encuentro estatal denuncian la marcada brecha de género en las pensiones que afecta a las mujeres, y reclaman cambios fundamentales para poner fin a esta discriminación, que condena a la pobreza a decenas de miles de mujeres, especialmente a las de edad avanzada.
Tabla Resumen de Puntos Clave
| Punto Clave | Descripción |
|---|---|
| Monumento a Dolores la Petenera | Representación de la famosa cantaora y bailaora de Paterna. |
| Torreta de los Cuatro Vientos | Parte del antiguo sistema de abastecimiento de agua de la ciudad. |
| Clínica Dental Dr. Gutiérrez | Clínica dental comprometida con la salud bucodental en Paterna. |
| Peatonalización de la Calle Mayor | Proyecto que ha generado controversia y preocupaciones entre los vecinos. |
| Movilizaciones por la igualdad de género | Eventos para visibilizar el trabajo de cuidados realizado por las mujeres. |
El Caso de Cafés Valiente en Paterna
La valenciana familia Giménez ha vendido la mayoría del capital de Cafés Valiente al grupo cafetero asturiano El Gallego. De esta manera El Gallego se ha hecho cargo de la gestión de la empresa, según explicó a este diario el nuevo director general, procedente de la empresa adquiriente, Carlos Manuel Rodríguez.
Rodríguez explicó que la pretensión de El Gallego es mantener tanto la fabricación como el empleo, la marca y el equipo directivo de Cafés Valiente. Su sede seguirá en Valencia y no habrá fusión con la asturiana. La empresa valenciana, fundada en 1955, es propietaria de unas instalaciones de 4.000 metros cuadrados en el polígono Fuente del Jarro de Paterna, donde emplea a 67 trabajadores.
El año pasado facturó 15,7 millones de euros, un 7% más, de los que el 72% se destinó a hoteles y restauración, mientras que el 28% restante se vendió en tiendas y supermercados. Por su parte, El Gallego fue fundada hace 77 años en Argentina, aunque inició sus actividades en Asturias a finales de los años treinta del pasado siglo, y es propiedad de la familia Rodríguez, con una relación con los Giménez que se remonta a hace 40 años y que se sustancia en la participación conjunta en varias empresas desde hace diez.
Bar Cádiz: Un Legado Gastronómico en Medina
El Bar Cádiz, que este año cumple cincuenta años desde que lo cogiera su familia, tiene que mantener su encanto de bar de pueblo. Situado en la plaza de España, en el mismo centro de Medina es, a la vez, lugar de culto gastronómico para muchos visitantes, como La Duquesa o El Duque, los otros dos valladares de la cocina de Medina, pero, de la misma forma, sigue siendo el centro de reunión de la localidad.
“Aquí viene desde el agricultor que se toma una copa de brandy para empezar el día, hasta el de la oficina que se toma un bollo de pan por la mañana, el alcalde que baja a tomar café, el extranjero que se come dos tapas en la terraza o el que viene a probar nuestras perdices o nuestro conejo de campo. Todo es compatible y ahí está la clave. No podemos perder de vista nuestros orígenes, ni dar la espalda a los nuevos tiempos”. Son palabras de Antonio Valiente Borrego, el gerente del Bar Cádiz.
Hace dos años decidió que el bar Cádiz volvía a los platos blancos, a los de toda la vida, redondos, fuera los cuadrados y, eso sí, más grandes que los de loza que se utilizaban en las ventas hace poco más de 10 años. “Un inglés que estuvo aquí comiendo me dijo la decoración de un plato es lo que lleva dentro y eso hay que resaltarlo.
La historia comenzó en 1948. Manuel Valiente Castro volvía de la mili. Tenía poco más de 20 años. Antes había trabajado en la hostelería y en el mismo bar Cádiz. No se sabe muy bien del año de su fundación, aunque ya existía en la primera década del siglo XX. Cuando Manuel lo cogió lo tenía otra familia emblemática de la hostelería, Los Lucero, los que hoy en día tienen el mítico bar de Cádiz.
El establecimiento era entonces el típico local con una barra a la que los lugareños acudían a tomarse una copa o el anís de por las mañanas. Manuel Valiente seguía la estela de los gallegos que venían Cádiz a montar negocios y que tras graduarse de la mili aspiraban a negocio propio. El hizo lo mismo a pesar de ser de Medina y le ayudó su madre Eloisa Castro Astorga. De sus manos saldrían los primeros guisos que se pusieron en el bar. Cosas sencillas: una carne guisada en adobo, una carne mechá y unos pajaritos que le traían a Manuel.
Poco a poco se fueron añadiendo a la carta especialidades. En los años 60 se incorpora también a la cocina Marina Borrego Torres, la esposa de Manuel y madre del actual propietario Antonio Valiente Borrego.
La perdiz roja, la más apreciada por su carne, está ahora en plena temporada de caza en la zona de Medina. Es una de las especialidades del bar Cádiz. La preparan en escabeche, en unas salsa de vino fino de Jerez y almendras bautizada con el nombre de doctor Thebussen y con propuestas más modernas como un paté o una salsa de chocolate.
De todos modos las recetas de más éxito, como las que se elaboran con cola de toro, con conejo y pollo de campo o con venado, tienen ya más de tres décadas y se mantienen intactas como las dejaron Eloisa Castro Astorga y Marina Borrego Torres, la abuela y la madre del actual propietario, Antonio Valiente Borrego.
Antonio señala que la idea de su padre era crear una fiesta importante en el Verano que atrajera gente a Medina al igual que ocurria en otras poblaciones con las sardinadas o la fiesta de la parpuja en Chiclana. La primera edición, que tuvo lugar en una zona acotada del parque de El Caminillo, trajo hasta Medina a Antonio Machín que actuó una noche ante la expectación de los meinatos y visitantes.
La entrada incluía un singular “catering” para los asistentes. Cada uno recibía un plato de conejo en salsa, un bollo de pan, media botella de fino Barberá de Chiclana y un alfajor de Medina como postre. Luego baile, aunque uno de los asistentes habituales a aquellas convocatorias, pastelero en la actualidad, señala que “los deos los llebavamos un poquito pringosos porque lo suyo era comerse el conejo a pellizcos, sin tenedor.
Antonio destaca las condiciones en que se hacían entonces las cosas: “Lo de catering de hoy en día, no existía. El Bar Cádiz era el que daba practicamente todos los convites de boda de el pueblo. Antonio Valiente se confiesa un enamorado de los vinos de Jerez. Los utiliza en muchos de los guisos de la casa, como hacía su madre. Por entonces Antonio empezaba sus primeros pinitos en la hostelería. Ayudaba a sus padres a fregar los platos y cuando había bulla pues atendía la barra o echaba una mano en la cocina.
Antonio ha decidido reforzar la labor gastronómica del bar Cádiz. Ha reformado los comedores. En el Bar Cádiz el pan que se sirve es de telera. Lo compran en Paquirri, una panadería situada justo al lado y los picos son también del pueblo. La utilización de este pan anuncia las características de este restaurante que cumplió, en el pasado mes de abril, 50 años de vida. Es también la cocina “en salsa” en la que se meten rabos de toro, perdices, venados y otras especialidades de caza.
Así Javier Costilla Moguel, de 29 años y cocinero del Bar Cádiz, sigue desarrollando las recetas que le enseñaron a hacer la madre y la abuela de Antonio Valiente. No es cocinero de escuela. El cocinero Javier Costilla Moguell con una de sus creaciones.
Javier borda guisos como el rabo de toro, una fórmula que se cuida como una joya en el bar. Se utiliza “siempre que haya existencias”, rabo de toro de verdad que le traen fresco al bar desde Madrid. Luego todo se consigue con una cocción larga en una salsa muy sencilla: cebolla, pimiento verde, aceite de oliva, un chorreón de vino fino de Jerez y un “majao” de pan frito, ajo y almendras.
Metrovalencia y la Visibilidad de las Mujeres
Tras casi ocho meses, la línea 1 de Metrovalencia recupera este viernes su servicio desde València Sud, en Paiporta, donde están los talleres de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), anegados por su proximidad al barranco del Poyo, hasta Castelló, en la Ribera Alta. Los viajeros podrán circular desde Paiporta, Picanya, Torrent… hasta L’Alcúdia, Montortal o Alberic y en todo ese trayecto no encontrarán los viajeros ni una parada a la que de nombre una mujer.
La ausencia de mujeres con gestas destacables en su haber, que las hay, brilla por su ausencia en el mapa de paradas y apeaderos de Metrovalencia. De hecho, hasta hace poco, solo constaban tres: Santa Rita, en la parada de la línea 2 inmediatamente después de la de Paterna viajando desde València, y ubicada en la urbanización del mismo nombre; Santa Gemma, cuyo nombre acompañaba al de la parada bautizada como “Parc Científic UV” y Eugenia Viñes, junto a la playa.
Hasta el cambio de nombres en 2022 solo tres mujeres daban nombre a estacione: Santa Rita, Santa Gemma y Eugenia Viñes. A la segunda santa, también italiana, que daba nombre a la estación de la línea 4 en Burjassot le añadieron hace 14 años lo de “Parc Científic UV” por su ubicación entre facultades de ciencias en un cambio que Metrovalencia justificó entonces para “mejorar la identificación ciudadana”.
En mayo de 2022 otra vez FGV modificó el nombre de 21 estaciones y, con ello, Santa Gemma y Eugenia Viñes desaparecieron del mapa: Santa Gemma-Parc Científic UV pasó a ser Parc Científic a secas y Eugenia Viñes se convirtió en Platja Malva-rosa. Ni rastro de la benefactora del Cabanyal.
Lo más llamativo de todo es que hasta 2022 Eugenia Viñes era la única mujer valenciana en esta corta lista de referentes que alumbraban las estaciones, nombre que aún titula una calle en su barrio, el Cabanyal. Es la única valenciana que, por su trabajo y contribución a la mejora de la sociedad valenciana, tenía un reconocimiento público en la red de Metrovalencia, aunque en este caso con una parada de las líneas 4 y 6 del tranvía que ahora ya ha perdido.
Hija del distrito Marítimo, frecuentado estos días por cientos de turistas y locales que van a la playa, Viñes fue la promotora del asilo de Nuestra Señora del Carmen, actual centro sociosanitario Nuestra Señora del Carmen, ubicado frente al mar en el número 156 de la calle que lleva el nombre de su fundadora, quien se quedó viuda y al no tener sucesión dedicó todos sus recursos a actividades caritativas. Viñes es la única valenciana que, por su trabajo y contribución, tuvo un reconocimiento en la red de Metrovalencia.
El centro fue inaugurado en 1919 en honor a la patrona de los marineros porque Viñes le tenía gran devoción. Cuenta el centro en su descripción que el primer objetivo de Viñes fue el de crear un centro para niñas huérfanas pobres, pero fue una hermana hospitalaria, sor María Delfina, que viajaba frecuentemente a València a postular a beneficio del asilo de Les Corts de Barcelona quien le sugirió cambiar los planes. Así fue como lo orientó para atender a niñas con problemas óseos derivados de la poliomielitis; hoy en día es una residencia de ancianos y centro de recuperación de daño cerebral.
Pero, a pesar de la gesta, Viñes perdió la parada. Y, con ella, se redujo al mínimo la corta lista de féminas, dando nombre a las estaciones de metro en Valencia. Ahora, como Santa Rita están Sant Joan, en la línea 4; y Sant Ramon, en la línea 1 y antes de llegar a Picassent desde València. Es la única.
El resto de nombres propios son varones ampliamente reconocidos por sus aportaciones a la sociedad y que su nombre titule una estación u otra se debe tanto a su ubicación geográfica como a su importancia histórica. Son los escritores Vicent Andrés Estellés, que da nombre a una estación de la línea 4 desde 1999, la que se ubica en la avenida de su mismo nombre junto al campus de Burjassot, su localidad natal; o Àngel Guimerà, estación intercambiador de las líneas 1, 2, 3, 5 y 9 que se localiza junto a la vía que homenajea al dramaturgo catalán que triunfó en València.
