Beneficios de la Lactancia Materna: Un Impulso para la Salud Infantil y Materna

La lactancia materna es una de las formas más eficaces de asegurar la salud y supervivencia de los niños, como afirma la Dra. Raquel Quintana, especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital HLA San Carlos de Denia.

El principal objetivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna es sensibilizar a la sociedad sobre los beneficios de la lactancia materna y la importancia de proteger, promover y apoyar esta práctica. En conclusión, la Semana Mundial de la Lactancia Materna es una oportunidad para reforzar nuestro compromiso con la salud infantil y el bienestar de las madres.

Al promover y apoyar la lactancia materna, estamos invirtiendo en un futuro más saludable para las próximas generaciones.

Infografía de la Organización Mundial de la Salud sobre los beneficios de la lactancia materna.

Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud

Cabe destacar que la Organización Mundial de la Salud recomienda a todas las madres lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida y complementada con otros alimentos durante dos años o más.

La Organización Mundial de la Salud recomienda un mínimo de dos años de lactancia materna para todos los bebés: durante los seis primeros meses, lactancia materna exclusiva y, después, acompañando la introducción de los alimentos.

A pesar de estas recomendaciones y de los numerosos beneficios, las tasas de lactancia materna están por debajo de las metas globales. Diversos factores contribuyen a esto, incluyendo entre otros la falta de apoyo en el lugar de trabajo y la falta de información y recursos para las madres.

Beneficios Inigualables para el Bebé

La leche materna proporciona todos los nutrientes necesarios para el desarrollo saludable del bebé, contiene anticuerpos que ayudan a proteger contra enfermedades comunes de la infancia y promueve un vínculo emocional fuerte entre la madre y el hijo contribuyendo al bienestar emocional del bebé.

Para los bebés, la leche materna significa menos enfermedades infecciosas, gastroenteritis, neumonía… así como una disminución del riesgo de obesidad infantil, diabetes tipo 1 y tipo 2, leucemia y el síndrome de muerte súbita del lactante.

En comparación con los niños alimentados con leche de fórmula, los bebés amamantados con leche materna se enfrentan a un riesgo más bajo de enfermedades infecciosas en el primer año de vida. Estas diferencias pueden explicarse por los factores de inmunidad innata (anticuerpos IgA) que tiene la leche materna y que ofrecen protección contra la infección.

La lactancia materna se asocia con un mejor rendimiento y desarrollo cognitivo, y también con una incidencia y gravedad más bajas de la diarrea, otitis media e infecciones respiratorias.

La doctora Imma Pablos, del equipo de pediatría territorial del Alt Penedès lo dice bien claro: «Ya hace un tiempo que se está intentando cambiar la mentalidad de los medios y de toda la sociedad. La lactancia materna o natural no conlleva ningún beneficio ni nutricional ni de ningún tipo a nadie porque es lo que es normal en nuestra especie. El problema es que las leches de fórmula conllevan un riesgo para la salud de todos (del bebé en primer lugar, pero también para la madre, para la sociedad y para el medio ambiente).

Lo más bonito que he oído últimamente −de una psiquiatra infantil y perinatal que también tiene una web: Ibone Olza− es que la lactancia es el sistema del que nos dota la naturaleza para proteger nuestra especie, no solo nutritivamente, sino en la generación del vínculo y el apego, que sería lo que hace que los progenitores cuidemos de nuestras crías por encima de nuestra vida.

Beneficios de la leche materna

Ventajas para la Madre

Para las madres, el hecho de amamantar se asocia con una disminución de la incidencia de cáncer de mama premenopáusico, cáncer de ovario, y menos peso gestacional retenido, diabetes de tipo 2, infarto de miocardio y síndrome metabólico.

La decisión de amamantar o alimentar con fórmula es una decisión muy personal. Para muchas mujeres, la decisión de amamantar o alimentar con fórmula se basa en su nivel de comodidad, estilo de vida y las consideraciones médicas específicas que puedan tener. Para las madres que no pueden amamantar o que deciden no hacerlo, la fórmula infantil no es la única alternativa. Y aunque sí hay algunas mujeres que realmente no pueden amamantar, muchas de las que lo piensan, sí pueden. Hay centros con asesores en lactancia que dan apoyo a las madres que lo necesiten.

Componentes Inmunológicos de la Leche Materna

La leche es un fluido cambiante formado por lípidos, proteínas, minerales y moléculas inmunes.

La leche materna modifica su composición en función de la edad del bebé, el momento del día, la dieta materna o el grado de plenitud de la glándula mamaria. Estudios recientes apuntan que existe una relación dinámica entre el estado de salud del niño y la composición de la leche de la madre, ya que, incluso, aumenta la producción de anticuerpos ante una infección activa del lactante.

Los estudios analizados muestran que la leche materna tiene gran cantidad de componentes inmunológicos que aumentan ante las necesidades del bebé. También ofrece beneficios físicos y psicológicos para la madre y el niño y supone, igualmente, un ahorro económico al disminuir los ingresos hospitalarios de los bebés, puesto que disminuye su morbilidad.

Los bebés alimentados con leche materna tienen menos probabilidades de padecer enfermedades gastrointestinales, respiratorias, alérgicas o asma, y también previene la obesidad infantil. Además, la LM tiene efectos beneficiosos para la madre, pues disminuye el riesgo de padecer cáncer de mama, enfermedades cardiovasculares y el síndrome metabólico.

Se deben aumentar las tasas de lactancia materna exclusiva, al menos hasta los 6 meses de vida.

Tabla Resumen de Beneficios

Beneficios para el Bebé Beneficios para la Madre
Menor riesgo de enfermedades infecciosas Disminución de la incidencia de cáncer de mama premenopáusico
Mejor desarrollo cognitivo Menor riesgo de cáncer de ovario
Disminución del riesgo de obesidad infantil y diabetes Menos peso gestacional retenido
Protección contra diarrea, otitis media e infecciones respiratorias Disminución del riesgo de diabetes tipo 2, infarto de miocardio y síndrome metabólico

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