En el mundo de la agricultura, saber cuándo sembrar tus cultivos es clave para asegurar una buena cosecha. La patata es uno de los cultivos más versátiles y populares. Llegó a España como curiosidad botánica desde América del Sur y tardó en convertirse en ese alimento principal, rico en fécula, vitaminas y minerales, hoy presente en todas las mesas.
En este artículo, nos adentramos en el fascinante mundo de la Solanum tuberosum, comúnmente conocida como la planta de patata. Con este artículo aprenderás mucho sobre uno de los tubérculos más populares de todos. Puede que conozcas ya su sabor y versatilidad, pues la vemos en ensaladas, asados y una deliciosa tortilla de huevos.
En este artículo, te guiaremos a través de los pasos esenciales para cultivar patatas en macetas, desde la elección de la variedad adecuada hasta la cosecha final. Os queremos ayudar a que tengáis una cosecha de patatas ideal para consumir durante todo el año en casa.
Cómo cultivar papa en casa con poco espacio//cultivo desde la siembra hasta la cosecha
Siembra de Patatas: Aspectos Clave
Para los principiantes en la elaboración de hortalizas en los huertos urbanos o tradicionales, aquí tenéis una guía rápida para enseñaros cómo sembrar las patatas en el huerto.
Vamos a conocer cómo sembrar patatas, las características del suelo necesario, los nutrientes que necesita y todos los cuidados que debemos tener para que la siembra sea exitosa.
Antes de aventurarte a sembrar patatas, es importante considerar varios factores que pueden influir significativamente en el éxito de tu cultivo.
¿Cuándo se plantan las patatas?
La siembra de patatas se hace de forma más o menos universal, por lo general se lleva a cabo al inicio de la primavera, alrededor de marzo o abril. Acertar con la fecha marca la diferencia entre un cultivo de patatas exitoso y uno no tan bueno, o directamente un fracaso. Sin embargo, depende en gran medida del clima y de las condiciones edafológicas de la zona. En algunas regiones geográficas con inviernos suaves y sin heladas se puede hacer la siembras a finales de invierno, adelantando así la cosecha, incluso, hay también quienes las siembran a finales de verano.
En algunas regiones ya se pueden plantar en febrero, aunque marzo es el mes ideal, con el día de San José como punto de partida.
Para sembrar patatas existen dos temporadas ideales. La primera es desde enero, hasta abril, en ese tiempo se pueden sembrar siempre y cuando las temperaturas no lleguen a bajar de los 2º C y la tierra se encuentre a unos 10º C. La otra temporada ideal es durante el mes de agosto y los primeros quince días de septiembre. Son lo más recomendable si tu huerto está en áreas templadas.
Las fechas dependerán si te encuentras en el Hemisferio Norte o Hemisferio Sur. Te dejamos algunos datos que son útiles al momento de planificar la siembra de patatas:
- En el momento de sembrar patatas, la temperatura del suelo deberá ser superior a 15 °C para que el brote pueda desarrollarse y emerger.
- La patata es muy sensible a las heladas.
- La formación de tubérculos comienza entre los 30 y 60 días después de la siembra, según la precocidad de la variedad.
- La patata de siembra requiere temperaturas frescas durante el proceso de formación de los tubérculos, entre 15 °C y 25 °C.
En zonas de clima suave, se pueden realizar varias plantaciones al año. En cambio, en lugares de clima más extremo, solo se podrá hacer una durante los meses más benignos.
Generalmente, el momento óptimo es cuando el suelo alcanza al menos 8°C, lo que suele ocurrir entre marzo y abril en zonas templadas.
Para aquellos que viven en climas más fríos, se recomienda la siembra de patatas a fines de la primavera o principios del verano. Por otro lado, aquellos en áreas más cálidas pueden comenzar a fines de febrero o marzo, pero asegúrate de que el suelo sea trabajable y no esté demasiado húmedo, ya que un exceso de humedad puede resultar en pudrición.
Cuando decidas en qué mes sembrar, ten en cuenta que diferentes variedades de patata tienen necesidades y tiempos de maduración diversos. Asegúrate de leer las instrucciones proporcionadas por el proveedor de semillas o consultar recursos de jardinería para conocer el momento más adecuado para una variedad en particular.
Preparación del Suelo
Lo primero que necesitaréis hacer es preparar la tierra del huerto. El suelo ideal para las patatas debe ser ligero, bien drenado y rico en materia orgánica. La preparación adecuada del suelo y la fertilización son críticas para su desarrollo.
El tipo de suelo óptimo para cultivar patatas es el franco o franco-arenoso, nivelado y sin terrones. También es importante que sea un suelo aireado y con un buen drenaje. Una textura de tierra ligera favorece el desarrollo óptimo del tubérculo.
El suelo ideal para las patatas debe ser ligero, bien drenado y rico en materia orgánica. La rotación de cultivos es vital para evitar enfermedades y mantener la salud del suelo.
Las patatas necesitan un riego regular, especialmente durante la floración y formación de los tubérculos. El cultivo de la patata necesita agua pero debéis tener cuidado no os excedáis con los riegos. Es es muy negativo el exceso de humedad mientras está brotando el tubérculo y desde la floración a la maduración de las nuevas patatas.
Las patatas necesitan suelos bien drenados y ricos en nutrientes.
Las patatas prefieren temperaturas frescas del suelo entre 10 y 21 grados Celsius para una emergencia óptima. Antes de la siembra, es aconsejable labrar el suelo a una profundidad de 15 a 20 centímetros y asegurarse de que esté bien drenado.
Tal cual hemos indicado para la siembra con la propia patata. Se puede hacer en grandes zonas de tierra o en espacios pequeños, pero debe estar suelta.
Las filas de distancia deben ser de 60 a 70 centímetros.
Recuerda que los tubérculos necesitan una buena cantidad de espacio bajo tierra para desarrollarse. Se recomienda enriquecer el suelo con estiércol el mismo día de plantar patata.
Uno de los abonos más utilizados para incorporar fósforo al cultivo de la patata es el ácido fosfórico y sulfato amónico.
Si vais a plantar un huerto en casa podréis realizar la siembra de la patata en un macetero de gran volumen.
Siembra Paso a Paso
Si el calibre de las patatas de siembra son grandes podréis cortarlas en dos o tres trozos. Es importante que al realizar el corte dejéis al menos un par de brotes por trozo.
Otro modo de plantar la patata si utilizáis el riego por goteo es, hacer una pequeña zanja en la que quepan los trozos de patata de siembra y posteriormente taparlos haciendo y pequeño caballón.
Podréis espolvorear un poco de sulfato de hierro en la zanja para evitar que las patatas sean barrenadas por algún insecto del suelo.
Tapar las patatas con la tierra mezclada con estiércol o humus de lombriz.
Hacer unos pequeños caballones al tapar la patata de siembra.
Puedes utilizar semillas patatas normales, aunque si las compras en tiendas especializadas obtendrás mejores resultados. Una vez tengas las semillas listas, corta cada una en 2 o 3 trozos en función de su tamaño. Así optimizas la producción llegando a obtener varias plantas de cada patata. Puedes cortarlas unos días antes de sembrarlas para que los cortes cierren, y es aconsejable dejar que los brotes se lleguen a desarrollar un poco antes de sembrarlas.
Hazlo a unos 20 o 25 cm de profundidad, dejando una distancia de 35 cm entre cada una en la línea. Si estás utilizando maceteros, coloca solo una semilla por cada uno, ya que cuando se desarrolle lo ocupará por completo a menos que sea realmente grande. Si estás plantando en huerto y usas varias líneas o surcos, deja unos 70 cm entre ellos.
Hacer una pequeña zanja de unos 7 centímetros de profundidad y 25 centímetros de ancha, después inundarla con agua un par de veces. Cuando se filtre el agua de la zanja colocar los trozos de patatas con una distancia de 25 centímetros.
Si se tratan de patatas grandes, es posible hacer cortes y dejar algunos brotes.
Puede ser de unos 7 centímetros de profundidad y 25 de ancho. Una vez lista, llenarla de agua varias veces y cuando se filtre, poner las patatas con su correspondiente distancia.
Se recomienda entre los 70 y 80 centímetros. Pero recuerda que debes taparlas y es ideal hacerlo con algo de estiércol.
Una vez cosechadas, se puede conservar con polvo anti-germinado y no se pican.
Guía Rápida para Sembrar Patatas en un Tiesto
- El recipiente: Escoge un tiesto de al menos 30 centímetros de alto por 30 de diámetro, o utiliza una bolsa de sustrato universal o de cultivo dejándola de 50 centímetros de alto. Asegúrate de que el agua sobrante del riego cuente con un orificio de salida, ya que las patatas son muy sensibles a la podredumbre.
- La plantación: Llena el recipiente hasta la mitad con un sustrato rico y suelto y entierra una o dos patatas con los brotes (deben tener entre 4 y 5 centímetros) hacia arriba, en agujeros de unos 8 centímetros de profundidad.
- El emplazamiento: Coloca la maceta o la bolsa en un rincón de la terraza fresco y abierto, donde reciba luz, factor clave para que la planta vegete bien y puedan surgir los tubérculos. Es importante que esté al resguardo de las heladas tardías, a las que la especie es muy sensible. Las temperaturas ideales para el cultivo de la patata oscilan entre los 13 y los 20 grados.
- La brotada: Las primeras hojas se dejarán ver pronto. Si se prevén heladas, tápalas con paja o una campana transparente, o lleva la maceta a cubierto; si se trata de un huerto, cubre las hileras con túneles de plástico.
- El riego: Al principio no riegues, siempre que el sustrato tenga humedad. Cuando ya asomen los brotes empieza a suministrarle agua de forma moderada. El sustrato debe estar húmedo, no empapado.
- La cosecha: Cuando se haya cumplido el tiempo preciso según la variedad de patata, vacía la maceta o la bolsa y recoge los tubérculos.
Cuidados Básicos Durante el Crecimiento
Cuidar adecuadamente tus patatas durante su crecimiento es esencial para garantizar una cosecha abundante y de calidad.
Uno de los principales enemigos de sembrar las patatas son las hierbas extrañas, comúnmente llamadas malas hierbas, que son las que aparecen de forma espontánea y no deseada en torno a nuestras plantas. Es importante que mantengas la tierra de tus patatas limpia de estas hierbas, sobre todo durante las 6 u 8 primeras semanas.
Las patatas agradecen también la presencia de potasio en el suelo, que puede añadirse en forma de fertilizante granulado, o enterrando en el suelo hojas de albahaca o saúco.
Respecto al riego de la patata, esta precisa de humedad, pero no de encharcamiento. Se debe regar lo suficiente para no dejar que el suelo llegue a estar seco en exceso. Para esto, el riego por goteo es una muy buena opción.
Además, el cultivo de patatas exige de un aporcado. Esto consiste en cubrir con tierra la base de la planta conforme los tubérculos empiezan a crecer, evitando así que queden expuestos en la superficie. De no hacerse, el cultivo de la patata se verdearán, volviéndose tóxicas para el consumo.
Vigila la aparición de plagas comunes como el escarabajo de la patata y la polilla de la patata, así como enfermedades como el tizón tardío.
Las plagas más comunes de la patata son la mosca blanca, pulgón, escarabajo de la patata y oídio.
Como detalle final, es bueno apuntar que el tubérculo de patata es un cultivo que extrae una gran cantidad de nutrientes del suelo, por lo que, aunque nunca se aconseja sembrar dos temporadas seguidas de la misma planta en el mismo suelo, con este cultivo resulta particularmente poco recomendable repetir su siembra en la misma tierra.
¿Cuándo Cosechar las Patatas?
Las patatas están listas para cosechar cuando las plantas comienzan a marchitarse y amarillear, lo que ocurre normalmente entre 90 y 120 días después de la siembra.
Hay un indicador importante para saber cuándo cosechar tu cultivo de patatas, y es en el momento en que las hojas estén más amarillas después de la floración.
Las patatas tardan entre 90 y 180 días en madurar lo suficiente para poder ser consumidas.
Cuando la planta de la patata esté empezando a amarillear o a secarse, es cuando la patata está lista para su recogida.
Para saberlo, es necesario conocer que clasificación tiene según su ciclo de cultivo:
- Patatas tempranas o precoces: Su ciclo de cultivo es de 90 días, son las patatas que se siembra en agosto y principios de septiembre. Por tanto, sólo se recomienda cultivar con un clima templado. Son patatas pequeñas muy recomendables para cocer, la variedad más utilizada es Vivaldi.
- Semitemprana: Su ciclo de cultivo es de 90 a 120 días. Se cosechan entre abril y junio cuando los tubérculos aún no han terminado de formarse del todo. Por este motivo, se les conoce también como "patatas nuevas".
- Semitardías o media estación: Su ciclo de cultivo es de 120 días a 150 días, se cosechan entre junio y septiembre. Este tipo de patatas tienen buena conservación.
- Tardías: Su ciclo de cultivo es de 150 a 200 días. Se cosechan entre septiembre y enero cuando la planta está prácticamente seca y son las mejores para conservar.
Para realizar la cosecha, hazlo en un día soleado y utiliza una horca una cosechadora de patatas manual para no dañar los tubérculos y levantar la tierra, ubicándola a un lado de la hilera.
La patata nueva, también llamada patata temprana, se recoge antes de que se complete su período de maduración. Es por ello que es más frágil y tienen un mayor contenido en agua que las patatas tardías por lo que el plazo de conservación es más corto.
La patata vieja, también llamada patata tardía, se recoge hasta 12 meses después de su punto perfecto de maduración. Cabe destacar que la patata tardía tiene un alto contenido en almidón.
Las patatas tempranas se pueden empezar a cosechar a partir de los 3 meses de su plantación (esto es por decir una media, hay muchos factores que intervienen en el periodo de desarrollo). Un truco que se suele utilizar para saber cuándo recoger las patatas consiste en desenterrar un tubérculo y si la piel no se desprende al agarrarla con los dedos es el momento de cosechar, si por el contrario la piel se desprende podemos aguantar unos días más. Como norma general a la hora de cosechar las patatas podemos decir que cuando las plantas han empezado a sacar flores, ya que la planta tiene suficiente energía para producir tubérculos y ya habrá patatas formadas. A partir de esta norma en las patatas de siembras tempranas no se espera a que echen la flor y en las patatas de siembra tardía se puede esperar a que la planta presente síntomas de desecación, esto hará ganar más peso a las patatas.
Cuando recojáis las patatas conservarlas con polvo anti-germinado, para que no se piquen.
Variedades de Patatas de Verano
Las patatas de verano son básicamente las patatas que se plantan en primavera y se recogen antes de acabar el verano. Estas variedades suelen madurar más rápido que las de otoño o invierno.
Algunas de las variedades más populares incluyen la Red Pontiac, Yukon Gold y la Kennebec, cada una con características propias en cuanto a sabor, textura y ciclo de crecimiento.
Las patatas de verano generalmente tienen un período de crecimiento más rápido. Estas patatas prefieren temperaturas moderadas. El clima ideal para su crecimiento tiene temperaturas diurnas de unos 18-24°C y nocturnas que no caigan por debajo de los 7°C.
Las patatas de verano son excelentes para una variedad de usos culinarios, desde cocidas y asadas hasta en ensaladas de patata.
El Ciclo de Vida de la Patata
El ciclo de vida de la patata incluye germinación, crecimiento, floración y maduración. Sembrar en el momento adecuado es crucial ya que la temperatura y el clima afectan a cada una de estas etapas.
El ciclo fenológico (o ciclo vital) del cultivo de la patata se divide en 5 fases. Desde la emergencia o brotación, hasta la fase de maduración y la cosecha. La duración del ciclo fenológico está determinada por la variedad y las condiciones agroclimáticas de cada una de las regiones productivas.
Existen variedades de ciclo largo, en la que la maduración del tubérculo tarda en alcanzarse más de 150 días (sería el caso de variedades como NICOLA o LUCERA).
Gracias a alteraciones bioquímicas, los brotes comienzan a estimularse en el momento de ser enterrados, hasta romper la corteza del suelo y emerger lentamente en forma de tallos. Esta emergencia suele producirse a los 20 o 30 días de haberse realizado la plantación. En esta fase también se inicia el desarrollo de las raíces.
En esta primera fase es muy importante controlar la aparición de hierbas y/o malezas que puedan dificultar el optimo desarrollo del cultivo. También hay que prestar atención a la aparición de problemas sanitarios como la pudrición seca (Fusarium spp), pudriciones blandas (Pectobacterium spp), rizoctoniasis (Rhizoctonia solani), pudrición rosada de la patata (Phytophthora erythroseptica), y virus y nematodos en general.
En esta segunda fase en el cultivo de la patata, tras la emergencia de la planta, comienza el proceso de fotosíntesis para el desarrollo aéreo de la planta. Es decir, comienza la formación de tallos, ramas y hojas. Tras la emergencia, cuando las plantas alcancen unos 10-15 centímetros, es muy recomendable llevar a cabo un aporcado para favorecer que los estolones se conviertan en raíces en lugar de en tallos.
En esta tercera etapa, la planta continua con su crecimiento vegetativo en su parte aérea. Las puntas de los estolones comienzan a ensancharse bajo tierra aproximadamente a los 30-60 días de cultivo (dependiendo de la duración del ciclo de maduración de la variedad elegida). Este ensanchamiento de las puntas de los estolones es el inicio de la creación de los tubérculos. De modo que en esta fase hay que prestar mucha atención al riego. Se trata de una fase de alta exigencia hídrica.
En esta fase florecen las plantas (flores rojas, blancas, rosadas, púrpuras o azules) y los tubérculos, gracias a la energía que la planta acumula durante el día, se ensanchan durante la noche por la acumulación de agua, nutrientes y carbohidratos. Existen variedades de patatas que no florecen.
En la última de las etapas del cultivo de la patata, el crecimiento y la tasa fotosintética de la planta disminuyen considerablemente. Las plantas comienzan su senescencia perdiendo su vigor y tomando tonalidades amarillentas hasta rendirse por completo y caer vencida. Este proceso se conoce también como defoliación. La defoliación puede hacerse de varias maneras. La manera natural, que es la que hemos descrito. Es decir, esperar la muerte natural de las plantas.
Mientras la planta finaliza sus días (de manera natural o no), el tubérculo bajo tierra madura. La piel externa de los tubérculos se engrosa y el contenido de materia seca aumenta. Tas la muerte o (‘quema’) de las plantas, es recomendable que los tubérculos permanezcan enterrados de 1 a 3 semanas para acabar de madurar. Cuanto más maduro se recolecten los tubérculos, más resistentes serán a los golpes de la cosecha y posteriores manipulaciones.
Factores que Afectan el Tiempo de Germinación
Descubrir los secretos de la emergencia de la siembra de patata es clave para asegurar un cultivo exitoso. Para ello, es importante comprender los factores que afectan el tiempo de germinación.
Si bien es difícil establecer un cronograma preciso, en general, las plantas de patata suelen tardar entre dos y cuatro semanas en aparecer después de la siembra.
- Entorno: Las patatas prefieren temperaturas frescas del suelo entre 10 y 21 grados Celsius para una emergencia óptima.
- Cultivo: La preparación adecuada del suelo también es esencial para facilitar la emergencia de las plantas de patata.
Problemas Comunes y Soluciones
Puede que te encuentres con problemas como el amarillamiento prematuro de las hojas, el crecimiento atrofiado de los tubérculos o la pudrición.
Tabla Resumen: Tiempos de Cosecha Según Variedad
| Tipo de Patata | Ciclo de Cultivo | Época de Cosecha |
|---|---|---|
| Tempranas o Precoces | 90 días | Agosto - Principios de Septiembre |
| Semitemprana | 90 - 120 días | Abril - Junio |
| Semitardías o Media Estación | 120 - 150 días | Junio - Septiembre |
| Tardías | 150 - 200 días | Septiembre - Enero |
Con estos consejos y una buena planificación, ¡estarás disfrutando de tus propias patatas en poco tiempo!
