Cómo Transportar Leche Materna de Forma Segura

La llegada de un bebé al mundo es un momento lleno de emociones para cualquier madre. Inmediatamente después del nacimiento, comienza una etapa crucial: la lactancia materna. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé, y mantenerla acompañada de otros alimentos hasta al menos los dos años.

Los beneficios de la lactancia materna son numerosos: nutricionales, psicológicos, inmunológicos, ecológicos e incluso económicos. La leche materna es incomparable, ya que está diseñada para cubrir todas las necesidades del bebé, adaptándose a cada una de sus etapas de crecimiento.

Establecer pautas, frecuencia y horarios para amamantar al bebé es una de las cuestiones que más suele preocupar a las madres al dar a luz. La recomendación general es ofrecer las tomas a demanda, cuando el pequeño indique (con llanto, despertándose o gesticulando) que tiene hambre. Dicho esto, durante las primeras semanas se recomienda darle un mínimo de ocho tomas al día, y un máximo de doce. Asimismo, se aconseja poner al bebé al pecho si está buscando y no esperar a que llore. En cuanto a la duración de las tomas, esta la determinará el propio bebé.

Extracción y Almacenamiento de Leche Materna

Si este es tu caso, puedes recurrir a la extracción de leche materna, bien de manera manual o utilizando extractores, como el Extractor eléctrico de leche materna de Aposán Maternity. Para almacenar, transportar y calentar la leche materna de forma segura puedes utilizar las Bolsas para leche materna de Aposán Maternity. Con una capacidad de 250 ml, son aptas para frigorífico y congelador, y están libres de BPA. Su diseño plano facilita el almacenamiento, mientras que el doble cierre zip asegura que no haya fugas. Y no olvides utilizar los Discos de lactancia de Aposán Maternity para mantener tu ropa limpia entre tomas o extracciones.

Con un diseño extrafino y anatómico, se adaptan al pecho y son prácticamente invisibles bajo la ropa. Para conservar la leche materna es fundamental seguir algunos pasos sencillos pero importantes. Si no vas a utilizar la leche de inmediato, es fundamental identificar el recipiente con la fecha y la cantidad extraída.

El modo óptimo de almacenar la leche materna extraída es en recipientes de plástico aptos para el uso alimentario o de vidrio, con tapa, preferiblemente estériles. Lo más práctico de cara a ajustar la cantidad para las tomas es llenar cada recipiente o bolsa con 60 o 120 cc de leche materna. En ambos casos, si la leche no se le va a ofrecer al bebé en ese plazo, se recomienda refrigerarla en la nevera inmediatamente después de su extracción.

Si se va a congelar, se recomienda enfriar la leche en la nevera antes de meterla en el congelador y congelarla durante las 24 horas siguientes a la extracción. Se pueden mezclar todas las extracciones de un mismo día, pero no mezclar leche de días distintos.

Como almacenar Leche Materna

Descongelación y Preparación de la Leche Materna

Siempre que sea posible se recomienda optar por la descongelación gradual, a ritmo lento. Las pautas son sacar la leche del congelador y dejarla descongelar en la nevera, manteniendo la cadena de frío. Esta leche ha de utilizarse en las primeras 24 horas tras la descongelación.

Lo recomendable es descongelar la leche materna en el menor tiempo posible y en el momento cercano a la toma, para lo que puedes usar el baño maría. En este caso, sumerge la bolsa con la leche en el agua calentada previamente y sin contacto directo con el fuego.

Si la descongelación lenta no es posible, puede optarse por la descongelación rápida siguiendo estos pasos: puede hacerse colocando el frasco o bolsa de congelado bajo un chorro de agua, fría primero y poco a poco más tibia. En este caso la leche ha de consumirse antes de 3 horas.

Un método permitido para descongelar de forma rápida la leche materna es calentar agua en un cazo y, una vez apartado del fuego, introducir dentro el envase de leche congelada hasta que ésta alcance la temperatura deseada. Antes de ofrecérsela al bebé, asegúrate de remover bien la leche para que su temperatura sea uniforme.

Para calentar la leche materna y ofrecérsela tibia a tu bebé, coloca el recipiente o bolsa sellada en un tazón con agua tibia o bajo el chorro de agua caliente.

Hay métodos totalmente desaconsejados para descongelar la leche materna extraída, pues no garantizan que se mantenga la cadena de frío que asegura la calidad del alimento, que podría corromperse.

Higiene y Manipulación Segura

Manipular cualquier alimento exige siempre máximo cuidado e higiene. En el caso de la leche para alimentar a un bebé, cuyo sistema inmunitario es aún inmaduro, el cuidado ha de ser muy meticuloso para evitar riesgos. Lavar los recipientes de almacenamiento con agua caliente y jabón y aclararlos a conciencia.

Tabla de Almacenamiento de Leche Materna

Lugar de Almacenamiento Temperatura Tiempo de Conservación
Temperatura ambiente 16-25°C 4-8 horas
Nevera 4°C o menos Hasta 4 días
Congelador -18°C o menos 6-12 meses

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