Cómo Extraer y Almacenar Leche Materna: Guía Completa

La leche materna es un tesoro que refuerza el sistema inmunitario de tu hijo/a. Para tener flexibilidad o estar preparado ante emergencias, como enfermedades que requieren medicación, es útil tener una reserva. Aquí te presentamos una guía detallada sobre cómo extraer y almacenar leche materna correctamente.

1. ¿Cuál es la mejor manera de extraer la leche materna?

En general, la leche puede extraerse a mano, pero muchas madres lactantes prefieren un sacaleches para vaciar el pecho de forma rápida y sencilla. Al igual que con la lactancia materna, ¡la práctica hace a la maestra! Existen extractores manuales de leche económicos y sacaleches dobles eléctricos, que pueden vaciar ambos pechos al mismo tiempo. Los sacaleches eléctricos incluso pueden alquilarse.

Si piensas extraer leche, adquiere el sacaleches adecuado antes del parto para tenerlo listo cuando lo necesites. Consulta con tu matrona o médico/a para que te informen de todas las opciones en una fase temprana. Además del sacaleches, necesitas algo para almacenar la leche. Debe ser seguro para los alimentos, estéril y posiblemente apto para la congelación. Los recipientes especiales que se pueden esterilizar son adecuados para este fin. En el caso del plástico, es importante que esté libre de BPA.

No hay un momento perfecto para la extracción de leche. Solo tienes que probar cuando te funciona mejor. Para muchas mujeres lactantes, la extracción de leche es más fácil por la mañana, después de la primera comida, ya que suele acumularse más leche durante la noche. Algunas mujeres se extraen leche después de amamantar, o si es más fácil (porque el reflejo de bajada de la leche ya está activado), también al mismo tiempo que amamantan en el otro pecho.

Para extraer la leche, lo mejor es crear un entorno agradable para poder relajarse y extraer la leche con tranquilidad. Además, asegúrate de estar bien hidratada y tener un vaso de agua cerca. Si tienes dificultades para activar el reflejo de bajada de la leche, quédate cerca de tu bebé; a veces incluso te ayuda mirar una foto del/de la bebé.

En cualquier caso, no se desespere si al principio no funciona tan bien o solo entran pequeñas cantidades. Lávate bien las manos con agua y jabón. Inspecciona el kit de extracción que vayas a utilizar, así como los tubos para asegurarte de que estén limpios. Asegúrate de que los contenedores sean de vidrio o plástico.

¿Cómo escoger la talla de tu sujetador Comfy de Medela?

Extracción Manual vs. con Sacaleches

La extracción la puedes hacer de forma manual o con sacaleches. Para la extracción con sacaleches puedes usar un sacaleches manual o eléctrico. Existen diferentes tamaños de copa y es importante elegir el que mejor se adapte a tu pecho. Ten en cuenta que la extracción no debe ser dolorosa y el pezón no debe rozar contra las paredes del embudo durante el bombeo.

Como ya hemos comentado, la cantidad de leche que obtengas va a depender de muchos factores. Puede que al principio solo extraigas unas gotas. Si utilizas un extractor manual, coloca la copa del tamaño adecuado y comienza con extracciones cortas y rápidas.

La extracción se realiza alternando ambos pechos, a menos que utilices un sacaleches eléctrico doble. Cuando notes que el goteo de un pecho disminuye, estimula el otro pecho e inicia una nueva extracción en él. Repite el mismo proceso, unas dos o tres veces en cada pecho.

Si optas por la extracción manual, coloca el pulgar y los dedos índice y medio formando una «C» a unos tres o cuatro centímetros por detrás del pezón, evitando que el pecho descanse sobre la mano. Se empujan los dedos hacia atrás (hacia las costillas), sin separarlos y, a continuación, se ruedan los dedos y el pulgar hacia el pezón. Este proceso (colocar los dedos, empujar hacia dentro, rodar) se repite en ambos pechos y dura aproximadamente 20 o 30 minutos.

En todos los casos, independientemente del método de extracción que elijas, es recomendable que comprimas el pecho durante la extracción para aumentar la eficacia, y si usas un sacaleches es conveniente completar la extracción con un vaciado manual.

2. Almacenamiento de la leche materna

Si no vas a utilizar la leche inmediatamente, métela en un frigorífico o nevera portátil tras la extracción. Aunque puede conservarse en frigorífico durante días, si no la vas a ofrecer al bebé en las siguientes 24 horas es preferible congelarla. Si tras una toma tu bebé no se termina toda la leche, lo ideal es desecharla. Si has calculado mal y sobra mucha leche, pese a no ser lo mejor, puedes guardarla en el frigorífico y volver a ofrecérsela en una o dos horas.

Para almacenar tu leche puedes utilizar cualquier recipiente apto para uso alimenticio (envases de plástico duro, vidrio o bolsas específicas para leche materna). En caso de elegir estas bolsas, es recomendable protegerlas de la rotura, colocándola en el congelador dentro de un recipiente. Puedes mezclar leche de distintas extracciones.

Al rellenar el contenedor, deja un espacio de una pulgada en la parte superior del contenedor ya que la leche se expande al congelarse. Dentro de 6 meses es lo mejor.

Normas básicas de almacenamiento y conservación de la leche materna:

  • Higiene de manos antes de manipular la leche.
  • No es necesario lavar el pezón, con la ducha diaria es suficiente.
  • Una vez extraída, lo ideal es etiquetarla con la fecha y la hora de la extracción.
  • Tras la extracción, refrigerarla cuanto antes. Si se quiere congelar, se recomienda hacerlo en las primeras 24 horas desde la extracción.
  • Cuantos menos cambios de temperatura sufra mejor. Hay que evitar guardarla en la puerta de la nevera.
  • Se recomienda guardar pequeñas cantidades (60-120 ml) en la nevera o congelador, dado que lo que sobre de la toma, una vez descongelado, se tendrá que desechar.
  • A la hora de descongelar, escoger la que sea más antigua según la etiqueta.

Tabla de conservación de la leche materna:

Tipo de leche materna A temperatura ambiente (25 °C o menos) Refrigerador o nevera Congelador
Recién extraída en recipiente cerrado 6-8 horas (idealmente 3-4 horas) 72 horas (idealmente) Congeladores de nevera (*): 2 semanas
Congelador de puertas separadas (**): 3 meses
Congelador con Tª < -19°C (***): 6-12 meses
Descongelada en la nevera 4 horas (idealmente hasta la siguiente toma) 24 horas No volver a congelar
Descongelada en agua caliente Lo que dure la toma, lo que sobre se desecha 4 horas hasta la próxima toma No volver a congelar

Nota: (*) Congeladores de nevera, (**) Congelador de puertas separadas, (***) Congelador con Tª < -19°C

3. ¿Cómo descongelar y calentar la leche materna?

Para descongelar o atemperar la leche puedes sumergirla en un recipiente con agua tibia. No es recomendable calentar la leche directamente o al baño maría en el fuego o en el microondas porque pierde propiedades nutricionales.

Nunca descongeles o calientes la leche en el microondas. Usa la leche descongelada dentro de 2 horas de llevarla a temperatura ambiente o calentarla. Prueba la temperatura antes de alimentar al bebé poniendo unas gotas en tu muñeca.

Lo ideal es descongelarla lentamente sacándola la noche previa a la nevera. Si tenemos más prisa, podemos descongelarla calentándola en un cazo de agua caliente (fuera del fuego). No se recomienda descongelar con microondas porque el calentamiento es irregular y puede producir quemaduras. Tampoco calentarla directamente en el fuego.

Tras descongelarla es necesario removerla, mezclándola bien, antes de dársela al bebé. Es importante saber que una vez descongelada, podemos guardarla hasta 24 horas en la nevera, pero si la hemos calentado, lo que sobre de la toma no podemos volver a congelarlo y deberemos consumirlo antes de 4 horas, guardándolo en la nevera. Sí que podremos mezclar en una misma toma la leche extraída en distintas fechas.

En ocasiones la leche descongelada adquiere un olor y sabor rancio por acción de la lipasa, una enzima presente en la leche que ayuda a la digestión de las grasas. No es perjudicial para el bebé, pero puede provocar su rechazo. Para evitarlo se aconseja la congelación inmediata de la leche tras su extracción.

4. ¿Por qué extraer y conservar la leche materna?

La mejor forma de dar leche materna a tu bebé es de forma directa a través del amamantamiento por favorecer el vínculo madre-hijo y ofrecer, no solo la mejor alimentación, sino también confort al bebé. Sin embargo, en situaciones especiales que obligan a la separación transitoria del bebé de su madre como la hospitalización del bebé, el trabajo o la misma donación de tu leche hacen necesaria su extracción y conservación.

5. Aumentar la producción de leche

Debes saber que extraerte la leche no es la forma de conocer la cantidad que produces, ya que el volumen que extraigas no es equiparable al que extrae tu bebé. Masajea todo el pecho, usando un movimiento circular con los dedos en un mismo punto, sin deslizarlos sobre la piel, tratando de dirigir la leche hacia la areola y el pezón a medida que se masajea.

El método más eficaz para aumentar la producción es aumentar la estimulación. Si no hay problemas específicos, producimos la cantidad de leche que se demanda. Si tras dar el pecho estimulamos con el sacaleches o de forma manual, aumentaremos la producción ya que nuestro organismo interpretará que precisa producir más cantidad.

6. Medicación durante la lactancia

Pocos medicamentos afectan la lactancia. Sin embargo, siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud antes de tomar cualquier medicamento durante la lactancia.

7. ¿Cuándo se debe solicitar ayuda?

Si tienes dolor en el pecho cuando se extrae leche y/o enrojecimiento alrededor de la areola acompañado de fiebre, consulta a tu médico. Puede consultar con grupos de apoyo a la lactancia.

Publicaciones populares: