En Bolivia, el aborto es un tema de debate constante y un punto central en la lucha por los derechos de la mujer. La legislación actual permite la interrupción legal del embarazo solo bajo ciertas circunstancias, lo que ha generado controversia y movilización por parte de diversos sectores de la sociedad.
El país permite la interrupción voluntaria del embarazo hasta las 14 semanas de gestación para todas las mayores de 16 años, como recoge el Gobierno argentino en su página web.
¿Abortar o no abortar? Esa NO es la cuestión
Marco Legal del Aborto en Bolivia
En Bolivia, el aborto está permitido en ciertas circunstancias:
- Cuando corre riesgo la vida de la madre.
- Cuando el embarazo es producto de una violación.
- Cuando hay malformación del feto.
- Estupro.
- Incesto.
Además, por sentencia constitucional, no es necesario presentar una orden judicial cuando una mujer decide interrumpir su embarazo, como sí ocurría anteriormente.
A pesar de estas causales legales, muchas mujeres enfrentan barreras significativas para acceder a un aborto seguro y legal.
Nueve países latinoamericanos recogen en su legislación que el aborto solo es impune bajo una serie de supuestos. El supuesto único más repetido para la realización de un aborto es si la vida de la mujer corre peligro. Así lo recogen los códigos penales de Costa Rica (artículo 121), Guatemala (art. 137), Paraguay (art. 352), Perú (art. 119) o Venezuela (art.
Además de si la vida de la persona gestante corre peligro, Bolivia (art. 266), Brasil (art. 128), Chile (ley sobre la interrupción del embarazo) y Panamá (art. 144) permiten el aborto si el embarazo es resultado de una violación o si la vida del feto no es viable.
Ecuador restringe el derecho a abortar por violación solo a personas con una discapacidad mental (art. 150) y no recoge el derecho a hacerlo por inviabilidad de la vida del feto.
Aun así, hay cinco países de Latinoamérica que prohíben el aborto bajo cualquier circunstancia. Estos son El Salvador (art. 133), Haití (art. 262), Honduras (artículos 126 - 132), Nicaragua (art.
Casi a principios de 2021, Argentina aprobó su ley para despenalizar el aborto.
Colombia se sumó a esta despenalización el 21 de febrero de 2022 tras una sentencia de la Corte Constitucional en la que especifica que el aborto está permitido hasta las 24 semanas de gestación.
México es uno de los cinco países de América Latina que recoge el derecho al aborto en su legislación, junto con Argentina, Colombia, Cuba y Uruguay.
El último país en proteger la despenalización de ciertas formas del aborto ha sido México, gracias a varias resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
El órgano judicial también blindó el 24 de mayo la posibilidad de abortar en todas las instituciones públicas del país a niñas menores de 12 años sin el consentimiento de sus padres.
Siempre y cuando el embarazo sea fruto de una violación. Algo que recogía la Norma 046 de violencia familiar, sexual y contra las mujeres (artículo 6), pero que no terminaba de aplicarse.
Grupos de mujeres celebran la ley que despenaliza la interrupción legal del embarazo en el estado de Guerrero (México).
Estadísticas y Realidad del Aborto en Bolivia
Se estima que en Bolivia se realizan alrededor de 80.000 abortos por año, muchos de ellos en condiciones inseguras. Esto contribuye a que Bolivia tenga una de las tasas más altas de mortalidad materna en el continente, siendo el aborto la causa del 13% de estas muertes.
Se calcula que en nuestro país se realizan alrededor de 180 abortos inseguros por día y que existe una cifra aproximada de 60 muertes por cada 10.000 abortos (Católicas por el Derecho a Decidir).
La sociedad hipócrita, religiosa y conservadora, condena a las mujeres más pobres a morir en la clandestinidad mientras voltea los ojos ante las clínicas privadas clandestinas que realizan estos procedimientos de manera segura por un alto precio, garantizando el derecho a elección solo de las mujeres que cuentan con recursos económicos suficientes.
La misma ala hipócrita de la sociedad que se manifiesta por nonatos, pero que no mueve un dedo para crear condiciones dignas para les niñes nacidos y para que las mujeres puedan ejercer una maternidad digna, hablamos específicamente de todo el movimiento “pro vida” compuesto por representantes de las iglesias y grupos conservadores estrechamente ligados al Estado, que se alían para negarnos nuestro derecho más fundamental que es el decidir sobre nuestros cuerpos.
En Bolivia, el aborto solo está permitido en ciertas circunstancias, lo cual es absolutamente insuficiente considerando que Bolivia tiene la tercera tasa más alta de mortalidad materna en el continente, siendo el aborto el causante del 13% de estas muertes (IPAS, 2011).
En nuestro país solo está permitida la interrupción legal del embarazo cuando corre riesgo la vida de la madre, cuando el embarazo es producto de una violación y cuando hay malformación del feto.
El MAS en sus 14 años de gobierno, pese a sus discursos de "despatriarcalización", no dió ni un paso firme para despenalizar y menos legalizar el aborto.
Y si bien hoy sectores como la Confederación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa plantearon correctamente el derecho al aborto como un asunto prioritario a atender como parte de la salud pública, creemos que el camino a seguir no es hacer meras solicitudes y despositar confianza en el Estado y gobierno.
Hoy la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) es mayoritariamente femenina y nuevamente controlada por el MAS: ¡Basta de hacer demagogia con los derechos de las mujeres!
Sin embargo, pese a las leyes existentes, muchos médicos se niegan a practicarlo, bien por desconocimiento legal, o bien por cuestiones morales o religiosas, alegando objeción de conciencia o simplemente poniendo en duda la palabra de la mujer.
Ante esta situación, Alianza por la Solidaridad, junto con el Pacto Nacional por la Despenalización del Aborto, y otras organizaciones aliadas como CIES, Gregoria Apaza y Católicas por el Derecho a Decidir, ha lanzado la campaña #SinRiesgo.
El pasado jueves, se dio el pistoletazo de salida a las actividades enmarcadas en esta campaña con la organización de un flashmob en la Plaza Camacho de la capital boliviana.
El primero no lo recoge por ley, aunque sí estipula en su Código Penal (artículo 267.2) los casos en los que es delito hacerlo, como “por lucro” o “fuera de las instituciones oficiales”.
Por su parte, Uruguay establece en su ley de 2012 que las menores de 18 años necesitan un permiso paterno (art.
Es decir, hasta los seis meses, y para todas aquellas personas mayores de 14 años.
El Debate sobre el Aborto como un Derecho
El debate del aborto no se plantea en términos éticos ni se trata de estar o no favor de abortar, lo cual es una postura absolutamente personal, sino que la discusión recae en estar a favor o en contra del derecho a decidir de las mujeres, porque la ilegalidad de esta práctica no impide que las mujeres aborten, de hecho, según datos del CIDEM (Centro de Información y Desarrollo de la Mujer), en Bolivia se realizan alrededor de 80.000 abortos por año.
Porque el derecho a un aborto seguro es también una cuestión de clase.
La lucha por el aborto legal es una lucha integral que también incluye el derecho a una educación laica y no sexista, además del acceso gratuito a métodos anticonceptivos; pero quienes se oponen al derecho al aborto son también los primeros en oponerse a la ESI (Programa Nacional de Educación Sexual Integral) tildándola de ideología de género, así de absurdo es el movimiento religioso que en realidad lo que busca es seguir ejerciendo el control de nuestros cuerpos.
No es casual entonces que mientras se manifiestan llamando a las mujeres a “cerrar las piernas”, no muevan un dedo para reclamar que en la mayoría de los hospitales exigen la autorización del marido o pareja de la mujer para realizar un ligamiento de trompas, por ejemplo.
Solo si el aborto se legaliza, además, podremos saber a ciencia cierta las estadísticas en torno a la práctica y las causas (incluso subjetivas) que llevan a las mujeres a realizarse abortos; podremos tener incluso un panorama más amplio de cómo se manifiestan las relaciones de poder entre géneros, pero también entre clases sociales.
Por esta y muchas más razones tenemos que seguir peleando por este derecho fundamental, ahora con la pandemia, sabemos que los embarazos no deseados y los abortos inseguros han aumentado, además de que el desempleo y la precarización económica han afectado con mucha fuerza a las mujeres pues somos nosotras las que cargamos mayoritariamente con el trabajo informal y el trabajo doméstico.
Debemos tomar ahora la posta en nuestro país, no para solicitar al Estado ninguna concesión, sino para exigir que se hagan cumplir nuestros derechos más fundamentales.
La legalización del derecho al aborto incluye al mismo tiempo su despenalización.
No se trata de depositar nuestra confianza en el Estado porque sabemos bien que éste es un aparato al servicio de las clases dominantes, inherentemente clasista y patriarcal, pero sí exigimos que legalice éste básico derecho de las mujeres a decidir sobre nuestros cuerpos.
La pandemia ha demostrado la importancia también de la exigencia de una salud pública integral y de calidad, donde todos tengamos las mismas oportunidades de sobrevivir sin que eso dependa del dinero que tengamos.
El derecho al aborto no es excluyente del derecho a la vida y de que nadie muera por no poder tener acceso a una UTI. Se trata del derecho a decidir con libertad.
En Chile, por ejemplo, el tema del aborto legal se comenzó a debatir recientemente en el congreso, y en Bolivia también hubieron voces públicas importantes, como la de Sonia Condori, ex diputada del MAS y dirigente de la Federación de Mujeres Campesinas Indígenas y Originarias de Tarija Bartolina Sisa (FDMCIOT-BS), que exigen que se comience a debatir sobre el derecho al aborto legal como un tema de salud pública.
Obstáculos y Desafíos
A pesar de las leyes existentes, muchos médicos se niegan a practicarlo, bien por desconocimiento legal, o bien por cuestiones morales o religiosas, alegando objeción de conciencia o simplemente poniendo en duda la palabra de la mujer.
Tabla Comparativa de la Legislación sobre el Aborto en América Latina
| País | Legislación |
|---|---|
| Argentina | Permitido hasta la semana 14 |
| Colombia | Permitido hasta la semana 24 |
| Cuba | Legal |
| Uruguay | Legal |
| Bolivia | Permitido bajo ciertas causales (riesgo de vida, violación, malformación fetal, estupro, incesto) |
| El Salvador | Prohibido en todas las circunstancias |
| Honduras | Prohibido en todas las circunstancias |
| Nicaragua | Prohibido en todas las circunstancias |
Procedimiento establecido en el Numeral III.8.8. impune (art.
haberse presentado la solicitud de la paciente (art. 8).
institucional (art.
