La fertilidad femenina es un tema que preocupa a muchas mujeres, especialmente a medida que pasan los años. Quedarse embarazada a partir de los 35 o 40 años de forma natural puede resultar difícil.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en España, en los últimos 20 años se ha duplicado el número de mujeres que tienen su primer hijo pasados los 40 años. Los cambios sociales, culturales y económicos están detrás de esta decisión.
A partir de los 40 años, la fertilidad de la mujer disminuye de forma natural. Esto se debe a que el número de óvulos disponibles, van disminuyendo con la edad. La calidad de los óvulos también tiende a disminuir, lo que puede dificultar la fecundación y el desarrollo de un embrión sano.
¿Por qué es más difícil concebir después de los 40?
Después de los 35 años, aumenta el riesgo de infertilidad. A los 40 las posibilidades de concebir se reducen aún más. Esto se debe a la disminución de los óvulos en número y calidad.
El motivo nos lo explica la doctora Paula Ferrer, ginecóloga de la clínica de reproducción asistida CREA, de Valencia: “La fertilidad disminuye progresivamente a medida que aumenta la edad de la mujer, ya que la reserva de óvulos se va agotando. Las mujeres nacemos con todos los ovocitos que usaremos a lo largo de nuestra vida y no generamos nuevos, por lo que su número va mermando”.
Con la edad no solo se ve afectada la cantidad, sino también la calidad de los ovocitos debido, principalmente, a un aumento de las alteraciones cromosómicas. Al disminuir la calidad de los óvulos también aumenta el riesgo de aborto espontáneo y el riesgo de alteraciones cromosómicas del feto.
Es decir, para los médicos una mujer ha llegado a la etapa de la menopausia cuándo no tiene la regla durante 12 meses, pero ya desde años antes, ocurren cambios que preceden al final del ciclo ovárico. Durante la perimenopausia, los ciclos se vuelven irregulares, cambia el patrón de sangrado y son más frecuentes los ciclos cortos (menos de 25 días entre período y período).
Además de los cambios en la fertilidad, la perimenopausia también puede estar acompañada de una serie de síntomas, que van desde sofocos y sudores nocturnos hasta cambios en el estado de ánimo y problemas para dormir. Por todo esto es fundamental que las mujeres que experimentan la perimenopausia se mantengan en contacto con su médico para recibir el apoyo y la orientación adecuados.
Un médico puede ayudar a controlar los síntomas incómodos como el insomnio, alteración del humor, cansancio, sofocos, niebla mental… y ofrecer opciones de tratamiento que se adapten a las necesidades individuales de cada mujer.
¿Cómo saber si estoy ovulando a los 45 años?
A partir de los 40, nuestro ciclo quizá se trastoque un poco y pueda adelantarse o atrasarse. Mayor deseo sexual. Te recomendamos mantener relaciones cada poco tiempo mientras busques el bebé. Esto te ayudará a mantener tu cuerpo a punto y aumentará tus posibilidades de quedarte embarazada.
Si estás intentando quedarte embarazada después de cumplir los 35, puedes aumentar tus probabilidades de concebir al saber cuándo ovulas, que es cuando tus ovarios liberan un óvulo. Si sabes cuándo son tus días fértiles, esta información puede ayudarte a quedarte embarazada más rápido.
Los tests de ovulación detectan un aumento en la hormona llamada hormona luteinizante (LH), que se produce entre 24 y 36 horas antes de la ovulación, lo que permite identificar tus 2 días más fértiles.
Hay otros métodos para determinar cuándo ovulas, como la medición de la temperatura corporal basal o el método de calendario. No obstante, muchos métodos solo informan de la ovulación una vez que ya has ovulado, por lo que puedes tardar en determinar el patrón de tu fertilidad, ya que muchas mujeres tienen ciclos menstruales variables, por lo que no son los métodos más eficaces para identificar los días fértiles.
Consejos para aumentar la fertilidad
Es cierto que tanto la baja reserva ovárica como el envejecimiento de los óvulos son circunstancias contra las que no se puede luchar. “Es un proceso fisiológico, que es biológicamente normal”, apunta la doctora Ferrer. En tu mano está aprovechar al máximo las posibilidades que la naturaleza te ofrece para quedarte embarazada, tanto si se trata de una gestación natural o con la ayuda de técnicas de reproducción asistida.
Aquí encontrarás consejos que ayudarán a tu fertilidad y a quedarte embarazada en edades difíciles para la fertilidad.
- Conviene que solicites una cita con tu ginecólogo cuando decidas que deseas ser madre para “confirmar que todo esté bien, iniciar la suplementación con ácido fólico, que es indispensable para el correcto desarrollo del sistema nervioso del feto”, explica la dra. Paula Ferrer.
- “Es importante no tener un déficit de nutrientes (vitaminas y minerales), ya que este podría afectar a la fertilidad y al correcto desarrollo del embrión y del feto. Siempre se recomienda tomar suplementos con micronutrientes que contengan ácido fólico, ya que su carencia se relaciona con defectos en la formación del sistema nervioso fetal”.
- Si fumas, debes abandonar este hábito. Si te crea mucha ansiedad, acude a tu centro de salud. Las sustancias que están presente en él llegan hasta el embrión o incluso el feto, dado que la placenta no es capaz de filtrarlos, provocando que el embrión crezca menos de lo que debiera.
- Desde el momento que decidas intentar ser madre, no tomes bebidas alcohólicas. Aunque te digan que “tomar un vaso de vino no pasa nada, no es cierto. El alcohol puede causar una disminución de la fertilidad. Y una vez conseguido el embarazo, no hay ninguna dosis segura.
- “La alimentación de ver ser completa y equilibrada”, señala la doctora Ferrer, quien aconseja evitar la ingesta de alimentos ultraprocesados. Haz una dieta variada, rica en frutas y verduras, con proteínas procedentes sobre todo de legumbres, pescados y carnes de ave o conejo. Evita los dulces y los alimentos muy calóricos y sin apenas nutrientes, como las patatas fritas tipo chips.
- Si tienes sobrepeso, trata de perderlo con una dieta sana y practicando ejercicio. “Es muy importante que se haga de forma controlada, siguiendo las indicaciones de un endocrinólogo o nutricionista, con una dieta equilibrada (no dietas “milagro”) y ejercicio físico moderado”, aconseja la ginecóloga del centro CREA.
- Realiza algún deporte y evita el sedentarismo. Según la doctora Paula Ferrer “el ejercicio físico moderado es beneficioso para la salud reproductiva de la mujer, mientras que, si es excesivo, puede resultar perjudicial”. Caminar, nadar, montar en bicicleta, hacer yoga… cualquiera de estas actividades te puede ayudar.
- “El estrés está reconocido como causa y agravante de la esterilidad, creando un círculo vicioso que deteriora la calidad de vida de los pacientes e, incluso, su relación de pareja.
Tratamientos de reproducción asistida
Es importante que las mujeres que buscan embarazo a partir de los 40 años comprendan estos cambios. Se utiliza en prácticamente todos los casos la fecundación in vitro o FIV, es un procedimiento en el que los óvulos se extraen de los ovarios y se fecundan en el laboratorio con espermatozoides. Los embriones resultantes se transfieren luego al útero de la mujer con la esperanza de lograr un embarazo.
Además de la FIV, otras opciones de tratamiento para la infertilidad después de los 40 años pueden incluir la ovodonación, en la que se utilizan óvulos de una donante joven, o la adopción de embriones.
La combinación de Fecundación In Vitro (FIV) con Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP o PGT) es la opción más recomendada para mujeres mayores de 40 años que desean convertirse en madres. Mediante la estimulación ovárica, conseguimos aumentar las posibilidades de embarazo y, gracias al DGP, que se realiza antes de la transferencia del embrión al útero, podemos seleccionar los embriones genéticamente saludables.
La FIV con ovodonación es la técnica de reproducción asistida más eficaz. En Tambre contamos con un exclusivo programa de donantes de óvulos que nos permite dar con la donante idónea para cada paciente. Finalmente, los óvulos elegidos son fecundados con el esperma de la pareja o de un donante anónimo.
Otra opción para ser madre a los 40 consiste en recurrir a la adopción de embriones. Este procedimiento de reproducción asistida es más rápido y sencillo que el resto.
Es importante avanzar más rápido. "Habla con tu médico de cabecera, busca ayuda de un especialista en fertilidad antes de lo que lo haría una persona en la veintena", dice el profesor William Ledger.
🛑 Buscar *EMBARAZO* Después de los 40 - IMPORTANTE🧐
Ventajas y desventajas del embarazo a los 40
Quedarse embarazada por primera vez con más de 40 años también tiene ciertas ventajas: cuidan más su salud, lo que beneficia al bebé, y cuentan con una mayor estabilidad emocional y profesional, lo que favorece el desarrollo del niño.
Al ser más mayor, eres más madura emocionalmente, más responsable y has vivido más experiencias. Esto puede ayudarte a proporcionarles una mejor educación a tus hijos y decidir de manera más acertada qué es lo mejor para ellos. Por ejemplo, puede que le des más importancia a que sigan una dieta saludable.
Por otra parte, no hay que olvidar que a esta edad lo más habitual es que se tenga mayor estabilidad personal y laboral, así como más tranquilidad económica que también puede ser beneficioso para la crianza y educación de tus hijos.
Sin embargo, cuando la embarazada tiene más de 40 años, los riesgos de que se complique el parto son mayores. Entre las posibles complicaciones del embarazo a los 40 años encontramos:
- El riesgo de aborto es mayor.
- Riesgos médicos durante la gestación: hay un riesgo mayor de que la mujer sufra diabetes gestacional, hipertensión arterial, preeclampsia, alteraciones renales, enfermedades cardiacas e incluso cáncer de mama.
- Complicaciones en el parto: hay un porcentaje mayor de partos prematuros y es más frecuente que sea necesario recurrir a la cesárea.
En este sentido, los riesgos de quedar embarazada a los 40 están principalmente relacionados con dos complicaciones frecuentes: la diabetes y la hipertensión. Ambos riesgos aumentan con la edad de la madre.
En algunos casos, el riesgo se ve incrementado si las gestantes tienen sobrepeso, obesidad u otros problemas de salud que deriven en hipertensión inducida por el embarazo (preeclampsia), una condición que se caracteriza por la aparición repentina de presión arterial alta y signos de daño en los órganos durante el embarazo.
El riesgo de tener un hijo con síndrome de Down aumenta con la edad. A la edad de 20 años, 1 de cada 1.480 niños nacerá con la afección. Pero a los 40 años, este riesgo aumenta a 1 en 85. Sin embargo, con un buen control de salud desde el inicio podemos diagnosticar a tiempo estas complicaciones.
Cada mujer es única, y por eso es necesario valorar sus características, si tiene hijos previos, cómo es su ciclo hormonal, de cuántos óvulos podemos disponer en cada ciclo o cómo está su pareja.
Aunque existen desafíos y riesgos, la maternidad a esta edad puede ser una experiencia enriquecedora y gratificante con la preparación y el apoyo adecuados.
Si estás considerando la maternidad pasados los 40 años, ten en cuenta que cada ciclo y cada segundo que pasa es importante.
