Controlar las deposiciones del bebé es importante para saber cómo se encuentra internamente. La diarrea es una de las formas en las que el bebé puede manifestar que no todo va como debería, por lo que puede ser preocupante para los padres. A continuación, exploraremos las causas, síntomas y tratamientos tanto para la diarrea como para los cólicos en los recién nacidos.
Diarrea en Recién Nacidos
La diarrea en bebés recién nacidos no es lo habitual. Es cierto que las heces de los recién nacidos serán muy blanditas, pero no son líquidas, que es lo que sucede cuando un recién nacido tiene diarrea. Las deposiciones de los recién nacidos suelen ser de aspecto amarillo, un poco líquida y granulosas.
Causas de la Diarrea en el Recién Nacido
Existen dos causas principales de la diarrea en bebés recién nacidos: la gastroenteritis (normalmente producidas por virus) y las alergias a la proteína de la leche de vaca. La consecuencia más grave de la diarrea en el neonato es la deshidratación, sobre todo, si se acompaña de vómitos.
- Gastroenteritis: Normalmente producida por virus.
- Alergia a la proteína de la leche de vaca: Una reacción alérgica a la leche de vaca puede causar diarrea.
- Sensibilidad alimentaria: El cambio de dieta en el bebé puede producir estas heces líquidas.
- Mala absorción de grasas: Si tu bebé presenta diarrea amarilla significa que el organismo no está absorbiendo de forma adecuada las grasas a nivel intestinal.
¿Cuándo Consultar al Pediatra?
En los recién nacidos se aconseja consultar siempre al pediatra, pero estos son los síntomas que debes vigilar:
- Si hace muchas deposiciones al día y se acompañan de vómitos.
- Si en las heces aparecen sangre, pus o mucosidad.
- Si el bebé tiene fiebre.
- Si el bebé rechaza completamente la alimentación y los líquidos.
- Si el bebé tiene signos de deshidratación: sequedad de piel, boca y ojos (no hay lágrimas ni babea), está pálido, el pulso le va muy deprisa y orina poco.
- Si se tienen dudas sobre el estado de salud del niño y cómo tratarlo.
Tratamiento Recomendado para la Diarrea
En el caso de diarrea por gastroenteritis infecciosa lo más importante es reponer los líquidos y las sales que el bebé pierde por las heces. El bebé que amamanta debe continuar haciéndolo; probablemente mamará con más frecuencia para reponer los líquidos que pierde. Esto hace que se beneficie de las defensas que la madre le pasa a través de la leche para superar la infección.
- Lactancia materna: Ofrecer el pecho con más frecuencia.
- Sueros de rehidratación: Se puede recurrir a ofrecerle el pecho a demanda y/o suplementar la lactancia con sueros de rehidratación.
- Evitar cambios en la leche sin consultar: No se aconseja hacer el cambio a leche sin lactosa sin la prescripción del Pediatra ni preparar biberones diluidos.
- Pruebas de alergia: Si el Pediatra sospecha una alergia a proteínas de leche de vaca, realizará al bebé las pruebas oportunas para diagnosticarlo y dará al bebé una leche especial (en el caso de la madre que amamanta, ella hará una dieta de exclusión de lácteos).
- Hidratación intravenosa: En los casos más graves de deshidratación puede ser necesario ingresar al bebé y administrarle un suero endovenoso.
Es muy importante que no le des a tu bebé ningún tipo de medicamento sin autorización del pediatra. Es posible que eso que te han recomendado agrave más la situación y una simple diarrea de uno o dos días se convierte en un caso más grave. Así que evita todos los medicamentos, y acude a tu pediatra para que te indique la solución más adecuada para tu bebé.
¿Qué hacer para controlar la diarrea?
Si has observado que tu bebé tiene diarrea estarás preocupado/a preguntándote qué tienes qué hacer. La diarrea en bebés, aunque no debe tomarse a la ligera, no suele suponer un problema muy grave, especialmente si es ligera y poco abundante. Si tu bebé tiene diarrea y vómitos, deberás procurar ofrecer una buena hidratación para evitar que pierda demasiada agua y sales minerales. Es importante que el bebé tome pequeñas cantidades de líquido cada poco tiempo. El líquido que le des dependerá mucho del tiempo que tenga tu bebé. Si es menor de seis meses y estáis inmersos en la lactancia materna, ofrécele el pecho con más frecuencia.
- Los bebés se deshidratan fácilmente, ofrécele el pecho o el biberón con frecuencia.
- Debe reponer los líquidos y las sales que está perdiendo. En casos leves a través de la alimentación y los líquidos. En los casos más severos, por suero intravenoso.
- Extrema las medidas higiénicas en la familia para enviar contagios.
- Las defensas presentes en la leche de la madre le ayudarán a recuperarse.
- No cambies la alimentación del bebé sin contar antes con la aprobación del pediatra.
- Presta atención alas señales de alarma: deposiciones más frecuentes, sangre. pus o mucosidad, fiebre, rechazo a la alimentación y los líquidos.
- Pide información a tu pediatra acerca de las vacunas contra el rotavirus, uno de los virus que causan más diarreas en el bebé
Evita estresarte o frustrarte en este proceso, ya que, de ser así, el bebé lo notará y la situación puede empeorar. Ármate de paciencia y espera a que las deposiciones dejen de ser líquidas, pero siempre bajo la supervisión del pediatra. Si tu bebé tiene poca diarrea le desaparecerá en uno o dos días.
Aquí hay una tabla con los signos de deshidratación en niños:
| Signo | Descripción |
|---|---|
| Sequedad de boca y lengua | Con voracidad para el agua (sed) |
| Falta de lágrimas en el llanto | Ausencia de lágrimas al llorar |
| Disminución de las micciones | Pañales no humedecidos luego de 3 - 4 o más horas |
| Abdomen, ojos y mejillas hundidos | Apariencia hundida en estas áreas |
| Fiebre alta | Temperatura elevada |
| Apatía o irritabilidad | Cambios en el comportamiento |
| Piel que no se aplana al elevarla y soltarla | La piel está pastosa y al pellizcarla se queda marcado el pliegue |
| Fontanela deprimida | En los lactantes pequeños la fontanela (parte superior de la cabeza que no tiene hueso) está deprimida |
| Pulso rápido y débil | En deshidrataciones graves |
Consejos para tratar el cólico del lactante - #CuidaTuSalud Clínico San Cecilio
Cólicos del Lactante
Casi todos los bebés, desde las primeras dos semanas de vida, tienen momentos de inquietud durante el día sin razón aparente. Sin embargo, a veces el llanto típico de un bebé se transforma en episodios prolongados que no cesan y son difíciles de calmar. Estos episodios agotadores podrían ser una señal de que el bebé tiene cólicos.
¿Qué es el Cólico del Lactante?
El cólico puede definirse como la situación en que un bebé sano llora más de tres horas al día, más de tres días a la semana, durante al menos tres semanas, y es difícil de calmar. En los bebés recién nacidos con cólicos, los episodios de llanto suelen intensificarse y prolongarse a medida que avanza el día, especialmente por la tarde o por la noche.
- Llanto inconsolable: Llora sin motivo aparente y sigue haciéndolo incluso después de cambiarle el pañal, comer y calmarlo.
- Regla del tres: Llora más de tres horas al día, más de tres días a la semana, durante al menos tres semanas.
Causas del Cólico del Lactante
Los expertos no saben a ciencia cierta cuáles son las causas de que un bebé sano llore tanto. Podría deberse a varios factores y tener diferentes desencadenantes.
- Gases: Muchos bebés con cólicos tienen gases, pero a veces estos se deben al llanto.
- Problemas digestivos: Quizás el sistema digestivo de tu bebé no esté totalmente desarrollado o no tenga el equilibrio necesario de bacterias saludables en su tracto digestivo.
- Temperamento: Los bebés vienen al mundo con una personalidad marcada, y algunos pueden ser más sensibles o irritables que otros.
- Sensibilidad a la estimulación: Si el sistema nervioso de tu pequeño es inmaduro, puede mostrarse extremadamente susceptible ante cualquier estímulo desconocido para él.
- Reflujo ácido o enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE): Como el esfínter del bebé (el músculo que separa el estómago del esófago) todavía se está desarrollando, el líquido del estómago puede subir hacia la garganta.
- Sobrealimentación o subalimentación: Si el bebé tiene hambre o está demasiado lleno, puede sentirse incómodo y llorar para expresar su malestar.
- No eructar lo suficiente: Cuando haces eructar a tu bebé, le ayudas expulsar parte del aire que ingiere al comer o llorar.
- Alergias alimentarias o intolerancia a la leche: Si le estás dando el pecho, tu pequeño podría ser sensible a algún alimento de tu dieta. Si toma leche de fórmula, tu bebé podría ser alérgico a algún ingrediente.
- Exposición al humo del tabaco: Fumar durante el embarazo o exponer al bebé al humo en casa puede afectar al buen funcionamiento de su sistema digestivo y aumentar el riesgo de cólicos.
- Estrés o tensión familiar.
- Problemas de salud subyacentes: En casos excepcionales, el llanto podría deberse a un problema médico como una hernia o una infección.
Síntomas del Cólico del Lactante
Presta atención a las siguientes señales y síntomas:
- Llanto inconsolable
- Gritos
- Estirar o encoger las piernas hacia el abdomen
- Expulsión de gases
- Estómago distendido o hinchado
- Arqueo de la espalda
- Puños apretados
- Cara enrojecida después de un largo episodio de llanto
Cómo Calmar los Cólicos Nocturnos del Bebé
Si te preguntas cómo aliviar cólicos en bebés, aquí tienes algunos remedios que puedes intentar para ayudar a tu bebé, incluso antes de que comience un episodio de llanto:
- Camina, mécelo y cógelo en brazos: Mécelo en brazos o en una mecedora. Colócalo en una hamaca. Camina con tu bebé en un cochecito o portabebés. Sostenlo contra el pecho. Da una vuelta con el coche.
- Ofrécele un chupete: Usar un chupete puede ayudar a tranquilizarlo.
- Dale un masaje: Coloca al bebé boca abajo sobre tus piernas y frótale la espalda.
- Usa ruido blanco: Enciende un ventilador, una secadora, una aspiradora o una máquina de ruido.
- Dale un baño con agua caliente: Si a tu bebé le gusta estar en el agua, puedes darle un agradable baño con agua caliente cuando esté inquieto.
- Pon música suave, cántale o háblale: Pueden ayudar a calmarlo.
- Envuélvelo en una manta grande y fina de forma segura: También puedes probar a arroparlo bien con una manta.
Tratamientos y Remedios para el Cólico del Lactante
Si buscas una solución para el cólico del lactante, lamentamos decirte que no existe. Habrá momentos en los que tu bebé llorará hagas lo que hagas. Trata de no sentirte mal por ello. Prueba alguna de estas estrategias.
- Evita sobrealimentar al bebé: Si come demasiado, puede sentirse incómodo. A veces es recomendable esperar unas dos horas y media entre tomas.
- Fíjate en lo que comes: Si estás dando el pecho, elimina la cafeína, las cebollas, la col y otros alimentos potencialmente irritantes de tu dieta.
- Cambia de leche de fórmula: Si le das leche de fórmula al bebé, habla con su pediatra sobre la posibilidad de probar una leche diferente, como una hidrolizada (hipoalergénica), por si el cólico se debe a una alergia o intolerancia a algún componente.
- Intenta hacer eructar a tu bebé con más frecuencia: No esperes al final para hacerlo; prueba a hacerlo durante la ingesta aunque creas que no es necesario.
¿Cuándo Consultar al Pediatra por Cólicos?
Si el llanto de tu bebé no cesa y nada parece calmarlo, quizás sea hora de consultar con su pediatra. Podrá decirte si se trata de cólicos o si hay otra causa médica.
Acude rápidamente al médico si tu bebé:
- Tiene fiebre de 38 ºC o más
- Llora durante más de dos horas seguidas
- No está comiendo bien
- Vomita o tiene diarrea
- Duerme más de lo normal para un bebé
Cólicos del Lactante: ¿Qué hacer como padre o madre?
Si tu bebé tiene cólicos, es fundamental que cuides de tu bienestar emocional. Atender a un bebé con cólicos puede ser complicado y generar ansiedad e inseguridad en muchos padres, además de estrés, como en la depresión posparto.
Por muy grande que sea la frustración, jamás sacudas a tu bebé. Podría sufrir una hemorragia en el cerebro, que podría derivar en daños permanentes e incluso la muerte.
Si no puedes más y te sientes incapaz de lidiar con el llanto de tu bebé, prueba uno o varios de estos pasos:
- Respira profundamente y cuenta hasta diez
- Pon a tu bebé en su cuna o en un lugar seguro, y sal de la habitación unos minutos para descansar
- Llama a un amigo o familiar para que te dé apoyo emocional
- Pide hora con el pediatra para que vea al bebé y descarte problemas de salud no relacionados con los cólicos
- Pide y acepta la ayuda de familiares y amigos que puedan cuidar a tu bebé un rato para que tú puedas descansar
No te sientas culpable por intentar calmar a tu bebé. No lo estás malcriando.
