Cianosis Periférica en Recién Nacidos: Causas y Tratamiento

La cianosis es un signo clínico que se manifiesta por la coloración azulada o violácea de la piel, los labios o las uñas. Este cambio en el tono cutáneo aparece cuando la sangre no contiene suficiente oxígeno o cuando existe un problema que impide su adecuada distribución por el organismo. En algunos casos puede deberse a un proceso leve y transitorio, pero en otros puede ser la señal de una enfermedad grave que requiere atención médica inmediata. Comprender qué es la cianosis y cuáles son sus causas ayuda a identificar posibles alteraciones respiratorias, cardiovasculares o circulatorias que pueden poner en riesgo la salud.

Cianosis en la piel.

¿Qué es la cianosis?

La cianosis es cuando la piel y las mucosas de una persona se tornan de color azul. Esto es debido a que la sangre no está lo suficientemente oxigenada y, por tanto, no puede transportar el oxígeno necesario por todo el cuerpo. No es una enfermedad rara pero hay que prestarle la suficiente atención para poder diagnosticar adecuadamente cuáles son las causas que la están provocando. Este cambio de color en la tonalidad de la piel se da por la presencia de hemoglobina sin oxígeno que están en los vasos sanguíneos que están cerca de la superficie de la piel o bien porque los glóbulos rojos presentan pigmentos hemoglobínicos que son anómalos. La cianosis no es una enfermedad, sino un signo de que algo está pasando en el organismo y hay que acudir al médico con urgencia para detectar cuál es el verdadero problema que la está provocando. Y es que se produce cuando el cuerpo humano no está correctamente oxigenado.

El oxígeno es vital para nuestra supervivencia, para que la sangre circule correctamente y todos los órganos del cuerpo funcionen sin deficiencias. Órganos, músculos, tendones, nervios, piel… todo nuestro cuerpo necesita oxígeno.

Tipos de Cianosis

Existen, principalmente, dos tipos de cianosis:

  • Cianosis Central: Se detecta cuando la saturación de oxígeno en sangre del paciente está por debajo del 85% y no hay síntomas de anemia. Por norma general es bilateral y más visible en las mucosas. La disminución de oxígeno se produce en las arterias, la sangre que sale del corazón hacia el cuerpo y afecta a todos los órganos y sistemas.
  • Cianosis Periférica: Se presenta cuando la saturación de oxígeno no es provocada por obstrucciones o disminución del flujo arterial, por un incremento de la sangre venosa de la piel o por insuficiencias cardíacas. La sangre de las venas, la que vuelve al corazón, es la que sufre déficit de oxígeno. Su principal característica es que se localiza en el miembro en el que se produce la alteración.
  • Acrocianosis: Es un tipo de cianosis periférica que se produce inmediatamente después del nacimiento y que afecta a las manos y los pies del bebé con más normalidad.

Tipos de cianosis: central y periférica.

Causas de la Cianosis

La cianosis puede tener dos tipos de causas: pulmonares o no pulmonares.

Causas Pulmonares

Las primeras tienen que ver con el funcionamiento de los pulmones o con la capacidad de estos para intercambiar el oxígeno y el dióxido de carbono. El asma, la neumonía, la atelectasia (colapso parcial o total de uno o más segmentos del pulmón) o la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), son algunas de las causas pulmonares de cianosis en bebés.

Causas No Pulmonares

En cuanto a las causas no pulmonares, una de las más comunes la hipotermia o, simplemente, el frío. Si el cuerpo de tu bebé se ve muy afectado por el cambio de temperatura del interior del útero al exterior, puede adquirir ese color azulado durante las primeras horas. La solución en ese caso es sencilla: abrigar al bebé y proporcionarle calor para que su temperatura corporal suba hasta la adecuada. Otro motivo por el que tu bebé puede presentar cianosis al nacer es que sufra alguna cardiopatía congénita. Este defecto estructural es el que provoca que la sangre no se oxigene de forma adecuada.

Algunas de las principales causas de la cianosis central son:

  • Disminución de la presión atmosférica, es decir, someterse a grandes alturas.
  • Alteración de la función pulmonar.
  • Hipoventilación alveolar.
  • Cardiopatías congénitas.
  • Fístulas arteriovenosas
  • Alteraciones de la hemoglobina Metahemoglobinemia.
  • Sulfohemoglobinemia adquirida.

Algunas de las principales causas de la cianosis periférica son:

  • Disminución del riego cardíaco.
  • Exposición a bajas temperaturas.
  • Redistribución del flujo sanguíneo en las extremidades.
  • Obstrucción venosa.
  • Obstrucción arterial.

Las principales causas que provocan la cianosis son las enfermedades pulmonares o respiratorias a largo plazo o crónicas, las enfermedades cardíacas graves o incluso las malformaciones cardíacas o de los vasos sanguíneos.

Cianosis en Bebés y Recién Nacidos

Lo más normal es que los bebés nazcan con colores rosaditos y cálidos debido, entre otras cosas, a la sangre y al esfuerzo de pasar por el canal de parto. La sangre que circula por el cuerpo lleva oxígeno a todas las células y tejidos. Cuando pasa por los pulmones, se oxigena y adquiere el color rojo brillante con el que la asociamos normalmente. Sin embargo, si hay un déficit de oxígeno en la sangre, esta se vuelve más oscura y azulada.

La cianosis en bebés o recién nacidos debe ser tratada con máxima urgencia por el pediatra. Éste realizará un examen físico del bebé y tomará las medidas que considere necesarias. Los padres deben prestar atención a cualquier cambio en la coloración de la piel de sus pequeños, ya que éstos, si tienen cianosis, se detecta en la coloración azulada en sus uñas, labios e incluso la lengua.

Por norma general, en bebés la cianosis se debe al asma, bronquitis, neumonías o incluso a que tienen frío, pero sea como sea, el médico es quien deberá aconsejar a los padres cuál debe ser su proceder. Y es que el motivo también puede ser que la válvula tricúspide, que es la que está entre las dos cámaras del lado derecho del corazón no se esté abriendo lo suficiente o no se haya desarrollado, que la válvula pulmonar, que es la que está entre el corazón y los pulmones no se abra como debería o no esté presente, que la válvula aórtica no funcione correctamente o incluso que el espesor de la sangre sea demasiado, lo que dificulta la circulación y, por tanto, conlleva una menor velocidad en la oxigenación del cuerpo.

Cianosis en un bebé.

¿Es grave la cianosis?

Cuando la piel empieza a ponerse en un tono azulado, los pacientes empiezan a preguntarse si es grave la cianosis. Y, en realidad, la cianosis en sí no es grave pero es el indicativo de que hay que tomar las medidas médicas urgentes que sean necesarias para poder corregir el problema que está haciendo que el oxígeno no llegue a todas las partes del cuerpo. Cuando, por ejemplo, la cianosis se observa sólo en una parte del cuerpo, puede ser debido a un coágulo de sangre que bloquea el riego sanguíneo en el brazo, la pierna, el pie o la mano. Pero, como hemos dicho, una de las principales causas de la cianosis es la falta de oxígeno en sangre, ya sea por problemas en los pulmones, como coágulos en las arterias, asfixia, someterse a grandes alturas, infección en las vías respiratorias o enfermedades pulmonares como el EPOC, el asma o la neumonía grave.

Cuando se produce por enfermedades cardíacas, ya sean congénitas o no, será el cardiólogo quien deberá valorar qué hacer en cada situación, caso y paciente. Para un diagnóstico, el médico debe preguntar y observar en el paciente si en las uñas, en la lengua o labios se presenta este tono azulado. También se debe preguntar antes si se ha estado sometido a muy bajas temperaturas (como los escaladores de altas montañas).

Caso Clínico: Cianosis Periférica y Coartación de Aorta

La coartación de aorta (CoAo) constituye el 5% de las cardiopatías congénitas, con una prevalencia de 2,09 casos cada 10.000 recién nacidos. Su presentación depende de la gravedad de la lesión. Lo más característico es la hipertensión arterial con gradiente tensional y una diferencia de pulsos entre extremidades superiores e inferiores. Los casos más graves, ductus-dependientes, suelen manifestarse en las primeras semanas de vida con shock cardiogénico; otros pueden pasar desapercibidos hasta la edad adulta.

A continuación, se presenta un caso clínico que ilustra la importancia de considerar la CoAo en el diagnóstico diferencial de la cianosis periférica:

Se describe el caso de una niña de 8 años que consultó por crisis de cianosis periférica y frialdad acra en extremidades inferiores. Refería inicio reciente de las crisis, que le ocurrían semanalmente, sin predominio horario ni desencadenante aparente y se autolimitaban en segundos o minutos. Como antecedente relevante, desde los 3 meses presentaba hemiparesia izquierda, con mayor afectación en el miembro inferior. No presentaba antecedentes perinatales de interés, las ecografías prenatales fueron normales y el parto y periodo neonatal transcurrieron sin incidencias.

A los 8 años, se detectó un soplo sistólico de intensidad II/VI en el hueco supraesternal e irradiado a troncos supraaórticos y disminución de la intensidad a la palpación de pulsos en miembros inferiores respecto a los superiores. La presión arterial en las 4 extremidades era normal, pero presentaba gradiente tensional entre extremidades.

Mediante ecocardiografía se observó estrechamiento aórtico inmediatamente distal al tercer tronco supraaórtico, con diámetro mínimo de 3mm, gradiente máximo de 50mmHg con cola diastólica, así como dilatación significativa de la arteria subclavia izquierda. Se solicitó angio-RM, en la que se confirmó CoAo grave.

Una vez confirmado el diagnóstico de CoAo, se decidió corrección percutánea. Se realizó angioplastia con colocación de stent con excelentes resultados. La evolución fue favorable, con desaparición de los episodios de cianosis.

Angio-RM que muestra la coartación de aorta y la circulación colateral.

Este caso subraya que las crisis de cianosis periférica pueden ser una manifestación de CoAo y deben generar sospecha, incluso en ausencia de hipertensión arterial inicial, debido a la posible circulación colateral desarrollada.

CIANOSIS | Qué es, características, en qué patologías aparece, por qué y cómo se produce

Tratamiento de la Cianosis en Bebés

El tratamiento de la cianosis en los bebés dependerá enteramente de la causa que la origine, pero el objetivo principal será siempre mejorar el nivel de oxígeno en la sangre y corregir el problema subyacente.

Mientras que la acrocianosis puede ser algo más común (recuerda también que no es grave y que puede solucionarse rápidamente), la cianosis no es algo que deba preocuparte demasiado. Hay muchas probabilidades de que si tu bebé sufre alguna cardiopatía o algún otro defecto que pueda afectar al funcionamiento de sus pulmones, se haya detectado previamente durante el tercer trimestre de embarazo con alguna de las múltiples pruebas durante el embarazo que se llevan a cabo.

En el caso de la CoAo, las recomendaciones actuales de manejo en pacientes con edad y peso suficientes abogan por valorar tratamientos percutáneos frente a correcciones quirúrgicas. La angioplastia percutánea con colocación de stent fue segura y eficaz en la paciente del caso clínico, resolviendo por completo la sintomatología.

Es crucial la valoración cardiológica en pacientes con episodios isquémicos y considerar la posible relación entre la CoAo y antecedentes de atrofia cerebral.

El cardiólogo es el médico especialista que diagnostica y trata la cianosis. El primer tratamiento que suele aplicarse ante un paciente que presenta los síntomas de cianosis es la oxigenoterapia, ya que de este modo se consigue regular el oxígeno en sangre. Pero cuando se trata de cardiopatías congénitas, malformaciones o problemas en el corazón, si es necesario se aplica la cirugía que sea precisa para poder corregir el problema.

En algunos casos es difícil detectar con rapidez qué tipo de cianosis afecta al paciente, pero por lo general su detección se lleva a cabo cuando la concentración media de la hemoglobina reducida supera los 40gr/litro.

Diagnóstico de la cianosis

El diagnóstico de la cianosis comienza con una exploración física detallada y una historia clínica completa. El especialista valorará la coloración de la piel, los antecedentes médicos y la presencia de síntomas asociados. Para confirmar la causa y gravedad, se utilizan pruebas complementarias:

  • Oximetría de pulso: mide la saturación de oxígeno en sangre. Valores inferiores al 90 % son preocupantes.
  • Gasometría arterial: determina de forma precisa los niveles de oxígeno (PaO₂), dióxido de carbono (PaCO₂) y pH sanguíneo.
  • Radiografía o TAC de tórax: permiten observar alteraciones pulmonares o cardíacas.
  • Electrocardiograma (ECG) y ecocardiografía: ayudan a detectar problemas cardíacos.
  • Análisis de sangre: identifica alteraciones metabólicas o intoxicaciones.

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