Como ortodoncista y madre, entiendo tu preocupación al notar que la mandíbula de tu hijo no encaja bien. A muchos padres les inquieta ver una mandíbula retraída o adelantada en niños y se preguntan si algún aparato dental para corregir la mandíbula podrá ayudar a tiempo. Desde mi experiencia profesional y personal, quiero contarte qué causa estos problemas, cómo detectarlos pronto y qué tipos de aparatos dentales funcionales existen para corregir la mandíbula en los más pequeños.
Mi objetivo es que al terminar de leer esta guía te sientas tranquilo/a, con la claridad de saber cuándo acudir al ortodoncista y cómo acompañar a tu hijo durante el tratamiento.
¿Por qué Algunos Niños Desarrollan una Mala Mordida o una Mandíbula Desalineada?
Las causas pueden ser variadas, pero generalmente combinan factores genéticos y hábitos infantiles. Por un lado, la herencia juega un papel importante: si en la familia hay tendencia a la mandíbula pequeña (retrusión) o grande (protrusión), es posible que el niño la haya heredado.
Por otro lado, ciertos hábitos en la infancia pueden desencadenar o agravar maloclusiones (problemas de mordida). Por ejemplo, chuparse el dedo más allá de los 2-3 años puede provocar que el maxilar superior se proyecte hacia adelante, generando una mandíbula superior prominente y mordida abierta (los dientes de arriba no tocan a los de abajo).
Del mismo modo, la respiración por la boca en lugar de nasal, o el uso prolongado de chupete o biberón después de los 2 años, pueden alterar el desarrollo normal de los huesos faciales.
¿Cómo Saber si Tu Hijo Necesita Ortodoncia Infantil?
Los especialistas aconsejamos hacer una primera revisión con el ortodoncista alrededor de los 6 años de edad, incluso si aparentemente “todo va bien”. De hecho, según la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO), a los 6 años ya se puede detectar cualquier anomalía en crecimiento, ¡antes de que se convierta en un problema mayor!
En esta primera visita, el ortodoncista examinará la mordida, la posición de los dientes y el crecimiento de los huesos maxilares del niño.
Señales de Alerta
Como padre, puedes observar algunas señales tempranas de que tu hijo podría necesitar un aparato para corregir la mandíbula. Por ejemplo, si notas que sus dientes superiores sobresalen mucho sobre los inferiores (lo que llamamos “sobremordida” o mandíbula inferior retruida), o al contrario, que los dientes inferiores muerden por delante de los superiores (lo que indica una mandíbula adelantada o prognatismo).
También fíjate si hay mordida cruzada (cuando al cerrar la boca, algunos dientes de arriba encajan por dentro de los de abajo, generalmente por un paladar estrecho) o mordida abierta (queda un espacio entre los dientes anteriores al morder). Otra pista es el apiñamiento temprano: dientes de leche muy amontonados o mal colocados podrían indicar falta de espacio óseo.
Cualquiera de estas señales justifica una evaluación ortodóncica temprana. Las maloclusiones infantiles suelen deberse a una combinación de genética y hábitos, pero detectándolas pronto podemos corregirlas fácilmente mientras el niño está creciendo.
Tipos Comunes de Maloclusiones Infantiles
En la ortodoncia infantil vemos con frecuencia ciertos patrones de maloclusión relacionados con la posición de la mandíbula o el maxilar:
- Mandíbula inferior retruida (Clase II): Ocurre cuando la mandíbula de abajo está más atrás de lo normal respecto al maxilar superior. El resultado es una sobremordida muy marcada: los dientes superiores cubren en exceso a los inferiores y el perfil del niño puede verse con mentón pequeño. Suele ser genética o por hábitos (chuparse el dedo, etc.).
- Mandíbula inferior adelantada (Clase III): Aquí la situación inversa, la mandíbula de abajo crece más (o el maxilar superior menos) y el niño presenta mordida invertida o prognatismo: los dientes inferiores sobresalen por delante de los superiores. Puede deberse a genética (mandíbula prominente familiar) o a paladar estrecho.
- Paladar estrecho o alto (paladar ojival) con mordida cruzada: Algunos niños tienen el maxilar superior demasiado estrecho, a veces asociado a respirar por la boca o succión de dedos de pequeños. Esto genera mordida cruzada (los dientes de arriba muerden por dentro de los de abajo en algún sector) y falta de espacio para los dientes permanentes.
- Mordida abierta anterior: Sucede cuando al cerrar la boca queda un espacio entre los dientes frontales superiores e inferiores (no contactan). Suele originarse por hábitos de empuje lingual o chuparse el dedo, que impiden que los dientes frontales erupcionen correctamente.
- Dientes mal posicionados o apiñamiento temprano: Aunque la alineación dental completa a veces se aborda en la adolescencia, en casos de apiñamiento severo desde niños conviene intervenir. Por ejemplo, si un diente de leche se pierde prematuramente y los demás se mueven cerrando el espacio, puede requerir un mantenedor de espacio (un pequeño aparato fijo o removible que mantiene el hueco abierto hasta que erupcione el diente definitivo).
Todos estos problemas deben tratarse idealmente entre los 6 y 12 años, mientras el niño está en crecimiento activo. Si no se corrigen a tiempo, pueden volverse más graves en la adolescencia y adultez, requiriendo tratamientos más invasivos o prolongados (en casos extremos, incluso cirugía ortognática en la edad adulta).
Por ejemplo, un paladar estrecho no expandido de niño necesitaría cirugía de expansión de adulto; una mandíbula retruida no tratada a tiempo quizás termine en una operación de mentón de mayor; y así sucesivamente.
La buena noticia es que la ortodoncia infantil (ortodoncia interceptiva) está precisamente orientada a abordar estas alteraciones tempranas de forma sencilla y efectiva. Gracias a los aparatos dentales adecuados en la edad correcta, podemos guiar el crecimiento facial y evitar complicaciones mayores.
Tipos de Aparatos para Corregir la Mordida en Niños
En ortodoncia infantil disponemos de aparatos diseñados para modificar el crecimiento de los huesos maxilares y la mandíbula (lo que llamamos ortopedia dentofacial u ortodoncia interceptiva). Se pueden clasificar de varias formas, pero para simplificar los agruparé en: aparatos funcionales removibles, aparatos funcionales fijos, aparatos de expansión palatal y aparatos extraorales. Cada categoría tiene su función particular.
1. Aparatos Funcionales Removibles
Son aparatos que el niño puede quitar y poner, normalmente usados durante varias horas al día y noche. Se les llama funcionales porque aprovechan la fuerza de los músculos y funciones orales del niño (al tragar, hablar, etc.) para estimular cambios en el hueso.
¿Para qué sirven? Principalmente para corregir una mandíbula retruida (Clase II), promoviendo su crecimiento hacia adelante. Un ejemplo clásico es el Bionator, un aparato funcional removible muy utilizado en ortodoncia interceptiva.
¿Cómo es un bionator? Tiene una estructura de acrílico que se apoya en el paladar y la mandíbula, con alambres que se ajustan alrededor de algunos dientes. Cuando el niño lo lleva puesto, el bionator mantiene la mandíbula inferior adelantada en una posición corregida. Este adelantamiento constante estimula el crecimiento del hueso mandibular en la articulación (cóndilo) y va corrigiendo poco a poco la discrepancia.
El Bionator corrige maloclusiones Clase II de origen mandibular, es decir, cuando la mandíbula es más pequeña o está hacia atrás respecto al maxilar.
Edad de uso: suele indicarse en niños en crecimiento activo, aproximadamente entre los 9 y 12 años, aprovechando el estirón puberal para modificar el hueso.
Otros aparatos funcionales removibles incluyen el Twin Block (dos placas, superior e inferior, que encajan forzando la mandíbula hacia adelante) y los aparatos de Frankel, entre otros. Todos funcionan bajo el mismo principio: cambiar ligeramente la postura mandibular o maxilar del niño para que, al crecer, los huesos se desarrollen en mejor posición.
Uso diario: Por lo general, estos aparatos se deben usar bastantes horas al día (mínimo unas 12-14 horas, idealmente incluso dormir con ellos). Al ser removibles, requieren de la colaboración del niño y constancia de los padres para que realmente cumplan las horas de uso. La ventaja es que son cómodos y se pueden retirar para comer o cepillarse.
💡 Ejemplo práctico: Imagina que tu hija de 11 años tiene una mandíbula inferior pequeña y sus dientes de arriba están muy adelantados. El ortodoncista le indica un aparato funcional removible tipo twin-block. Al usarlo, su mandíbula estará algo adelantada todo el tiempo. Tras 12 meses de uso juicioso durante las noches y tardes, su mandíbula habrá crecido más hacia adelante de lo que lo hubiera hecho sin tratamiento. Así, se corrige el perfil y la mordida, evitando tener que extraer dientes o pensar en cirugías en el futuro.
2. Aparatos Funcionales Fijos
A veces preferimos aparatos funcionales fijos, es decir, que van anclados a los dientes y el niño no puede quitarlos. Son útiles especialmente en niños algo mayores o menos colaboradores, ya que actúan 24 horas al día sin depender de la voluntad del paciente.
♦️TWIN BLOCK♦️ Aparato dental para NIÑOS para corregir HIPOPLASIA MANDIBULAR
¿Qué es el aparato Herbst? Es un dispositivo ortodóncico fijo compuesto por unos tubos y barras metálicas articuladas que se conectan entre el maxilar superior y la mandíbula inferior. Va cementado a unas bandas en las muelas, de modo que esas barritas metálicas empujan la mandíbula inferior hacia adelante continuamente.
El Herbst está diseñado específicamente para corregir la mandíbula retraída en maloclusión Clase II, estimulando su crecimiento hacia una posición adecuada. Se coloca en pacientes en crecimiento (aprox. entre 9 y 14 años), aprovechando esa etapa para evitar tener que recurrir a cirugía ortognática más adelante.
El aparato de Herbst ofrece la ventaja de que no requiere cooperación activa del niño (¡no se lo puede quitar para jugar, siempre está funcionando!). Suele usarse alrededor de 12 meses y luego, una vez corregida la discrepancia mandibular, se retira para continuar con la siguiente fase del tratamiento (muchas veces, colocar brackets para alinear los dientes).
La desventaja es que al inicio el niño puede sentirlo aparatoso: lleva unas barras en los laterales de la boca que limitan un poco el movimiento lateral de la mandíbula. Los primeros días puede haber leves roces o dificultad para comer alimentos muy duros, pero rápidamente se acostumbra.
Existen otros aparatos fijos funcionales similares al Herbst, como el propulsor MARA o los elásticos ortodónticos de uso intermaxilar (que no son un aparato en sí, sino ligas que conectan los maxilares dentro de la boca). El ortodoncista elegirá el dispositivo fijo más conveniente según la situación.
En resumen, los aparatos funcionales fijos son grandes aliados para corregir mandíbulas pequeñas en niños en crecimiento, sobre todo cuando necesitamos un empujón constante y seguro.
3. Aparatos de Expansión Palatal
Cuando el problema radica en un maxilar superior estrecho (paladar ojival) con mordida cruzada, utilizamos un disyuntor de paladar. También se le llama expansor palatino o aparatología de expansión rápida del maxilar.
¿Qué es y para qué sirve? Básicamente, es un pequeño aparato fijo que se ancla en las muelas superiores del niño y tiene un tornillo en el centro.
El disyuntor se indica en niños con paladar demasiado estrecho o problemas de desarrollo transversal del maxilar. Causas comunes: a veces es genético, otras veces se debe a hábitos como la succión digital prolongada o la respiración oral que afectaron la forma del paladar.
¿Cómo funciona el expansor? Los primeros ~15 días son de activación activa: cada día se gira el tornillo y se va notando cómo el paladar se ensancha gradualmente. Es impresionante pero cierto: en apenas dos o tres semanas de activación logramos la expansión deseada (por eso se llama “expansión rápida”).
Durante este periodo, es normal que aparezca un pequeño espacio entre los dientes frontales superiores; ¡no hay que alarmarse! Significa que el paladar se ha ensanchado tanto que los incisivos se separan ligeramente, pero después ese espacio se cerrará solo o con ayuda de la ortodoncia posterior.
Tras la fase activa, el aparato se deja puesto varios meses sin activarlo (fase de contención) para mantener el hueso expandido y permitir que se forme hueso nuevo en la sutura del paladar.
¿Duele? La expansión palatal no es dolorosa, aunque los niños sienten presión en la zona de la nariz o paladar los minutos siguientes a cada activación. Esa presión cede rápido. Muchos padres me han dicho que esperaban que fuera peor, y se sorprenden de lo bien que lo llevan sus hijos. Lo importante es seguir las instrucciones: si el ortodoncista indica 1/4 de vuelta al día durante 14 días, hay que cumplirlo al pie de la letra.
💡 Consecuencia de no expandir a tiempo: Si un niño con paladar muy estrecho no es tratado durante la infancia, en la adultez ese maxilar rígido solo podría ensancharse mediante una cirugía ortognática (sutura palatina).
4. Aparatos Extraorales
Bajo este apartado incluyo dispositivos que se usan por fuera de la boca para influir en el crecimiento óseo. Pueden sonar un poco aparatosos, pero a veces son la mejor solución en ciertas edades.
Máscara facial de tracción: Es un dispositivo externo que consiste en una especie de mascarilla que se apoya en la frente y el mentón del niño, con bandas elásticas que se enganchan a un aparato dentro de la boca (generalmente un expansor o unos ganchos en los dientes superiores).
Se utiliza principalmente en casos de mandíbula adelantada (Clase III) donde el maxilar superior se ha quedado atrás. La máscara aplica una fuerza que jala el maxilar superior hacia adelante, estimulando su crecimiento y corrigiendo la relación con la mandíbula. Suele indicarse en niños muy pequeños, entre 6 y 8 años, ya que a esa edad el hueso maxilar responde mejor. El uso típico es nocturno (unas 12 horas por la noche).
Otros Tipos de Ortodoncia para Niños y Adolescentes
Existen varios tipos de ortodoncia y diversos aparatos para corregir la mordida. Estos se adaptan al paciente teniendo en cuenta varios factores.
- Ortodoncia Interceptiva: Para corregir la mordida en niños, la mejor opción es la ortodoncia interceptiva. El aparato “intercepta” posibles anomalías en el desarrollo maxilar y facial de los niños y puede evitar tratamientos futuros más complicados, ya que sus huesos todavía están en formación.
- Ortodoncia Tradicional: En adolescentes es frecuente el uso de tratamientos de ortodoncia tradicional: los brackets metálicos. La ortodoncia tradicional es muy eficaz para corregir problemas de mordida cruzada, abierta o sobremordida entre otros, ya que puede modificar la forma, posición y movilidad de toda la zona bucodental.
- Ortodoncia Autoligable: La ortodoncia autoligable cuenta con una precisión y apariencia similar a la tradicional. La principal diferencia reside en la forma de unión entre el arco y el bracket.
- Ortodoncia Estética: Algunos adultos y adolescentes pueden dudar sobre la colocación de ortodoncia para no comprometer su estética. En el caso de la ortodoncia estética, los brackets pueden estar fabricados en cerámica, circonio, zafiro, plástico o porcelana. Estos materiales se adaptan al color del diente, pero también requieren un cuidado extra para evitar su deterioro.
- Brackets Linguales: Los brackets linguales se colocan detrás de las piezas dentales, por lo que es casi imposible su percepción. La principal ventaja de este tipo de aparato para corregir la mordida es que todas sus piezas se fabrican de forma completamente personalizada.
- Ortodoncia Invisible: En este caso, el aparato para corregir la mordida es una férula transparente removible elaborada en plástico. La férula se renueva cada dos semanas aproximadamente, siguiendo las indicaciones del especialista.
Aparatos para Corregir la Mandíbula: ¿Prognatismo o Retrognatismo?
Dependiendo del modo en que la mandíbula está creciendo en el menor, si crece adelantada (prognatismo) o retrasada (retrognatismo), deberemos utilizar un tipo de aparatología u otro. Entre los distintos tipos de aparatos para corregir la mandíbula que existen podemos citar:
Cuando se está desarrollando una mandíbula prognática:
- Placa de progenie: Aparato que se utiliza en mordidas cruzadas anteriores. Consta de una placa en el maxilar superior y un arco vestibular anterior que contacta con los incisivos inferiores.
- Expansor Rápido o Disyuntor: Aparato utilizado para corregir la mordida cruzada causada por un paladar estrecho. Va anclado a los molares superiores y está formado por dos componentes metálicos o de acrílico simétricos unidos entre sí a través de un tornillo.
En el caso de corregir una mandíbula retrognática:
- Bionator: Aparato con un bloque acrílico que encaja en ambos maxilares. Su función es ayudar al avance de la mandíbula.
- Twin Block: Aparato con un bloque acrílico que encaja en ambos maxilares. Su función también es ayudar al avance de la mandíbula.
- Herbst Bisagra Oclusal (HBO): Aparato que consta de dos partes, una superior y otra inferior unidas por dos vástagos a modo de macho/hembra. De tal forma, que cuando una se introduce en la otra y al juntarse, producen un deslizamiento hacia delante de la mandíbula.
- Placas de Sander: Aparato para corregir la retrognatia. Consiste en una placa superior y otra inferior que, poco a poco, provoca un avance mandibular progresivo.
¿Cómo Arreglar la Mandíbula Sin Cirugía?
Arreglar la mandíbula sin cirugía es posible durante la infancia y la adolescencia. La efectividad del tratamiento con aparatología es altísima en edades tempranas. Sin embargo, la efectividad de estos aparatos para corregir la mandíbula en los niños depende, sobre todo, de la edad del paciente.
Sin duda, ello es debido a que el procedimiento es más efectivo en caso de diagnosticar el problema de oclusión del paciente a una edad adecuada. Por este motivo, los especialistas en odontología infantil inciden en la importancia de realizar controles periódicos con el odontopediatra desde el primer año de vida.
Llegados a este punto, el dentista del niño aconsejará en qué momento es adecuado el uso de un aparato dental para corregir la mandíbula del menor. En estos casos, el dentista pediátrico optará por un tratamiento de ortodoncia interceptiva con el objetivo de corregir la mandíbula y actuar sobre el crecimiento de las bases óseas.
Este proceso modificará su desarrollo de la manera que el dentista infantil u odontopediatra considere adecuado para lograr los resultados deseados de la forma más fácil y corta en el tiempo.
Edad Ideal para Comenzar un Tratamiento de Ortodoncia
En general, la edad recomendada para empezar un tratamiento de ortodoncia es alrededor de los 12 años, aunque se pueden iniciar tratamientos a edades más tempranas. Los dientes y la mandíbula del niño todavía están en crecimiento desde los 7-10 años, y en esta etapa se pueden detectar problemas en la dentición permanente y en el crecimiento de la mandíbula.
Los tratamientos de ortodoncia en edades tempranas son más efectivos y rápidos ya que los huesos y los dientes del niño son más maleables y colaboran más activamente en el proceso de corrección.
Beneficios de la Ortodoncia Infantil Temprana
Empezar un tratamiento de ortodoncia a edades tempranas tiene varias ventajas. Primero, puede mejorar significativamente el estado de salud dental y prevenir problemas más graves en el futuro. La ortodoncia infantil se realiza para corregir maloclusiones y otros problemas dentales y óseos en los niños.
Malos Hábitos y Ortodoncia Infantil
Para lograr los mejores resultados en el tratamiento de ortodoncia en niños, es importante corregir malos hábitos como chuparse el dedo, morderse las uñas, morder objetos o respirar por la boca. Estas costumbres, pueden afectar negativamente a la alineación de los dientes y la salud bucodental en general.
Cuidado de los Aparatos de Ortodoncia
El cuidado de los aparatos de ortodoncia es fundamental para obtener los mejores resultados.
- Explicar al niño el propósito del tratamiento: Es importante que el niño entienda las razones del tratamiento.
- Alimentación adecuada: Se recomienda evitar alimentos duros o pegajosos para no dañar los aparatos.
- Evitar hábitos no recomendados: morder objetos duros, chupar el dedo o los labios, masticar chicle, entre otros, pueden dañar los aparatos y entorpecer el tratamiento.
- Cepillado diario: Es necesario fomentar la higiene bucal diaria en el niño. Se recomienda cepillarse los dientes después de cada comida y antes de acostarse.
Proceso de Corrección de la Maloclusión Dental
El proceso de corrección de la maloclusión dental comienza con una evaluación minuciosa del ortodoncista que determina el problema en la posición dental. Los aparatos dentales aplican una presión constante a los dientes para que se coloquen en su posición correcta.
Durante el tratamiento, el niño necesitará hacer ajustes en su dieta y cuidado dental diario. El tiempo de tratamiento de ortodoncia oscila entre 18 y 24 meses. La duración específica depende de la severidad del problema dental del niño y el tipo de dispositivo que se use.
Es importante destacar que durante el proceso de ortodoncia, los pacientes deben visitar al dentista regularmente para asegurarse de que el tratamiento esté progresando según lo previsto.
Resultados del Tratamiento de Ortodoncia
Tras la finalización del tratamiento de ortodoncia, el niño tendrá una dentadura alineada, mejorando tanto la estética dental como la funcionalidad en la masticación. Además, corregirá problemas de salud bucodental que puedan surgir.
Es recomendable que los niños también se sometan a una revisión anual por un odontopediatra o un dentista para prevenir la aparición de problemas futuros.
Consideraciones Adicionales
- Uso de férula protectora: Se recomienda que los niños usen una férula protectora durante la práctica de deportes de contacto para proteger su boca y los aparatos de ortodoncia.
- Evitar el uso prolongado de chupetes: El uso prolongado de chupetes o chuparse el dedo puede afectar el desarrollo de la mandíbula y la alineación dental, y por lo tanto, puede afectar el proceso de tratamiento de ortodoncia.
Tabla Resumen de Aparatos para Corregir la Mordida en Niños
| Aparato | Tipo | Función Principal | Edad Recomendada |
|---|---|---|---|
| Bionator | Funcional Removible | Corregir mandíbula retruida (Clase II) | 9-12 años |
| Twin Block | Funcional Removible | Corregir mandíbula retruida (Clase II) | 9-12 años |
| Herbst | Funcional Fijo | Corregir mandíbula retruida (Clase II) | 9-14 años |
| Expansor Palatino | Fijo | Expandir paladar estrecho y corregir mordida cruzada | 6-12 años |
| Máscara Facial | Extraoral | Corregir mandíbula adelantada (Clase III) | 6-8 años |
