Congestión Nasal en Bebés: Causas y Soluciones Efectivas

El resfriado en recién nacidos es bastante habitual, presentándose entre 6 y 10 veces al año. A pesar de que este número tan elevado de resfriados pueda alarmarnos, afortunadamente, la mayoría desaparecen por sí solos y no tienen consecuencias mayores.

¿Qué es el Resfriado Común?

El resfriado común es una infección vírica de nariz y garganta. Durante sus primeros 12 meses de vida, un bebé puede tener entre 6 y 10 resfriados. Este número es tan elevado porque los recién nacidos aún no han desarrollado inmunidad a muchas infecciones comunes. Además, si están en contacto con otros niños como pueden ser sus hermanos, o incluso si van a la guardería, este número puede aumentar, ya que estos virus se transmiten con mucha facilidad.

Resfriado y Gripe: ¿Son lo Mismo?

Confundir estas dos enfermedades es bastante común, sin embargo, no son lo mismo.

A continuación, te resumimos sus principales diferencias:

  • Están originadas por virus distintos: aunque las dos patologías son víricas, el tipo de virus que las causa es distinto. De este modo, el virus de la gripe se llama “influenza”, mientras que el virus que origina el resfriado suele ser el “rinovirus”.
  • Frecuencia: en un año, la gripe suele darse solo una vez, mientras que el resfriado puede aparecer en varias ocasiones.
  • Intensidad de los síntomas: aunque los síntomas en ambas son muy similares, en el caso de la gripe son bastante más intensos y suelen estar acompañados de fiebre durante aproximadamente 3 días, dolores musculares que pueden ser moderados o intensos y fatiga. Normalmente todos sus síntomas aparecen de forma súbita y pueden prolongarse hasta dos semanas. En el caso del resfriado los síntomas son más leves, suelen presentarse de manera gradual y tienen una duración más corta que los de la gripe. Además de los síntomas que comparte con la gripe, el resfriado presenta síntomas adicionales como estornudos. La fiebre que se produce en estos casos suele ser baja e incluso en ocasiones puede ser que no se presente.

Ya hemos visto las principales diferencias entre los síntomas de la gripe y el resfriado.

¿Por Qué es Tan Común el Resfriado en Bebés?

Algunos motivos por los que los recién nacidos se resfrían entre 6 y 10 veces al año son los siguientes:

  • Multitud de virus: una vez que un niño ha pasado un resfriado, se vuelve inmune al virus que lo ha provocado. Sin embargo, existen más de 100 tipos de virus que causan resfriado. A medida que tu hijo vaya pasando resfriados, aumentará su inmunidad contra más tipos de virus y por tanto se resfriará con menos frecuencia.
  • Facilidad de contagio: como hemos explicado, los virus necesitan invadir una célula para sobrevivir. No obstante, pueden mantenerse con vida horas fuera de ellas. Por eso, si el bebé toca algún objeto contaminado con el virus y luego se lleva la mano a la boca o a la nariz, puede que entre en su organismo y, por lo tanto, causar una infección. Además, cuando alguien con un virus estornuda, tose o habla, se forman pequeñas gotas que contienen los virus. Por lo que si un niño con un resfriado estornuda cerca de otro también puede transmitirle el virus. Esta es una de las principales razones por la que el resfriado es tan común, ya que es frecuente que los bebés pasen tiempo con otros niños que no se lavan las manos tras toser, o que se tapan mal la boca al hacerlo.
  • Sistema inmune de los bebés: El sistema inmune podemos definirlo como el conjunto de mecanismos que intervienen en la defensa de nuestro organismo. Cuando un bebé nace no tiene su sistema inmune activo completamente. Esto no quiere decir que nuestro bebé nazca sin defensas ya que, durante el último trimestre del embarazo, la madre transmite anticuerpos a través de la placenta al feto, y estos anticuerpos lo protegen durante sus primeros 6 meses de vida. Además de estos anticuerpos transmitidos por la madre, los recién nacidos empiezan a generar respuestas inmunes a los microorganismos que encuentran fuera del útero (que es estéril), desde el mismo momento de su nacimiento, pero sus defensas tardan aproximadamente un año en madurar completamente.Existen estudios que demuestran que la leche materna contiene anticuerpos que no se encuentran en la leche de fórmula, por ello, la Asociación Española de Pediatría (AEP) y la Asociación Médica Estadounidense (AMA), entre otras, recomiendan la lactancia materna, siempre que sea posible, ya que aporta una protección añadida contra posibles infecciones e incluso otras enfermedades.

¿Tiene Algo que Ver el Frío con los Resfriados en Recién Nacidos?

Que los resfriados están causados por el frío, es uno de los mitos más populares relacionados con esta enfermedad que, como estamos viendo, tiene un origen vírico y, por tanto, se transmite por contagio. Uno de los motivos por los que esta creencia está tan arraigada es porque los resfriados aumentan en otoño y en invierno. Sin embargo, esto no se debe al frío en sí mismo, sino a que este, en combinación con la falta de humedad, favorece la sequedad de las fosas nasales, que se vuelven más susceptibles al virus del resfriado. Además, en esta época del año los niños pasan más tiempo en lugares cerrados, en el colegio o en casa, por lo que el contagio resulta más fácil.

¿Cómo es el Aparato Respiratorio de un Bebé?

Lo primero que tenemos que entender para saber cómo aliviar la congestión nasal de un bebé es que la anatomía de su sistema respiratorio es completamente diferente a la de un adulto. Hasta los 6 meses de edad el bebé únicamente respira por la nariz debido a la inmadurez de su sistema respiratorio. Esto es particularmente útil durante la lactancia ya que puede simultáneamente realizar la respiración la succión y la deglución. Sin embargo, al tener disponible una sola vía para el paso de aire, cualquier obstrucción nasal, por leve que sea, va a dificultar bastante su respiración. Además, a esto se le suma el hecho de que sus fosas nasales son mucho más pequeñas lo que genera una resistencia mayor al ingreso de aire.

¿Qué es la Congestión Nasal?

La congestión nasal es un trastorno respiratorio en el cual ocurre una disminución del paso de aire como consecuencia de la obstrucción nasal o de la inflamación del tejido que se encuentra en su interior. Además, puede ser ocasionada por exceso de mucosidad que con el tiempo forma un tapón.

¿Cuáles Son las Causas Más Frecuentes de Congestión Nasal en Bebés?

Diversas causas pueden producir congestión nasal en nuestro bebé y, aunque muchas de ellas no corresponden a una enfermedad en sí, siempre es importante estar atentos para evitar complicaciones. Entre las causas más frecuentes de congestión nasal se encuentran:

  • Infecciones de las vías aéreas superiores: como la gripe o el resfriado, que ocasionan una mucosidad excesiva, así como la inflamación de las fosas nasales. Esta causa es una de las más frecuentes debido a que el sistema inmunitario del bebé aún es inmaduro y no puede combatir a los virus y bacterias del ambiente.
  • Alergias: principalmente a factores presentes en el ambiente como el polvo, el polen o el pelo animal y traen como consecuencia la inflamación de los senos nasales. Toda la inflamación resulta en obstrucción de las vías respiratorias superiores y congestión nasal cada vez que el bebé está cerca del alérgeno.
  • Sobrecrecimiento de los adenoides: un tipo de tejido inmunitario encargado de evitar el paso de microorganismos al cuerpo. Usualmente los adenoides se desarrollan conforme el bebé va creciendo, sin embargo, en algunos casos su crecimiento pude ser excesivo y acabar obstruyendo las vías respiratorias y ocasionando congestión nasal.
  • Los cambios bruscos de temperatura: también pueden causar congestión nasal ya que las vías aéreas superiores del bebé no están suficientemente desarrolladas como para adaptarse a las variaciones ambientales repentinas.
  • La contaminación ambiental expone al bebé a sustancias irritantes que pueden inflamar los tejidos de las fosas nasales y causar congestión nasal.

Cómo ALIVIAR la CONGESTIÓN NASAL en bebés 👶🏻👃🏻 (8 Remedios caseros ✅)

¿Cómo se Puede Aliviar la Congestión Nasal?

En general la congestión nasal puede aliviarse si eliminamos el agente causal. Sin embargo, existen cosas que podemos hacer para lograrlo más rápido:

  • Colocar al bebé en posición vertical: Los cuadros de congestión nasal se empeoran cuando el bebé se encuentra acostado por lo que basta con sentarlo o cargarlo verticalmente para mejorar su respiración. Cuando se encuentra en la cuna lo mejor es mantenerlo reclinado utilizando almohadas o inclinando completamente la cuna.
  • Realizar baños con agua tibia: El vapor de agua caliente y los ambientes con una humedad entre 30% y 50% ayudan a eliminar las secreciones y los tapones de moco lo que ayuda a aliviar inmediatamente la congestión nasal. Podemos bañar al bebé en una tina con agua tibia en la que pueda inhalar los vapores y, una vez finalizado, se debe secar inmediatamente y evitar someterlo a cambios bruscos de temperatura que pueden ocasionar nuevamente la congestión nasal. El mismo efecto puede lograrse colocando un humidificador en el cuarto del bebé.
  • Aplicación de suero fisiológico: El suero fisiológico es una solución que ayuda a disolver y a expulsar las secreciones de las fosas nasales, por lo que se recomienda aplicar unas gotas en la nariz del bebé para restaurar su respiración. En cuadros de congestión más complicados se suele utilizar una jeringa para suministrar entre 1,5 y 2 ml de solución salina en cada fosa.
  • Utilizar un aspirador nasal: El aspirador nasal es un dispositivo con forma de pera que se utiliza como un suctor mecánico del moco. Para utilizarlo se presiona el cuerpo de la bombita y luego se introduce la abertura en la fosa nasal del bebé para extraer el exceso de mucosidad.
  • Realizar masajes en la frente y la nariz: En el primer semestre de vida de un bebé, estos no pueden respirar por la boca y hasta los 2 años generalmente tendrá una respiración por la nariz. De ahí a que sea muy común que los bebés sufran congestión nasal.

Tratamiento para el Resfriado en Recién Nacidos

En primer lugar, debes saber que no existe ninguna cura para el resfriado, que suele tener un periodo de incubación de 1 a 5 días, y desaparecer por sí solo a los 7 o 10 días. Sin embargo, mientras dura, sí que puedes tomar algunas medidas para aliviar sus molestos síntomas.

En el caso de bebés y niños, es muy importante no medicarlos sin consultar previamente al médico, pues los fármacos sin receta para el resfriado pueden tener efectos adversos, como ya lo alertó la FDA (Agencia de administración de alimentos y medicamentos de los Estados Unidos). En este comunicado advierten que el uso de medicamentos como antitusivos, descongestionantes o antihistamínicos en niños menores de dos años puede tener graves consecuencias.

Sin embargo, sí que puedes seguir los siguientes consejos para aliviar los síntomas de resfriado en tu recién nacido:

  • Hidratar bien al bebé, que en el caso de los lactantes sería asegurándonos de que realizan todas sus tomas y en ellas ingieren la cantidad suficiente de leche.
  • Evitar las altas temperaturas dentro de casa.
  • Por supuesto, evitar que el niño esté en contacto con humo de tabaco.
  • Ventilar diariamente la habitación del bebé.
  • Realizar lavados nasales para facilitar la expulsión de los mocos. Para los lavados nasales existen diferentes métodos, como utilizar ampollas de suero fisiológico o incluso existen perillas de goma con las que se pueden aspirar los mocos. Estos lavados nasales se recomiendan sobre todo antes de las tomas y antes de acostar al bebé, para que así pueda alimentarse y descansar mejor.

¿Por Qué No Funcionan los Antibióticos?

Como te hemos explicado, el resfriado es una infección causada generalmente por el virus “rinovirus”. Los virus son unas entidades biológicas que se encuentran en el límite de los organismos vivos. Son mucho más pequeños que las bacterias y no pueden verse a través de un microscopio. Para sobrevivir, necesitan infectar a una célula de otro organismo para poder utilizar sus mecanismos, moléculas y materiales y así poder producir más copias de sí mismos y propagarse rápidamente, haciendo enfermar al organismo que han infectado. Sin embargo, si los virus no entran dentro de otra célula, solo pueden sobrevivir durante poco tiempo. Hay muchos tipos de virus, algunos causan enfermedades leves como el resfriado, pero otros dan lugar a patologías severas como el VIH que causa el SIDA.

Los antibióticos son medicamentos que combaten enfermedades causadas por bacterias, no por virus, por este motivo, no tiene sentido administrarlos si la patología tiene un origen vírico. Si tomamos antibióticos para intentar luchar contra infecciones víricas, puede ocurrir que desarrollemos una resistencia a los antibióticos. Si desarrollamos esta resistencia cuando realmente tengamos una infección por bacterias y tomemos el antibiótico, el fármaco no será efectivo.

¿El Hecho de Que un Bebé Tenga Mocos es un Síntoma Necesariamente Alarmante?

Los mocos en bebés son una de las causas más frecuentes de consulta entre padres y madres, especialmente cuando llegan los primeros resfriados o cambios de estación. Aunque ver a un bebé con la nariz congestionada puede generar preocupación, la mayoría de las veces se trata de un mecanismo natural del cuerpo para proteger las vías respiratorias. El sistema respiratorio de los bebés está en pleno desarrollo y, por tanto, es más sensible a los cambios de temperatura, el contacto con virus o agentes irritantes del ambiente. El revestimiento interno de las vías respiratorias produce de forma continua una fina capa de mucosidad. Esta sustancia contiene anticuerpos y otras defensas naturales que ayudan a neutralizar amenazas y expulsar lo que el cuerpo no necesita. Además, los bebés aún no saben sonarse ni toser con fuerza, por lo que acumulan fácilmente la mucosidad, especialmente en la nariz o en la parte posterior de la garganta.

Los síntomas que acompañan a los mocos en bebés pueden variar según la causa, pero existen algunas señales comunes que conviene observar para saber cómo actuar. Un bebé con mocos en la garganta puede mostrar señales de incomodidad como tos persistente, arcadas leves al tragar o incluso sonidos húmedos al respirar.

  • Hidrata con frecuencia.
  • No utilices jarabes mucolíticos sin prescripción.
  • Si el bebé tiene mucha tos o dificultad para alimentarse, es recomendable consultar al pediatra para valorar si se requiere alguna intervención adicional.

¿Cómo Quitarle los Mocos a un Bebé?

Si notas que tu bebé tiene congestión nasal y le molesta, puedes seguir este sencillo proceso de dos pasos para sacarle los mocos a tu bebé.

Repítelo cada pocas horas, preferiblemente entre 15 y 20 minutos antes de comer o acostarlo:

  1. Aplica una solución salina (agua salada) en gotas o spray. Dos gotas o pulverizaciones por fosa nasal son suficientes. Evita las gotas o los sprays nasales que contengan algún tipo de medicamento.
  2. Limpieza nasal con una jeringa. Limpia la nariz del bebé después de aplicar las gotas o el spray salino. Al usar una jeringa nasal, aprieta primero la jeringuilla y luego insértala en la fosa nasal del bebé. A continuación, suelta lentamente para aspirar el moco.

Después de cada uso, asegúrate de lavar bien la jeringa y otros accesorios con jabón y agua para garantizar la máxima higiene y evitar infecciones.

Existen otras maneras de aliviar la congestión nasal de tu bebé.

Estos remedios, junto con las gotas de solución salina y la succión, ayudarán a que tu pequeño esté más cómodo:

  • Un humidificador para bebés aporta un poco más de humedad al aire, lo que ayuda a diluir el moco y facilita la respiración de tu pequeño. Resulta especialmente útil cuando el aire seco aumenta la congestión.
  • Puedes darle a tu pequeño un baño de vapor. Deja correr el agua caliente en la ducha, cierra la puerta y quédate allí con tu bebé durante unos minutos (sin ponerlo bajo el agua). El vapor ayuda a fluidificar el moco, por lo que es un alivio natural.

¿Qué Significa el Color de los Mocos en los Bebés?

El color de los mocos de tu pequeño puede decirte mucho sobre cómo se encuentra. Los mocos claros suelen considerarse normales, pero si son blancos, amarillos o verdes, pueden indicar una infección u otros problemas. Observar el color de los mocos de tu bebé puede ayudarte a determinar si su congestión es leve o si es el momento de consultar a un profesional de la salud. Aquí te explicamos qué puede indicar cada color.

  • Moco claro: congestión normal o leve.
  • Moco blanco o amarillo claro: posible resfriado.
  • Moco entre amarillo brillante y verde oscuro: posible infección sinusal.
  • Moco rojo, rosado o con sangre: irritación o sequedad.

Cuándo Contactar al Profesional de la Salud de Tu Bebé

La mayoría de las veces, los cambios en el moco son normales. Sin embargo, si notas moco de color oscuro o cualquier tono que te preocupe, especialmente si viene acompañado de síntomas como dolor facial o de cabeza, lo mejor es contactar al profesional de salud de tu bebé. Las revisiones de control son clave. Ayudan a detectar problemas potenciales a tiempo y a cuidar la salud de tu pequeño.

Si tu bebé tiene menos de 3 meses, es importante contactar a su profesional de la salud cuando empiece a encontrarse mal. En los recién nacidos, es crucial descartar cualquier problema grave, especialmente si tienen fiebre.

Presta atención a los siguientes síntomas y busca atención médica de inmediato si notas alguno:

  • Dificultad severa para respirar.

Recomendaciones Adicionales

  • El lavado frecuente de manos es fundamental.
  • No expongas al niño a cambios bruscos de temperatura, pero tampoco lo tengas en ambientes cerrados todo el día.
  • Ofrécele una dieta variada, rica en vitaminas A -presente en verduras-, C -en cítricos y hortalizas, cinc -en carnes y legumbres-, hierro -carnes, pescados, huevos y legumbres-.

Con estos métodos y consejos, podrás ayudar a tu bebé a respirar mejor y sentirse más cómodo.

Publicaciones populares: