Una de las primeras cosas que aprende una mujer cuando está embarazada es a contar el tiempo por semanas. Pronto descubre que la gestación media dura un poco más que 9 meses, exactamente 9 meses y una semana.
Pero, ¿por qué? La razón es que históricamente se medía la duración del embarazo en meses lunares o periodos menstruales, habitualmente de 28 días, y por tanto la duración era de 10 meses lunares, es decir 280 días o 40 semanas.
Sin embargo, en realidad, el embarazo no empieza justo después de la fecha de inicio de la última regla, sino generalmente 14 días después, cuando el óvulo que cada mujer produce en la mitad de su ciclo menstrual es fecundado por el espermatozoide. A partir de ese instante el embrión existe como tal.
Así pues, estrictamente hablando, el embrión o feto tiene dos semanas menos de la duración del embarazo, de forma que el tiempo real desde la concepción hasta el parto es de 38 semanas.
Desde un punto de vista médico es muy relevante conocer el tiempo de embarazo, que técnicamente denominamos “edad gestacional”. Precisamente porque las fechas son relevantes para saber si el embarazo está entre las 37 y 42 semanas es importante saber su duración real. La mejor manera de calcularlo es la ecografía de primer trimestre, que tiene una precisión muy superior a la fecha de última regla.
La precisión es mayor por dos motivos. En primer lugar, aunque parece difícil equivocarse, la realidad es que una proporción de mujeres pueden tener pequeños errores en la fecha de la última regla. Estos factores combinados pueden hacer que en ocasiones un embarazo tenga una duración real de hasta 10 días de diferencia en relación a lo que se calcula por la última regla.
Está demostrado que corregir la duración del embarazo, y sobre todo, la fecha estimada de parto, mediante la ecografía, evita decisiones equivocadas.
¿Qué se Considera un Embarazo a Término?
Se considera que el embarazo ha llegado a término cuando el feto está preparado para nacer sin necesitar ayuda. En términos médicos, el embarazo, y por tanto el parto, es “a término” entre las semanas 37 y 42 de embarazo.
Esta franja de más de un mes nos da una idea de lo amplia que es la normalidad en la duración del embarazo. Así, un parto se puede producir entre los ocho meses y medio a los nueve meses y medio y lo consideraremos normal.
Por debajo de las 37 semanas se considera una gestación o parto pretérmino, mientras que pasada la semana 42 se habla de un embarazo prolongado.
El nacimiento a término es un concepto médico que hace referencia a los partos que ocurren entre las 37 y 42 semanas completas de gestación, momento en el cual el desarrollo fetal se considera óptimo para un alumbramiento seguro. El nacimiento a término ocurre cuando el bebé nace dentro del rango ideal de tiempo establecido para una gestación completa, es decir, entre las semanas 37 y 42 de embarazo.
Un nacimiento atérmino es crucial para garantizar que el bebé tenga las mejores condiciones posibles para adaptarse al ambiente extrauterino. Los órganos y sistemas del recién nacido están completamente formados, lo que minimiza los riesgos de complicaciones médicas.
Según la Organización Mundial de la Salud un embarazo a término puede durar de 37 a 42 semanas, así que no te preocupes si has pasado tu FPP (Fecha Probable de Parto) y sigues esperando. Tu embarazo sigue siendo completamente normal, tanto como el de otra que dé a luz en la semana 37. Ten en cuenta que dar a luz el mismo día en el que sales de cuentas es altamente improbable.
En resumen, un parto puede producirse en condiciones normales entre la semana 37 y 42 de gestación, por lo que tenemos un periodo de 5 semanas en las cuales una mujer no sabe si será el día elegido para dar a luz.
Riesgos de un Parto Pretérmino o Prolongado
Cuando un bebé nace con menos de 37 semanas puede tener problemas para sobrevivir sin recibir ayuda más allá del calor de la madre y la leche materna. Son los bebés prematuros. Este límite es importante porque determina el momento de embarazo en el que si el parto se inicia, los médicos pueden recomendar medidas para intentar evitarlo, y en caso de no ser posible detenerlo, el parto se debe producir siempre con un pediatra preparado.
Cuando el embarazo dura más de 42 semanas, existe un cierto riesgo de que la placenta, que está cerca de su fase final de vida, cause problemas respiratorios y de alimentación en el feto. Aunque normalmente la placenta está programada para dejar de funcionar por encima de la duración normal del embarazo, en ocasiones “envejece” antes de tiempo.
En general, a partir de las 42 semanas existe un pequeño riesgo de que la placenta falle, y por este motivo es común inducir el parto para evitar riesgos a la madre y el feto. Es importante recordar que la definición de “embarazo prolongado” es relativa según las características de cada gestación.
Informar a las gestantes de que en un 5-10% de casos el embarazo se prolonga más allá de las 42 semanas. Explicar que a partir de las 40 semanas empiezan a aumentar muy lentamente los riesgos para el feto y la tasa de cesáreas.
La inducción del trabajo de parto es un procedimiento invasivo y doloroso. Con el fin de tomar una decisión informada y dar su consentimiento, las mujeres requieren información suficiente y fiable, así como tiempo para tomar su decisión.
Comenzar el estudio del bienestar fetal después de la semana 40 en gestaciones de bajo riesgo. Finalizar la gestación ante cualquier signo de compromiso fetal.
Semana 40 de Embarazo
El embarazo está llegando a su fin en la semana 40 de embarazo. Por un lado, esta semana gestacional es un momento de miedo al parto y temores de que algo pueda salir mal y, por otra parte, de emoción de poder verle la carita al bebé. Por ello, esta semana hay que disfrutarla, ya que momento único y especial.
Pese a tener una fecha prevista de parto, lo cierto es que el momento del nacimiento se puede retrasar. Generalmente, si el parto no se ha producido a las 42 semanas de gestación, entonces será provocado por los médicos para evitar posibles riesgos al bebé.
Al final de esta semana 40 de embarazo, el bebé mide alrededor de 48-51 cm. de longitud y pesa unos 3.400-3.640 gramos de media. Si el peso del bebé está entre 2.920 y 4.100 gramos, no hay que preocuparse, ya que se encuentra dentro de los valores considerados normales.
Medidas del bebé en la semana 40 de gestación
El periodo gestacional está a punto de acabar y solo falta el momento del parto. En este instante, el tamaño del bebé se puede comparar con el de una sandía. Un bebé en la semana 40 de embarazo mide alrededor de 48 cm de largo y pesa entorno a los 3.400 gramos. Esto es solo una media, ya que habrá bebés más grandes y más pequeños.
El esqueleto está endurecido y todos los órganos están desarrollados. Su sistema digestivo todavía es inmaduro. Por ello, la alimentación del bebé durante los primeros meses es a base de leche, independientemente de que sea leche materna o artificial.
Los huesos del cráneo aún no está unidos de manera completa, permitiendo así que pueda salir por el canal de parto. Lo más normal es que en la semana 40 de embarazo, el bebé esté en posición cefálica para salir al exterior. De lo contrario, el parto se producirá por cesárea.
El vérnix caseoso tan solo está presente en los pliegues del bebé, pero esta sustancia ha desaparecido del resto del bebé.
En relación al movimiento, el bebé se sigue moviendo ligeramente en la semana 40 de gestación. Por ello, si la madre no nota ningún movimiento del bebé durante esta semana, lo recomendable sería que acudiera a urgencias.
Síntomas la embarazada en la semana 40
Es normal que la madre se sienta cansada y con muchas molestias durante la semana 40 de gestación, además del deseo porque nazca su bebé. Otros síntomas durante la semana 40 de gestación son los dolores de espalda, los calambres en las piernas, la secreción de calostro, los ardores, etc.
También es importante prestar atención a cualquier signo de un posible desencadenamiento de trabajo de parto. Uno de los acontecimientos que puede tener lugar en la semana 40 de embarazo es la expulsión del tapón mucoso, provocando un flujo vaginal de color rosáceo.
No hay que olvidar las contracciones uterinas, tanto reales como las de Braxton Hicks. En cualquier caso, si la mujer siente contracciones en su útero durante esta semana, lo mejor será acudir al hospital lo antes posible, al igual que si se rompe la bolsa amniótica, es decir, rompe aguas.
Acudir a monitores
Si es un embarazo sin riesgo, lo más habitual es que la monitorización fetal se realice en la semana 40 de gestación. Se trata de una prueba sencilla e indolora a través de la cual se evaluar el bienestar del bebé.
La monitorización fetal también se conoce como test basal no estresante, ya que no se ejerce ninguna tensión sobre el bebé.
La duración de esta prueba suele ser de 20-30 minutos aproximadamente y no requiere ninguna preparación previa por parte de la embarazada. Para ello, se colocan dos sensores sobre la barriga de la mujer y se sujetan con unas correas elásticas. Por esta razón, este momento también se conoce popularmente como acudir a correas. Uno de los sensores se encarga de registrar posibles contracciones del útero; mientras que el otro analiza el latido cardíaco.
Los resultados que se pueden obtener de la monitorización fetal pueden ser:
- Patrón reactivo: significa que el bebé está bien y se citará a la madre en unos 3 días para repetir la prueba.
- Patrón no reactivo: se volverá a medir en 20-30 minutos y si el resultado sigue siendo el mismo, entonces se llevarán a cabo otras pruebas de control fetal. En ocasiones, se decidirá inducir el parto o realizar una cesárea en función de cada situación particular.
No obstante, si el resultado de la monitorización fetal es no reactivo no quiere decir que el bebé corra riesgo. Tal vez únicamente esté dormido y, por eso, el patrón fetal sea no reactivo.
Finalmente, recuerda que si tu embarazo es normal, hasta la semana 42 se puede esperar perfectamente. Dedica estos días a mimarte y relajarte. Un buen masaje relajante o una sesión de peluquería pueden ser unas ideas geniales. ¿Qué te parecería una buena comedia? Quizás las risas te ayuden a ponerte de parto. Pero sin duda, lo mejor que puedes hacer es tomártelo con humor. En fin, habéis llegado hasta aquí… habrá que confiar en que tu cuerpo no lo hace tan mal, ¿no?
| Término | Semanas de Gestación |
|---|---|
| Pretérmino | Menos de 37 semanas |
| A término | Entre 37 y 42 semanas |
| Prolongado | Más de 42 semanas |
