El embarazo comienza con la fecundación, que es la unión de las células sexuales femenina y masculina: el óvulo y el espermatozoide. En este momento da comienzo el periodo embrionario hasta la octava semana de embarazo.
Fecundación
Para que se produzca la fecundación, la mujer ha de estar en el periodo de ovulación. La ovulación ocurre cuando un óvulo se desprende de uno de los ovarios, hacia la mitad del ciclo menstrual.
Si en este preciso momento, un espermatozoide se encuentra con el óvulo en las trompas de Falopio, se puede producir la fecundación. El cigoto es la célula resultante de la unión del espermatozoide con el óvulo.
Es una estructura celular que posee toda la información genética necesaria para desarrollarse y convertirse en un bebé. En la fecundación ya queda determinado el sexo del bebé.
El óvulo solo tiene cromosoma X pero el espermatozoide tiene cromosoma X o Y. Dependiendo del cromosoma que aporte el espermatozoide, el bebé será niño o niña:
- Cromosoma X (óvulo) + Cromosoma X (espermatozoide) = NIÑA
- Cromosoma X (óvulo) + Cromosoma Y (espermatozoide) = NIÑO
Cada bebé es único, con su propio ADN, que lo forman 46 cromosomas que determinarán la herencia genética del bebé.
Periodo Embrionario
El período embrionario o formación del embrión, abarca desde la anidación del huevo en el útero hasta la 8ª semana de gestación. En él tiene lugar la multiplicación celular y la formación de diferentes estructuras del nuevo ser.
El periodo fetal abarca desde la 9ª semana de gestación hasta el final de la misma.
Primera Semana
El óvulo fecundado se divide por primera vez a las 24h de la concepción, es lo que llamamos zigoto. Durante los días siguientes se sigue dividiendo y forma una bola de células que se llama blastocisto.
A los 5 días, las células del blastocito se separan en dos grupos: las que formarán la placenta y las que formarán el embrión (células madre). Al final de esta primera semana, el óvulo fecundado desciende por las trompas de Falopio para llegar al útero al quinto día.
Se ancla en la pared del útero (implantación) al final de la primera semana y allí pasará nueve meses. El útero de la madre ha cambiado y se ha adaptado para el embarazo.
La pared interna de la matriz se ha vuelto mullida y más gruesa para favorecer la implantación del blastocisto, necesaria para que el embrión reciba los nutrientes necesarios para crecer.
Segunda Semana
Se empieza a formar el embrión que mide 0.2 milímetros. En esta etapa, el embrión tiene una forma redondeada y está formado por dos capas: el endodermo y el ectodermo.
Las células se van multiplicando muy rápidamente y van adquiriendo una función específica. Del endodermo se formarán: piel, el revestimiento interno del aparato respiratorio y digestivo, la vejiga, tímpano, tiroides, páncreas e hígado.
Del ectodermo: sistema nervioso, piel, órganos de los sentidos (ojos, oído, nariz), uñas, esmalte dentario, hipófisis, pelo, glándulas mamarias y sudoríparas.
Tercera Semana
Al embrión le aparece una tercera capa, el mesodermo, de este tejido derivará: El aparato locomotor (huesos, músculos y cartílagos), el sistema vascular (corazón, venas y arterias), las células de la sangre, el sistema genital y urinario (excepto la vejiga), el bazo y glándulas suprarrenales.
Se forman las vellosidades coriónicas que conectarán con los vasos sanguíneos de la madre. De este modo, el embrión obtiene el alimento y el oxígeno necesario para crecer. Por otro lado, en el tronco del embrión se va haciendo hueco a órganos como el intestino, hígado, riñones y pulmones.
Cuarta Semana
El embrión crece un milímetro cada día (mide unos 5 milímetros) y se inicia el desarrollo de: Las extremidades (brazos, piernas, músculos y hueso). El corazón del embrión (amasijo de células musculares alargadas) empieza a latir a los 22 días aproximadamente.
Este rudimentario corazón será el encargado de distribuir el alimento y el oxígeno a todas las partes del embrión para que pueda crecer. El corazón embrionario late a unas 150 pulsaciones por minuto.
El aparato digestivo se va diferenciando en sus diferentes partes (esófago, estómago e intestino). Aparecen los órganos de los sentidos, es decir, se forman las cavidades oculares y las orejas.
Se empieza a desarrollar el tubo neural, que se convertirá en el sistema nervioso del bebé (cerebro y médula espinal) y la columna vertebral.
Quinta y Sexta Semana
El embrión va adquiriendo forma humana o de bebé. Crece muy deprisa y ahora tiene el tamaño de un garbanzo (5-6 milímetros). Su cabeza es muy grande respecto al resto del cuerpo y las extremidades muy cortas:
En el rostro se distinguen perfectamente los ojos, la nariz, boca y orejas. Los dedos no se distinguen todavía. Los brazos y las piernas pueden empezar a moverse al final de la sexta semana.
Séptima Semana
El embrión mide unos 22 milímetros. Los tejidos y los órganos formados en la fase embrionaria maduran: El corazón ya tiene cuatro cavidades. Se empiezan a formar el paladar y la lengua.
La placenta aumenta de tamaño para nutrir bien al bebé. El cordón umbilical crece mucho y se ensancha. Se forman los pezones y los folículos pilosos.
Los codos y los dedos ya se pueden ver. El sistema digestivo y el aparato urinario del feto (que eran una misma estructura) se separan. Se produce la neurogénesis o producción de neuronas.
Al finalizar esta semana el embrión mide ya 1 centímetro y son las semanas más delicadas del bebé porque le pueden afectar algunos medicamentos, alcohol, nicotina, cafeína o radiaciones (como las radiografías).
Octava Semana
Oficialmente termina el periodo embrionario y el el embrión pasa a llamarse feto. Se ha formado el esbozo de todos los órganos del futuro bebé y ya empieza a tener forma humana.
El rostro del bebé ya está más definido y tiene párpados, nariz incipiente y labio superior. El cuerpo se va alargando, cada vez con más forma humana y la piel es translúcida, por lo que se puede ver el esqueleto.
Pero los huesos no están calcificados, están formados de cartílago, es decir, son blandos. El embrión mide entre 4 y 5 centímetros y pesa 9 gramos.
Recuerda que estas medidas son orientativas.
A partir de esta semana, tu bebé entra en una fase de crecimiento acelerado. Sus brazos y piernas son ahora más largos y proporcionados. Los dedos de sus manos y pies ya se han separado por completo, y pronto empezará a moverlos. Un detalle curioso de esta semana es que sus párpados se cierran.
Recuerda que estas medidas son orientativas. Esta semana, los órganos de tu bebé comienzan a ensayar sus futuras funciones. Sus riñones ya son capaces de producir orina, que se libera en el líquido amniótico. Su cabeza, que aún ocupa casi la mitad de su cuerpo, se ha enderezado un poco, y ya se pueden distinguir su barbilla y su cuello.
Este tamaño se debe al increíble desarrollo de su cerebro, que sigue creando y conectando miles de neuronas. Recuerda que estas medidas son orientativas.
Aunque todavía es pronto para que lo sientas, tu bebé no para de moverse. Gracias al desarrollo de sus músculos, ahora puede flexionar los codos y las rodillas, estirar sus pequeños brazos e incluso cerrar el puño.
El desarrollo de tu bebé es cada vez más detallado. Esta semana, en las yemas de sus dedos de manos y pies, comienzan a formarse sus futuras uñas. Recuerda que estas medidas son orientativas.
El desarrollo fetal es un proceso asombroso que transforma una célula fertilizada en un ser humano completamente formado en alrededor de 40 semanas. Cada semana de embarazo es crucial para el crecimiento y la formación del bebé. El desarrollo del feto semana a semana revela los increíbles cambios y avances que ocurren en cada etapa, culminando en el parto, un momento lleno de emoción y esperanza.
Esta semana marca un hito fundamental: tu bebé deja de ser un embrión para convertirse oficialmente en un feto. Esto significa que todos sus órganos y sistemas esenciales ya están formados y en su sitio. Su carita es cada vez más reconocible.
Sus ojos, aunque aún muy separados, ya tienen sus párpados en desarrollo. Se distinguen perfectamente la abertura de la boca, los orificios nasales y el pabellón de las orejas. Su cerebro, cada vez más complejo, crea miles de neuronas cada minuto.
El cartílago de su esqueleto comienza a endurecerse para convertirse en hueso, y sus músculos y nervios ya funcionan, permitiéndole realizar pequeños movimientos.
A partir de la semana 8 el bebé ya es todo un feto.
Si te haces una ecografía en 4D (entre la semana 24 y 30 de embarazo es el mejor momento) o una ecografía 5D es muy probable que la imagen que veas en la pantalla del ecógrafo sea muy similar a la de un bebé recién nacido. Sobre todo, si te la haces avanzado el tercer trimestre, cuando ya está más regordete. Sin embargo, para los médicos hasta que tu hijo no nazca, le van a seguir considerando un feto.
Cuando el bebé nazca, podrá ver oír, oler, degustar y sentir a través de su piel. Pero sus sentidos se desarrollan mucho antes, en el vientre materno. Y lo hacen muy pronto. Aunque su mundo dentro del útero es oscuro, se sabe que si en el segundo trimestre de embarazo se acerca un foco de luz al vientre materno, el bebé ya aparta la cara.
El sentido del oído en el feto es el más estudiado. El bebé puede percibir sonidos desde la semana 16, pero ten en cuenta que están muy atenuados ya que tu pequeño vive completamente aislado dentro del útero y rodeado por el líquido amniótico.
A lo largo del embarazo, el bebé traga líquido amniótico, cuyo sabor va a depender en parte de tu alimentación. Sus papilas degustativas comienzan a formarse a partir de la semana 7, y a partir del tercer mes de gestación puede saborear. Es el sentido más temprano y el que más desarrollado tiene el bebé al nacer.
A la sexta semana de gestación tiene los receptores sensoriales de presión y temperatura. Tu pequeño, aunque no lo crear percibe olores: el líquido amniótico tiene su propio olor.
Los investigadores han podido saber también cómo es el día a día del bebé dentro del vientre materno. ¿Y dónde va ese pipí que “fabrica” el bebé? Retorna de nuevo al líquido amniótico, creándose un “circuito cerrado” perfecto.
En las ecografías es fácil ver al feto como se chupa el dedo. Cuando nazca tu bebé, será perfecto. Desde el momento que salga de dentro de ti y te le pongan sobre tu pecho, no te cansarás de mirar sus deditos, sus manitas, su carita… A simple vista no le falta nada.
Dentro de ti, tu bebé no los necesitaba. Estaban formados, pero a diferencia de otros órganos, como el corazón o los riñones, no “funcionaban”, ya que el oxígeno le llegaba a través del cordón umbilical procedente de la placenta. Pero al nacer tomará su primera bocanada de aire y sus pulmones se llenarán de oxígeno y también de vida.
Tabla resumen del desarrollo embrionario:
| Semana | Desarrollo Principal |
|---|---|
| 1 | Formación del cigoto y blastocisto, implantación en el útero |
| 2 | Formación del endodermo y ectodermo |
| 3 | Aparición del mesodermo, formación de vellosidades coriónicas |
| 4 | Desarrollo de extremidades, inicio del latido cardíaco, formación del tubo neural |
| 5-6 | Adquisición de forma humana, distinción de ojos, nariz, boca y orejas |
| 7 | Maduración de tejidos y órganos, formación del paladar y la lengua |
| 8 | Fin del periodo embrionario, el embrión se convierte en feto, rostro más definido |
