Cuando nace un bebé, surgen muchas dudas, especialmente sobre la alimentación. ¿Qué vitaminas son necesarias durante la lactancia? Esto dependerá del tipo de lactancia que se proporcione.
Importancia de la Lactancia Materna Exclusiva
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida ofrece numerosos beneficios tanto para el niño como para la madre. La leche materna es una fuente importante de energía y nutrientes para los bebés de 6 a 23 meses.
Sin embargo, la OMS advierte que alrededor de los seis meses, las necesidades de energía y nutrientes del lactante comienzan a superar lo que la leche materna puede proporcionar, haciendo necesaria la introducción de alimentos complementarios. Las vitaminas durante la lactancia materna son clave para el desarrollo óptimo del bebé.
Necesidades Nutricionales Aumentadas Durante la Lactancia
Algunos expertos sugieren que durante la lactancia, la madre debe aumentar su ingesta de nutrientes. Nutrientes como el hierro, el calcio, las proteínas y los hidratos de carbono no se ven significativamente alterados, incluso si la madre no los consume en grandes cantidades a través de su dieta. Sin embargo, otros como la vitamina C, las vitaminas del grupo B, la vitamina A o la vitamina D sí pueden verse afectados y requerir refuerzo.
¿Cómo podemos introducir la vitamina C en la lactancia, por ejemplo? La mejor opción es consultar siempre con el pediatra, pero normalmente se puede incluir algún suplemento en la dieta. Lo más importante es que sea en las cantidades recomendadas por el médico.
Lactancia con Biberón: Leches de Fórmula
Si se opta por dar biberón al bebé, las leches de fórmula o leches infantiles son una alternativa saludable, ya que proporcionan los nutrientes necesarios. En este caso, también se debe atender a la formulación específica recomendada y decidir si es necesario añadir algún complemento o si la fórmula es suficiente por sí misma.
Vitaminas Recomendadas Durante la Lactancia Materna
Tanto si se opta por la lactancia materna como por la leche de fórmula, la Asociación Española de Pediatría recomienda introducir un complemento de vitamina D, esencial para desarrollar huesos fuertes, especialmente si se vive en áreas con poca exposición al sol. Los bebés menores de un año necesitan 400 UI de vitamina D al día. En este caso, en lugar de ser vitaminas para madres lactantes, sería una vitamina que se podría suministrar directamente al propio bebé.
Por lo tanto, existen vitaminas compatibles con la lactancia, e incluso, en algunos casos, puede ser interesante incorporar alguna en concreto si se detecta algún tipo de déficit, o si el médico considera que se debe reforzar de alguna forma el crecimiento del niño o niña.
La Dieta de la Madre y la Composición de la Leche Materna
La leche materna tiene una composición bastante constante, y la dieta de la madre solo afecta a algunos nutrientes. El contenido de grasa de la leche materna varía con la dieta, a diferencia del contenido de hidratos de carbono, proteína, calcio y hierro, que no cambia demasiado, incluso si la madre ingiere poca cantidad en su dieta. Es importante adaptar la dieta para cubrir las necesidades de la madre y el lactante.
Dado que la dieta de la madre lactante puede influir en la composición de la leche materna, se desaconsejan dietas muy restrictivas que pondrían en peligro la ingesta de todos los nutrientes necesarios. Una dieta variada y completa permitirá conseguir los nutrientes necesarios durante esta etapa.
Requerimientos de Minerales y Vitaminas Durante la Lactancia
Los complementos alimenticios son fuentes concentradas de nutrientes (vitaminas y minerales) o de otras sustancias que tienen un efecto nutricional o fisiológico.
A continuación, presentamos las siguientes tablas por requerimiento de minerales y vitaminas. En negrita, los valores aumentados que necesita la madre lactante.
Las diferentes columnas que aparecen en cada tabla corresponden a diferentes valores (1):
- AI: Adequate Intake (Ingesta Adecuada) es el valor que se establece cuando no hay datos suficientes para calcular un requerimiento promedio de un nutriente.
- AR: Average Requirement (Requerimiento medio estimado) es la ingesta de un nutriente que cubre las necesidades diarias de la mitad de las personas de una población sana.
Requerimientos de Minerales
Aporte de calcio
El calcio constituye gran parte de la estructura de los huesos y los dientes y permite el movimiento corporal normal manteniendo el tejido rígido, fuerte y flexible. Casi todo el calcio (98%) del cuerpo se almacena en los huesos, y el cuerpo utiliza los huesos como reservorio (2).
La EFSA no señala un aporte extra de calcio en el período de lactancia, en comparación a una mujer adulta no embarazada ni lactante. Pero las mujeres lactantes necesitan calcio y vitamina D (necesaria para que el calcio se absorba en el intestino y para mantener niveles adecuados de calcio en la sangre) para no descalcificarse durante la producción de leche materna.
Estos son los requerimientos de calcio en lactancia para población española según (3):
- el Comité Científico de AESAN (2019): 1000mg/día.
- la FESNAD (2010): 1200mg/día.
Alimentos ricos en calcio: Hay que tener en cuenta que hay antinutrientes que impiden la correcta absorción del calcio: son los ácido oxálico y ácido fíticos, presentes en espinacas, col, ruibarbo y la alubia. Otros factores que comprometen la absorción del calcio es la ingesta de cafeína y fósforo (presente en bebidas carbonatadas) y un bajo nivel de vitamina D. Hay alimentos vegetales que no contienen esos antinutrientes, como el brócoli, la col rizada y el repollo; son ricos en calcio (aunque en menor cantidad) y la biodisponibilidad del mismo es igual que el de los lácteos. La alimentación variada cumple la función de equilibrar estas interacciones en relación a la absorción del calcio, por lo que no es aconsejable prescindir de verduras con esos antinutrientes (2).
¿Cómo se puede llegar a los requerimientos de calcio (1000mg/día)? (2013). DRVs_Female Adults. Scientific Opinion on Dietary Reference Values for energy. In EFSA Journal (Vol. 11, Issue 1).
Los alimentos procesados casi nunca contienen sal yodada. La sal marina, la sal kosher, la sal del Himalaya y la flor de sal, no suelen estar yodadas. En las etiquetas de los productos se indicará si la sal está “yodada” o si aporta yoduro.
Otros Minerales Importantes
- Potasio: Frutas secas (orejones, ciruelas pasas, uvas pasas), plátano y banana. Verduras (calabaza, espinacas, tomates y brócoli). Lentejas, alubias pintas, soja. Nueces. Leche y yogurt. Carnes, aves y pescado.
- Selenio: Marisco. Carne, carne de ave, huevos y productos lácteos. Pan, cereales.
- Zinc: Carne, pescado, aves, mariscos (cangrejos y langostas). Cereales para el desayuno fortificados. Alubia pinta, nueces, cereales integrales, huevos y productos lácteos.
Con una dieta variada y saludable, como la dieta mediterránea, se consiguen estos aportes. En otro artículo propondremos menús modelo.
Requerimientos de Vitaminas
Para la madre lactante destacamos la ingesta aumentada de biotina, colina (compuesto orgánico hidrosoluble integrante de algunos fosfolípidos, que interviene en el metabolismo y en el transporte de los lípidos y en la neurotransmisión colinérgica), cobalamina, folato, ácido pantoténico, riboflavina y vitaminas A, B6 y C.
EFSA. (2013). DRVs_Lactating_women. Scientific Opinion on Dietary Reference Values for energy. In EFSA Journal (Vol. 11, Issue 1). Las verduras crucíferas, nueces, semillas y cereales integrales.
- Vitaminas del grupo B: cereales integrales, legumbres, huevos, hígado, sardinas, salmón, trucha, bacalao.
- Vitamina A: hígado, pescado, huevos y lácteos. En forma de provitamina: vegetales de hojas verdes, vegetales de color naranja y amarillo, tomate y algunos aceites vegetales.
- Vitamina C: frutas cítricas, fresas, kiwis, tomates, pimientos rojos y verdes, el brócoli.
Requerimientos de vitaminas de la madre lactante: colina (520mg/día), vitamina B12 (5µ/día), vitamina A (1020µg/día), vitamina B6 (1,4mg/día) y vitamina C (140mg/día)?
También con una dieta variada y saludable (que incorpore 2 raciones de verdura y 3 de fruta a diario), como la dieta mediterránea, se consiguen estos aportes. Destacaremos que la vitamina B12 únicamente está presente en alimentos de origen animal. En otro artículo propondremos menús modelo.
En el artículo de dieta de la madre lactante hablaremos de la alimentación de la madre lactante y aplicaremos estas recomendaciones de manera práctica.
Durante la lactancia es habitual que se deba restringir por un tiempo el consumo de lácteos, fuente importante de calcio. Esta vitamina mejora la salud del organismo en general, es esencial para el desarrollo y fortalecimiento de los huesos, ayuda en la absorción de calcio y previene varios tipos de cáncer, diabetes, osteoporosis, presión alta y más.
El DHA, por sus siglas en inglés es ácido docosahexaenoico, un tipo de ácido graso omega 3 muy importante para un buen desarrollo cerebrovascular del bebé y para mantenerte en óptimas condiciones generales. Si el consumo de pescados o mariscos es baja la cantidad de DHA en tu leche materna será insuficiente.
Sigue siendo de vital importancia aun en período de lactancia para garantizar no solo la buena salud del niño sino la tuya. Recuerda que el organismo se debilita al dar a luz y depende de ti otorgarle los nutrientes que requiere para reponerse.
Este tipo de vitaminas se hacen necesarias debido a que con la llegada del nuevo bebé la madre puede sentirse agotada, cansada y suele olvidarse de sus necesidades propias. Por lo tanto, un complejo multivitamínico adaptado a su condición nutricional le ayudará a recuperar energía y a transmitirle a su bebé los nutrientes esenciales para su adecuado desarrollo a través de la leche materna.
Lo mejor es que la madre mientras amamanta siga una alimentación saludable a base de cereales, granos y verduras. Las necesidades de calcio de la madre se incrementan considerablemente para mantener los depósitos de sus huesos y hacer frente a las demandas del bebé. El hierro es importante para que la madre pueda recuperarse del parto y conseguir los niveles requeridos durante la lactancia. La concentración de vitamina A de la madre disminuye a medida que se prolonga la lactancia. Se hallan de forma natural en el calostro y la leche materna.
La lactancia materna es un período en el que la madre proporciona nutrientes esenciales a su bebé a través de la leche materna. Las vitaminas son elementos esenciales para el funcionamiento óptimo del cuerpo humano. Durante la lactancia, las necesidades nutricionales de la madre aumentan para satisfacer las demandas tanto de su propio cuerpo como del bebé en crecimiento.
Algunas vitaminas para la lactancia son particularmente importantes para las madres lactantes. La vitamina D es esencial para la absorción de calcio y para el desarrollo óseo tanto de la madre como del bebé. Las vitaminas del grupo B, como la B6 y la B12, son necesarias para mantener niveles de energía y apoyar el sistema nervioso.
La leche materna proporciona al bebé la mayoría de los nutrientes que necesita para crecer y desarrollarse de manera saludable. Como hemos visto, las vitaminas en la lactancia desempeñan un papel crucial tanto para el desarrollo del bebé como para mejorar la producción de leche materna.
Femibion 3 es un suplemento vitamínico especialmente diseñado para las madres en la etapa de lactancia. Contiene una combinación de vitaminas y minerales esenciales, incluidas las vitaminas D, B6 y B12, que pueden ayudar a satisfacer las necesidades nutricionales aumentadas durante este período.
Además de tomar suplementos vitamínicos, es importante que las madres lactantes mantengan una dieta equilibrada y variada. Consumir una variedad de alimentos ricos en nutrientes, como frutas, verduras, proteínas magras y lácteos, puede contribuir a una lactancia saludable. Mantenerse hidratada y descansar adecuadamente también son factores esenciales para el bienestar de la madre y el bebé.
La lactancia es una experiencia única y hermosa, pero también requiere una atención especial a la nutrición. Asegurarse de que tanto la madre como el bebé reciban las vitaminas y los nutrientes necesarios es fundamental para un desarrollo saludable.
La suplementación materna durante la lactancia es un tema importante que genera controversia debido a las diferentes corrientes de opinión que puedes encontrar al buscar información sobre el tema, lo cual termina por generar dudas sobre qué es recomendable hacer y qué no. Es importante tener en cuenta que, durante la lactancia, las necesidades nutricionales son considerablemente mayores que durante el embarazo, ya que, en los primeros meses de vida, el niño dobla el peso alcanzado durante los 9 meses de embarazo.
Otra de las claves es que, tanto el estado nutritivo de la madre como su alimentación, pueden influir en la composición de la leche y en el aporte de nutrientes al lactante. Podríamos decir que, aunque no es imprescindible, es muy recomendable.
El cuerpo de la madre siempre prioriza las necesidades del bebé, lo que garantiza que la mayoría de los nutrientes, como el hierro, el zinc, el folato, el calcio y el cobre, se sigan excretando en la leche en niveles adecuados y estables. Sin embargo, las mujeres que no obtienen suficientes nutrientes a través de su alimentación pueden estar en riesgo de deficiencia de algunos minerales y vitaminas importantes, como el DHA o algunas vitaminas del grupo B, entre otras.
Componentes Clave en la Leche Materna
- Ácidos grasos: proporcionan la fracción más importante de calorías en la leche materna, necesarias para el desarrollo del lactante.
- Vitaminas: su concentración depende de su nivel en la madre, por lo que una deficiencia materna puede condicionar una deficiencia en el lactante. Sobre todo, las vitaminas B1, B6, B12, E, y A, por lo que se recomienda un aumento en la ingesta. Es especialmente importante el caso de la vitamina D, ya que su deficiencia en la mujer embarazada y lactante es frecuente.
- Minerales y oligoelementos: a diferencia de las vitaminas, la mayoría de los minerales no parecen estar correlacionados con la ingesta materna, excepto el hierro y el yodo. Se recomiendo la suplementación con hierro para recuperar las pérdidas durante el parto.
Los formatos más comunes que encontramos en la Farmacia son comprimidos de toma diaria, de diferentes laboratorios especializados en suplementación de la mujer, que aportan un extra de vitaminas, minerales y ácidos grasos especialmente importantes en la lactancia materna.
Gestagyn lactancia: es un suplemento alimenticio tanto para mejorar la salud de la madre en periodo post parto y al mismo tiempo otorgar al bebé los nutrientes necesarios para su correcto desarrollo. Sus ingredientes clave son el DHA, ácido fólico y vitamina D, fundamentales para el bebé.
Femibion 3 lactancia: suplemento para el periodo de lactancia que combina un comprimido con ácido fólico, colina, vitamina D, hierro y 16 nutrientes más junto a una cápsula con una concentración elevada de DHA.
Natalben lactancia: contiene las vitaminas, minerales, ácidos grasos, minerales y oligoelementos clave en periodo de lactancia, suplementadas mediante la toma de dos comprimidos diarios.
Durante la lactancia materna, las madres se enfrentan al desafío de mantener una dieta equilibrada que proporcione los nutrientes necesarios tanto para ellas como para sus bebés. La leche materna es considerada el alimento ideal para el recién nacido, ya que contiene una mezcla óptima de nutrientes y anticuerpos que protegen al bebé de infecciones y enfermedades.
- El ácido fólico, también conocido como vitamina B9, es uno de los suplementos más recomendados durante el embarazo para prevenir defectos del tubo neural en el bebé. Durante la lactancia, esta vitamina sigue siendo fundamental para la salud de la madre y el bebé.
- La vitamina D es esencial para la salud ósea y el sistema inmunológico. Los bebés, en especial los lactantes, dependen de los niveles de vitamina D de la madre para obtener este nutriente a través de la leche materna.
- Los ácidos grasos omega-3, particularmente el DHA (ácido docosahexaenoico), son esenciales para el desarrollo cerebral y visual del bebé.
- Durante la lactancia, el cuerpo de la madre puede transferir grandes cantidades de calcio al bebé a través de la leche materna, lo que puede afectar los niveles de este mineral en la madre.
- La vitamina B12 es esencial para el desarrollo neurológico y la producción de glóbulos rojos.
- El magnesio es otro mineral importante durante la lactancia, ya que ayuda a mantener el funcionamiento muscular y nervioso adecuado, así como el sistema inmunológico y la salud ósea.
- Aunque comúnmente se asocian con el embarazo, los multivitamínicos prenatales pueden seguir siendo útiles durante la lactancia.
La lactancia materna es un proceso natural que beneficia tanto a la madre como al bebé, pero puede aumentar las demandas nutricionales del cuerpo de la madre. Es importante recordar que cada cuerpo es diferente y las necesidades pueden variar, por lo que siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud antes de comenzar cualquier régimen de suplementos.
