La octava semana de embarazo es una etapa crucial llena de cambios significativos tanto para el embrión como para la futura madre. Durante este período, el embrión continúa formando sus órganos, y la placenta asume su función principal de nutrir al feto. Además, la mujer puede notar cambios en su cuerpo, como un ligero crecimiento de la barriga o sentir la ropa más ajustada.
El Embrión a las 8 Semanas
En la octava semana de embarazo, el embrión experimenta un rápido crecimiento. Su cabeza es considerablemente más grande en comparación con el resto del cuerpo, que comienza a alargarse y tomar la forma del futuro bebé.
Un cambio muy importante que sucede en la octava semana es que se forma la piel del embrión, la cual es translúcida y deja ver el esqueleto formado por cartílagos suaves todavía. El embrión ya tiene claramente forma humana.
En la cara se forman estructuras tan pequeñas como la retina y los párpados, el labio superior, la nariz y las orejas. El cuerpo se va alargando y dibujan en las extremidades unos surcos que darán lugar a los dedos.
En la semana 8 de embarazo, también es posible comprobar como los brazos y las piernas del embrión se han alargado y es posible distinguir las manos y los pies. Además, los dedos empiezan a formarse, aunque permanecen unidos por membranas, y los codos ya son visibles.
El corazón posee ya cuatro cámaras, se diferencian las válvulas aórtica y pulmonar, y la sangre se bombea de manera muy fuerte y acelerada, sobre unos 180 latidos por minuto. En su aún pequeño corazón se diferencian las válvulas aórtica y pulmonar.
En cuanto al cerebro, aún no se ha formado completamente, pero se encuentra unido a la médula espinal y van apareciendo las vías neuronales. Las vértebras en formación se han colocado alrededor de la médula espinal para constituir la columna vertebral.
Funcionalidad de la Placenta
En la semana ocho de embarazo, la placenta embrionaria ya se encuentra implantada en el útero y seguirá creciendo en las próximas semanas. Hasta ahora el embrión se ha alimentado de la vesícula vitelina, un pequeño saco cargado de nutrientes, pero ahora necesita mucho más oxígeno y alimento, tiene que usar la placenta.
Hasta ahora, la alimentación del embrión ha dependido de su vesícula vitelina, una estructura embrionaria que desaparece. El embrión ha crecido mucho en las últimas semanas y sus requerimientos nutricionales han aumentado.
Por tanto, la placenta asume la función de alimentar al futuro feto a través del cordón umbilical a partir de este momento. Así, el embrión recibe los nutrientes y el oxígeno necesarios para su desarrollo por parte de la sangre materna. Es en esta semana cuando la placenta asume la función de alimentar al bebé.
Éste será a partir de ahora su sistema de alimentación durante todo el embarazo. Recibirá comida, oxígeno y agua. Pero también otras sustancias nocivas que como mamá ingieras. En estas semanas se ha formado ya el cordón umbilical, que ya funcionar llevando sangre hasta la placenta y devolviéndosela al feto.
La placenta seguirá creciendo e implantándose en el útero materno durante semanas, pero la parte más importante sucede en el primer trimestre. Ahora ya funciona plenamente, y así, el embrión pasará a depender de ella.
La placenta le proporciona oxígeno, nutrientes y agua, y elimina los desechos del metabolismo del feto. Éste es muy grueso con respecto a las dimensiones del feto, y es que si hasta ahora se alimentaba del saco vitelino, a partir de esta semana el bebé recibe los nutrientes y el oxígeno de la placenta.
Se trata de un órgano vital en el embarazo, que nace y muere con la gestación.
La Primera Ecografía
Una vez la mujer averigua que está embarazada gracias a un test de embarazo positivo, la primera visita al ginecólogo se suele programar para la semana 8 aproximadamente. En esta semana, ya es posible ver al embrión en una primera ecografía, tomar sus medidas y escuchar el latido cardiaco.
Con esto, se confirma la edad gestacional del embrión y se comprueba si el embarazo sigue un desarrollo normal. Si la embarazada visita al ginecólogo en esta semana ya puede realizarse la ecografía por vía abdominal, aunque depende mucho del aparato del que se disponga.
Si no se ve el embrión o el saco gestacional en esta primera ecografía de 8 semanas, podría tratarse de un embarazo anembriónico o embarazo ectópico, respectivamente, lo cual supone que la gestación acabará en un aborto. El ginecólogo también tomará las primeras medidas del peso de la madre y su presión arterial para controlarlas durante todo el embarazo.
Después de esta primera visita, las ecografías siguientes suelen programarse cada 4-6 semanas, a no ser que surja algún problema durante la gestación.
Síntomas en la Madre en la Semana 8 de Embarazo
En la octava semana de embarazo, ocurre un cambio importante en el cuerpo de la futura madre: el útero empieza a crecer. Esto todavía no es muy evidente para la mujer porque el vientre no se ha hinchado aún.
No obstante, es posible notar molestias por el ensanchamiento del útero, como pinchazos y calambres en el vientre y las piernas. Algunas mujeres, incluso, sienten dolor ciático como consecuencia de la presión que ejerce el útero sobre este nervio durante la semana 8 de gestación.
El crecimiento del bebé en esta semana afecta notoriamente al útero. También es frecuente que aparezcan dolores “menstruales” en la pelvis, con pinchazos o calambres. Estos dolores menstruales durante el embarazo son consecuencia del crecimiento del útero, que es muy rápido y produce molestias.
Es alrededor de la 8ª semana de embarazo cuando los cambios en tu cuerpo empiezan a notarse. A menudo, el embarazo se nota sorprendentemente pronto. Algunas mujeres pierden un poco de peso mientras que otras empiezan ya a ganarlo. No te preocupes si en las primeras semanas de gestación pierdes peso en vez de ganarlo.
Los culpables son los cambios hormonales, junto con la falta de apetito o las náuseas. De todos modos, las variaciones de peso dependen mucho de cada mujer. Hay síntomas del embarazo que se hacen largos. Las náuseas son uno de ellos, y esta semana aún siguen presentes.
Otra molestia habitual es la sensación de hinchazón que produce el embarazo. Aunque la notes, es posible que aún no se traduzca en un aumento de peso. El útero sigue creciendo y es habitual tener ganas de orinar más a menudo debido al embarazo.
Esto es debido a un reajuste del mecanismo renal y, más adelante, será también por la compresión de la vejiga por el útero, que va aumentado de tamaño. También es posible que se encuentre muy "sensible" y que el más insignificante incidente le provoque el llanto… o que se encuentre eufórica. La culpa de estos bruscos cambios emocionales la tiene las hormonas que ayudan a mantener la gestación, como la progesterona y los estrógenos.
La mujer también puede seguir experimentando los típicos síntomas de embarazo que la han acompañado las semanas anteriores, aunque estos pueden ir desapareciendo. Algunos de estos síntomas se relacionan con los cambios hormonales que ha sufrido la mujer en las últimas semanas y todos son completamente normales.
Los comentamos a continuación:
- Náuseas.
- Ardor.
- Estreñimiento.
- Aversión a olores y sabores.
- Cambios de humor.
- Cansancio y cefalea.
- Aumento de pechos.
- Antojos.
Recomendaciones en la Semana 8 de Gestación
A medida que avanza el embarazo, la mujer debe ir prestando una mayor atención a los cuidados que necesita su cuerpo, no solo para poder combatir los síntomas más molestos, sino también para favorecer el desarrollo saludable de su futuro bebé.
Para ello, vamos a comentar algunos consejos muy útiles que deberían seguirse durante toda la gestación:
Alimentación
Los nutrientes más importantes para la mujer embarazada son el ácido fólico, hierro, calcio, yodo, zinc, vitamina D y ácidos grasos omega 3. También es muy importante no saltarse ninguna comida y beber mucha agua durante todo el día. Si la futura madre se encuentra muy cansada, le conviene tomar fruta, como manzanas, naranja, piña… E hidratos de carbono de absorción lenta como cereales integrales, por ejemplo.
Las primeras, además de ser ricas en vitaminas y minerales que el organismo necesita ahora, proporcionan mucha energía. Los cereales integrales poseen fibra que ayuda a combatir el estreñimiento.
Durante el embarazo, eliminarás mucha agua. Es un componente esencial de la sangre, cuyo volumen ha aumentado significativamente desde el inicio del embarazo para asegurar que tu bebé reciba los nutrientes necesarios. Por lo tanto, es fundamental evitar la deshidratación y mantener al mismo tiempo este mayor volumen sanguíneo. Bebe por lo menos un litro y medio de agua al día, e incluso más si hace calor.
Evita las bebidas azucaradas y los refrescos con cafeína para limitar el paso de sustancias excitantes al bebé. En el embarazo debes prestar mucha atención a los alimentos que ingieres. Ya sabes que todo lo que tú comas repercute en la salud de tu bebé, ahora y cuando sea mayor. Las investigaciones así lo aseguran.
Hábitos de higiene y limpieza
Es muy importante lavarse bien las manos y los utensilios necesarios antes de preparar la comida, así como limpiar las frutas y verduras antes de su consumo. Además, será necesario cocinar bien la carne y el pescado, y evitar alimentos crudos para que no haya riesgo de toxoplasmosis o listerosis. Existen enfermedades que se contraen por comer algunos alimentos contaminados y que resultan muy peligrosas para el correcto desarrollo bebé que crece dentro del útero materno.
La listeriosis es una enfermedad provocada por la ingesta de alimentos contaminados por la bacteria listeria. Si la mujer se contagia al comienzo del embarazo puede provocar abortos, y si se infecta al final de la gestación, puede que la infección pase al feto, a través de la placenta, provocándole importantes secuelas neurológicas.
Sustancias nocivas
Hay que eliminar del día a día los hábitos tóxicos como el tabaco, y el alcohol, sobre todo ahora que la alimentación del bebé depende de la sangre materna y la placenta. "El consumo de tabaco durante el embarazo influye de forma negativa, disminuyendo la cantidad de oxígeno que se aporta al feto producido por el aumento de monóxido de carbono en sangre materna.
El monóxido de carbono pasa a través de la placenta y se une con mayor afinidad a la sangre fetal que el oxígeno produciendo un déficit en la oxigenación fetal".
Actividad física
El ejercicio moderado es muy importante para mantener un embarazo saludable, ya que ayuda a combatir el cansancio y otros síntomas, aporta energía y fortaleza para el parto, y ayuda a mantener el peso adecuado. Los deportes más recomendables para embarazadas son el yoga, pilates, natación o andar diariamente.
Semana 8 de embarazo | 8 semanas de embarazo | El embarazo semana a semana
Medidas del embrión semana a semana
| Semana | Medida | Descripción |
|---|---|---|
| 5 | 2-3 mm | El embrión es un pequeño disco engrosado visible por ecografía dentro del saco gestacional. |
| 6 | 5 mm | Se observa el latido cardíaco. |
| 7 | 7-17 mm | Se distingue el polo cefálico del resto del cuerpo. |
| 8 | 18-25 mm | La cabeza se distingue perfectamente, se empieza a formar el cerebro y la médula espinal. Se forman los esbozos de las cuatro extremidades. |
| 9 | 25-35 mm | El cuerpo empieza a ser más largo respecto a la cabeza, se van desarrollando las extremidades y empiezan a formarse los huesos de la cara. |
| 10 | 35-45 mm | Se forman las manos y los pies con sus dedos y ya tiene aspecto humano. Es capaz de mover las extremidades independientemente y se forman las costillas y los huesos de la columna vertebral. |
