Criar mellizos es una experiencia única, llena de desafíos y recompensas. Muchas madres se sienten abrumadas y cansadas, especialmente en los primeros meses. Sin embargo, con apoyo y experiencia, esta etapa puede convertirse en una de las más gratificantes de la vida.
La Realidad de una Madre de Mellizos
Una madre de mellizos de 32 años comparte su experiencia: "Nunca me había sentido tan cansada, agobiada y triste. Mis peques tienen 1 mes y 5 días; y desde que nacieron creo que no he dormido más de una hora continua. Amo a mis hijos; los soñé, los busqué, se los pedí mucho a Dios, pero no pensé que fuera tan difícil."
La falta de sueño y la constante demanda de atención pueden llevar a la frustración y la sensación de ser una "mala madre". Es crucial recordar que estos sentimientos son normales y que muchas madres de mellizos los experimentan.
La Importancia del Apoyo
Educar a dos bebés a la vez es una experiencia arrolladora. Es fundamental contar con ayuda, más de la que se dispone habitualmente. Una madre de un solo bebé ya necesita apoyo en los primeros meses, ¡imagínate una madre con dos bebés! Esta ayuda es imprescindible para sobrellevar el estrés y poder atender las necesidades de cada niño.
El estrés disminuye los recursos para hacer frente a la situación y dificulta la empatía. Estando estresada una no puede pensar ni sentir. Estando sola es imposible averiguar qué es lo que cada bebé necesita, además, habrá muchos momentos en los que ambos requieran ayuda y ambos lloren. Esto es sumamente estresante.
Cómo manejar el estrés - 5 claves
Consejos para Madres de Mellizos
- Relájate: Recuerda que esta situación no durará para siempre.
- Busca Ayuda: No intentes hacerlo todo sola. Pide ayuda a familiares, amigos o contrata a alguien que te apoye.
- Aprende a Conocer a tus Bebés: Con la práctica, será más fácil entender sus conductas y necesidades.
- Convierte el Llanto en Energía Positiva: Reflexiona sobre cómo puedes invertir la situación y buscar soluciones.
- Considera Apoyo Psicológico: Si sientes que no puedes manejar la situación, busca la ayuda de un psicólogo.
Se aprende a ser madre siéndolo. Ten en cuenta que para tus gemelos solo existe una, y esta eres tú.
Manejo del Estrés y la Energía
Para reducir tu nivel de estrés, es importante centrar tu atención en gestionar tu energía en vez de tu tiempo. Educar a dos o más hijos de la misma edad es más cansado y más complicado que educar a hijos de distintas edades.
Diferentes Fuentes de Energía
La energía no solo es algo físico, sino también emocional y mental. Tenemos tres baterías: la física, la mental y la emocional. Y éstas adquieren la fuerza de la más débil.
Cómo Cargar las Baterías
- El Sueño: Cuando duermes, te recuperas física y mentalmente. Un buen truco es tener un sistema rotativo: una noche te encargas tú de atenderles, otra noche el papá.
- Alimentación Sana: Come sano. Tu nivel de energía durante el día se determina por lo que comes y bebes.
- Atención para uno mismo: Sé consciente de la importancia del tiempo para ti y cédele un espacio en tu día a día.
Al hacer actividades que te llenan, recargas tu batería y creas tiempo.
Metas Alcanzables
Lógicamente debes poner metas a las que puedas llegar. Ahora no será el momento de empezar una nueva carrera ni para renovar la casa. Tienes dos o tres hijos pequeños que demandan continuamente tu atención. La necesitan y se la merecen.
Pero sí será posible hacer algunos pequeños cambios y estos pueden terminar con la sensación frustrante de no tener nunca tiempo para nada.
Relativizar y Mantener la Perspectiva
Relativizar no significa olvidarte de tus problemas, sino que es darles la importancia que de verdad tienen. Un mismo suceso puede resultar un problema para una persona y no tener ninguna importancia para otra. Por ello decimos que los problemas no existen, simplemente son circunstancias a resolver y, a veces, nos preocupan demasiado.
La clave es que, en ocasiones, le damos una importancia exagerada a todos los “problemas”, no distinguimos lo importante de lo urgente o lo grave de lo banal. Nuestros pensamientos generan una emoción que provoca en nosotros una acción y obtenemos un resultado determinado. Si no nos gustan los resultados que estamos obteniendo, lo que tenemos que hacer es cambiar nuestros pensamientos.
Relativizar no quiere decir “pasar de todo”, relativizar es darle a las cosas la verdadera importancia que tienen.
Las Rabietas en Mellizos: Cómo Afrontarlas
Las famosas rabietas son temidas por todos los padres pero en el caso de los padres de gemelos o mellizos, que las sufrimos por partida doble, el reto es aun mayor. Para saber cómo afrontar las rabietas, es necesario saber por qué se han producido.
Causas Comunes de las Rabietas
- Cansancio: Intentad por todos los medios no romper la rutina de las siestas.
- Aburrimiento: Cuidado con hacer “mucho rato lo mismo”.
- Sobreestimulación: Los niños se sienten desbordados ante un exceso de novedades y estímulos.
- Hambre: Algo tan básico como que tengan hambre.
- Frustración por no ser capaces de expresarse: Causa común entre los 2 y los 3 años.
- Ganas de llamar la atención: Pueden querer deciros algo y vosotros estáis ocupados en otra cosa.
- Imitación: Son gemelos y por tanto muchas veces uno se convierte en el espejo del otro.
Afrontar este tipo de situaciones no es tarea fácil pero sobre todo lo más importante es que mantengáis la calma, no gritéis ni actuéis de forma brusca o agresiva. Sois los adultos y vuestros hijos tienen que sentir que controláis la situación. Si uno de los dos perdéis los nervios o sentís que ese día no tenéis paciencia para lidiar con una rabieta, dejad que sea el otro quien lleve el control de la situación. HACED TURNOS.
Hemos hablado sobre cómo afrontar situaciones de rabietas pero no sobre cómo evitarlas o al menos cómo intentar que no se produzcan tantas. Aprended de las rabietas pasadas; aunque hay reglas generales, cada niño es un mundo y nadie mejor que vosotros para saber qué situaciones son susceptibles de acabar en rabieta en cada caso.
Dadles la oportunidad de elegir; esto les hará sentir que son ellos los que deciden y les hará sentirse bien. No olvidéis que vuestros hijos no pretenden conscientemente hacer vuestra vida desgraciada ni prefieren estar con otras personas antes que con vosotros.
