El varicocele es una dilatación varicosa de las venas del cordón espermático que drenan el flujo sanguíneo del testículo. En esencia, se trata de una dilatación de las venas del plexo pampiniforme, encargadas de drenar la sangre desde los testículos.
Esta dilatación, a su vez, provoca que la temperatura aumente en esta área y disminuya la producción y calidad de esperma, lo que puede conducir a una disminución de la fertilidad en el hombre.
¿Qué es el Varicocele?
El varicocele consiste en una dilatación de las venas que drenan la sangre de los testículos. El varicocele es la hinchazón de las venas por las que la sangre llega a los testículos, estas venas están ubicadas a lo largo del cordón que mantiene los testículos de un hombre (cordón espermático). En muchos casos no aparecen síntomas, salvo algunas molestias en los testículos o en la zona inguinal. En muy pocas ocasiones causa dolor.
Existen dos tipos de varicocele:
- Varicocele subclínico: Solo se puede diagnosticar por pruebas diagnósticas. Dentro de este grupo se encuentran los varicoceles de grado 0, que son los que no se palpan ni son visibles.
- Varicocele clínico: Cuando se diagnostica por exploración física. En este caso hay varios grados, del 1 al 3, según el grado de palpabilidad y visibilidad.
Causas del Varicocele
Muchos expertos opinan que un varicocele se forma cuando las válvulas de dentro de las venas, que hay a lo largo del cordón espermático impiden que la sangre circule de forma natural. La sangre se acumula, lo que lleva a una hinchazón y dilatación de las venas. (Parecido a las varices de las piernas).
La mayoría de las veces, los varicoceles tienen un proceso de formación lento, por eso es normal que suelan comenzar a aparecer durante la pubertad, siendo el tramo de edad entre 15 y 25 años donde se detecta en la mayoría de hombres.
El varicocele es una patología específica del hombre y está relacionado con la bipedestación (La posición erecta del cuerpo y el incremento de la presión intrabdominal).
Se presenta preferentemente en el lado izquierdo en el 90% de los casos. Esta tendencia estaría favorecida por las diferencias anatómicas de ambos sistemas venosos:
- La vena espermática izquierda ingresa en la vena renal formando un ángulo recto, en cambio la vena espermática derecha lo hace en la vena cava inferior mediante un ángulo agudo, por lo que disminuiría la incidencia de reflujo venoso derecho.
- La vena espermática izquierda es de mayor tamaño que la derecha (entre 8 y 10 cm más larga) y debe soportar una mayor columna de presión hidrostática.
- Las venas espermáticas izquierdas carecen de válvulas en el 40% de los casos, mientras que del lado derecho ocurre sólo en el 23%.
- La hipertensión sanguínea de la vena renal izquierda al ser comprimida por el compás aortomesentérico (ángulo formado entre las arterias mesentéricas superior y aorta), especialmente cuando el paciente está de pie.
Los componentes genético y hereditario seguramente tienen un rol importante, ya que con frecuencia se observan antecedentes varicosos en familiares directos (várices de miembros inferiores en mujeres y varicocele o hemorroides en varones). También es común la asociación de varicocele y hemorroides en el mismo hombre.
Síntomas del Varicocele
En la mayoría de los casos son asintomáticos y suele diagnosticarse después de la exploración genital que se realizan en las consultas por esterilidad o por dolor inespecífico. Problemas de infertilidad o reducción del número de espermatozoides (lo veremos más adelante).
Puede llegar a darse el caso de que el varicocele cause atrofia testicular, es decir, una reducción del tamaño del testículo.
Grados del Varicocele
Antes de que entremos a hablar de la fertilidad y como esta se ve afectada por el varicocele, es necesario que sepas que existen 3 grados de varicocele clínico (según la facilidad del diagnóstico):
- Varicocele de grado 1: difícil de diagnosticar. Es necesario presionar el abdomen. Lo normal es que el especialista te indique toser o soplar con fuerza.
- Varicocele de grado 2: tocando el testículo se puede comprobar que las venas tienen un tamaño mayor del habitual.
- Varicocele de grado 3: a simple vista se puede ver la hinchazón y la dilatación de los vasos, sin necesidad de que el especialista tenga que palpar el testículo.
Cuando el varicocele no se puede diagnosticar con la exploración física, puede ser útil realizar una ecografía o ultrasonido para apreciar si hay dilatación venosa. Con esto podremos saber la velocidad a la que fluye la sangre, para realizar este proceso es necesario realizar la ecografía Doppler.
Varicocele y la Infertilidad
Ya en 1880, Bartield relacionó varicocele e infertilidad masculina. La incidencia del varicocele en la población general es de un 10%, pero alcanza un 25% en los varones con seminograma alterado y un 40% en los varones infértiles. Su incidencia en adolescentes es de un 15%. Y suele ser asintomático en el 90% de las ocasiones.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el varicocele como una causa relevante de infertilidad masculina, ya que existen numerosos estudios que lo confirman. A largo plazo, si no lo tratamos se produce una atrofia en los testículos causando una disminución de su tamaño y funcionalidad.
El principal motivo por el que los testículos están fuera del cuerpo es porque la espermatogénesis (proceso de formación y maduración de los espermatozoides) se realiza a una temperatura de 2 grados (ºC) más baja que la del resto del organismo. En caso de varicocele, el flujo sanguíneo aumenta la temperatura intratesticular produciendo un efecto dañino en la espermatogénesis y en la producción de testosterona.
La forma en que el varicocele altera la fertilidad es multifactorial:
- Por un lado, la insuficiencia venosa, que produce la dilatación, provoca reflujo venoso al testículo y esto produce una elevación de la temperatura del escroto de entre uno y dos grados, alterando la formación de los espermatozoides -que necesita una temperatura inferior a los 33 grados para ser eficaz-.
- Por otra parte, el varicocele aumenta el estrés oxidativo, con un incremento de sustancias que alteran la vitalidad y movilidad de los espermatozoides y dañan la integridad de su ADN.
- Además, el enlentecimiento circulatorio provoca hipoxia testicular.
- También existe una teoría de la obstrucción, ya que las dilataciones venosas se encuentran junto a los conductos por los que los espermatozoides tienen que salir del testículo.
En los casos más graves, puede causar azoospermia, (ausencia de espermatozoides en la eyaculación). El varicocele testicular también puede originar una alteración en la regulación hormonal de la espermatogénesis, como consecuencia de este desequilibrio provoca la disminución de la producción de testosterona por parte del testículo.
Por último, otra consecuencia derivada del varicocele testicular que influye negativamente en la fertilidad del hombre es el aumento del estrés oxidativo, llegando a causar una mayor fragmentación o ruptura del ADN de los espermatozoides.
Estos cambios en la función testicular pueden surgir en ambos testículos, independientemente de que el varicocele sea en un lado o en los 2, debido a que la temperatura aumenta en todo el escroto.
Existe una relación clara con la presencia de Varicocele y el recuento anormal de espermatozoides. En un análisis de semen podemos encontrar diversos parámetros, según morfología, movilidad, velocidad de los espermatozoides, etc.
La relación entre el varicocele y la infertilidad puede variar de un individuo a otro. En algunos casos, la presencia de un varicocele puede afectar la fertilidad al comprometer la producción y calidad de los espermatozoides. Todo ello va a depender de factores como el grado de dilatación venosa, la duración de la condición y cómo afecta a la función testicular.
¿Cómo se diagnostica un varicocele?
Más del 80% se pueden diagnosticar mediante una simple exploración física, examinando al paciente tumbado y de pie, haciéndole que aumente la presión intraabdominal para que las venas se rellenen.
La ecografía escrotal y la ecografía doppler color son exploraciones complementarias perfectas que confirman el diagnóstico y el grado del varicocele, mediante la medición del número de venas, su diámetro en reposo y su incremento con el esfuerzo.
Existe un tipo de varicocele que no se detecta en la exploración física. Se trata de aquellos que en la ecografía presentan dilataciones menores de tres milímetros con maniobras de presión abdominal. Se piensa que este tipo de varicocele no afecta a la fertilidad.
Los 2 elementos principales para el diagnóstico son: El examen físico (palpación) y la ecografía-doppler escrotal. Con menos frecuencia se pudieran necesitar más datos y entonces se puede solicitar una tomografía axial computarizada del abdomen y la pelvis.
Habitualmente el Andrólogo/Urólogo lo explora tumbado y de pie, pidiendo que «haga fuerza» para aumentar la presión intrabdominal, hacer más evidente la dilatación de las venas dentro del escroto y así poder palparlas mejor.
Tratamiento del Varicocele
El tratamiento se realiza mediante la oclusión de las venas espermáticas. Desde que contamos con técnicas de reproducción asistida altamente eficaces, esta decisión debe de ser individualizada para las parejas, teniendo en cuenta que la eficacia de estos tratamientos puede perfectamente solucionar una infertilidad masculina sin precisar la resolución del varicocele.
El tratamiento para el varicocele solo se aplica en casos en los que el paciente siente mucho dolor y éste no ha podido reducirse con medicación. Además también se trata si el hombre busca tener un hijo/a pero éste evita poder conseguir el embarazo. Según los especialistas, también se debería tratar a aquellos hombres que actualmente no estén en proceso de la búsqueda de embarazo, pero que tengan varicocele testicular y un análisis de semen anormal. Además a estos pacientes se les tendrá que hacer un seguimiento con análisis de semen cada uno o dos años.
Existen métodos mínimamente invasivos, como la embolización, que es realizada por radiólogos vasculares, pero tiene un 15% de fallos o recidivas. También se puede ocluir la vena directamente con cirugía abierta a distintos niveles, alto y bajo, a nivel inguinal o subinguinal, con material microquirúrgico. O intentar abordajes laparoscópicos, pero aumentan mucho el tiempo de cirugía, encarecen el tratamiento y no mejoran los resultados.
La técnica con la que se consiguen resultados óptimos, de mejora en los valores seminales, así como la que menor incidencia de recidivas tiene, es el abordaje subinguinal microquirúrgico. El tratamiento del varicocele testicular es mínimamente invasivo, sencillo y de mínimos riesgos y molestias como veremos en el siguiente punto.
Tipos de Tratamiento
Actualmente existen dos opciones de tratamiento: la embolización y la cirugía. Ambas opciones tienen resultados muy similares.
- Embolización: es un tratamiento de mínima invasión sin necesidad de ingreso hospitalario ni de periodo de recuperación. Este proceso consiste en introducir un catéter en una vena grande de la zona de la ingle. El cáteter es llevado hasta el varicocele para taponar el vaso sanguíneo mediante una sustancia que se inyecta a través del mismo y así desviar el flujo de sangre.
- Cirugía (varicolectomía): la microcirugía más utilizada en la actualidad se realiza a través de la ingle y consiste básicamente en la atadura quirúrgica de las venas dilatadas. La microcirugía es igual de efectiva que la embolización pero requiere realizar cortes en la bolsa escrotal, por lo tanto es más invasivo necesitando unos días de recuperación. Es una operación de 15 a 30 minutos de duración realizada con anestesia epidural.
¿Qué mejorías podemos esperar tras una varicocelectomía?
Después del tratamiento del varicocele, se encuentran mejorías en los valores del seminograma superiores al 50% de los casos. Se producen gestaciones en más del 20% de las parejas. Y se detiene el deterioro progresivo de la función testicular con aumento de la producción espermática y de los niveles de testosterona.
Se debe tener en cuenta que aunque un determinado porcentaje de varones muestran una mejoría en su calidad seminal tras la varicocelectomía, no somos capaces de predecir qué pacientes responderán positivamente a la intervención. Así pues, la decisión de intervenir quirúrgicamente un varicocele a un varón que además presenta infertilidad, dependerá de los síntomas clínicos que presente y del grado de alteración de los parámetros seminales.
¿Cuándo debemos tratar un varicocele?
Dado que el intervalo entre una varicocelectomía y la mejoría nunca es menor de unos seis meses, hay que valorar el tratamiento en varones cuyas parejas tienen más de 36 años o una baja reserva ovárica; en las que las alteraciones del seminograma están muy evolucionadas, o en aquellas que concurran otras patologías que agraven el factor masculino.
Para tomar la decisión, que siempre debe de ser individualizada en cada pareja, los especialistas nos ayudamos de la existencia de:
- Niveles hormonales de FSH normales.
- Recuentos de espermatozoides en el seminograma superiores a 5 millones por mililitro.
- Que las alteraciones en la calidad de los espermatozoides en el seminograma no sean graves.
- Tamaño testicular normal.
- Que la duración de la infertilidad no sea muy prolongada.
- Edad de la pareja inferior a 36 años con buena reserva ovárica.
Es decir, la operación debe de ser ofrecida a todas aquellas parejas en las que se espera una clara mejoría con el tratamiento y debe de ser desechada en aquellas parejas en las que el pronóstico no lo aconseje o en las que la demora del tratamiento del varicocele pueda comprometer el resultado final.
Recuperación y recomendaciones tras el tratamiento
Una vez recuperado de la intervención se pueden utilizar nutraceúticos y probióticos que contribuyan a mejorar aún más la fertilidad.Por ello, desde Fertypharm queremos ayudarte con tu objetivo con 2 gamas de productos centrados en la fertilidad masculina:
- FertyBiotic Hombre: es un nutraceútico que te ayudará a eliminar el estrés oxidativo (afecta gravemente a la fertilidad masculina) gracias a que contiene potentes antioxidantes como DHA o Coenzima Q10. Además, contiene Selenio que contribuye a la normal espermatogénesis y Zinc que contribuye a la fertilidad y reproducción normales. También cuenta con 2 probióticos específicos que ayudan al mantenimiento de un equilibrio saludable de bacterias. Creado para acompañarte durante todo el proceso de fertilidad.
- FertyBiotic Restore: es un conjunto de probióticos. Según los últimos estudios los microorganismos del semen también influyen en la calidad espermática. Por este motivo debemos de tener cuidado ya que tras los tratamientos quirúrgicos pueden alterar la microbiota «sana» de este semen. Existen estudios en los que se ha visto como el uso de cepas específicas de probióticos pueden contribuir en la mejora de la calidad seminal.
Algunos cambios en el estilo pueden ayudar a aliviar el dolor: Evitar la obesidad (controlar el peso). No permanecer de pie mucho tiempo ni realizar ejercicios mantenidos que aumenten la presión intrabdominal.
Si por el tamaño (peso) del varicocele el escroto cuelga en exceso, es recomendable utilizar calzoncillos algo ajustados para que los testículos “reposen” y no tiren tanto del cordón espermático. Para el dolor se pueden utilizar analgésicos.
Tabla Resumen: Varicocele e Infertilidad
| Aspecto | Descripción |
|---|---|
| Definición | Dilatación de las venas en el cordón espermático. |
| Incidencia | Común en hombres, especialmente en aquellos con infertilidad. |
| Causas | Problemas en las válvulas de las venas, aumento de la presión. |
| Diagnóstico | Examen físico, ecografía Doppler. |
| Tratamiento | Embolización, cirugía (varicocelectomía). |
| Impacto en la fertilidad | Puede afectar la producción y calidad de los espermatozoides. |
| Mejorías tras tratamiento | Aumento en los valores del seminograma, gestaciones. |
Consulta con tu especialista todas tus dudas sobre el varicocele y cuál es la mejor opción de tratamiento en tu caso.
Si padeces o crees sufrir de varicocele recuerda que no estás sólo. El varicocele es muy común entre los hombres (entre el 8% y el 23% de los jóvenes), además de ser la causa más frecuente de infertilidad masculina (llegando a ser un 40% en hombres con problemas de fertilidad).
¿Qué hago si sospecho que tengo un varicocele?
Es importante consultar con un médico si nota:
- Aumento de volumen del escroto o una parte de este.
- Detecta que uno de los testículos es más pequeño que el otro.
- Tiene dolor o sensación de presión en el escroto o parte de este.
En cualesquiera de los casos, es importante contactar con un especialista.
