¿Es posible que un feto se coma a su gemelo?

La pregunta de si un feto puede "comerse" a su gemelo es compleja y está relacionada con fenómenos raros que ocurren durante el desarrollo embrionario y fetal. Exploraremos los embarazos múltiples y algunas de sus complicaciones, incluyendo el "gemelo parásito" o "fetus in fetu".

Gemelos monocoriónicos monoamnióticos compartiendo placenta.

Embarazos Múltiples y sus Riesgos

En las últimas décadas, la probabilidad de embarazo múltiple ha aumentado considerablemente debido al retraso de la maternidad y al uso de las técnicas de reproducción asistida. Mientras que en el pasado la tasa de embarazo múltiple espontáneo se encontraba entre el 1-2%, hoy en día esta tasa se ha elevado a 1 de cada 45 embarazos.

Los embarazos múltiples son considerados embarazos de riesgo tanto para la madre como para los bebés debido a las diversas modificaciones que sufre el organismo durante toda la gestación. Además, hay que tener en cuenta también el poco espacio que hay en el útero.

Por todo esto, las personas que vayan a someterse a tratamientos de fertilidad para poder ser padres deberían conocer todos estos riesgos antes de tomar cualquier decisión. Los riesgos de un embarazo múltiple son más altos que los de un embarazo común, pero aun así son manejables.

Riesgos para la embarazada

  • Aumento de peso: En un embarazo único, lo normal es aumentar unos 11-13 kg. En cambio, la gestación de gemelos o mellizos supone un aumento de unos 15-20 kg en la futura madre.
  • Preeclampsia: La preeclampsia o hipertensión arterial inducida por el embarazo ocurre con mayor frecuencia en mujeres con gestaciones múltiples.
  • Más síntomas: Debido al aumento de la producción hormonal, es normal que la mujer sienta más síntomas molestos durante el primer trimestre como náuseas, vómitos, acidez de estómago, falta de energía y somnolencia.
  • También es más frecuente que la mujer sufra hiperémesis gravídica y anemia.

Complicaciones en el feto

  • Síndrome del gemelo evanescente: Se trata de la pérdida de uno de los fetos durante las primeras semanas de embarazo, lo cual es bastante frecuente en los embarazos múltiples.
  • Síndrome de transfusión feto-fetal: Esta alteración consiste en un trastorno de la placenta que se desarrolla únicamente en los gemelos idénticos que comparten la placenta, es decir, en las gestaciones monocoriales.
  • Defectos congénitos y retraso del crecimiento: Los bebés nacidos de embarazos múltiples tienen el doble de riesgo de sufrir anomalías congénitas. Si las condiciones placentarias no son las adecuadas, los bebés pueden sufrir un crecimiento intrauterino retardado (CIR).

Riesgos del parto múltiple

  • Placenta previa: Como consecuencia de la presencia de más de una placenta o una placenta de mayor tamaño, es posible que su posición no sea la correcta y se coloque en la parte baja del útero.
  • Parto prematuro: La duración media de un embarazo gemelar es de 36 semanas, es decir, antes de término. En los casos más graves de prematuridad, cuando los bebés nacen antes de la semana 32 o con un peso inferior a los 1.500 gramos, existe un mayor riesgo de sufrir complicaciones.

El Síndrome de Transfusión Feta Fetal explicado en primera persona | PortalCLÍNIC

Además, aproximadamente la mitad de los partos gemelares se produce por cesárea. El factor clave que llevará a un tipo u otro de parto es la posición de ambos bebés. Al ser dos, es más complejo que ambos estén bien posicionados para que el parto vaginal pueda ocurrir sin complicaciones y, por ello, el parto por cesárea es más común que en los casos de parto único.

Riesgo Embarazo Único Embarazo Múltiple
Preeclampsia 5-8% 15-20%
Parto Prematuro Aproximadamente 10% Más del 50%
Cesárea Variable 50-80%

El Síndrome del Gemelo Evanescente

El síndrome del gemelo evanescente o síndrome del gemelo desaparecido, se produce cuando uno de los embriones de un embarazo múltiple desaparece en el útero durante el embarazo como resultado de un aborto involuntario y es reabsorbido total o parcialmente por la madre o la placenta.

Este síndrome puede ocurrir en la fase inicial de la gestación, cuando se observan dos o más fetos que crecen acorde con lo esperado. Sin embargo, al cabo de unas semanas sólo uno de ellos continúa vivo y con latido cardíaco, mientras el otro ha desaparecido por completo. Embrión y placenta han sido reabsorbidos sin que la madre haya tenido ningún síntoma. Tampoco aumenta el riesgo durante el embarazo del feto vivo.

En la mayoría de los casos se desconoce la causa de la pérdida de uno de los fetos. En algunas gestaciones bicoriales, con material genético distinto en los dos fetos, se ha podido realizar un estudio genético de cada uno de los fetos. Gracias a ello se ha visto que el feto perdido tenía alteraciones cromosómicas, que en muchos casos son incompatibles con la vida y en cambio el feto que ha llegado a término tiene material genético normal.

Consecuencias según el trimestre de embarazo

  • Cuando la desaparición del gemelo ocurre en el primer trimestre no suele tener ninguna consecuencia para el feto superviviente. El embarazo se desarrolla de forma normal y no se precisan más controles que los habituales en un embarazo de un solo feto, ni precisan nada especial en el parto.
  • Las consecuencias pueden ser más graves si la desaparición sucede en el segundo o tercer trimestre. La gravedad de las consecuencias dependerá de las placentas.

Representación gráfica de superfetación.

¿Qué es el feto papiráceo?

Cuando la muerte de uno de los fetos en vez de ser precozmente en el embarazo lo hace más tarde, segundo o tercer trimestre, este feto no es absorbido como en primer trimestre. El feto fallecido se irá comprimiendo hacia las paredes de la placenta, perderá el líquido amniótico y quedará como deshidratado, se denomina entonces feto papiráceo. Este feto se expulsa en el parto bien aislado o bien junto con la placenta, tanto en un parto vaginal como en una cesárea.

El "Fetus in Fetu" o Gemelo Parásito

Los casos de embarazo conocidos como “gemelo parásito” o “fetus in fetu” son muy inusuales, uno de cada 500.000 nacimientos en el mundo. Recientemente, se conoció un caso muy especial en la ciudad de Barranquilla (Colombia). Una recién nacida portaba una masa en el abdomen, restos de su hermano gemelo, que ha tenido que serle extraído mediante una cesárea el día después de su nacimiento.

¿Qué es lo que suele dar la voz de alarma para sospechar de un caso de "fetus in fetu"? Es posible visualizarlo mediante ultrasonido. "En vida prenatal, se diagnostica por ecografía como gestación gemelar con un feto en otro feto. Y como curiosidad, a veces los padres se quieren llevar al feto extirpado para enterrarlo", explica la Dra.

En la ecografía del tercer trimestre de la colombiana Mónica Vega -madre de la pequeña-, el ginecólogo halló que el feto que se estaba gestando tenía dos cordones umbilicales: uno que le unía a su madre y el otro que conectaba a la pequeña con un saco vitelino y una masa informe que iba creciendo en su interior. Así descubrieron a su gemelo parásito, una extraña malformación que provocó el parto prematuro de la bebé.

El objetivo era extraer esa masa -sin corazón ni cerebro pero con extremidades y ciertos huesos- del abdomen de la criatura, ya que le estaba “robando” nutrientes. En la semana 37 de embarazo, la pequeña Itzamara -que así se llama la protagonista de esta historia- vino al mundo por cesárea.

¿Cómo se produce un “fetus in fetu” o gemelo parásito?

Al parecer, se trata de una malformación que se produce cuando las células de los gemelos se dividen a partir del día 17 tras la fecundación. Si esto se produjera a partir del día 12 postfecundación, se habrían desarrollado dos bebés siameses que aparecerían unidos por algún órgano.

Sea cual fuere su origen, el gemelo parásito es una gestación abocada al fracaso, sin ninguna posibilidad de vivir. Se trata de un caso único en el mundo porque lo normal es que los casos de gemelo parásito se descubran cuando el niño tiene ya 5 o 6 años y los médicos observan una masa abultada en el abdomen que piensan que es un tumor.

Lo confirma la doctora De la Calle, lo más común es diagnosticar estos extraños casos "en vida postnatal", es decir, de mayores: "Detectamos, por ejemplo, una masa en abdomen de un niño. En la edad adulta, podemos diagnosticar masas en el abdomen o boca. Otras veces una revisión ginecológica ofrece hallazgos poco comunes: "Se observa una masa en el ovario o paraovárica que contiene pelos, cartílago…son teratomas maduros, que se cree que son variantes.

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