La toxoplasmosis es una infección parasitaria causada por el protozoo Toxoplasma gondii. Esta enfermedad no suele causar síntomas graves en personas con un sistema inmunológico saludable. Sin embargo, durante el embarazo, la toxoplasmosis puede representar un riesgo significativo para el feto.
Ciclo de vida del Toxoplasma gondii (Fuente: CDC)
¿Qué es la Toxoplasmosis?
La toxoplasmosis es una enfermedad parasitaria producida por el protozoo llamado Toxoplasma gondii. Un parásito es un organismo que vive a costa de otro de distinta especie (el hospedador), alimentándose de él al mismo tiempo que lo debilita, pero sin llegar a matarlo. Normalmente, son los gatos los que contraen esta enfermedad por la ingesta de heces o carne de otros animales contaminados. A continuación, el parásito se reproduce en su intestino y acaba en sus excrementos.
En cuestión de días, este parásito se vuelve infeccioso y, además, es resistente a la mayoría de los desinfectantes. Por tanto, es capaz de vivir en el suelo si las condiciones de temperatura y humedad son óptimas para él. Es importante saber que habitualmente los gatos infectados aparentan estar sanos.
¿Cómo se Contagia?
Cabe destacar que la toxoplasmosis no se contagia por el contacto directo con los gatos. Como hemos dicho, el parásito se transmite a través de sus heces. Por tanto, es importante que las mujeres embarazadas no manipulen los excrementos de sus gatos. Además, es conveniente que vigilen a estos animales en caso de tenerlos en casa para que no puedan comer carne cruda (pájaros o ratones) o estar en contacto con otros gatos callejeros.
Otras vías de infección de la toxoplasmosis son las siguientes:
- Comer carnes crudas o poco cocinadas contaminadas con el parásito.
- Comer vegetales contaminados y mal lavados, que hayan estado en contacto con tierra contaminada en la que han podido defecar animales infectados.
- Beber agua contaminada o leche cruda no pasteurizada.
- Transfusión sanguínea desde un individuo infectado a otro sano.
- Transmisión vertical: la madre gestante transmite por vía placentaria los parásitos al feto.
Síntomas de la Toxoplasmosis
La toxoplasmosis es una infección muy frecuente en el ser humano en todo el mundo. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la toxoplasmosis pasa desapercibida debido a que sus síntomas son muy similares a una gripe. Los síntomas más comunes de la toxoplasmosis, que solo se darán una vez en la vida, son los siguientes:
- Ligera hinchazón de los ganglios linfáticos del cuello sin dolor.
- Dolor de cabeza y dolor muscular.
- Dolor de garganta y fiebre.
- Fatiga.
Normalmente, el parásito permanece dentro del cuerpo por tiempo indefinido sin producir malestar, ya que se mantiene inactivo si el sistema inmune funciona correctamente.
Las mujeres embarazadas pueden presentar estos mismos síntomas o incluso ninguno, pero la gravedad de la infección supone el riesgo de transmitírsela al feto. Además de las embarazadas, otras personas que deben tener especial cuidado con la toxoplasmosis son aquellas inmunodeprimidas, como los enfermos de SIDA.
Riesgos en el Embarazo
Si la mujer ha sufrido la toxoplasmosis entre 6 y 9 meses antes de quedar embarazada, ésta ya estará inmunizada y no habrá riesgo de transmisión al feto. Los problemas vienen cuando la mujer contrae la infección por primera vez durante el embarazo o unos pocos meses antes. En este caso, la probabilidad de transmitir la toxoplasmosis al feto es mayor cuanto más avanzada se encuentre la gestación:
- Primer trimestre: 15% de riesgo de transmisión.
- Segundo trimestre: 30% de riesgo de transmisión.
- Tercer trimestre: 60% de riesgo de transmisión.
Sin embargo, la gravedad de la infección en el feto será mayor en las etapas más tempranas del embarazo, es decir, en el primer trimestre. El motivo de esto es que el parásito invade las células y produce lesiones en los tejidos fetales que se encuentran en pleno desarrollo.
El parásito de la toxoplasmosis puede pasar de la madre al feto a través de la placenta. Con el objetivo de tomar las medidas necesarias frente a una toxoplasmosis o evitar su infección, es muy importante que las mujeres embarazadas realicen un análisis de sangre al inicio de la gestación.
Como hemos dicho, si la mujer ya ha pasado la toxoplasmosis, no habrá riesgo de infección. En cambio, si no está inmunizada, tendrá que tomar las medidas preventivas que comentaremos más adelante.
¿Cómo Afecta al Bebé?
En caso de infección del feto durante el embarazo, las consecuencias pueden ser de leves a graves. En el primer trimestre podría tener lugar un aborto espontáneo y, en los casos más graves, la muerte del bebé antes de nacer o al poco tiempo del nacimiento.
Los bebés que nacen con la infección padecerán lo que se conoce como toxoplasmosis congénita. Algunas de las alteraciones asociadas a esta patología son las siguientes:
- Bajo peso al nacer.
- Prematuridad.
- Alteraciones visuales o ceguera.
- Disminución de la capacidad auditiva.
- Hidrocefalia.
- Ictericia (piel y ojos amarillentos).
- Erupciones en la piel.
- Aumento de los ganglios linfáticos.
- Anemia.
- Trastornos motrices.
- Retraso mental.
- Epilepsia.
- Problemas de aprendizaje.
- Ataques de apoplejía.
La mayoría de bebés con toxoplasmosis congénita no presentan ninguno de estos síntomas al nacer, sobre todo los infectados en la última etapa del embarazo. No obstante, los problemas graves pueden aparecer meses o incluso años después del nacimiento del bebé.
Toxoplasmosis en embarazadas requiere de mayor atención para prevenir discapacidad - INDICASAT-AIP
Prevención de la Toxoplasmosis
Todas aquellas mujeres embarazadas o que tengan intención de quedarse pronto, deberán seguir unas medidas preventivas con tal de evitar el contagio del parásito de la toxoplasmosis.
Medidas preventivas contra la toxoplasmosis en el embarazo (Fuente: Clínica Mármoles)
Medidas Higiénicas
Las pautas a seguir durante toda la gestación, sobre todo a la hora de cocinar, son las siguientes:
- Lavarse las manos con jabón antes y después de toda manipulación de alimentos, sobre todo carne cruda.
- No tocarse los ojos, la nariz o la boca con las manos sucias.
- Lavar con agua caliente y jabón los mostradores de la cocina, tablas de cortar y todos los utensilios utilizados después de haber estado en contacto con carnes, aves y mariscos crudos.
- Evitar trabajos de jardinería por el contacto con la tierra, donde es posible que haya defecado un gato infectado.
- Utilizar guantes desechables si hay heridas en las manos para cocinar o entrar en contacto con otra posible fuente de exposición.
- Mantener la comida alejada de las moscas.
Al seguir estas recomendaciones, es posible reducir el riesgo de contagio hasta un 60%.
Medidas Alimentarias
Las embarazadas deben llevar una dieta especial y cuidar de su alimentación durante toda la gestación para el correcto desarrollo del bebé, pero también para evitar la toxoplasmosis. A continuación, vamos a comentar algunas recomendaciones alimentarias:
- Congelar la carne unos días antes de cocinarla.
- Hacer la carne muy hecha, ya que el parásito toxoplasma muere a 72ºC.
- No comer carne curada en sal o ahumada, como el jamón o el salami.
Si el gato está sano, es importante que a partir de ahora su alimentación sea exclusivamente a base de comida especial para gatos y asegurarse que no come carne cruda. También sería ideal que otra persona se encargada de la limpieza del gato, sobre todo de la caja de excrementos. Ésta debe vaciarse a diario porque los quistes del parásito en las heces son infecciosos a partir de las 24 horas.
Es muy poco probable que el gato tenga parásitos en su pelo. No obstante, es conveniente lavarse las manos siempre después de jugar con él y sobre todo antes de manipular comida. Por último, es importante evitar que el gato entre dentro de la cocina o del salón en las horas de la comida.
Tratamiento de la Toxoplasmosis Durante el Embarazo
Sí. En mujeres embarazadas infectadas con toxoplasmosis, se administra Espiramicina para disminuir el riesgo de transmisión al feto. Si se confirma que el feto también está afectado, el tratamiento indicado consiste en Pirimetamina y Sulfadiazina, con el objetivo de minimizar el daño al bebé. Tras el nacimiento, el recién nacido deberá continuar con la medicación durante al menos un año para asegurar el control completo de la infección.
Diagnóstico de la Toxoplasmosis en el Feto
Para determinar si el feto ha contraído la infección por el parásito causante de la toxoplasmosis, será necesario realizar una amniocentesis, siempre y cuando sea posible. Además, se realizarán múltiples controles ecográficos para evaluar el desarrollo del feto y detectar posibles anomalías relacionadas con la infección.
Tabla Resumen: Riesgos y Medidas Preventivas
| Riesgo | Descripción | Medidas Preventivas |
|---|---|---|
| Transmisión al feto | El parásito puede pasar de la madre al feto a través de la placenta. | Análisis de sangre al inicio de la gestación y medidas higiénicas y alimentarias. |
| Toxoplasmosis congénita | Infección en el bebé que puede causar diversas alteraciones. | Seguimiento médico y tratamiento adecuado durante el embarazo. |
| Contagio por alimentos | Consumo de carnes crudas o poco cocinadas y vegetales mal lavados. | Cocinar bien la carne, lavar frutas y verduras, y evitar leche no pasteurizada. |
| Contacto con gatos | Manipulación de heces de gatos infectados. | Evitar la limpieza del arenero y asegurar que el gato no consume carne cruda. |
