Nino Bravo, bautizado como Luis Manuel Ferri Llopis en Aielo de Malferit el 3 de agosto de 1944, fue uno de los cantantes más emblemáticos de España. Desde temprana edad, mostró su talento en tunas, rondallas y grupos como Los Hispánicos y Los Superson's. Su éxito en el Teatro Principal de Valencia le abrió las puertas de la discográfica Fonogram. En el verano de 1970, Augusto Algueró le ofreció interpretar ‘Te quiero, te quiero’, su primer gran éxito, marcando el inicio de una carrera imparable.
Entre sus canciones más populares se encuentran ‘Noelia’, ‘Perdona’, ‘Mi gran amor’, ‘Ésa será mi casa’, ‘Mi querida mamá’ y ‘Voy buscando’. Su fama trascendió las fronteras españolas, cosechando éxitos en varios países sudamericanos. Lamentablemente, su carrera fue truncada prematuramente, impidiendo que se consagrara como el cantante pop por excelencia de la música española.
Inicios y Primeros Éxitos
Sus primeros pasos en la música los dio con el trío Los Hispánicos y, posteriormente, como vocalista de Los Superson. En 1969, firmó con el sello Polydor y lanzó su primer sencillo, "Como todos" y "Es el viento", temas del compositor Manuel Alejandro. Sin embargo, este primer intento no tuvo el éxito esperado.
Tras la nula acogida de su primer single, Fonogram decide archivar el tema de Manuel Alejandro «No debo pensar en ti» y lanzar en su lugar dos canciones de Pablo Herrero y José Luis Armenteros. El primer sencillo de Nino Bravo, con dos temas de Manuel Alejandro, apareció en el mercado musical en junio de 1969. En la contraportada del single aparece, rotulado con la letra del propio Nino, el siguiente texto: «Éste es mi primer disco, que espero sea del agrado de todos.
En marzo de 1970, Nino Bravo lanza su tercer sencillo. Este sencillo marcará un antes y un después en la carrera de Nino Bravo. Lanzado en junio de 1970, durante las primeras semanas de venta, el disco no resulta más exitoso que sus predecesores.
Tras la apoteósica actuación de Nino Bravo en el Teatro Principal de Valencia, el cantante firma con la discográfica Fonogram para sus primeras grabaciones. El jerezano Manuel Alejandro, artífice de algunos de los mayores éxitos de Raphael, fue el encargado de componer las dos primeras canciones de Nino.
El Ascenso a la Fama con "Te Quiero, Te Quiero"
El punto de inflexión en su carrera llegó con la canción "Te quiero, te quiero" de Augusto Algueró. A mediados de 1970, Augusto Algueró propone a Nino Bravo grabar un tema de su autoría que, originariamente, aparecería en el film de 1969 ‘Kuma Ching’ interpretado por Lola Flores. Las desavenencias entre el compositor y la productora de la película harían que éste ofreciera la canción a Nino, con una letra del popular Rafael de León.
Pero la participación de Nino Bravo en el programa de TVE ‘Pasaporte a Dublín’ eleva las unidades vendidas hasta cifras astronómicas, consiguiendo en unos días el primer disco de oro para el cantante. A partir de ahí, Nino Bravo encadenó éxitos como "Noelia" y "Un beso y una flor", consolidándose como uno de los cantantes más importantes de España y Latinoamérica.
Y aunque fue una de las canciones más escuchadas del verano de 1970, hubo que esperar unos meses para que llegara al número uno. Porque el éxito total de “Te quiero, te quiero” llegó, sin duda, gracias a su participación en el programa de TVE Pasaporte a Dublín, una especie de reality adelantado a su tiempo, donde diez figuras de la canción competían para ir al festival de Eurovisión de 1971: Los Mismos, Nino Bravo, Rocío Jurado, Karina, Cristina, Junior, Dova, Jaime Morey, Encarnita Polo y Conchita Márquez Piquer.
Entre septiembre y diciembre de 1970, la noche de los sábados se emitió Pasaporte a Dublín, con un colosal éxito de audiencia. Nino Bravo, que se presentó ante la audiencia haciendo flexiones y declarándose seguidor del Valencia CF, aprovechó su oportunidad encandilando al público con su portentosa voz, pero también con la imagen simpática y divertida que el programa ofreció del cantante valenciano.
Y también contaba con escenas inolvidables, como el video de “Te quiero, te quiero” en el que Nino simula ser un bebé subido a su carrito. El capítulo de Pasaporte a Dublin en que Nino fue protagonista, estaba dedicado a los Beatles. El cantante se desplazó a Londres para grabar escenas muy simpáticas, que sirvieron para presentar canciones de los Beatles y actuaciones de diversos artistas, como Shocking Blue y su Venus. Nino aprovechó su estancia en Londres para grabar el video de “Voy buscando”, bailando y cantando entre los ingleses en plena calle. Fue una imagen desenfadada y divertida de un Nino Bravo que, aunque no resultó elegido para ir a Eurovisión (fue Karina la seleccionada) resultó el vencedor moral de aquel mítico programa, que lo convirtió en la nueva estrella del pop español.
Con el éxito de su participación en Pasaporte a Dublín, el single “Te quiero, te quiero” se disparó al número uno de las listas de ventas, arrastrando consigo el primer álbum del cantante valenciano, un soberbio debut en formato de disco grande, que, pese a estar considerado hoy en día una obra maestra, había sido recibido con duras críticas por parte de la prensa.
La Colaboración con Herrero y Armenteros: "Libre" y Otros Éxitos
Nino Bravo tuvo una relación especial con los compositores Pablo Herrero y José Luis Armenteros, de la que surgieron canciones legendarias como «Un beso y una flor» «Libre», «América, América» o «Voy buscando», entre muchas otras.
De «Libre», una de sus composiciones más famosas y de significado más controvertido, Herrero explicaba que el tema hablaba «un poco de lo que la juventud anhela, y que no encuentro, salvo que pague un precio». «Entonces -continuaba Herrero en una entrevista a una radio alemana en 2019-, vivía el dictador (...) se producían manifestaciones estudiantiles que eran reprimidas a porrazos. Y entonces pensamos: y si alguien esto lo llevara al extremo de decir ‘o todo o nada: para mí la vida es saltar eso que hay ahí». Sobre «Un beso y una flor», Herrero recordaba que «estábamos todos en la pecera cuando Nino acabó de cantarla; nos quedamos callados, con un nudo en la garganta enorme. Arrasaba con todo. Y llegaba y llega a cualquier tipo de oyente». «Hace pocos años -continuaba Herrero- estaba a punto de coger el tren, y a mi lado había un grupo de chicos jóvenes cantando “Un beso y una flor”. En ese momento pensé: “Estos chavales están cantando un tema que, por lógica, tendría que estar descatalogado.
Herrero desmintió que la canción de Nino Bravo se refiriera a la muerte de Fechter en el muro de Berlín. El compositor aclaró en De vuelta, programa de Radio 5, el 23 de mayo de 2021: "No se inspiró en esa historia. Fue menos épica, mucho más doméstica, menos importante".
"Esto fue el producto de una rebeldía, de una generación que había nacido en España justo después de la guerra y que vivimos la dictadura a base de bien y una fuerte represión que se extendió hasta el año 75, que fue cuando murió Franco. Sin embargo, esta canción es del año 72, él estaba todavía vivo. No teníamos que mirar a Alemania. Lo estábamos viviendo aquí.
A finales de 1972, Nino Bravo dedica una canción a uno de los cuestiones humanas más apreciadas por él: la libertad. El lanzamiento del tema, compuesto nuevamente por Pablo Herrero y José Luis Armenteros, constituye una acción verdaderamente valiente cuando en España la dictadura de Franco aún daba sus últimos coletazos. ‘Libre’ consigue auparse al número uno en pocas semanas, y permanece en el mismo puesto aún después de la muerte del intérprete, en abril de 1973.
La Historia Detrás de "Noelia"
Nino Bravo cantaba aquello de Hace tiempo que sueño con ella, y solo sé que se llama Noelia. Basta leer o escuchar esta frase de la canción para saber que está dedicada al amor surgido de un flechazo, al de alguien en cuyo camino se ha cruzado Noelia y desde ese momento no puede dejar de pensar en ella. Son muchas las musas que inspiran poemas y canciones, pero Noelia es mucho más que una musa, es una mujer de carne y hueso.
La canción se lanzó en 1972, un año antes de que Nino Bravo muriera. Estaba casado con María Amparo Martínez. Tenían una niña y otra estaba en camino, una niña a la que el cantante nunca pudo conocer. ¿Estaba Nino Bravo de ella a pesar de cantar su amor por Noelia? La respuesta es sí, y un año después compuso Vivir, una canción que empezó tarareando como Marí, Marí y que derivó en Vivir, vivir. Fue la única canción que el cantante valenciano compuso, aunque no pudo terminarla y se público dentro de un disco póstumo, el quinto de su carrera.
Ya sabemos que la canción no la escribió Nino Bravo, fue Augusto Algueró. En aquellos años, los concursos de belleza eran todo un acontecimiento social y tenían una gran repercusión. En 1969, el título de Miss España se lo llevó Genoveva Noelia Afonso Cabrera, que era Miss Tenerife, y un año más tarde se alzó con la corona de Miss Europa en una gala celebrada en Atenas.
Cuenta la leyenda, su leyenda, que como Miss España tuvo que instalarse en Madrid para ir a presentaciones, recepciones (entre ellas una con Franco). fiestas, desfiles y programas de radio y televisión, y que en uno de esos eventos coincidió con Augusto Algueró, casado entonces con Carmen Sevilla, que era amigo del padre de su novio. El famoso compositor, autor también de 'Te quiero, te quiero', se enamoró y se declaró en forma de canción, y Nino Bravo la estrenó en 1972.
Noelia es hoy una empresaria del sector hotelero y vive alejada de la farándula. En 2003, hizo un reportaje para el programa 'Por la tarde' de RTVE. Ahí contó su historia, su triunfo en Miss Europa, que el jurado de Miss España estuvo compuesto solo por mujeres y todas habían sido misses y que su éxito llegó a los telediarios y al NODO. También que se dedicaba al sector hotelero en Tenerife, que seguía casada y que tenía dos hijas y dos nietas.
Participación en Festivales
El artista participó en otros certámenes de música, sin mucha suerte. En el 70 cantó en la III Olimpiada Mundial de la Canción celebrada en Atenas, quedando en cuarto puesto con El Adiós, tema de Algueró. Igualmente, se presentó a las ediciones V -con Elizabeth- y VII del Festival de la Canción de Río de Janeiro, donde consiguió el primer puesto con la canción Mi Tierra, empatando con el representante estadounidense, David Clayton-Thomas. Finalmente, logró la segunda posición.
Álbumes de Estudio y Sencillos
A lo largo de su carrera, Nino Bravo grabó cuatro álbumes de estudio originales:
- Nino Bravo (1970)
- Nino Bravo (1971)
- Un beso y una flor (1972)
- Mi tierra (1972)
Además, tras su fallecimiento, se publicó el álbum póstumo "...Y Vol. 5" (1973).
En cuanto a sencillos, lanzó una serie de canciones que se convirtieron en grandes éxitos:
- Tú cambiarás / Como todos
- Vuelvo a estar sin ti / No debo pensar en ti
- Nuestro hogar será el mundo / Esa será mi casa
- Voy buscando / Te quiero, te quiero
- En libertad / Es el viento
Tabla Resumen de la Discografía
| Álbum | Año | Canciones Destacadas |
|---|---|---|
| Nino Bravo | 1970 | Te quiero, te quiero, Esa será mi casa |
| Nino Bravo | 1971 | Noelia, Puerta de amor |
| Un beso y una flor | 1972 | Un beso y una flor, Libre |
| Mi tierra | 1972 | Mi tierra, Vete |
| ...Y Vol. 5 | 1973 | América, América |
El Trágico Final y Legado Póstumo
Hace 50 años desde que Nino Bravo, nombre artístico de Luis Manuel Ferri Llopis, falleciera en un accidente de tráfico a los 28 años de edad cuando viajaba de Valencia a Madrid por motivos profesionales.
Tras su trágica muerte en 1973, la discografía de Nino Bravo continuó siendo reeditada y remasterizada. Se publicaron álbumes recopilatorios, duetos virtuales y homenajes que mantuvieron viva su música a lo largo de los años.
Single póstumo de Nino Bravo, lanzado en septiembre de 1973. La expectación creada por el anuncio de las grabaciones inéditas del cantante convirtió este «América, América» en número 1 inmediato. Para el público americano de Nino Bravo, este tema supuso un homenaje póstumo a su tierra y un auténtico himno al nuevo continente.
En resumen, a lo largo de su carrera, Nino Bravo grabó alrededor de 60 canciones originales, incluyendo los temas de sus álbumes de estudio y sencillos. Su voz y su estilo inconfundible lo convirtieron en una leyenda de la música en español, cuyo legado perdura hasta nuestros días.
LIBRE de NINO BRAVO. Una tragedia inspiró la canción.
Otras Canciones Destacadas y Versiones
Además de ‘Libre’, existen otras canciones que han marcado la trayectoria de Nino Bravo y han sido versionadas por diversos artistas. Entre ellas destacan:
- 'Un beso y una flor', versionada en pop-punk por Niños Bravos, rindiendo un homenaje audaz.
- 'Noelia', también versionada por Niños Bravos, mostrando la nostalgia y el cariño por el artista.
Estas versiones demuestran la atemporalidad y el impacto duradero de la música de Nino Bravo en la cultura popular.
El bautizo del regalo que Juan Roig ha hecho a Valencia se recordará por siempre, como la voz del mítico artista de Aielo de Malferit fallecido en 1973. Nunca nadie ni con tanto corazón le rindió un homenaje así.
Sin una butaca vacía, un fundido a negro llegó para que apareciera en el enorme videowall un viejo dial de radio, imágenes y la voz del mito, la estrella y uno de los artistas valencianos más universales. Una cuenta atrás marcó el arranque del homenaje y el nacimiento del nuevo coloso que engrandecerá Valencia.
Fue Nino Bravo el que arrancó su homenaje en la gran pantalla, acompañado de una veintena de músicos en directo, con Vivir. Por primera vez aparecía ligado a un tema que dejó grabado en una maqueta 72 horas antes de su trágico accidente, alegoría de cómo sigue vivo entre los 20.000 asistentes.
Fue Malú la primera que pisó el escenario con Mi gran amor, agradecida por contar con ella "para este homenaje en este lugar tan especial que tantas noches mágicas nos va a reparar". A Andrés Suárez le tocó cantar con coros. La grada no pudo resistirse a acompañarle porque a él le tocó interpretar uno de los más emblemáticos: Noelia. Más de una Noelia habría entre el público porque en 1972 este tema fue una auténtica revolución. La potencia de voz del gallego soportó la comparación con el mito.
El valenciano Luis Cortés le puso el toque flamenco a su Vete, mientras que La Mari de Chambao dio su toque personal a una canción que, desde el 29 de octubre de 2024, cuando el barro enterró media provincia de Valencia, tiene un profundo significado: Mi tierra resonó en el Roig Arena, con el público poniendo palmas y su garganta al estribillo. Valencia cantó con su tierra y al escenario llegó Funambulista, con Eres todo cuando quiero.
El primer gran aplauso fue para Pitingo, incluso antes de comenzar, a capela, la primera estrofa de Es el viento con una voz tan atronadora como la del propio homenajeado y acompañado por la guitarra española. Apenas tres minutos en el escenario que, por primera vez, pusieron en pie al pabellón. "Un placer haber cantado a este genio, que me hubiera encantado conocer. Un aplauso al cielo".
Para entonces ya había quedado claro que el Roig Arena se va a convertir en el mejor escenario de España. A su perfecta sonoridad se suma una apuesta tecnológica, con su juego de pantallas y luces, que convierten el escenario en un plató. La visualización de su potencia llegó cuando Eva Ferri, la hija de Nino, a quien la inteligencia artificial le concedió el deseo de cantar junto a su padre Vuelve, incluso cara a cara con su holograma. Otra vez, el pabellón entero en pie.
"Esta noche hablo en nombre de mi madre, de mi hermana Amparo, de sus nietos, de toda la familia para dar las gracias a Roig Arena, por abrir este centro que nos habéis puesto en boca de todos con tanto cariño y respeto. A Universal Music también, por haber cuidado el legado de Nino como un artista vivo", dijo Eva, sin olvidar a los promotores, GTS y Westin Managers, y a los artistas "que ya tienen un sitio en nuestro corazón y una casa en Valencia". "Mientras haya una sola persona que escuche a Nino Bravo, jamás se irá", recordó.
El escenario lo llenó el único artista que convivió con Nino y que estuvo en el homenaje que en Valencia se le brindó tras su muerte en 1973. A Víctor Manuel le encajó como anillo al dedo Libre, la hizo suya con la maestría de una voz atronadora y un espíritu que recoge la propia letra, que no le impidió besar el escenario. "Gracias, gracias por tanto, Nino", dijo. El relevo se lo cogió Sole Giménez con el fabuloso Te quiero, te quiero que nadie pudo dejar de entonar, incluso adelantándose a la versión de la valenciana. Tras Sole, se arrancó la artista más joven que participó en el homenaje: la eurovisiva Sandra Valero, que con 14 años defendió con soltura 'Amanecer' porque "a mi abuela le encantaba de Nino Bravo".
Llegó el turno de las bandas, del guitarreo, con Revolver y Carlos Goñi eligiendo La Puerta del Amor para su estreno en el Roig Arena, "un espacio que eleva esta ciudad". De Operación Triunfo salió el "jotero" Juanjo Bona para poner voz a Esta será mi casa con el respaldo de imágenes familiares de Luis Manuel Ferri, el verdadero nombre de Nino Bravo, desde sus años escolares a su boda o las portadas de los temas que alcanzaron el número 1 en la España de principios de los 70.
Enloqueció la grada en cuanto se anunció a Marta Sánchez, que se apartó de las potentes baladas para provocar las ganas de bailar con Tú cambiarás mientras se recordaba que "con el último beso, sé que esperarás mi regreso, sé que, en ese instante, cambiarás". Continuó el ritmo con Varry Brava, La Casa Azul y Jorge Martí, de La Habitación Roja. El indie, también rendido a Nino Bravo, cantó de nuevo con el holograma de Nino otra versión de Mi tierra. "Nino venía de los grupos, del underground, gracias por pensar que las bandas también le amamos", dijo Guille Milkyway mientras Varry Brava pedía paz para "una tierra que lo necesita", sin hacer mención a Palestina.
De nuevo el escenario se fue a negro para recibir a Miguel Poveda y su rotunda versión de Como todos, en la que la letra de Manuel Alejandro reivindica un "amor igual". Él no se mordió la lengua: "Denuncia fuerte a un pueblo que está destrozando a otro pueblo. Free Palestina", gritó el catalán.
Nino volvió también en la voz, primero de Vanessa Martín con Por qué, y después a ella se le unió Pablo López con la única compañía del piano para armar a dúo una bellísima Cartas Amarillas, uno de los temas más ligados a la interpretación del artista valenciano, a la que dieron un brillo espectacular.
La apoteosis la provocó, cómo no, David Bisbal con un rotundo "Visca Valencia", la mítica América y, para cerrar un bautismo histórico, pidiendo al público palmas para acompañar a la canción más universal de Nino Bravo: Un beso y una flor. La gritaron a pulmón 20.000 espectadores, la veintena de artistas que lo cantaron durante toda la noche y toda su familia al completo en el escenario.
