Cuidados Esenciales para tu Recién Nacido: Guía Completa para Padres

Cuando llegamos a casa con nuestro recién nacido, es normal que nos surjan muchas dudas. Esta inquietud a veces nos lleva a buscar ayuda en urgencias. El objetivo de este artículo es resolver esas dudas sobre temas menores, brindándote la información necesaria para cuidar a tu bebé de la mejor manera.

El Sueño del Recién Nacido

¿Es normal que mi bebé haga ruidos mientras duerme?

Sí, es muy común. Son frecuentes los ruidos al respirar, especialmente si están molestos por gases, reflujo o hambre. Reconocer las primeras señales de hambre es crucial para ofrecer la toma a tiempo. A veces se trata de hipo, que cede al darle más pecho.

¿Cuál es la postura ideal para que duerma mi bebé?

Boca arriba durante los primeros seis meses, para reducir el riesgo de muerte súbita del lactante. Se debe cambiar el apoyo de los lados de la cabeza para evitar deformidad de los huesos del cráneo.

¿Cuántas horas es normal que duerman? ¿Hay que despertarlos para comer cada 3-4 horas?

Un bebé duerme entre 16 y 18 horas al día, despertando breves periodos de tiempo para comer. Los primeros días es normal que pierdan un poco de peso. Tras esos primeros días, cuando se ve que ganan peso, se les puede dejar dormir 5 o 6 horas por la noche. Habrá casos aparte en los que no será así.

¿Puedo dormir con mi bebé? ¿Es bueno el colecho?

El dormir con nuestro bebé tiene cosas buenas y malas. Lo bueno es que mejora el vínculo y la lactancia materna. Lo malo es que hay más riesgo de muerte súbita del lactante cuando los padres fuman, toman alcohol u otras sustancias que bajan el nivel de alerta.

Establecer una rutina para la hora de ir a dormir es un factor importante en los cuidados del bebé, ya que ayudará a los pequeños a relajarse y dormir bien. Aunque el recién nacido puede ser demasiado pequeño para comprender las señales, establecer una rutina para ir a dormir puede ayudarle en el futuro. Además, no debemos intentar mantener despierto al bebé durante el día esperando que duerma mejor por la noche.

Recomendaciones para el sueño seguro del bebé.

Alimentación: Lactancia Materna vs. Biberón

Una de las primeras decisiones que la madre debe tomar sobre cómo cuidar al bebé estará centrada en su alimentación. Asimismo, deberá decidir si darle el pecho o alimentarlo mediante biberones. La decisión entre la lactancia materna o el biberón se suele basar en lo cómoda que se siente la madre dando el pecho a su hijo y en su estilo de vida. Durante el primer mes, los bebés harán entre 8 y 12 tomas al día. Se debe ofrecer el pecho al bebé cuando tenga hambre, lo que suele ocurrir entre una y tres horas. No hay que seguir un horario de alimentación rígido para los cuidados del bebé, sino que se irá estableciendo una propia y particular pauta de alimentación. Los recién nacidos saben cuándo tienen hambre y cuándo están satisfechos.

Lactancia Materna

La lactancia materna sola es el mejor alimento para un recién nacido hasta los 6 meses de vida, y después, junto con la alimentación complementaria. Debe ser a demanda. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera imprescindible la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses del recién nacido. Después de ese momento, se recomienda ofrecerle al bebé otros alimentos siempre continuando con la lactancia hasta los 2 años de edad.

La lactancia es un proceso no solamente instintivo, sino que requiere de un aprendizaje cultural. Por parte de la madre, la lactancia materna es buena también porque quema calorías y ayuda a reducir el tamaño del útero.

Siempre que sea posible, la primera toma debéis ofrecerla antes de las dos primeras horas de vida. El recién nacido puede tardar un rato en mostrarse interesado en mamar, pero finalmente, si está junto a vuestro pecho, localiza el pezón. Durante los primeros días, las madres producen pequeñas cantidades de calostro. Es una leche especial, de color amarillento, más espesa y pegajosa que la leche posterior. Es fundamental facilitar el contacto físico entre madre y bebé y promover la succión del pecho, ambos son un potente estímulo para que en los próximos días se produzca la subida de la leche.

Podéis dar el pecho en cualquier postura que os resulte cómoda, normalmente tumbadas, semiacostadas o sentadas. La posición del bebé es también importante para que se agarre bien al pecho y succione correctamente. La lactancia materna es a demanda, sin horarios establecidos. Hay bebés que toman cada hora y otros que pueden espaciar las tomas entre dos y tres horas. Lo más habitual es que las primeras semanas, las tomas sean más largas y frecuentes. El bebé decide la duración de cada toma y el intervalo de tiempo entre ellas. Habitualmente, se soltará espontáneamente cuando haya acabado, o se quedará dormido al pecho.

Por otro lado, que le deis leche materna cuando quiera no significa esperar a que llore, pues si bien alguno se queja en cuanto siente la menor incomodidad, la mayoría llora por hambre cuando ya hace rato que la tienen. El llanto es un indicador tardío de alguna necesidad, por lo que es conveniente observar si hay un aumento de actividad o si realiza movimientos de búsqueda con los labios, ya que son probables signos de hambre que deben ser atendidos.

Sin duda, lo mejor es la lactancia materna. Has de saber que el bebé no tiene un ritmo estricto de hora para alimentarse. “Se recomienda que la lactancia materna sea ofrecida ‘ a demanda’, lo cual requiere el reconocimiento de los signos precoces de hambre del bebe”, nos comenta la doctora Carolina González-González, pediatra del Hospital San Rafael, de Madrid. El bebé se empieza a agitar. “ No se debe esperar a que el niño llore, pues el llanto es un signo tardío de hambre”, afirma la pediatra. Antes se decía que el bebé tenía que estar un tiempo determinado en cada mama. Hoy se sabe que esta medida es un error, y que el bebé es el que debe marcar el final de la toma: cuando esté saciado o no obtenga más leche de una mama, sencillamente se soltará por sí mismo. De todas formas, ofrécele el otro pecho. Y si no lo quiere es porque ya se encuentra saciado.

Biberón

Pero si no puedo darle el pecho…¿Cómo se prepara el biberón? Un cacito raso por cada 30 ml (una onza) de agua. Deben usarse fórmulas de inicio (tipo 1), hasta los 6 meses.

¿Y cómo sé cuánto debe tomar? Depende de cada niño y de su peso y talla al nacer. Al inicio se preparan 30 ml y no suelen tomarlo todo. Cuando ya lo tomen entero, se preparan 60 ml. Para saber que queda saciado debe quedar algo de leche. Y cuando ya lo tomen, se preparan 90 ml, y después 120 ml, 150 ml... Lo que no se tome, se debe tirar.

Las tomas suelen ser cada 2 o 3 horas. Suelen hacer menos tomas que cuando toman pecho. La leche de fórmula tarda más en digerirse y está más tiempo en el estómago que la leche materna. De este modo, un bebé que toma fórmula suele pedir con un poco menos de frecuencia, pero esto varía según el niño.

Las tomas con leche de fórmula o artificial también se realizan según la demanda del bebé. Posteriormente irá aumentando la cantidad que necesita, llegando a unos 90 ml cada tres o cuatro horas al cumplir el primer mes. Pero el intervalo de las tomas lo marca el bebé. Es muy importante preparar de forma adecuada los biberones que está estandarizada en todas las marcas comerciales. Por cada 30 ml de agua, debéis añadir una cucharada rasa del preparado, ni más ni menos. El agua para preparar los biberones a un recién nacido debe ser embotellada y se puede calentar o utilizar a temperatura ambiente. Dependiendo de la calidad del agua del grifo, puede ser recomendable hervirla un minuto y dejarla enfriar. No es necesario esterilizar los biberones, pero sí que estén bien limpios con agua y jabón. Tras la toma, debéis desechar la leche sobrante.

Si alimentas a tu bebé con leche artificial, como nos indica la doctora González-González, “se puede recomendar ofrecer durante la primera semana de vida una toma cada 3 horas”.

Gases

¿Debe echar los gases tras todas las tomas? No siempre se logra…si pasados unos minutos no echa los gases, se le puede poner en su cuna.

Se pueden evitar las molestias, o al menos aminorar, no saltándose el momento de ponerlo sobre el hombro y darle unos golpecitos en la espalda después de cada comida.

Higiene del Recién Nacido

La higiene de los recién nacidos es muy importante, ya que debe realizarse con delicadeza y dedicando un tiempo a cada parte del cuerpo.

Baño

Tras las primeras horas de vida los niños pueden regular su temperatura corporal. Tras este tiempo se dejará a decisión de los padres la frecuencia del baño. Deben estar limpios, pero sin excesos. Se puede empezar a bañar al bebé en el momento en que el cordón umbilical se ha caído y ha cicatrizado por completo. Se recomienda que sea diario, como una rutina más del niño. Durante el baño se debe aprovechar para limpiar el cabello, donde se emplearán champús poco agresivos específicos para el cuidado del bebé.

La hora del baño quizá sea uno de los cuidados básicos del recién nacido que más gusta a los papás, pero ¿qué debemos tener en cuenta a la hora del baño? La temperatura del agua del baño debe ser parecida a la que tiene su cuerpo, que está entre 35 y 36 grados centígrados. Para asegurarnos de que el agua donde lo bañaremos no está muy por encima o por debajo de esa temperatura, lo más sencillo es usar un termómetro de baño.

En cuanto a cómo cogerlo en la bañera, debemos hacerlo con suavidad pero al mismo tiempo, de forma firme y segura. Si apoyamos la parte final de su espalda en la bañera y lo sujetamos con una mano por la nuca, la otra nos quedará libre para lavarlo. Recuerda que no hace falta llenar mucho la bañera: unos 10 cm. de profundidad son suficientes.

Cordón Umbilical

¿Cómo debo limpiar el cordón umbilical? Como cualquier herida, con agua y jabón. Vigilar que no huela mal, que no esté húmedo ni con pus y que no se ponga roja la piel de alrededor. No hace falta aplicar alcohol de 70º ni otros productos.

Este se debe curar un par de veces al día con una gasita y alcohol de 70º sin miedo de hacer daño al niño, ya que el cordón no tiene sensibilidad.

Uno de los primeros cuidados del recién nacido tiene que ver con la higiene del cordón umbilical, que debe ser diaria, con agua y jabón líquido. Es importante secar bien la zona después del baño con una gasa estéril. En caso de enrojecimiento en la zona del ombligo, lo más conveniente es limpiarla con una solución desinfectante (tipo clorhexidina o povidona). Si se observa mal olor, secreción o inflamación, debemos consultar con el pediatra.

Uñas

¿Puedo cortarle las uñas, que las tiene muy largas y se araña? Pues SÍ. Con cuidado y con unas tijeras de punta redonda.

Piel

Su piel está muy seca, ¿le puedo poner crema? Los recién nacidos, sobre todo los de más de 40 semanas de gestación, suelen cambiar la piel tras nacer. Pueden tener hasta zonas con grietas. Es normal. Se pueden poner aceites tras el baño.

Debemos mantener bien limpia y seca la piel del culito del recién nacido para evitar irritaciones.

Utilizar una crema hidratante para bebés que nutra correctamente su fina y delicada piel será clave para que el bebé se encuentre cómodo. Otra opción, sobre todo si su piel se descama con facilidad, es añadir un poco de aceite corporal al agua de la bañera aprovechando el momento del baño.

Nariz y Oídos

Otra zona que requiere especial cuidado en el recién nacido es la nariz, que requerirá lavados nasales con suero fisiológico en caso de mucosidad o secreciones. Para ello, se pondrá al niño boca arriba, girándole la cabeza hacia un lado y aplicando el lavado en el orificio superior. En cuanto a las orejas, el cuidado del bebé incluirá su limpieza por fuera sin usar bastoncillos, ya que la cera que producen es una protección natural.

Pañales

El quinto de los cuidados básicos para el recién nacido tiene que ver con los pañales, algo con lo que tendrán que lidiar los padres durante varios meses. Lo habitual es que él haga sus necesidades con mucha frecuencia. Tantas veces como tomas haya ingerido. Ten en cuenta que una correcta higiene al realizar el cambio de pañal resultará clave para evitar la conocida como dermatitis del pañal, una reacción de la piel tanto a los productos químicos de los pañales, como a su propia orina y excrementos. Sus síntomas principales son la aparición de rojeces, irritaciones y escoceduras en la zona del pañal.

Salud del Recién Nacido

¿Puede mi niño salir a la calle?

Puede y debe. Es bueno para el bebé porque les da el aire y la luz, que es esencial. Y bueno para los padres, sobre todo para la madre.

¿Cómo sé si tiene fiebre?

No hay que tomar la temperatura todos los días, solo si le notamos molesto o parece caliente. Lo mejor es tomarla en la axila con un termómetro digital. Si un bebé de menos de 3 meses tiene fiebre es aconsejable consultar con su pediatra. Si la fiebre es alta o está molesto, se le puede dar una dosis de paracetamol.

¿Y sabré detectar si está malito?

Seguro que sí.

¿Puedo viajar con el niño?

Se puede. Pueden montar en avión. Para los oídos y los cambios de presión, el poner al niño al pecho o el uso de chupete es una solución. En el coche es obligado que el bebé vaya en un dispositivo de retención infantil homologado para su talla y peso, y colocado según las indicaciones.

Hermanos

Su hermano mayor tiene mocos, ¿debo aislarlo y no dejarle que toque al nuevo bebé? Será casi imposible lograrlo. Además, será duro para el hermano. Con el lavado de manos será suficiente, salvo recién nacidos muy delicados o con las defensas bajas. Por otro lado, el mayor le irá inmunizando.

Otras pruebas médicas

"¿Está sano?" Será tu primera pregunta cuando nazca tu bebé. Y para confirmarlo, a tu bebé le hacen sus primeras pruebas médicas. El test de Apgar es el examen clínico que valora la vitalidad del recién nacido los primeros minutos de vida. Se valoran cinco parámetros: tono muscular, esfuerzo respiratorio, frecuencia cardiaca, respuesta a estímulos y coloración.

Otros Cuidados Importantes

  • Contacto piel con piel: Se recomienda realizar el contacto piel con piel inmediato e ininterrumpido tras el parto, colocando al recién nacido en decúbito prono, desnudo, con la cabeza ladeada y en contacto piel con piel sobre el abdomen y pecho desnudos de la madre durante los primeros 120 minutos del nacimiento.
  • Ropa: No está de más lavar toda la ropa nueva antes de estrenarla, de esa forma se eliminan posibles residuos de productos químicos que hayan sido utilizados en la fabricación. Con poco detergente y sin suavizante evitaremos irritaciones y alergias.
  • Vigilancia: Para esta tarea, en los ratos en que el bebé duerme es ideal utilizar una cámara vigilabebés. Aprovecha esos momentos para teletrabajar o adelantar tareas que requieren de mayor atención sin desatender a tu retoño.
  • Cercanía y confianza: Uno de los aspectos básicos para un recién nacido es establecer cercanía y conexión. El contacto físico fomenta la conexión emocional y proporciona seguridad al bebé. Mantener a tu bebé cerca, ya sea en brazos o cerca de ti, no solo lo calma, sino que también favorece su desarrollo físico y emocional. La cercanía con los padres en los primeros meses de vida es esencial para crear un vínculo fuerte y seguro, que ayudará al bebé a crecer y descubrir el mundo con confianza.

Tabla Resumen de Cuidados Básicos

Área de Cuidado Recomendaciones
Sueño Boca arriba, 16-18 horas al día, no despertar para comer (si gana peso)
Alimentación Lactancia materna a demanda o biberón cada 2-3 horas, según necesidad
Higiene Baño cada 1-2 días, limpieza del cordón umbilical con agua y jabón
Salud Consultar al pediatra ante fiebre o malestar, permitir salidas al aire libre

Esperamos que estos mensajes breves os sirvan de ayuda. Los bebés recién nacidos requieren de una serie de cuidados, ya que tienen una escasa autonomía personal y dependen de los adultos para comer, moverse e higienizarse. Tras nueve meses en el vientre materno, los cuidados del bebé son imprescindibles, ya que se encuentra en plena adaptación al entorno. Como nociones básicas, es importante a la hora de cuidar bebés que el adulto se lave las manos antes de tocarlos, ya que aún no han desarrollado por completo su sistema inmunitario.

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