El embarazo psicológico en perros, también conocido como pseudogestación canina, es una condición o estado fisiológico que la perra puede atravesar tras su periodo de celo. Esta situación puede resultar confusa y preocupante tanto para los propietarios como para los profesionales de la veterinaria, debido a la similitud de sus síntomas con los de un embarazo real.
El embarazo psicológico proviene de un desajuste hormonal que sufre la hembra tras el celo, presentándose tras mes y medio o dos meses del celo de la perra. Las hembras, creyendo que están embarazadas, adoptan ciertos objetos u otros seres y los tratan como si fueran sus propios cachorros.
¿Qué es un Embarazo Psicológico?
La pseudogestación es el resultado de cambios hormonales que hacen que el cuerpo de la perra actúe como si estuviera embarazada. Durante esta fase, la perra puede desarrollar glándulas mamarias hinchadas y, en algunos casos, incluso producir leche.
El embarazo psicológico en perras, en lobas y en otras especies de animales salvajes que habitan en manadas es un mecanismo de supervivencia. La pseudogestación hace posible que todas las hembras del grupo formen parte en la crianza de los cachorros, con el objeto de que tengan mayores probabilidades de sobrevivir y salir adelante.
Causas del Embarazo Psicológico
La principal causa del embarazo psicológico es un desequilibrio hormonal. En perras intactas, este desequilibrio suele ocurrir durante el diestro, la fase del ciclo reproductivo posterior al estro (celo). Algunos estudios sugieren que la castración realizada durante el diestro puede aumentar la probabilidad de pseudogestación debido a los niveles hormonales presentes en ese momento.
Desde un punto de vista evolutivo, el embarazo psicológico puede ser una adaptación reproductiva. En la naturaleza, si una hembra no queda embarazada, pero mantiene el comportamiento maternal, esto podría haber ayudado a cuidar de los cachorros de otros miembros del grupo, asegurando que las crías de la manada tuvieran el cuidado necesario.
El entorno y el comportamiento de la perra también juegan un papel en el desarrollo de un embarazo psicológico. Estrés, cambios en la rutina, o la presencia de otras perras embarazadas en el hogar pueden actuar como desencadenantes.
Síntomas del Embarazo Psicológico
Cuando una perra experimenta un embarazo psicológico, su comportamiento y cuerpo pueden cambiar de manera significativa. Los síntomas de un embarazo psicológico suelen durar entre dos a tres semanas, pero en algunos casos pueden extenderse hasta dos meses.
Los síntomas son variados, y pueden ser físicos o psicológicos. Por lo general, este comportamiento maternal suele durar una semana y media en la mayoría de los casos. Hay una minoría en la que duran más.
Síntomas Físicos
Entre las señales físicas que permiten detectar el embarazo psicológico están:
- Hinchazón de mamas y producción de leche, debido a un aumento de los niveles de dos hormonas, progesterona y estradiol.
- Inflamación de abdomen, por lo que puede parecer que realmente está preñada.
- Aumento de peso y flujo vulvar.
- Vómitos.
Síntomas Psicológicos
Entre los síntomas psicológicos se pueden mencionar:
- Tristeza.
- Nerviosismo e inquietud, la perra no parece encontrar un momento de sosiego.
- Llantos y quejidos.
- Anorexia o pérdida de apetito.
- Depresión y decaimiento.
- Negación de pasear y salir a la calle.
- Tratar objetos como si fueran cachorros, por ejemplo, llevándose los peluches, calcetines, mantas, entre otros, a su cesto.
La perra con embarazo psicológico también muestra cambios conductuales significativos:
- Construyen nidos y se vuelven muy apegadas.
- Confunden juguetes y otros objetos, como zapatillas, mantas o peluches con cachorros y se los suelen llevar a su cama.
- Defienden a los presuntos cachorros y, en ocasiones, se tornan irritables e incluso agresivas con las personas.
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Diagnóstico Diferencial
Es fundamental saber cómo diferenciar un embarazo psicológico de un embarazo real para evitar confusiones y tratar adecuadamente a la perra. El veterinario puede realizar una ecografía para verificar si la perra está realmente embarazada. Este examen permitirá visualizar si hay cachorros en el útero.
Aunque los síntomas físicos y de comportamiento pueden ser similares, una de las principales diferencias es la duración del "embarazo". Un embarazo psicológico generalmente dura de unas pocas semanas hasta dos meses, mientras que un embarazo real dura alrededor de 63 días.
Tratamiento del Embarazo Psicológico
El embarazo psicológico de las perras no necesita tratamiento alguno, «ya que los síntomas desaparecerán por sí solos con el paso de los días». Sin embargo, hay situaciones en las que sí es preciso, como por ejemplo:
- Cuando hay una excesiva producción de leche, que pueda causar a la perra mastitis o trastornos graves de conducta. El tratamiento se lleva a cabo con un grupo de medicamentos específicos denominados «antiprolactínicos«. Actúan disminuyendo la hormona de la prolactina y siempre deberá recetar los el veterinario.
- Si se presentan trastornos de conducta graves, el veterinario le dará ansiolíticos, siempre bajo su supervisión.
¿Qué debemos hacer y qué no debemos hacer?
En caso de que los síntomas de embarazo psicológico que presenta la perra sean leves, el dueño debe:
- Apoyar y tratar de distraer al animal de compañía con juegos o paseos, para desviar su atención sobre las ansias de anidación.
- Durante los juegos o paseos, poner fuera de su alcance los juguetes y objetos que la perra confunde con cachorros.
En el caso de que los síntomas sean más fuertes, es importante acudir al veterinario para descartar la posibilidad de un embarazo real y el especialista recomendará, siempre bajo su supervisión:
- Evitar la autoestimulación de las mamas con lamidos, para frenar así la activación del mecanismo de secreción de leche y prevenir una posible mastitis, una infección bastante molesta y dolorosa, originada por la oclusión de los conductos de leche. En este caso se puede recurrir a un collar isabelino.
- Descartar los objetos adoptados, como peluches o juguetes.
- Aumentar la cantidad de actividad física.
- Variar la dieta para evitar o disminuir también la producción de leche.
- Disminuir la ingestión de agua, para restringir así la producción de leche.
- Brindar a la perra más cariño y apoyo de lo habitual para ayudarla a recuperar el equilibrio emocional.
- Actuar de forma paciente e incrementar la dosis de caricias y mimos.
Lo que los dueños no deben hacer en caso de embarazo psicológico:
- No es recomendable, en ningún caso, suministrarle ansiolíticos o tranquilizantes para perros que le calmen. Este tipo de medicamentos pueden resultar contraproducentes.
- No es aconsejable utilizar tratamiento casero para el embarazo psicológico, pues se puede empeorar el estado de salud de la perra.
- La castración no debe realizarse durante el embarazo psicológico, sino durante la fase de reposo hormonal del ciclo o anestro. En este caso, lo mejor es solicitar la orientación del veterinario.
- No se debe pensar en cruzar a la perra y que tenga una camada como posible solución al problema, pues esto no garantiza, en absoluto, que en su posterior celo, o en otros subsiguientes, vuelva a manifestar otra pseudogestación.
Esterilización como Medida Preventiva
Como es posible que se repita, la mejor solución preventiva es la esterilización de la perra. Y es que el embarazo psicológico se produce un mes y medio después del final del celo. Pero no solo eso: alrededor de un 60 % de las hembras caninas pueden tener embarazos psicológicos, dicen los expertos.
Esterilizar a tu perra no solo previene embarazos no deseados, sino que también elimina la posibilidad de que experimente embarazos psicológicos.
Ventajas de la esterilización
- Los estudios señalan que los perros castrados o esterilizados viven un promedio de 1,5 años más que los que no han sido intervenidos.
- Esterilizar a tu perra le evita el desarrollo de tumores mamarios u ováricos, infecciones en la matriz y los embarazos psicológicos. Igualmente, las hembras no castradas son 7 veces más propensas a padecer cáncer que las que sí lo están.
El momento ideal para esterilizar a una hembra debes consultarlo con tu veterinario, pues algunos profesionales se inclinan por hacerlo antes de su primer celo, mientras que otros prefieren esperar que la cachorra alcance su madurez sexual.
Quienes recomiendan la esterilización temprana (antes del primer celo), sostienen que el período de recuperación de la intervención en cachorros suele ser más corto que en adultos y que hasta el momento no existen desventajas médicas que la contraindiquen.
| Beneficio | Descripción |
|---|---|
| Prevención de Embarazos No Deseados | Evita camadas no planificadas y la sobrepoblación canina. |
| Eliminación del Embarazo Psicológico | Impide la recurrencia de la pseudogestación y sus síntomas asociados. |
| Reducción del Riesgo de Tumores | Disminuye la probabilidad de desarrollar tumores mamarios y ováricos. |
| Mayor Esperanza de Vida | Los perros esterilizados suelen vivir más tiempo. |
