"Summer in the City": Análisis y Significado de una Canción Icónica

A pesar de su sonoridad pegadiza, dinámica y extrovertida, “Summer in the City”, de The Lovin’ Spoonful, no encaja del todo exactamente en el prototipo de canción donde la gente disfruta de las jornadas soleadas y playeras del verano, sino que más bien la letra hace alusión a soportar, como se pueda, el asfixiante calor diurno.

Sin embargo, dicho texto también anima a vivir, con alta intensidad, la atractiva y fresca noche durante esta misma estación estival, a través de conocer mujeres y de bailar sin parar; además de lamentarse de que, por el día, dicho descontrol juerguista no pueda ser igual.

The Lovin' Spoonful - Summer in the city (lyrics/español)

El lanzamiento de la canción se llevó a cabo en verano, insistimos, para hacerla coincidir con esta vacacional fase del año. De hecho, las estrofas se hallan inspiradas en que, durante un mes entero, se registró un récord de temperatura, de 39 grados centígrados, en una Nueva York poblada, en 1966, por 17 millones de habitantes padeciendo éstos una agobiante canícula y los humos del tráfico; además de hallarse con la moral baja y con dos generaciones enfrentadas entre sí debido, quizás, al conflicto del Vietnam o al racismo.

Nueva York en 1966

Las estrofas de “Summer in the City” podrían, por tanto, tratar de sugerir o simbolizar dos atmósferas muy distintas: por el día, el conservadurismo de los estadounidenses más veteranos; algo que perduraba desde la conclusión de la Segunda Guerra Mundial y por la noche, el amor libre reverenciado por la naciente contracultura hippiesca.

Planteamos un interrogante acerca del momento de la letra en que se expresa la metáfora: “Voy a mirar en cada rincón de la ciudad hasta que resople yo como una parada de bus”. La segunda parte de dicha frase desprende un significado bastante indescifrable, aunque quizás, ¿podría referirse dicha comparación a ir corriendo hasta dicho andén y quedarte jadeando porque se te escapa ese vehículo urbano?

La semilla de aquella tonada brotó cuando el líder y co-fundador de la banda, el genial cantante, armonicista y guitarrista John Sebastian potenció y reelaboró una idea que había creado su hermano pequeño Mark. A su vez, el músico aprovechó y perfeccionó aquella melodía porque se apercibió de que The Lovin’ Spoonful necesitaba nuevas canciones tras publicar sus dos primeros álbumes Do you believe in magic?

Grabación y Producción de "Summer in the City"

Ya en los Estudios Columbia en la propia Nueva York, “Summer in the city” se grabó en dos jornadas distintas, siendo la primera únicamente instrumental; donde se añadieron la batería de Joe Butler, la guitarra rítmica de Zal Yanovsky y el órgano tocado por el propio John Sebastian.

De tal modo, éste último pulsó las teclas de este instrumento y también rasgueó el autoarpa de una manera que la canción adquiriera la máxima tensión posible y así, transformar en más pomposa la desnuda maqueta original. Exhausto debido a las intensas sesiones de grabación de inicio, el citado John Sebastian dejó para la segunda jornada el registro de su rutilante y vibrante parte vocal.

A petición expresa del propio Yanovsky, el ingeniero Roy Halee introdujo un micrófono dentro de un bote de basura y el mismo Zal golpeó dicho recipiente por el lado, con una baqueta, para simular un efecto de percusión más fuerte; el cual se escucha, nítidamente, en el breve prólogo de la canción.

La parte del “puente”, que protagoniza y acapara el tensionado piano eléctrico, la compuso el bajista Steven Boone, el cual sugirió que ese instante tan particular de la canción debía recordar a un estilo de jazz como si fuera George Gershwin; cuya pieza, por cierto, “Un americano en París” es orquestada, durante un minuto, hacia varios sonidos de claxon que tocan los taxis.

En base a ese fundamento, un técnico de sonido (sin acreditar en la canción) que trabajaba en la radio y que estaba familiarizado con colocar efectos onomatopéyicos en programas de teatro para emisiones en ese medio de comunicación, portó una montaña de cintas que llevaban grabados efectos sonoros.

Entonces, los miembros de la banda, tras varias horas de revisiones de ese mismo material sónico, se decidieron por incluir la bocina de un Wolkswagen Escarabajo que derivaba hacia un atasco de tráfico en la muy poblada urbe y también escogieron una potente y molesta taladradora de obra percutiendo en el pavimento; situándolo e injertándolo todo ello, luego, el ingeniero Roy Halee en la zona central de la canción.

The Lovin' Spoonful

Ya después durante las actuaciones en directo, sin embargo, la banda no pudo reproducir esos precursores artificios que calcaban las resonancias de la metrópolis mentada debido a las limitaciones técnicas para los conciertos, en los años 60.

Por otro lado y siguiendo con el proceso de grabación, para la parte que servía para rematar la canción, el productor Erik Jacobsen suprimió un eco de guitarra Fender, el cual probó de entrada Zal Yanovsky. Así que, el mismo Jacobsen tomó otra opción en su lugar y a través de la mesa de pistas reprodujo, en bucle, la parte de todo el estribillo haciendo lo mismo con el puente del tan marcado piano eléctrico.

El tema posee un sonido algo más fuerte y suena más pop-rock que la mayoría de canciones anteriores de suave y melodioso folk-pop de The Lovin’ Spoonful, cosa que satisfizo al propio bajista Steven Boone porque el público ya les habían demandado algo más de endurecimiento, anteriormente.

Una vez publicada la canción de la que hoy hablamos, al combo neoyorquino le atraparon unas dudas artísticas porque se preguntaron si sería un acierto que el inmediatamente siguiente single guardara el mismo estilo que “Summer in the city” para así conservar a los nuevos fans o si debían volver ser fieles a sus inicios y retomar la tendencia más blanda y folkie que la banda desarrolló anteriormente.

Después de eso, para colmo, The Lovin’ Spoonful comenzaron a sumergirse en una espiral de drogas, a partir de 1967 (recordemos, además, que el nombre del cuarteto significa “La cucharada amorosa”, lo cual es una posible referencia a una esnifada de cocaína).

Legado e Influencia

Se debe explicar que el cineasta germano Wim Wenders llevó a cabo su primera película, en 1970, y ésta resultó titulada, precisamente, Summer in the city. Fueron incontables las versiones que se efectuaron de la tonada.

Tabla de Versiones Notables de "Summer in the City"

Artista Álbum Año
B.B. [Álbum desconocido] [Año desconocido]

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