La llegada de un bebé es un acontecimiento que evoca una gran alegría y plenitud, pero también puede despertar una gran cantidad de emociones intensas y no siempre fáciles de gestionar. El paso de ser una pareja a ser pareja y padres a la vez no siempre es fácil, y puede desencadenar una crisis en la relación. En este artículo, exploraremos las dificultades que pueden surgir en la vida de pareja tras la llegada de los hijos, las causas que las mantienen allí, y ofreceremos recomendaciones e ideas para superarlas, cuidando así la relación sentimental y evitando que se vea sobrepasada por la experiencia de la paternidad.
¿De Qué Modo Aparece la Crisis de Pareja Tras la Llegada de los Hijos?
En la vida, pasamos por decenas de etapas distintas, y las más difíciles suelen ir acompañadas de cambios vitales importantes. El cambio más abrumador e impactante es la llegada de los hijos, que implica una transformación de vida impresionante. En el momento en el que una pareja tiene hijos, el mundo que hasta ahora les rodeaba cambia repentinamente. Para empezar, dejan de ser una pareja para convertirse en una familia.
Es entonces cuando la pareja empezará a notar cambios en su relación:
- Desaparición de la intimidad: De repente, desaparecen en gran medida los espacios para la conversación íntima en casa, el poder expresar sus preocupaciones entre ellos acerca de sus sentimientos, sus historias en el trabajo, etc.
- Disminución de las relaciones sexuales: Ya no hay espacio físico ni temporal para las relaciones sexuales.
- Sensación de pasar de tener una pareja a tener un compañero o una compañera de piso: Con la llegada de los hijos, la casa puede empezar a quedar cada vez más desordenada de lo habitual, llegando al punto de hasta ser un factor más de estrés para ambos.
- Sensación de incomprensión por parte de la pareja: A menudo, cada uno con los roles que adquiere, puede sentir que no recibe del otro lo que debería o desearía.
- Aparición de más momentos de tensión y enfado: Las discusiones son habituales después de todo lo comentado hasta aquí. Pueden surgir tanto por la educación de los niños, como por las tareas de la casa, como por la falta de comprensión mutua entre ellos.
Después de tener a mi bebé, ¿cómo puedo fortalecer la relación con mi pareja?
Principales Motivos de la Crisis de Pareja Cuando Se Tienen Hijos
Todos estos cambios percibidos surgen por los siguientes motivos:
- Sueño interrumpido: Durante los primeros meses del bebé, los padres se levantan entre una y varias veces cada noche para calmarlo de los llantos, provocando fatiga y un bajo estado de ánimo.
- Cansancio y acumulación de tareas: Los padres se pueden sentir muy abrumados por el elevado volumen de nuevas tareas que implica un tener un bebé o un hijo en casa, que sumadas a las que ya llevaban cada uno, pueden provocar una sensación de ahogo y agotamiento.
- Conversaciones monotemáticas: Es habitual que ante todos los cambios y nivel de estrés creado por todo lo anterior, sea el tema de los hijos y su manutención el único tema de interés en la casa.
- Discrepancias durante la educación de los hijos: Cuando llega el momento de la verdad, los padres tendrán que ir adaptándose a ellos e ir tomando una gran cantidad de decisiones con las que será habitual que discrepen.
- Desacuerdos con la familia extensa: Dado que a menudo es necesario contar con los padres de la pareja para sobrellevarlo todo, se hace obligada la relación con ellos, lo que puede llevar a más situaciones de tensión y enfado.
- Inercia: Con los hijos, el volumen de trabajo en casa es tan alto que se crea una especie de modo piloto para terminar rutinas y se deja de lado la relación de pareja.
Terapia de Pareja en la Etapa de Crianza de los Hijos
Los cambios percibidos en la pareja tras la llegada de los hijos y durante su crianza, no tienen que ser así por norma. Hay unos motivos que los originan y, por lo tanto, si nos focalizamos en ellos y cuidamos cada aspecto detectado, la relación de la pareja se verá altamente fortalecida.
Para ayudar a las parejas que están pasando por esta fase de cambios, se recomienda:
- Compartir habitación con el bebé solo al inicio, y recuperar la intimidad en el dormitorio cuando sea el momento adecuado.
- Asegurarse de hacer un reparto equitativo de las tareas domésticas y de la cura de los hijos.
- Encontrar momentos para los dos para hablar de temas fuera del contexto de los hijos y la casa, y buscar actividades distintas para realizar juntos.
- Aprender a ser asertivos en la comunicación con los familiares que los están ayudando a la hora de expresarles aquellos temas que se consideren importantes o necesarios en la educación de los hijos.
- En el caso de que las relaciones sexuales se hayan visto afectadas, acudir a un profesional que les ayude a mejorar este aspecto y encuentren una forma de vivir la sexualidad que se adapte a quienes son y a sus vidas.
Estrategias Adicionales para Fortalecer la Relación
- Preparación Previa: Hablad previamente sobre cómo os organizaréis. Buscad a familiares, amigos o gente de apoyo que os pueda echar una mano con las tareas de casa, las comidas, la ropa, la limpieza, etc.
- Información y Lectura: Papis, leed, informaros sobre el embarazo, el parto, la lactancia, los cambios que implican en vuestra compañera.
- Aceptación de Cambios: No neguéis los cambios en la relación. Ya no sois dos y quedaros anclados en lo que era, simplemente hace que no pongáis en marcha soluciones.
- Apoyo Mutuo: Salva al otro cuando lo veas desbordado. La ventaja de ser dos es que podemos intercambiar papeles.
- Tiempo en Pareja: Buscad algún momento de pareja. Deja de mirarte el ombligo y piensa que tu pareja también está pasando por muchos cambios.
- Espacio Individual: Organizaros para que cada uno tenga un mini espacio para relajarse. Salir a correr, tomar un baño, quedar con un amigo/a para tomar un café.
El Impacto Emocional en Cada Miembro de la Pareja
Durante el embarazo y el parto, la madre experimenta grandes cambios, físicos y emocionales, inundándose de hormonas que la hacen estar muy emocional y afectan a su estado de ánimo. Después del parto, se puede sentir aislada y sola con un tesoro muy preciado entre sus brazos, sintiéndose abrumada por la responsabilidad.
El padre, por su parte, puede sentirse desplazado y apartado, viendo que su pareja pasa la mayor parte de su tiempo con el bebé, y fácilmente puede sentir que su pareja le presta mucha menos atención que antes. También puede suceder que el vínculo entre la madre y el hijo le haga sentir que no puede implicarse con el bebé tanto como le gustaría.
Causas Comunes de las Crisis de Pareja
Algunas causas se repiten más que otras y suelen desembocar en estos conflictos que con el tiempo derivan en crisis de pareja:
- Que el bebé pase a ser una prioridad y la pareja se quede en un segundo plano.
- La falta de intimidad en la pareja debido a la falta de tiempo y espacio.
- No gestionar bien el reparto de tareas del hogar.
Tabla de Cambios Comunes y Soluciones
| Cambio | Solución |
|---|---|
| Disminución de la intimidad | Reservar tiempo para conversaciones íntimas y actividades en pareja. |
| Aumento de tareas domésticas | Repartir equitativamente las tareas y buscar ayuda externa si es necesario. |
| Discrepancias en la crianza | Dialogar y llegar a acuerdos sobre la educación de los hijos. |
| Falta de sueño y cansancio | Organizar turnos para el cuidado del bebé y buscar momentos de descanso individual. |
La comunicación parece evidente, pero cuando te encuentras en una situación tensa, puede que te resulte imposible dialogar, que te parezca demasiado tarde o que ya no se pueda superar. En estos casos, recibir la ayuda de un tercero para que el diálogo vuelva a ocupar un lugar primordial en vuestra relación puede ser clave para mejorar la situación.
En resumen, la llegada de un bebé es un momento maravilloso, pero también es agotador física y psicológicamente. Por esta razón es importante que no escondamos que la parte dura también está.
