Si has decidido que dar el pecho a tu bebé es la mejor opción, ¡bienvenida al club! No obstante, sabemos muy bien que no es algo fácil. Está muy extendida la creencia de que las mamás sabemos dar el pecho por instinto y no es así. Lo importante es no desanimarse y tener en cuenta que, para dar el pecho correctamente, también hace falta práctica.
Es muy común que las madres que van a comenzar con la lactancia se sientan un poco inseguras. Incluso si acudes a clases de lactancia o si has tenido ya otro bebé anteriormente, es probable que tengas dudas de cómo dar el pecho correctamente. Los expertos afirman que las condiciones psicológicas de la madre tienen una gran importancia en el proceso de formación de la leche. Así, podrás evitar llegar a una situación de ansiedad en el embarazo.
La lactancia materna suele ser un momento muy especial para la madre y su bebé y, por lo general, gratificante. Pero en algunos casos, resulta molesta y dolorosa para la madre e ineficaz para el niño porque no consigue mamar lo suficiente. A continuación, te ofrecemos una guía completa con consejos y recomendaciones para iniciar y mantener una lactancia materna exitosa.
10 pasos para una lactancia materna exitosa
Primeros Pasos para una Lactancia Exitosa
Es necesario tener en cuenta que, para empezar con buen pie, lo mejor es dar el pecho al pequeño ya a partir de las primeras horas. Ya desde el tercer trimestre de embarazo, puedes empezar a mentalizarte de la posibilidad de encontrarte con dificultades y planear cómo resolverlas si se presentan. Normalmente, a las mamás recientes se les recomienda que sostengan en brazos al bebé de manera que su naricita quede a la altura del pezón.
De esta forma, podrá olerlo, orientarse con tranquilidad y, al final, cogerlo por debajo con la boca. Es bueno que, en los primeros momentos, si surgen inconvenientes, las madres cuenten con el asesoramiento de una matrona o asesora de lactancia para asegurarse de que la postura es la correcta. Procura estar cómoda para poder mantener la posición el tiempo que sea necesario. Cuanto más tranquila se encuentre la mamá, más fácil le resultará dar de mamar a su hijo.
La Importancia del Agarre Correcto
La causa principal de dificultades y sobretodo de dolor en la lactancia es un mal agarre del bebé. El bebé está cogido al pecho y no solo al pezón. Al succionar se mueve toda la mandíbula del bebé, con las mejillas llenas y redondeadas. Si ves que tu hijo/a manifiesta cierta inquietud, revisa la técnica de amamantamiento para corregir errores de posición. Cuando estés en el hospital, pide que te enseñen las mejores posiciones para que tanto tu bebé como tú estéis cómodos durante el proceso.
Recuerda que la cabeza del bebé debe apoyarse en la parte media del antebrazo, no en el codo, y la boca debe estar bien abierta para que abarque al máximo la aureola, no solo el pezón. Intenta dirigir el pezón hacia el labio superior, la parte alta de la boca rozando la nariz y acercar en un movimiento rápido el bebé al pecho, no al revés. Lo primero es crear unas condiciones ideales para que sea más fácil para los dos. Esto incluye asegurarse que la madre está cómoda y tiene cerca todo lo que pueda necesitar y ofrecerle el pecho al bebé antes que llore de hambre.
Otra manera efectiva de conseguir un buen agarre es dejar que sea el bebé que espontáneamente se agarre al pecho. Si se le ha cogido un cierto temor a la lactancia por la presencia de dolor, es fácil que se acaben afrontando las tomas con el cuerpo en tensión, lo que en sí mismo dificultará todavía más la situación. Cuándo el bebé esté bien cogido al pecho, acuérdate de relajarte tú también.
Frecuencia y Duración de las Tomas
El pecho se da al bebé a demanda. Lo habrás oído muchas veces, pero también es probable que hayas oído el consejo contrario, así que, por si acaso, lo repetimos. La lactancia materna debe ser a demanda, sobre todo al principio. Los bebés recién nacidos no van a tener un horario fijo y cada uno será un mundo distinto así que lo mejor es darle el pecho cuando lo pida. Si, por el contrario, tu bebé no lo pide y duerme muchas horas seguidas, no dudes en despertarle cada 3 o 4 horas para darle de comer.
¿Con qué pecho empezar cada toma? Es recomendable alternar el pecho de una toma a otra. Sin embargo, lo mejor es que le dejes que vacíe un pecho antes de cambiar al otro porque suele haber mayor concentración de grasa hacia el final de la toma. La grasa ayuda a mantener la sensación de saciedad más tiempo y permite espaciar las tomas.
En general, la duración de las tomas es variable y viene determinada por la respuesta del recién nacido y no por el reloj. Al principio, puede que necesite más tiempo en cada pecho, y luego tenga suficiente con un periodo más breve. No olvides que cada niño es diferente.
Ten en cuenta que dar de mamar por la noche produce una mayor descarga de prolactina y ello hace que tengas más leche. No hay que esperar a que el bebé llore y es bueno darle de mamar cuando busque. El llanto es el último de los indicios de que un bebé tiene hambre.
Higiene y Cuidado de los Pechos
Higiene de los pechos (con la ducha diaria) y uso de sostén adecuado. Evita utilizar cremas y lociones, lo mejor es que te limpies con el propio calostro o leche inmediatamente después de dar el pecho. Evitar el lavado excesivo de los pechos.
Posiciones para Amamantar y Lograr un Buen Enganche
Además de estos trucos, es fundamental aprender cómo dar el pecho a un bebé de forma cómoda y efectiva. Probar distintas posiciones para amamantar puede marcar la diferencia, ya que te permitirá encontrar la que mejor se adapte a ti y a tu bebé, garantizando un buen enganche y una experiencia más agradable para ambos.
- Posición Reclinada: Ideal para madres primerizas. Recuéstate en una posición reclinada con almohadas para apoyar el cuello, los hombros y los brazos. Con el vientre de tu bebé sobre el tuyo, déjale que encuentre tu pecho.
- Posición Recostada de Lado: Acuéstate de lado con un cojín o almohada por debajo de ti. Tu bebé puede tomar el pecho desde el seno que descansa sobre la almohada mientras está frente a ti.
- Posición de Cuna Cruzada: Coloca una almohada en tu regazo y acuesta a tu bebé de lado hacia ti. Usa el brazo opuesto al pecho del que se está amamantando para sostener a tu bebé.
- Posición de Balón de Rugby: Siéntate en una silla cómoda con almohadas de apoyo. Coloca a tu bebé boca arriba sobre una almohada, con las piernas debajo del brazo y contra el respaldo de la silla. Sostén la espalda y los hombros de tu bebé con tu antebrazo, acuna la cabeza con la misma mano y usa la otra para sostener el pecho del que se alimenta tu bebé.
Al probar estas diferentes posiciones de lactancia, tu recién nacido puede responder mejor a una que a otra. Una vez que encuentres una posición favorable para ambos, busca las siguientes señales de que tu bebé ha logrado un buen enganche:
- No sientes ningún dolor agudo.
- El labio inferior de tu bebé está hacia afuera, mientras que el superior está normal.
- La parte inferior de tu areola está en la boca de tu bebé.
- La barbilla de tu bebé toca tu pecho.
- La nariz de tu bebé está inclinada hacia afuera de tu pecho.
Consejo: Una vez que hayas finalizado con éxito la toma, puedes proteger tus pezones con un protector para el pecho ultra suave, como las conchas protectoras de Philips Avent. Diseñadas para usarse dentro del sujetador, estos protectores ventilados recogen el exceso de leche materna y ayudan a proteger los pezones de los roces.
Beneficios de la Lactancia Materna
La leche materna exclusiva es el mejor alimento que se puede ofrecer a un recién nacido o lactante durante los primeros meses de su vida. Es un alimento completo que aporta todos los nutrientes que necesita para crecer y desarrollarse. Además, tiene efectos positivos demostrados sobre su salud:
- Reduce la incidencia y/o gravedad de múltiples infecciones (gastroenteritis, infecciones de vías respiratorias, otitis, bacteriemias, meningitis e infecciones urinarias, entre otras).
- Protege contra el síndrome de muerte súbita, diabetes, enfermedad de Crohn, linfoma y otras enfermedades inmunológicas y alérgicas.
La lactancia materna también actúa de manera beneficiosa sobre el organismo de la madre, ya que disminuye el riesgo de hemorragia posparto, favorece la contracción uterina y reduce el riesgo de cáncer de mama y de ovario premenopáusico.
La leche materna posee ciertos componentes exclusivos (lactoferrina, inmunoglobulinas, peroxidasa, complemento, etc.) que protegen al lactante frente a las infecciones; además su contenido en grasas (tipo omega 3 y 6) favorece el desarrollo del sistema nervioso; parece tener también un papel protector en la incidencia de la muerte súbita del lactante; disminuye la aparición de dermatitis del pañal; previene la obesidad, hipertensión arterial y arterioesclerosis en edades posteriores de la vida adulta; previene la aparición de alergias e incluso parece poseer propiedades anticancerígenas.
Recomendaciones Generales para una Lactancia Materna Satisfactoria
Toda madre está capacitada para dar el pecho a su hijo/a. Aunque los primeros días pueden ser difíciles tanto para la madre como para el niño, con ganas, ilusión, paciencia y buenos consejos se consigue una lactancia satisfactoria en la mayoría de los casos. Es frecuente que la madre se haga muchas preguntas: ¿podré darle el pecho? ¿tengo suficiente leche? ¿es buena? ¿cuánto tiempo tiene que pasar entre toma y toma? ¿cómo sé que come lo suficiente? ¿por qué no se coge bien? ¿qué haré cuando tenga que volver a trabajar?
- Hay que iniciar la lactancia lo antes posible, en sala de partos o durante la primera hora de vida: es el momento en que el recién nacido está más despierto, con un reflejo o instinto de succión vigoroso, antes de sumirse en un profundo sueño.
- La lactancia exclusiva con leche materna conviene mantenerse hasta el 6º mes: es beneficioso dar el pecho sea cual sea la duración de la lactancia, pero para potenciar al máximo sus efectos es importante alimentar al lactante exclusivamente con leche materna hasta los 6 meses y continuar como mínimo hasta el año de edad.
Para informarte y ofrecerte la posibilidad de plantear tus dudas y compartir tus experiencias, existen numerosas asociaciones tanto a nivel internacional como a nivel provincial, e incluso local. Asimismo, en USP Instituto Universitario Dexeus hemos creado el Grupo de Consulta y Asesoramiento a la Lactancia Materna.
Tabla resumen de preguntas frecuentes y respuestas sobre lactancia materna
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| ¿Por qué algunas mujeres tienen leche y otras no? | Son muy pocas las mujeres que no pueden amamantar por razones médicas. La causa mayor de fracaso son errores en la técnica, biberones precoces, falta de succión o vaciado incompleto. |
| ¿La leche materna no alimenta tanto como la leche adaptada? | La leche materna es el alimento óptimo y suficiente hasta los 6 meses. La leche adaptada se digiere más lentamente. La leche materna posee componentes exclusivos que protegen al lactante frente a las infecciones. |
| Mi bebé pierde peso y casi no tengo leche, ¿debo darle biberones? | Durante los primeros días, el pecho produce el “calostro”, que es el alimento ideal para los primeros días de vida de un recién nacido. Aunque la cantidad de calostro que se produce es pequeña, es suficiente para el bebé. |
| Mi hijo mama cada 2 horas y busca como si necesitara comer más: ¿debo darle alguna “ayuda”? | El recién nacido, hasta los 3 ó 4 meses, presenta el “reflejo de búsqueda”. Ello facilita que se agarre al pecho y no significa que quede con hambre. |
| Mi bebé no coge un horario y mama muy a menudo, ¿será que mi leche no es buena? | Intentar un horario rígido con lactancia materna suele conducir a un fracaso de la lactancia. Lo recomendable es ofrecer el pecho “a demanda”, desde el momento del nacimiento, especialmente durante las primeras semanas. |
| ¿Cómo puedo saber si mi hijo mama lo suficiente? | Sabremos que un bebé come lo suficiente si: Aumenta de peso, Moja los pañales unas cinco veces al día, Hace un mínimo de 3 ó 4 deposiciones por semana, Realiza al menos 6 tomas diarias. |
| ¿Cuáles son los alimentos prohibidos si le estoy dando pecho a mi hijo? | Si se sospecha en casos concretos que algún alimento determinado le sienta mal al recién nacido, es preferible evitarlo. Tampoco es conveniente ingerir alcohol o tomar otras drogas o medicamentos, incluido el tabaco. |
| Mi hijo no para de mamar: ha aumentado el número de tomas y busca a todas horas, ¿Debo darle biberones? | Probablemente se trate de una crisis transitoria de la lactancia. El bebé, por un brote de crecimiento rápido, necesita aumentar la producción de leche y lo consigue mamando más a menudo durante algunos días. |
No te preocupes en exceso por la cantidad de leche que sale. La conclusión es que la lactancia materna es, ni más ni menos, un proceso natural y en el que lo más importante es que las mamás se encuentren seguras y tranquilas. Si tienes muchos problemas y dudas de cómo dar el pecho correctamente, tienes la opción de usar sacaleches y biberones para recurrir a la lactancia diferida u optar por la lactancia mixta o la lactancia artificial. ¡Ánimo, mamás primerizas! Y las que ya no lo sois… ¿Cómo fueron esos inicios?
