¿Cuánto Tiempo Transcurre Entre la Eyaculación y la Fecundación?

Para que se produzca un nuevo ser, es necesario que el óvulo y el espermatozoide se fusionen. A este proceso se le denomina fecundación, un momento mágico y lleno de misterio.

Esquema de la fecundación humana. Fuente: reproduccionasistida.org

El Viaje del Espermatozoide: Una Carrera Contra el Tiempo

El objetivo final de un espermatozoide es fecundar al ovocito. Sin embargo, el viaje del espermatozoide hasta el óvulo no es fácil. Coloquialmente se entiende el camino hacia la fecundación como una carrera en la que solo el espermatozoide más hábil será capaz de llegar a la meta y ganar el campeonato. Pues, efectivamente, es algo así: muchos espermatozoides inician la carrera, pero solo uno es el elegido para fecundar el óvulo.

La odisea se inicia en el momento de la eyaculación, cuando millones de espermatozoides son liberados, como parte del semen, en la vagina. El semen se produce en los testículos y, aparte de los espermatozoides, tiene fluidos de las glándulas seminales y de la próstata que ayudan a que los espermatozoides tengan más movilidad.

El recorrido del espermatozoide hasta el óvulo se puede dividir en dos grandes etapas:

  • Aparato reproductor masculino: el recorrido de los espermatozoides en el hombre va desde los testículos hasta el exterior.
  • Aparato reproductor femenino: desde la vagina, donde de deposita el semen, hasta las trompas de Falopio, donde se encuentra el óvulo.

Durante la eyaculación los espermatozoides, junto con el plasma seminal se liberan en el tracto genital femenino concretamente en la vagina y, es aquí donde se inicia el largo y tortuoso camino hacia el ovocito. En el recorrido se encuentran con una gran cantidad de obstáculos como el pH de la vagina (que es más óptimo en el momento de la ovulación), la acción inmunológica (los glóbulos blancos los pueden fagocitar), el moco cervical y la propia anatomía interna del aparato reproductor femenino. Solo aquellos espermatozoides que consiguen pasar el cérvix entraran en el útero y se dirigirán hacia la trompa de Falopio donde está el ovocito. Tan sólo unos pocos lo conseguirán.

El espermatozoide atraviesa un trayecto de aproximadamente unos 19cm, y el tiempo va en contra ya que la vida media del ovocito es de unas 24 horas. Por tanto, el objetivo final del espermatozoide es fecundar al ovocito, pero no es una tarea fácil. Se trata de un camino largo y lleno de obstáculos en el que el espermatozoide tiene que ser capaz de superarlos para conseguir entrar en el ovocito.

No todos los espermatozoides son iguales y realmente, de esos millones, solo unos pocos miles conseguirán llegar a la trompa de Falopio, donde se libera el óvulo, en una carrera contra el tiempo.

Los espermatozoides deben cruzar el cuello del útero, donde el moco cervical (que varía de consistencia dependiendo de la fase del ciclo menstrual de la mujer) puede ayudarles o impedirles el paso, y atravesar la cavidad uterina hasta llegar a las trompas de Falopio.

Hay que tener en cuenta que pueden sobrevivir varios días (de dos a cinco) en el tracto reproductor femenino, pero que el óvulo que los espera pacientemente en la trompa, solo lo hará de 12 a 24 horas. De modo que la ventana de fertilidad es ese tiempo.

¿Dónde Ocurre la Fecundación?

La fecundación ocurre cuando el espermatozoide encuentra al óvulo en la trompa de Falopio. En el momento de la ovulación, el ovario se presenta parcialmente recubierto por las fimbrias, una especie de "pelillos", de la trompa, las cuales captan el ovocito liberado y se encargan de trasportarlo en dirección al útero. El óvulo es fecundado en la trompa (1 día) y luego avanza hacia el útero (entre 2 y 5 días).

Cuando un espermatozoide consigue llegar a él, libera unas sustancias (enzimas) que descomponen la capa exterior del óvulo para poder entrar. Después de la penetración de uno de ellos, la permeabilidad de la membrana se modifica por un proceso llamado reacción de zona o cortical. Esta reacción impide que otros espermatozoides penetren al óvulo.

Después de la fecundación, la membrana del óvulo experimenta cambios que impiden que entre otro espermatozoide más. Este paso es fundamental para garantizar el número correcto de cromosomas en el embrión.

Después de la fecundación, el cigoto comienza a dividirse y forma una estructura llamada mórula. La mórula se mueve poco a poco hacia el útero mientras continúa dividiéndose y diferenciándose en las primeras etapas del desarrollo del embrión.

El embrión que llega al útero ya está en estadio de blastocisto, y se adhiere a la capa interna de la cavidad uterina en un proceso conocido como implantación. Después de la implantación, el desarrollo del embrión continúa, y semanas después, se forma la placenta para proporcionar soporte nutricional al feto en crecimiento.

En la trompa de Falopio los espermatozoides son retenidos en las criptas oviductales y da comienzo al proceso conocido como capacitación. Una vez adquirida la capacidad fecundante, el espermatozoide es liberado y se dirige hacia el ovocito.

El óvulo está rodeado por las células de la granulosa, una vez el espermatozoide las consiga atravesar tendrá lugar la reacción acrosomal. Durante la misma, se liberan las enzimas presentes en el acrosoma permitiendo la entrada de la cabeza del espermatozoide y la fusión de los núcleos.

Es este momento cuando el ovocito provoca un cambio en su membrana para evitar la entrada de más espermatozoides, fenómeno conocido como bloqueo de la polispermia.

La unión del primer espermatozoide a la membrana plasmática del óvulo desencadena tres hechos: en cuanto el espermatozoide entra en contacto con la membrana del ovocito, se fusionan las dos membranas plasmáticas y se forma el cono de fertilización. Gracias a esta especie de veta entra en el citoplasma ovocitario la cabeza, pieza intermedia y cola del espermatozoide.

Unas vesículas que se encuentran debajo de la membrana del óvulo y que se llaman gránulos corticales expulsan su contenido. Esta reacción impide que otros espermatozoides penetren al óvulo.

Una vez dentro el espermatozoide, el ovocito termina su maduración (llamada meiosis II). que consiste en la reducción del número de cromosomas. El espermatozoide, que ya ha penetrado, avanza hasta quedar junto al pronúcleo femenino, se hincha su núcleo y forma el pronúcleo masculino, con otros 23 cromosomas.

Cuando ambos pronúcleos se encuentran, se fusionan y los cromosomas se juntan: nace así un nueva célula con 46 cromosomas en total. Se forma así el cigoto humano. Mientras tanto se divide, primero en dos células. Ya no es un cigoto. sino un embrión.

Así es el proceso de fecundación

Factores que Afectan la Supervivencia y Movilidad de los Espermatozoides

La duración de la vida de los espermatozoides depende de las condiciones en las que se encuentren. Los espermatozoides pueden morir en cuestión de minutos o vivir durante meses.

Fuera del cuerpo de un hombre, los espermatozoides pueden morir en pocos minutos. Como resultado, es muy poco probable que una mujer se quede embarazada por los espermatozoides que haya en el agua.

En las muestras de semen depositadas en un tubo de ensayo pueden conservar la movilidad hasta 3 o incluso 4 días. Los espermatozoides solo necesitan el plasma seminal, esto es, el líquido en el que se encuentran, como vehículo de transporte para llegar hasta la parte alta de la vagina y protegerlos de su pH ácido.

Entorno al momento de la ovulación, el pH vaginal, aumenta hasta llegar a 7-7’5 puntos, por lo que los espermatozoides depositados en esta etapa, pueden llegar a vivir de 2 a 5 días en su interior. Fuera del período ovulatorio, mueren pasados unos 20-30 minutos.

Una vez que los espermatozoides alcanzan el cervix y pasan por el orificio cervical, tienen que atravesar el moco cervical de la mujer. Por eso, su comportamiento será diferente si ésta se encuentra o no en fecha ovulatoria.

Cuando la mujer se encuentra en período ovulatorio, secreta el moco cervical donde los espermatozoides pueden nadar y alcanzar las partes más altas del aparato genital femenino. Ese moco es fluido y facilita ese ascenso.

Numerosos estudios han demostrado que es posible la reproducción hasta cinco o seis días después del coito, gracias a espermatozoides que se encontraban presentes en el moco cervical o en las trompas de Falopio. No obstante, esto no es lo habitual y la mayoría de los espermatozoides presentes en el útero mueren a las 24-48 horas tras la eyaculación.

Además, cuanto más tiempo haya pasado después de su secreción, menos probable será la fecundación del óvulo, debido a que 60 minutos después de su eyaculación, la capacidad fecundante del espermatozoide disminuye drásticamente.

En la siguiente tabla, se resumen los factores que afectan la supervivencia y movilidad de los espermatozoides:

Factor Efecto
pH vaginal Óptimo entre 7 y 7.5 durante la ovulación, permitiendo supervivencia de 2-5 días. Fuera de la ovulación, mueren en 20-30 minutos.
Moco cervical Fluido y menos denso durante la ovulación, facilitando el ascenso. Denso y viscoso fuera de la ovulación, dificultando el avance.
Tiempo transcurrido después de la eyaculación La capacidad fecundante disminuye drásticamente después de 60 minutos.
Temperatura La temperatura óptima para la supervivencia es similar a la corporal (37 a 37’5 ºC).

¿Se Puede Facilitar la Llegada del Espermatozoide al Óvulo?

Aunque la naturaleza ha pulido y perfeccionado el proceso a lo largo de millones de años de evolución, existen una serie de factores que pueden ayudar a los espermatozoides en su carrera hacia el óvulo.

La salud del hombre en general puede afectar a la calidad del esperma y, por lo tanto, a su capacidad para llegar al óvulo y fecundarlo. Un estilo de vida saludable (con horas de sueño apropiadas y una adecuada gestión del estrés), con una alimentación sana y rica en vitaminas, no fumar y un consumo mínimo de alcohol contribuyen a que la calidad del esperma sea mejor y, por ende, a mejorar las posibilidades de una concepción exitosa. Por último, evitar radiaciones, temperaturas excesivas en la zona genital y contaminantes ambientales también ayuda.

La edad es un factor que también afecta a la calidad del semen y al contaje de los espermatozoides.

Si te preocupa la salud de los espermatozoides, llevar un estilo de vida saludable y mantener los testículos frescos pueden ayudar a mejorar su número, motilidad y calidad.

Factores que afectan la calidad espermática. Fuente: ginefiv.com

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