Alcohol y Lactancia Materna: Lo que Necesitas Saber

La lactancia materna es el alimento ideal durante los primeros 6 meses de vida del niño. Toda mujer, salvo contraindicación médica, puede dar el pecho. Aun así, la decisión de cómo alimentar al recién nacido es de la madre. En cualquier caso es recomendable no ingerir alcohol de ningún tipo, sobre todo en los primeros meses de vida del niño.

Durante la época de embarazo, el alcohol está totalmente prohibido para la madre, puesto que toda la alimentación afecta directamente al feto. Una vez que ha nacido el bebé, muchas madres deciden darles el pecho para que su alimentación sea completa.

Beber alcohol durante la lactancia es peligroso porque esa bebida se transmite a la leche materna. El alcohol consumido pasa rápidamente a la leche materna, en un nivel igual o superior al de la sangre materna. Esto significa que hay que tener una especial precaución y cuidado cuando la mujer está amamantando a su hijo y decide tomar una bebida alcohólica.

El alcohol pasa a la leche materna en las mismas proporciones que lo hace a la sangre. Pero también los niveles descienden rápidamente ya que el alcohol no se acumula en la glándula mamaria. Algunas personas piensan que bebiendo agua, extrayendo leche y desecharla, comer algo o hacer ejercicio pueden ayudar a eliminar el alcohol más rápido del cuerpo. Sin embargo, esto es un mito.

Veamos en detalle los riesgos y recomendaciones sobre el consumo de alcohol durante la lactancia.

Riesgos del Alcohol para el Bebé Lactante

El alcohol que toma la madre que da el pecho puede afectar al sistema nervioso del bebé. De hecho, tal como advierte la experta, “un consumo excesivo podría producir incluso convulsiones y coma”. Hay que tener en cuenta que cuanto más pequeño sea el niño, más efectos perniciosos pueden tener estas bebidas sobre él, al igual que el resto de drogas que pasan a la leche. “No es lo mismo un bebé menor de tres meses cuyo hígado y riñones metabolizan peor”, recuerda.

Los efectos del alcohol sobre el niño amamantado están directamente relacionados con la cantidad de alcohol que consume la madre. Una cantidad de pequeña a moderada de alcohol no ha mostrado efectos nocivos en el niño. Una dosis de alcohol mayor de 0,5 gr/Kg puede producir sedación y disminución de la producción de leche. El consumo crónico produce sedación, desmedro y retraso psicomotor en el lactante y niño mayor.

Es más peligroso para el lactante cuando la ingesta de alcohol es crónica, puede que incluso deje de querer ingerir leche o le cause daños irreparables. No sólo existen los daños que las bebidas alcohólicas producen al lactante, sino también que reducen la producción de leche materna.

Una cantidad de pequeña a moderada de alcohol no ha mostrado efectos nocivos en el niño. Una dosis de alcohol mayor de 0,5 gr/Kg puede producir sedación y disminución de la producción de leche. Esto equivale a 200 cc de vino, 500 cc de cerveza o 60 cc de licor.

El alcohol aumenta los niveles de prolactina, se inhibe la secreción de oxitocina en la madre y, por tanto, se reduce la producción de leche entre un 10 y un 25%.

Asimismo, el olor que toma la leche es muy fuerte, alcanzando el máximo entre los 30 y 60 minutos después de haber consumido la madre alguna bebida alcohólica, lo que puede motivar que el lactante rechace esta leche. Se debe tener en cuenta que, si se consume algún alimento combinado con alcohol se retrasaría este pico máximo.

¿Es seguro beber leche cruda?

Tiempo de Espera y Eliminación del Alcohol

En caso de beber de forma ocasional, el tiempo necesario de esperar para amamantar, para que el alcohol ingerido haya desaparecido de leche y sangre depende del peso de la madre (a menos peso, más tiempo) y de la cantidad de alcohol consumido (a más alcohol, más tiempo).

El tiempo que transcurre desde la ingesta de alcohol hasta que éste desparece de la sangre depende del peso de la madre (a mayor peso, más tiempo) y de la cantidad de alcohol (a mayores niveles, más tiempo).

Si se desea consumir alcohol porque sea una ocasión especial, es necesario que se ingiera una vez dada la toma al bebé, y que la cantidad sea la menor posible. El alcohol se eliminará del cuerpo de la madre dependiendo de su peso (a menos peso se necesita más tiempo).

Se debe evitar dar pecho hasta después de dos horas y media por cada 10 -12 g de alcohol consumidos: un tercio (330 ml), de cerveza 4,5%, un vaso de 120 ml de vino 12% o una copa de 30-40 ml de licor de 40-50%.

Con el estómago vacío, el pico de alcohol en sangre se da a los 30 minutos, mientras que con el estómago lleno ocurre sobre los 60-90 minutos. La norma es que, a mayor graduación y cantidad de alcohol, más tiempo de espera.

Es importante saber que el alcohol pasa rápidamente a la leche, alcanzando sus concentraciones máximas a los 30-60 minutos tras la ingesta, y su disminución en sangre (y en la leche) también es rápida.

No es necesario desechar la leche tras haber tomado alcohol: “Basta con esperar. Igual que va disminuyendo la concentración de alcohol en sangre hasta que desaparece, ocurre lo mismo en la leche materna”, indica la consultora internacional de lactancia.

Recomendaciones y Alternativas

Por todo lo anteriormente expuesto, es recomendable no consumir alcohol o hacerlo de forma muy moderada u ocasional durante la lactancia. El uso ocasional de alcohol es improbable que cause problemas a corto o a largo plazo en un bebé amamantado, aunque mi consejo es actuar por principio de precaución y evitar su consumo al máximo ya que no existe una dosis segura.

La cerveza 0,0% y la sin alcohol (<1%) pueden tomarse durante la lactancia.

Si decides beber que siempre sea pasados los 3 meses del niño, que sea de forma moderada, ocasional y siempre alejadas de las tomas. La lactancia materna no es complicada, que nada te haga persuadir de ello. Los beneficios de la lactancia materna son infinitamente superiores al riesgo de un consumo puntual y moderado de una bebida alcohólica.

Según la Asociación Española de Pediatría, después de los primeros meses de vida del bebé, cantidades pequeñas y esporádicas son tolerables (una caña de cerveza o un vasito de vino una o 2 veces a la semana) procurando alejarlas de las tomas. No se deben tomar bebidas de alta graduación, como ginebra, licores o whisky.

En caso de que las dosis de alcohol sean muy elevadas, resulta más peligroso poder cuidar al bebé en ese estado que la cantidad de alcohol que pudiera tener la leche, por lo que se recomendaría pedir ayuda profesional para dejar de beber.

No existe una cantidad concreta de alcohol que se pueda considerar segura beber mientras se amamanta. Va a depender de varias variables, como la edad de tu bebé.

El Mito de la Cerveza y la Producción de Leche

Popularmente se ha extendido la idea de que tomar cerveza aumenta la producción de leche. La realidad es que “no se ha demostrado” que sea así, por lo que en ningún caso está indicado que la mujer tome cerveza, aunque sea sin alcohol, para producir más leche.

Durante muchos siglos se ha creído que la cerveza ayudaba a la producción de la leche materna, que su consumo ayudaba a que esta fuera más abundante y más nutritiva. Por eso, durante el siglo XIX, en Alemania, a las mujeres en periodo de lactancia se les recomendaba tomar más de 3 litros de cerveza al día. En Bélgica, las madres que daban de amamantar bebían cerveza negra por esta misma creencia.

El mecanismo para segregar toda la leche que necesite el bebé es que “el lactante sea amamantando con una buena técnica y a demanda”.

El alcohol inhibe la secreción de oxitocina de la madre. La oxitocina es una hormona que segrega la mujer cuando amamanta y que es la que conduce la leche hacia los conductos que están detrás del pezón. A este proceso se le llama ‘eyección de la leche‘ y popularmente ‘subida de la leche’. Al verse comprometida la producción de oxitocina, la producción de leche se ve reducida entre un 10 y un 25%.

El mito popular de que un vaso de cerveza al día aumenta la producción de leche no tiene ninguna evidencia científica que lo apoye.

Tabla Resumen: Tiempo de Espera Según el Consumo de Alcohol

Esta tabla proporciona una guía general sobre el tiempo que se debe esperar para amamantar después de consumir alcohol. Los tiempos pueden variar según el peso de la madre y otros factores.

Cantidad de Alcohol Consumido Tiempo de Espera Aproximado
Un tercio (330 ml) de cerveza (4,5% alcohol) 2.5 horas
Un vaso (120 ml) de vino (12% alcohol) 2.5 horas
Dos tercios de cerveza 5 horas
Una copa (30-40 ml) de licor (40-50% alcohol) 2.5 horas

Recuerda que esta es solo una guía. Siempre es mejor pecar de precavido y esperar un poco más antes de amamantar si has consumido alcohol.

Publicaciones populares: