Temperatura Rectal Normal en Bebés: Guía Completa para Padres

La fiebre en los bebés es uno de los motivos más comunes de preocupación entre madres, padres y cuidadores. Aunque ver a tu pequeño con fiebre puede ser alarmante, en muchos casos no representa una amenaza grave. Nuestro enfoque debe centrarse en aliviar el malestar del niño, no en tratar la fiebre en sí misma, reconociendo cuándo es apropiado buscar atención médica urgente.

Daniel de la Rosa, Jefe de Urgencias Pediátricas de HUSR, nos comenta que “existe mucha fiebrefobia, no solo entre las familias sino incluso entre profesionales. Tener un centro de referencia con urgencias pediátricas a la que acudir en caso de que tu bebé tenga fiebre o algún malestar importante, es un factor de tranquilidad. En Hospitales Universitarios San Roque contamos con una unidad de urgencias pediátricas que pone a tu servicio a los profesionales más destacados del sector.

¿Qué es la Fiebre?

La fiebre no es una enfermedad, se considera un síntoma de una enfermedad. La fiebre es una respuesta a un estímulo, habitualmente infeccioso, y que por sí misma no es peligrosa salvo en contadas ocasiones. Por lo general, significa que el cuerpo está luchando contra una enfermedad y que el sistema inmunológico está actuando.

La fiebre de un bebé es una respuesta natural del cuerpo ante infecciones virales, bacterianas o micóticas, actuando como la primera línea de defensa del sistema inmunológico. No siempre es enemiga. En muchos casos es una respuesta normal del cuerpo frente a virus comunes.

La fiebre es el aumento de temperatura corporal por elevación del punto de ajuste del control de esta a nivel central. La temperatura corporal es regulada desde el centro termorregulador situado en el hipotálamo. La estabilidad térmica se consigue equilibrando la actividad metabólica muscular y hepática con la pérdida de calor que se produce a través de la piel y los pulmones, alrededor de un punto de ajuste marcado por el hipotálamo.

Temperatura Normal en Bebés

La temperatura corporal normal de un bebé suele oscilar entre 36°C y 37.5°C. La temperatura normal de un bebé se sitúa por debajo de los 38 grados, aunque es importante tener en cuenta que esta cifra puede fluctuar ligeramente. Los bebés y niños pequeños suelen tener una temperatura corporal ligeramente más alta que los adultos, debido a la naturaleza activa de su metabolismo y su sistema inmunológico en desarrollo.

Es importante estar atentos a cualquier cambio significativo en la temperatura del bebé, especialmente si se acompaña de otros síntomas de malestar. Si bien las pequeñas variaciones pueden ocurrir naturalmente, la mayoría de ellas no son motivo de preocupación y pueden atribuirse a factores como la actividad física o el entorno.

En principio, 37,2ºC no se considera fiebre, por lo que no sería necesario dar tratamiento antipirético. Por otra parte, una temperatura de 37,2ºC puede ser fiebre leve o febrícula si se mide en la axila, por lo que habría que contactar con el pediatra si se trata de un bebé de menos de 3 meses. Si la temperatura del bebé está algo más alta de lo habitual, pero todavía no se considera fiebre, debemos observarlo e ir repitiendo la medición según sea necesario. Al tratarse de una temperatura normal, no es necesario que la monitoricemos.

¿Cuándo poner el termómetro a un niño?

  • Cuando tenga la piel caliente al tacto
  • Cuando un niño activo, deje de moverse y jugar.
  • Cuando se presente somnolencia
  • Cuando tenga falta de apetito (en un niño que come bien)
  • Cuando tenga síntomas de resfriado
  • Cuando tenga una sudoración excesiva estando en reposo
  • Cuando tenga un enrojecimiento de la piel
  • Cuando tenga una respiración agitada.

Causas de la Fiebre en Bebés

La fiebre en los bebés puede ser provocada por una variedad de factores, aunque las infecciones virales y bacterianas son las causas más comunes. Entre las infecciones virales se incluyen resfriados, gripes, bronquiolitis y gastroenteritis. Además de las infecciones, otros factores también pueden desencadenar fiebre en los bebés.

🌡FIEBRE: Manual de Supervivencia. Cómo bajar la Temperatura en niños y bebés, cuándo ir a Urgencias

¿Cuál es la mejor forma de tomarle la temperatura a un bebé?

Si se sospecha que un pequeño tiene la temperatura alta es básico medirla con un termómetro adecuado. Si te preguntas cómo medir la temperatura en niños y saber si tienen fiebre o no, solo necesitas tener el termómetro a mano y tener en cuenta que las zonas más fiables para medir la temperatura en niños pueden variar según la edad. Antes de empezar con la medición de temperatura, es necesario limpiar el termómetro siempre antes y después de usarlo.

Para tomar la temperatura del niño, enciende el termómetro en el exterior, de manera que puedas ver que este se inicia de forma correcta, coloca el termómetro digital en la parte que sea más adecuada según la edad del pequeño e intenta mantenerlo lo máximo quieto, con su ayuda si es posible.

Para medir la fiebre, podemos elegir diferentes métodos. Los más conocidos son vía oral, en la axila y en el recto. Cada método tiene sus ventajas e inconvenientes, aunque sabemos que la temperatura rectal es la más precisa en las primeras etapas de la vida. Insistimos que en lactantes, la medición recomendada es por vía rectal, ya que esta área tiende a reflejar con mayor precisión la temperatura interna del cuerpo. Se considera el método más fiable de los utilizados en la práctica clínica habitual.

¿Cómo poner el termómetro?

Temperatura oral o axilar

Este tipo de termómetro tiene la punta delgada y alargada. Si se toma la temperatura en la boca hay que colocarlo debajo de la lengua, diciéndole al niño que no hable ni que lo muerda, durante 3 minutos. En el caso de medir la temperatura axilar hay que colocarlo en el hueco de la axila, sin que entre en contacto con la ropa y mantenerlo durante 5 minutos. La temperatura oral o axilar normal será hasta 37ªC, entre 37-38º C se denominará febrícula y a partir de 38º C se tratará de fiebre.

Temperatura rectal

Este termómetro tiene la punta más redondeada y más corta. Para que sea algo menos doloroso se puede cubrir la punta del termómetro con vaselina. Coloque al niño de medio lado, con las rodillas flexionadas e inserte suavemente el termómetro en el ano, no más de 2-3 cm. Evite que el niño se mueva sosteniéndolo o con la ayuda de alguien. Mantenga el termómetro durante 1 minuto aproximadamente. La temperatura rectal es medio grado más que la temperatura medida en boca o axila.

Temperatura axilar vs. rectal vs.

En niños, como hemos visto, la medición de la temperatura puede hacerse en distintas partes del cuerpo. Además de las que hemos mencionado, podemos hablar también de una temperatura timpánica, que es la que se toma en el oído. Es algo más alta que las temperaturas axilar, rectal y oral. Si el niño está dormido y necesitamos medir su temperatura, lo más adecuado para no despertarlo es recurrir a los termómetros infrarrojos, que funcionan sin contacto, solo acercándolos a la frente o al oído.

Valores Normales de la Temperatura en Niños

Es bueno conocer cuál es la temperatura normal en niños, tanto como saber a partir de qué temperatura es fiebre. Los valores normales de la temperatura en niños varían según el punto en el que se toma. Si medimos la temperatura del pequeño de forma externa, en axilas, conducto auditivo externo, ingle o boca, la temperatura normal es de 36,8ºC, pudiendo ser de +/- 0,4ºC según el niño (34.2ºC - 36.4ºC).

  • Febrícula: se presenta cuando la temperatura axilar es de entre 37,5ºC y 37,9ºC. Se entiende por febrícula un aumento ligero de la temperatura que no supera los 38ºC y que suele manifestarse al final de la tarde.
  • Fiebre: se presenta cuando la temperatura axilar es mayor a 38ºC y la rectal es mayor a 38,5ºC. No obstante, en lactantes es distinto y se considera medio grado por debajo, es decir, una temperatura axilar mayor a 37,5ºC y una rectal mayor a 38ºC.

Si se mide en el oído, la temperatura debe ser superior 38 ºC; si se mide en la axila, 37,2 ºC; por último, si es vía rectal, 38 ºC. Sea cual sea el método que hayamos elegido, es importante que utilicemos un termómetro digital, no de mercurio.

¿Cuándo debemos tratar la fiebre de un bebé o de un niño?

No tratamos la fiebre, tratamos el malestar. Es decir, si nuestro hijo tiene 38ºC y está bien, tranquilo y sin malestar, déjale. No le des medicinas, aunque tu madre insista y no pare de dar vueltas por el salón con los ojos como platos reprochándote: ”Estas cosas nuevas que hacéis ahora… no las entiendoDesabrígale y vigílale. En ese momento su cuerpo se está defendiendo, ya está haciendo su labor.

Si por el contrario tiene 38ºC y además tiene dolor, está muy irritable o la fiebre le da nauseas y vomita; entonces sí es el momento de tratar. Le damos paracetamol porque no se encuentra bien, independientemente de su temperatura.

Cómo Bajar la Fiebre en un Bebé

Es fundamental tener presente que, ante la presencia de fiebre en un niño, lo más adecuado es mantener la calma.

  • Procura que repose y duerma al máximo.
  • Hidrátalo constantemente, es decir, darle agua u otros líquidos aptos en poca cantidad y de manera frecuente.
  • Mide la temperatura al menos tres veces al día para hacer seguimiento de su estado y ajustar los cuidados.
  • Dale comida fácil de digerir, como arroz hervido, manzanas horneadas, verduras cocidas, pollo, pavo, pescado blanco, etcétera.
  • Procura que la temperatura ambiente sea constante y media y que haya suficiente humedad. Conviene mantener estos factores estables porque ayudan a la recuperación evitando la congestión y reduciendo la fiebre.
  • Evita abrigar al niño demasiado, pues son igual de contraproducentes el frío y el calor.

Medidas para bajar la fiebre

  • Control de la temperatura del ambiente: Regula la temperatura de la estancia.
  • Ropa ligera y transpirable: Viste al bebé con ropa ligera y transpirable para facilitar la pérdida de calor corporal.
  • Compresas frías: Aplica compresas frías en la frente, las axilas o la ingle del bebé para ayudar a reducir la temperatura corporal.
  • Baño tibio: Un baño tibio con agua a temperatura ambiente puede ayudar a bajar la fiebre y a aliviar el malestar.

Recuerda que estas medidas son complementarias y no deben reemplazar la consulta con un profesional de la salud.

Tratamiento Farmacológico

Si la temperatura es mayor de 38ºC se le debe administrar un antitérmico. Los antitérmicos más utilizados son el paracetamol y el ibuprofeno. Si la fiebre no cede fácilmente se puede combinar el paracetamol con el ibuprofeno. Cada 3 horas, aproximadamente, se puede alternar la dosis de ambos. Los antitérmicos alcanzan su máxima eficacia hacia la media hora de su administración. A la media hora de haberle administrado el antitérmico, si la fiebre es alta, puede darle al niño una ducha o baño con agua tibia (nunca con agua muy fría).

  • Paracetamol: Puede administrarse desde el nacimiento. Tiene propiedades antitérmica y analgésica. Debido a su buena tolerancia, es el antipirético de referencia.
  • Ibuprofeno: No se recomienda antes de los 6 meses. Tiene propiedades antitérmica, analgésica y antiinflamatoria. Pueden originar complicaciones digestivas, pero son muy raras a las dosis habituales y en tratamientos de corta duración. Por este motivo, no lo utilizaremos cuando la fiebre se acompañe de vómitos o dolor abdominal. Cuando por algún motivo, debemos utilizarlo durante varios días seguidos, es recomendable acompañarlo de un protector gástrico como el Omeprazol. La duración de acción es superior al paracetamol, de 6-8 horas.
  • Metamizol: Recomendado solo ante fiebre muy elevada, por su gran poder antitérmico, y mayor riesgo de efectos secundarios que el paracetamol, fundamentalmente, la hipotensión.

Además de estas recomendaciones, existen medicamentos con ibuprofeno para bajar la fiebre en niños. Este es el caso de Nurofen Pediátrico 20mg/ml suspensión oral sabor naranja, indicado para aliviar la fiebre a partir de 3 meses de edad. No administrar en caso de úlcera gastroduodenal. Lee las instrucciones de estos medicamentos y consulta a tu farmacéutico.

Aunque es una práctica muy extendida, lo cierto es que, salvo que expresamente lo recomiende el pediatra, no debemos combinar varios fármacos antipiréticos.

¿Cuándo Acudir al Pediatra?

Las pautas generales que te ofrecemos a continuación no deben interferir en tu juicio como padre/madre. Si te preocupa la salud de tu bebé y ves síntomas que no se mencionan aquí, consulta con un pediatra.

Es importante destacar que la temperatura corporal normal oscila entre aproximadamente 36°C y 37°C.

Cuándo acudir al pediatra con un niño con fiebre

  • En lactantes menores de 3-6 meses.
  • Si tiene fiebre más de 24-48 horas en niños menores de 2 años.
  • Si tiene fiebre más de 3 días en niños mayores de 2 años.
  • Si está decaído a pesar de bajar la fiebre, o tiene un llanto muy intenso, irritable.
  • Si rechaza la alimentación o los líquidos.
  • Si aparecen manchas en la piel. Ojo con las manchas rojo vino que al estirar la piel con los dedos no desaparecen. Se llaman petequias y es motivo de acudir a Urgencias.
  • Si observáis alguna circunstancia que vosotros mismos consideréis inusual y os preocupe. No tengáis miedo de preguntar, para eso estamos.

Cuándo acudir a urgencias con un bebe o con un niño con fiebre

  • Temperatura superior a 40º mantenida.
  • Fiebre alta y alguna enfermedad crónica grave (cardiopatías, inmunodeficiencias…)
  • Convulsiones.
  • Dificultad para respirar o para mantenerse despierto.
  • Rigidez de nuca o dificultad/dolor para flexionar el cuello (Pedidle a vuestro hijo que se mire el ombligo. Cuando tiene fiebre a veces tiene una falsa rigidez de nuca, pero si ha bajado la fiebre y el niño es incapaz de mirarse el ombligo, ojo, a urgencias. Os recuerdo el post de las meningitis, no tenéis más que pinchar AQUI)
  • Manchas en piel de color rojo vino o moradas que no desaparecen al estirar la piel.

En todos los niños, y en especial en los menores de 3 años, es recomendable que el pediatra revise al niño mientras persista la fiebre cada 24 horas.

Soy consciente que tomar la decisión de acudir o no a Urgencias os preocupa. Os comprendo. Os entiendo porque yo también he tenido que llevar a mis hijos en alguna ocasión a Urgencias.

Signos tranquilizadores en un niño con fiebre

  • El niño juega y tiene una actividad normal.
  • Come menos, pero no rechaza los alimentos líquidos.
  • Tiene una sonrisa abierta y fácil.
  • Se calma en tu regazo y se comporta como de costumbre.
  • Tos seca e irritativa muy frecuente.
  • Tiene dolor al tragar, con manchas blancas en la garganta y/o asociado a ojos rojos y/o tos.
  • Ojos rojos con secreciones.
  • Diarrea leve (o moderada) sin sangre.
  • Sibilancias leves sin dificultad para respirar.

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