El embarazo produce muchos cambios en el cuerpo de la mujer y, a veces, resulta complicado distinguir cuándo algo es normal y cuándo se trata de algo de lo que deberíamos preocuparnos. Es crucial abordar cualquier afección de forma proactiva para garantizar un embarazo saludable y sin complicaciones.
¿Qué significa la presencia de tejido blanco en la orina durante el embarazo?
La presencia de tejido blanco en la orina durante el embarazo puede deberse a diversas causas, desde infecciones urinarias hasta alteraciones en el flujo vaginal o incluso la pérdida de líquido amniótico. Es importante identificar la causa subyacente para poder aplicar el tratamiento adecuado.
Leucocitos en la orina (Leucocituria)
Los leucocitos, también llamados glóbulos blancos, son las células sanguíneas encargadas de defender el organismo ante infecciones y enfermedades. Normalmente, la cantidad de leucocitos en la orina es de hasta 2 glóbulos blancos por campo en el sedimento urinario. Cuando se produce un aumento de 5 o más leucocitos por campo o 10000 células por ml se habla de leucocituria.
La principal causa de la aparición de leucocitos en la orina es una infección del tracto urinario (riñones, vejiga o uréteres), originada por el contacto con patógenos o gérmenes. Entre las patologías más frecuentes están:
- Cistitis: Implica la hinchazón de la vejiga urinaria, que causa en el paciente sensación constante de ganas de orinar.
- Pielonefritis: Infección e inflamación de los riñones y la pelvis renal.
- Uretritis: Patología relacionada con la inflamación de la uretra, que se transmite de manera sexual.
- Vaginitis: Inflamación de la vagina.
- Prostatitis: Hinchazón de la glándula prostática.
Para tratar la aparición de glóbulos blancos en la orina por encima del valor normal, se debe acudir a la causa subyacente de la afección.
Infección de orina (Cistitis)
La infección de orina es una patología muy frecuente en las mujeres en general, y se trata de la complicación más habitual en la gestación. Puede aparecer hasta en un 10 por ciento de todas las gestaciones. Las embarazadas presentan un riesgo tres veces mayor de padecer una infección de orina que las mujeres no gestantes, debido a que presentan una uretra corta y a los cambios anatómicos que el sistema urinario va a sufrir durante el embarazo.
Los síntomas que se producen en la cistitis son el llamado tenesmo vesical (persevera el deseo de micción tras ir al baño), disuria (molestias al orinar), polaquiruia (múltiples micciones) y dolor retro o suprapúbico. Se asocian a orina de aspecto turbio, con sedimento patológico.
El tratamiento de elección para la mujer gestante que presenta una cistitis es el empleo del antibiótico fosfocina en dosis única o repetida. Otros antibióticos que pueden emplearse son la amoxicilina, el ácido clavulánico, la ampicilina, las cefalosporinas de segunda generación, la nitrofurantoína o el trimetoprim-sulfametoxazol, entre otros.
Riesgos de no tratar una infección urinaria durante el embarazo:
- Mayor riesgo de pielonefritis.
- Parto prematuro.
- Hipertensión gestacional.
- Bajo peso al nacer del bebé.
- Mayor riesgo de infección neonatal.
Medidas preventivas para reducir el riesgo de infección urinaria en el embarazo:
- Beber una cantidad de agua abundante durante el día.
- Orinar con frecuencia procurando vaciar completamente la vejiga.
- Comer verduras, fomentando una dieta sana.
- Usar ropa interior de algodón y holgada.
- Higiene adecuada de la zona genital (de adelante hacia atrás).
- Después de mantener relaciones sexuales, limpiar el área genital y orinar.
- Evitar productos irritantes que alteren el equilibrio natural de la flora vaginal.
- Evitar el consumo de cafeína y alcohol.
Flujo vaginal durante el embarazo
Hablamos de moco cervical o flujo vaginal para referirnos al fluido que secreta la vagina de forma constante. Durante el primer trimestre de embarazo es normal que el flujo vaginal tenga un aspecto claro, pálido o translúcido y que su cantidad aumente. También podría ser que, durante unos días, el moco cervical tenga un cierto color café.
Sin embargo, es importante prestar atención a las características del flujo, ya que ciertos tipos pueden indicar la presencia de una infección:
- Grumos y color blanco casi opaco: Puede ser indicativo de candidiasis, especialmente si te pica mucho la zona genital.
- Grisáceo y con olor a pescado: Esta es la señal típica de que sufres vaginosis bacteriana.
- Flujo verdoso o amarillento: Si va acompañado escozor y muy mal olor, puede significar que sufres Clamidia.
- Flujo rojo: El color rojo intenso indica la presencia de sangre en cantidades anormales.
Pérdida de líquido amniótico
Para saber si tiene pérdidas de líquido amniótico es importante estar atenta a la presencia de líquido transparente sin olor en la ropa interior, haciendo que esta se moje más de una vez al día. Una buena forma para saber si es pérdida del líquido amniótico, pérdida de orina o si es sólo aumento de la lubricación de la vagina es colocar una toallita íntima en la ropa interior y observar las características del líquido.
Causas de la pérdida de líquido amniótico:
- Ruptura parcial de la bolsa - el líquido amniótico empieza a caer por un pequeño agujero en la bolsa.
- Problemas en la placenta - la placenta puede no estar produciendo suficiente sangre y nutrientes para el bebé y no produce tanta orina, habiendo menos líquido amniótico.
- Los medicamentos para la hipertensión arterial, contra el parto prematuro, el ibuprofeno y otros medicamentos pueden afectar los riñones del bebé, disminuyendo la cantidad de orina y a su vez de líquido amniótico.
- Las anomalías del bebé - al principio del segundo trimestre, el bebé comienza tragando el líquido amniótico eliminándolo por la orina.
Por lo general, el médico indica aumentar la ingesta de agua y mantenerse de reposo para evitar perder más líquido.
Ureaplasma:
La bacteria Ureaplasma urealyticum se encuentra en el tracto genital de hasta el 40-80% de las mujeres sanas. El porcentaje de colonización en la vagina de embarazadas oscila un 29-42%, lo cual puede suponer un peligro para el bebé durante el parto. Si el feto se infecta, es posible que ocurra una ruptura temprana de las membranas fetales, corioamnionitis (infección del líquido amniótico), parto prematuro y muerte fetal. La infección por Ureaplasma se considera una enfermedad de transmisión sexual (ETS).
Síntomas de la infección de orina en el embarazo:
- Dolor o sensación de ardor al orinar.
- Necesidad de orinar frecuentemente.
- Después de orinar, se continúa con el deseo de orinar un poco más.
- Sangre al limpiarte después de orinar o moco en la orina.
- Dolor o contracciones en la parte baja del vientre o sensación de presión.
- Dolor durante el acto sexual.
- Escalofríos, fiebre, sudoración profusa, incontinencia.
- Cambio en la cantidad de orina, ya sea a más o a menos.
- La orina tiene un aspecto turbio, huele mal o el olor es muy concentrado.
Es fundamental reconocer estos síntomas y acudir al médico cuanto antes para un diagnóstico y tratamiento adecuados que eviten complicaciones más graves.
Tabla resumen de posibles causas de tejido blanco en la orina durante el embarazo:
| Causa | Síntomas asociados | Tratamiento |
|---|---|---|
| Leucocituria (Infección urinaria) | Dolor al orinar, necesidad frecuente de orinar, orina turbia, fiebre. | Antibióticos, aumento de la ingesta de líquidos. |
| Candidiasis vaginal | Flujo blanco y espeso, picazón intensa en la zona genital. | Antimicóticos (tópicos u orales). |
| Vaginosis bacteriana | Flujo grisáceo con olor a pescado. | Antibióticos (tópicos u orales). |
| Pérdida de líquido amniótico | Salida de líquido transparente e inodoro por la vagina. | Reposo, hidratación, monitorización médica. |
Ante cualquier duda o síntoma, es crucial consultar a tu médico para obtener un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado. La salud de la madre y del bebé son lo más importante durante el embarazo.
