Abraham Boba (Vigo, 1975) es un artista multifacético cuya trayectoria abarca la música y la literatura. Inconfundible con su pelo blanco, Boba se ha destacado por su trabajo en la banda León Benavente, así como por su faceta como escritor. Este artículo explora su biografía, sus influencias y sus proyectos más recientes.
Vigo, ciudad natal de Abraham Boba.
Inicios y Trayectoria Musical
Desde niño, Abraham Boba mostró interés por la música. Aunque sus padres eran pasteleros y no tenían una relación directa con el mundo musical, sus hermanos mayores influyeron en él al introducirlo a artistas como The Cure, Depeche Mode y U2. Inicialmente atraído por la batería, eventualmente se inclinó por la composición y la guitarra.
Boba comenzó a cantar de niño, y aunque en su casa nunca ha habido ambiente musical, sus padres son pasteleros y nunca han tenido una relación con la música más allá de escuchar la radio. Tiene dos hermanos mayores y ellos sí se interesaron cuando eran adolescentes, tuvieron su momento de comprar discos y llevarlos a casa. Eso a él le ha ayudado y le ha influido más de lo que pensaba. Luego le gustó la batería, pero no tenía espacio donde ponerla.
Cuando empezó, ya tenía veintitrés años, y había montado sus primeros grupos. Se dio cuenta de que no le interesaba tanto ser instrumentista como hacer canciones. La guitarra la sé tocar, pero nunca he tenido una relación demasiado buena con ella. Estuvo un tiempo trabajando en Valencia y le compré un piano de pared a la profesora que me daba clases. Se fue a Barcelona y se metió en el Taller de Músics cuatro o cinco años intensivos. Era una escuela de jazz, pero él no tiene la capacidad ni ha estudiado de niño como para que su técnica sea increíble.
Antes de formar León Benavente, Boba participó en proyectos como Belmonde y lanzó tres discos en solitario. Su colaboración con Nacho Vegas fue fundamental en su trayectoria. Junto con Luis Rodríguez, Eduardo Baos y César Verdú, formó León Benavente, una de las bandas más importantes del panorama musical actual. Los cuatro se conocieron tocando con Nacho Vegas en diferentes etapas y se hicieron muy amigos.
El origen fue el fin de una gira de Nacho Vegas, La zona sucia. Se acabó la gira y ninguno tenía proyectos ni dinero. Con el primero que lo habló fue con Luis, la clásica conversación de furgoneta o mientras esperas para tocar. La idea era montar una banda que fuera por caminos distintos a lo que habían hecho. Empezaron los dos. Él le mandó una base de guitarra, un minuto y medio, y él hizo una canción. Tampoco tenía pensado si iba a cantar él. No tenía ni idea. Se trataba de empezar a hacer cosas, a ver si salía material interesante.
Quedaron los cuatro en casa de Edu, en Mozota, un pueblo a las afueras de Zaragoza. Es el sitio donde ensayan y donde tienen su centro de operaciones. Depende, lo difícil es organizar una agenda muy a largo plazo, que es lo que hacen ellos. Tocar el mismo día aún no ha pasado, eso sí que procuran evitarlo porque es demasiado.
El Seudónimo "Abraham Boba"
En ese momento estaba en Barcelona, terminó con el grupo que tenía, Belmode, y decidió hacer sus propias canciones. Al final es una decisión que tampoco es muy meditada. Él no tiene ningún problema con su nombre ni su apellido, tampoco le parecen tan feos [risas], aunque tampoco son especialmente bonitos. Al final es una historia que me contó Christina Rosenvinge, que fue la que me dejó ese nombre. Las primeras maquetas las hizo con ese nombre sin pensar.
León Benavente: Un Proyecto Singular
León Benavente es diferente a cualquier otro grupo. Él ha tocado con muchísima gente y nunca ha visto nada igual. Lo que notan no es ningún teatro ni está impostado. No, no tiene nada que ver con la lucha de clases ni con egos ni nada. Lo que pasa es que las jerarquías en los grupos no se pactan. Al final un grupo acaba siendo una mezcla entre una familia y una relación de pareja. Se desarrollan unas formas de comunicarse unos con otros: X no me habla a mí como yo hablo a Y. Esas cosas pasan, son naturales y a veces se generan malentendidos.
En «Habitación 615» describes de forma muy real un viaje de León Benavente a México y expones las tripas del grupo. Hablas de «todo lo que ha pasado» y de «palabras que han cambiado de significado: contrato, amigo, dinero, edad, música, trabajo, ego, vanidad». Es que es así, ha cambiado totalmente, y vamos siendo conscientes muy poco a poco. El proceso de León Benavente ha sido muy rápido y a la vez muy lento para nosotros que llevamos mucho tiempo en la música. Hace dos años estábamos metidos en una furgoneta, yendo de un lado para otro y tocando por todas partes. Ahora ya viene un equipo con nosotros, se está pensando en un espectáculo de luces para los festivales… Todas esas cosas hacen que te des cuenta de que estás creciendo.
Warner fueron los que vinieron detrás de nosotros cuando a nosotros no nos interesaba, y tardamos en llegar a un acuerdo que nos convenciera a los dos. Antes era autoedición, lo hacíamos nosotros con nuestra oficina, Marxophone, la misma plataforma con la que saca los discos Nacho. El primer disco fue superbarato, invertimos nosotros nuestro dinero. Con el primer disco tocabas en el Kafe Antzokia y había doscientas personas. Ahora vas con este segundo disco y se agotan las entradas, que son setecientas personas. Esa es para nosotros la medida del éxito, por eso tampoco puedes utilizar esa palabra. Sí, o resultados. Está claro que si llegas a esto con veinte años puede que lo vivas en términos de éxito y te importe más ese éxito que todo lo demás. A nosotros, no. Vamos por otro camino.
En cierto modo todos los pasos que das en la música dependen de ti, escudarse en el azar no tiene sentido, pero puede ser. Viendo este grupo, me encantaría haberlo tenido a los treinta años, pero en el fondo tampoco, porque sería imposible. Este grupo ha surgido por todo lo que ha pasado hasta que nos encontramos. Luis y yo vivimos en Madrid, César en Barcelona y Edu en el pueblo. No somos un grupo de ensayar entre semana ni nada de eso y cuando vamos allí, sabemos a lo que vamos. No vamos a pasar unos días en el campo. Vamos pensando que van a ser jornadas de diez de la mañana a nueve de la noche trabajando sin parar y después de cenar, cada uno a su habitación con su libro, su ordenador o lo que sea.
En general, el trabajo de músico es precario y quedan todavía muchas cosas por mejorar. Ahora incluso Los 40 tienen un programa de música independiente, aunque los grupos no sean grandes estrellas, e incluyo a León Benavente. [Risas]. Las dos personas que me dices, aunque sean músicos, no son contemporáneos y a mí lo que más me puede acercar a Ignatius es que somos de la misma generación, hijos de esta época. Lo otro no lo sé, se me queda un poco atrás. Es muy fácil criticar desde lejos.
Es un proyecto de nuestro tiempo aunque nuestra intención no sea hacer canciones que hablen exactamente de lo que pasa aquí y ahora, no queremos ser costumbristas. Cuentas que «La vida errando» surge de un encuentro con Jesús Llorente, de Acuarela, y juegas en ella con el doble sentido de errar como equivocarse y de vagar sin rumbo; ¿habla de la vida del músico o no necesariamente? No, yo creo que es algo ba...
Abraham Boba como Escritor
Además de su carrera musical, Abraham Boba ha incursionado en la literatura. En 2024, publicó "163 centímetros", un ensayo sobre las consecuencias de ser una persona de baja estatura. Este libro no busca victimizar, sino mostrar cómo esta circunstancia influye en la percepción de la vida.
163 centímetros es el nuevo libro de Abraham Boba, un ensayo sobre todo lo que conlleva ser una persona de baja estatura. Un libro escrito para mostrar las consecuencias de no nacer con un cuerpo dentro de la norma, no desde un punto de vista victimista, si no dejando claro que es una circunstancia que no resulta indiferente a la hora de entender la vida, o más bien, de verla desde esa perspectiva.
También publicó "Esto no es una canción", su primer poemario, donde mezcla géneros y crea un puzle emocional dividido en tres partes relacionadas entre sí. Dividido en tres partes relacionadas entre sí, los poemas habitan dentro de un contexto que les da significado.
Así vive Abraham Boba
Influencias Literarias
Boba ha mencionado que le gusta llevarse una referencia literaria de alguien local cada vez que viaja, como una especie de souvenir. Llevo ya un par de temporadas colaborando con un programa de Radio 3, una sección semanal sobre poesía. Bueno, un poco sobre lo que me da la gana, pero normalmente son poemarios. Entonces, claro, esto, que parece que no, es un curro. Él además que es bastante entusiasta y pasional con lo que le gusta recomendar, pues también incluirte un poco, ver por qué está escrito así y tal. Va cada semana leyendo uno. Ahora, concretamente, está con un poemario de W.S. Y no sé, el último que hizo, por ejemplo, fue un libro de Haikus de Jack Kerouac, que obviamente todo el mundo ha leído “El Camino” y todo esto, pero él, por ejemplo, esta faceta más poética de él no la había leído. Y no sé, va descubriendo cosas y lo que tú dices.
La verdad es que cuando van a tocar por España no suelen tener tiempo para nada, es una mierda. No te da tiempo a ir a una librería y decir, oye ¿qué me recomiendas? En México tiene una librería así de confianza que le gusta mucho, que además tiene mucha referencia literaria y poética. Y luego, pues en Colombia y tal, siempre le gusta coger a gente que sea de allí y descubrir cosas.
En cuanto a sus preferencias literarias, Boba se inclina por algo que está entre la poesía y el ensayo. Precisamente algo que tiene que ver un poco con este libro que acabo de escribir o que acabo de publicar. Porque la verdad, y esto es además una cosa que tengo con la gente de colegas que somos lectores y tal, la novela le cuesta muchísimo. Desde hace bastante le cuesta mucho entrar en una historia y seguirla durante tiempo. El otro día, por ejemplo, Jon Sistiaga, el periodista, que es muy buen amigo mío, estuvimos este verano unos días juntos y me regaló un ejemplar de su novela Purgatorio. A él, a priori, también es una temática que tampoco te creas tú… Le interesa porque es su amigo y le parece un escritor y un periodista maravilloso. Se lo tragó y realmente se ha divertido. Está muy bien escrito, es un libro que le entretuvo a parte de enseñar. Recuerda que cuando lo terminó le dijo “gracias por reconciliarme otra vez con el género de novela, porque lo tenía un poco olvidado”.
Para Boba, un referente a muchos niveles fue Leonard Cohen. A él le gustaban The Cure, Depeche Mode, U2 y R.E.M. y todos estos grupos un poco más mainstream. El grunge también y además se habla en el libro de esa etapa. Recuerda que las primeras canciones que escuchó fueron las de I’m Your Man (Columbia Records, 1988) . Le llegó una cinta y se la puso. Se quedó totalmente loco. Y ahí ya fue cuando empezó a investigar en las letras, y en su forma de escribir, en indagar sobre el personaje, que le interesó mucho y sí que le sirvió un poco como referente. También era un tío que escribía muy serio, pero que siempre tenía, eso de ser muy cínico con él mismo. Tenía mucho sentido del humor y mucha mala baba para con él mismo también. Y eso también de alguna manera le sirvió como herramienta para escribir durante mucho tiempo.
Respecto a lo de engancharme a leer, Él es muy cinéfilo, le gusta mucho el cine. La primera vez que vi Al final de la escapada de Godard, recuerda que la vi con 21 años o algo así y que dijo: “hostia, espera, esto es otro mundo”. Esto no es cine, no es Indiana Jones o todas esas cosas. Cuando llegó muy jovencito a los relatos de Carver, ahí se dijo, pero bueno, no sé si está contando algo del día a día, pero de qué manera lo cuenta.
Reflexiones sobre la Música y la Sociedad
Boba tiene una visión crítica sobre la industria musical actual, especialmente en lo que respecta al reguetón. No tengo nada en contra de esa música. Es un ritmo como otro cualquiera, como una rumba… pero su contenido me parece atroz para los jóvenes en cuyas psique queda marcado por ese porno estilo musical llamado reguetón”.
Abraham es activista musical y está en una plataforma que quiere que el reguetón se ponga en espacios prudentes y para ello hemos intentando contactar con distintos partidos políticos pero que, por ahora, solo uno nos ha hecho caso, no voy a decir cuál porque soy asexualmente apolítico. No se puede poner una película porno a las dos de la tarde en Canal Sur, pues lo mismo con una canción que diga ‘mamita ven que te voy a dar por detrás, te voy a hacer boom boom porque la tengo gorda, a mi me gustan mayores que no me quepan en la boca’ y todas esas barbaridades que los niños escuchan por mucha metáfora que digan tener”.
Ahondamos en este tema, que a mí, como entrevistador, también me interesa. “Estamos en esa guerra en la que no nos podemos de acuerdo. De hecho, otras de las demandas de la plataforma es que se señale y se informe de aquellos artistas o canciones en las que se use el Auto-Tune (un procesador de audio creado que es usado para enmascarar inexactitudes y errores), y así la gente lo sepa porque nos parece que se engaña cuando sale un cantante con la voz afinada y luego lo ves en un concierto y escuchas un bodrio”.“Cada vez es peor, los promotores desgraciadamente están viendo el negocio en la incultura y en la ignorancia, en la sopa boba”, sentencia pero insisto y le suelto que esa música es como dar de comer todos los días a tu hijo en un McDonald's… es sencillo y le va a gustar porque su sabor es muy infantil y está diseñado para eso, pero su salud se resentirá. De hecho sé cuando una de esas canciones va a triunfar: si escucho a mi niño de seis años tarareándola, triunfa… porque está hecha para consumo rápido y es de fácil digestión, incluso para una mente infantil. Lo que me sorprende es que también funcione esa fórmula con una mente adulta…
“Totalmente de acuerdo”, me dice, “date cuenta que las grandes compañías de discos tienen un musicólogo, un analista de la influencia de la música en la sociedad, y saben qué tendencias pueden funcionar, como por ejemplo con el feminismo, que en realidad les importa un carajo, pero saben que existe un nicho de mercado”.
Pero sí, he optado por la pastilla roja y empecé a estudiar otros temas, como los ovnis, las sectas que siempre me han llamado la atención…. Ahí es cuando me saqué el carnet de conspiranoico, al que yo llamo carnet de despierto… Si te quieres ver como un gilipollas pues ponte la Sexta, Telecinco, La Primera y es cuando vas a consumir información del McDonald's. Cuando tienes el carnet de conspiranoico ves el mundo de otra manera, ves la matrix de otra manera…”.
El Desafío de Ser Profeta en su Tierra
El Ayuntamiento se olvida de él. Llevo veintitantos años en el mundo de la música. Hago una media de 140 conciertos al año, que se dice pronto. No es por alardear, porque cansa mucho. A pesar de eso, jamás me ha contratado el Ayuntamiento de Barbate para un concierto. Jamás. Nunca. Ni ahora, ni antes. El único que tuvo un gesto conmigo fue Rafael Quirós cuando me hicieron pregonero de la Feria. Luego Miguel Molina (actual alcalde) me dijo a ver si te hacemos pregonero y le dije que ya lo había sido…. Pero nunca me han dado un concierto… y es algo que me duele mucho y no es por el dinero. Afortunadamente tengo infinidad de ayuntamientos que me demandan y en Zahara toco en exclusiva en El Pez Limón”.
Otro ejemplo igualmente hiriente. “Cuando se organizó el Festival de Cabo de Plata, pues me da pena que yo no actúe ahí cuando es en mi pueblo y cuando los mismos artistas que sí lo hacen, como el Kanka, El Canijo, Antílopez, que son amigos, me lo dicen y no entienden cómo es que no estoy en el cartel…”.“Te hablo”, insiste, “de la institución, del ayuntamiento, porque la gente de Barbate me conoce y me aprecia. Habrá a quien no le guste, como le ocurre a todos los artistas, pero es que desde el Ayuntamiento no han tenido ningún detalle conmigo, y eso duele. No digo que me den placas o títulos todos los días, pero por lo menos algo”.
Recuerda cuando estuvo de jurado “en un conocidísimo programa de Canal Sur y el alcalde ni se dignó a hacer una foto a la tele para decir, mira un barbateño de jurado al lado de David Palomar… qué quiere que haga más… ni una mención ni del ayuntamiento, ni en radio Barbate, ni en este medio local…”. Y lleva razón.“Grabaron un documental de mi carrera y nada, ni una publicación, bueno, sí en Europa FM, en Canal Sur, La Cope, La Ser, ellos sí se hicieron eco”, señala a modo de reprimenda que no se puede rebatir. “Es lo que te digo, estoy de jurado en un programa de la tele, y nada, luego otros salen en Telecinco o Antena 3 y se monta la de dios. Parece que hay programas de primera clase y de segunda clase. Canal Sur tiene una audiencia de dos millones de espectadores…”, vuelve a lamentarse.
Es brutal, de hecho desde que llegué a Barbate está trabajando en la música y eso es algo muy complicado. “Sí, es muy complicado, de hecho el primer reportaje me lo hiciste tú tras un concierto en La Galería”, y ya ha llovido desde entonces.“Son cosas que van cayendo en un vaso y llega un momento que como artista digo a tomar por saco, ya no me voy a preocupar más. E insisto hablo del ayuntamiento y de los medios locales, no de la gente de Barbate que viene a verme al Pez Limón y se lo pasa genial”, añade para matizar que “he tocado en Barbate pero siempre en privados. La última vez que toqué a lo grande en Barbate fue cuando me traje al Koala al IXO y reventamos el Paseo Marítimo”.
Pero sí, “tengo esa espinita. No sé si fue Hemingway quien dijo que el artista lo único que quiere es ser querido en su pueblo”.Por otro lado, señala que “hay artistas que no paran de tocar para el Ayuntamiento, y no es una crítica porque me consta que paga poco y tarde, dicho por ellos mismos. Pero siempre repiten los mismos. Yo no digo que no tienen que tocar, por supuesto que sí, pero solo digo que no están solo ellos, hay muchos y no te digo ningún nombre”.
El Futuro y la Filosofía de Abraham Boba
Cuando dice el diablo es una figuración, hablo del mal que se refleja en la cultura, en el adoctrinamiento de los niños”, dice antes de adentrarnos en un tema más oscuro y metafísico.“Mi filosofía como artista es que cuando vengas a verme a un concierto, por supuesto en Barbate no me vas a ver (risas), es ayudarte a salir de la Matrix, porque vivimos en ella. Canciones para salir de la matrix que te parió, esa es mi máxima”, explica dejándomela botando para preguntarle si él optó por la pastilla azul o la roja.
