Simone Biles: Una Historia de Superación, Éxito y Lucha por la Salud Mental

Simone Biles ha marcado un antes y un después en la historia de la Gimnasia Artística al conseguir saltos que hasta ahora parecían imposibles, piruetas que desafían las leyes de la gravedad y giros casi inhumanos. Sin embargo, los giros más difíciles y los retos más complicados son los que ha dado su vida lejos del tapiz desde que era una niña.

Simone Biles durante los Juegos Olímpicos de Río 2016

Los ojos de todo el mundo estaban puestos en ella, se esperaba que superara sus logros de las olimpiadas de Río de Janeiro, donde se alzó con cinco medallas, coronándose como la reina de la Gimnasia y dando paso a una nueva era dentro de este deporte: la era Biles. Su cuerpo estaba preparado, conocía al milímetro cómo tenía que moverse, donde tenía que caer y la fuerza exacta que necesitaba para cada salto, llevaba incontables horas preparándose para este momento, pero su mente no se encontraba a la altura y tuvo el coraje de parar a tiempo.

En París 2024, Simone Biles, además de ser la clara favorita en varias disciplinas de gimnasia artística, también es la abanderada de la salud mental. Su historia, inspiradora para muchos otros deportistas, muestra que para ser la mejor, también has de saber cuándo parar.

Una Infancia Marcada por la Adversidad

Y es que el camino de Simone Biles ha sido de todo menos fácil y su vida ha estado marcada por la tragedia desde su infancia. Su madre tenía serios problemas de adicción y su padre, al que apenas conoce, también era adicto y un hombre conflictivo. Malvivía con su madre y a los tres años, los servicios sociales de Columbus (Ohaio) tuvieron que intervenir. El estado les retiró la custodia de sus cuatro hijos y Simone fue a parar a un centro de menores junto a sus tres hermanos y de ahí, a varias casas de acogida.

“Mi madre biológica era adicta al alcohol y las drogas, entraba y salía de la cárcel. Recuerdo que pasé hambre y miedo. A los tres años, me llevaron a un centro de acogida.

Simone Biles en el Campeonato Mundial de Gimnasia Artística de 2018

Pero al cumplir seis años, se cumplía también un sueño para ella. Su abuelo materno, Ronald Biles, y la mujer de este, Nellie, a los que a día de hoy la deportista considera sus padres, consiguieron su custodia y la de su hermana menor, Adria. Gracias a ellos pudo llevar una mejor vida. Por su parte, sus hermanos mayores fueron acogidos por la hermana de Ronald, su tía abuela.

“El hecho de que parte de mi familia viviera con extraños me preocupaba, así como que mi hija tuviera tantos problemas”, contaba Ronald a la NBC, explicando los motivos que le llevaron a hacerse cargo de dos de sus nietos, dándoles así una nueva oportunidad de seguir adelante.

“Mis padres me salvaron. Me enseñaron enormes ejemplos de cómo tratar a las personas y desde el primer día, han estado ahí para apoyarme.

El Comienzo de una Pasión

Con sus abuelos comenzó a dar sus primeros pasos en la Gimnasia Artística, después de que la vieran hacer unas piruetas durante una excursión con el colegio a un centro de entrenamiento. Ahí comenzó su pasión y sus ganas de superarse cada día.

Su nombre pasó a ser conocido en todo el mundo en las olimpiadas de Río de Janeiro, donde arrasó en todas las categorías y se colgó cuatro medallas de oro y una de bronce. Todo parecía perfecto… había nacido una nueva estrella en Estados Unidos.

Víctima de Abusos Sexuales

Pero en enero de 2018, salía a la luz un terrible episodio de abusos que había sufrido dentro de su profesión. Simone, en un acto de gran valentía, alzó su voz para contar lo que había sucedido, a través de sus redes sociales.

“La mayoría de ustedes me conocen como una chica feliz, risueña y enérgica. Pero últimamente me he sentido rota y cuanto más intento apagar la voz en mi cabeza, más fuerte grita. Ya no tengo miedo de contar mi historia. Yo también soy una de las muchas supervivientes que sufrieron abusos sexuales por Larry Nassar. No es normal recibir por parte de un prestigioso médico del equipo un tratamiento al que él se refería de modo horripilante como el tratamiento especial. Ese comportamiento es absolutamente inaceptable, asqueroso y abusivo, especialmente viniendo de alguien en quien me habían dicho que confiase. Durante demasiado tiempo me he preguntado si había sido muy ingenua, si había sido mi culpa. Ahora sé la respuesta a esas preguntas: no. No fue mi culpa.

La gimnasta estadounidense Simon Biles ha afirmado este miércoles ante un comité del Senado de EE.UU. que no quiere que ningún otro joven deportista sufra el "horror" que ella y cientos de gimnastas sufrieron por los abusos de Larry Nassar cuando era el médico del equipo nacional de gimnasia.

"No quiero que ningún otro joven deportista olímpico o ningún otro individuo sufra el horror que yo y que otros cientos han soportado y continúan soportando hasta hoy", manifestó Biles, visiblemente emocionada, ante el comité judicial del Senado de EE.UU.

Junto a Biles se sentaron otras tres gimnastas olímpicas, que sufrieron los abusos de Nassar: McKayla Maroney, Maggie Nichols y Aly Raisman.

La Detención de su Hermano por Triple Asesinato

Un año después, en el verano de 2019, su nombre volvía al foco público y no por su carrera deportiva. Su hermano Tevin era detenido, acusado de asesinato. Se enfrentaba a seis cargos de asesinato, tres de homicidio involuntario, cinco de asalto y uno de perjurio por la muerte de tres jóvenes de 19, 21 y 23 años durante una fiesta de Año Nuevo en la que supuestamente disparó a bocajarro a las víctimas, según apuntó la Fiscalía.

Lejos de mantener el silencio, Simone mostró su apoyo a los familiares de las víctimas a través de sus redes. Tevin se declaró inocente desde el primer momento y permaneció en prisión a la espera de juicio, ya que nadie pagó su fianza, fijada en un millón de dólares. En junio de este año, un juez de Ohio absolvió al hermano de la gimnasta olímpica por falta de pruebas. Así llegaba el fin de una pesadilla más para ella, justo antes de poner rumbo a Tokio.

Los Juegos Olímpicos de Tokio y la Salud Mental

Uno de sus máximos apoyos para enfrentarse a estos nuevos juegos, además de sus abuelos, ha sido su novio, el jugador de fútbol americano Jonathan Owens, que juega en la NFL. Pero por la situación de la pandemia, no pudieron viajar con ella para estar animándola a pie de pista.

Parecía que su duro pasado no había hecho mella en ella porque su eterna sonrisa tapaba que la procesión iba por dentro, pero esta vez, su mente le jugaba una mala pasada en su gran cita en los Juegos Olímpicos de Tokio, a los que llegó como la gran favorita y donde ha acaparado titulares en prácticamente todos los idiomas por su drástica y valiente decisión de alejarse de la competición nada más comenzar la final por equipos.

Vinculada a la firma Nike, en 2021 se clasificó para los Juegos Olímpicos de Tokyo. Sin embargo, el primer día de la prueba por equipos, Biles anunció su retirada de la competición por problemas de ansiedad. “Cuando entro en el tapiz somos mi cabeza y yo. Trato con los demonios que hay en mi cabeza. Después de la actuación que hice, no quería seguir. Tengo que centrarme en mi salud mental. Creo que la salud mental está más presente en el deporte ahora mismo. Tenemos que proteger nuestra mente y nuestro cuerpo y no limitarnos a hacer lo que el mundo quiere que hagamos", explicó durante la rueda de prensa.

En un ámbito como el deporte, poco dado a hablar desde la vulnerabilidad, el gesto de Simone lo cambió todo.

“"Ya no confío tanto en mí misma. Tal vez sea por hacerme mayor. Hubo un par de días en los que todo el mundo te tuiteaba y sentías el peso del mundo. No somos sólo atletas. Somos personas y a veces hay que dar un paso atrás. No quería salir y hacer algo estúpido y salir lesionada. Creo que el hecho de que muchos atletas hablen ha sido de gran ayuda. Es algo muy grande, son los Juegos Olímpicos, pero al final del día no queremos que nos saquen de allí en camilla”, declaró al finalizar unos juegos en los que, pese a todo, acabó ganando la medalla de bronce en barra.

Dio una gran lección de fortaleza y entereza diciendo “basta” y animando a sus compañeras en todas las competiciones, pero dio otra más, al anunciar su participación en la final de barra. Quería dejar Japón con un buen sabor de boca y quitarse esa espinita y lo hizo quedando en tercera posición, con una medalla de bronce que seguro que le sabe a oro.

Fotografiada por Annie Leibovitz, protagonizó la portada del número de agosto de Vogue USA. Allí, consciente de su poder como figura pública y como mujer deportista, alzó la voz para denunciar que sufrió abusos sexuales. En 2018 escribió una carta abierta en la que confirmaba que ella también había sido víctima de Larry Nasar, ex-médico de su equipo olímpico, condenado por abusos sexuales a 140 pacientes.

Biles llegó a la capital argentina este lunes para participar en actividades vinculadas a la designación de Buenos Aires como Capital Mundial del Deporte 2027.

EE.UU.- SIMONE BILES: La ATLETA que puso en el FOCO MEDIÁTICO la SALUD MENTAL en el DEPORTE | RTVE

¿Qué son los “Twisties”?

“De pronto pierdes el ritmo, y sientes como tu cerebro tartamudea durante medio segundo. Ese pequeñísimo tiempo es suficiente para desbaratar todo el ejercicio”, explicaba Laurie Hernández, excompañera de Simone Biles, en una entrevista oficial en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Según sus propias palabras, en esos momentos “no tienes ningún control sobre tu cuerpo ni de lo que hace. Además, cuanto más trates de mentalizarte, peor será”.

Hernández se refería a los “twisties”, que no ocurren únicamente en la gimnasia artística, si no que se dan en cualquier otra disciplina deportiva, e incluso en situaciones cotidianas. Un twistie podría compararse con el hecho de quedarse en blanco al tratar de dar una charla ante público.

En estos casos, la presión psicológica puede sobreestimular la producción de corticosterona, una hormona que afecta a regiones cerebrales como el hipocampo, la amígdala o el lóbulo frontal.

Durante el momento que dura la tensión, la capacidad de retener nueva información, de recordar, o de controlar las emociones disminuye considerablemente, dando lugar a una situación muy desagradable para la persona que la sufre.

En los campeonatos, especialmente en los que son tan exigentes como los Olímpicos, los atletas sostienen en el tiempo dicha situación de estrés y, por ello, la mente les puede jugar una mala pasada. En estos casos, la presión por ser los mejores y tener, en muchas ocasiones, un único intento, les puede hacer fallar un ejercicio que han repetido miles de veces. Este pequeño fallo puede hacer mella en la confianza del atleta y llegar a hacerle dudar de su valía, lo que aumenta la tensión y puede desembocar en los temidos twisties.

De haber seguido compitiendo en Tokio 2020 sin la fortaleza mental de saber que un ejercicio va a salir bien, las probabilidades de lesión aumentan radicalmente.

Cómo Librarse de los Twisties

Según comenta Simone, poder tomarse un descanso de la competición, quedar con amigas y, en resumidas cuentas, no forzar el cuerpo durante un tiempo le ha servido para aclarar la mente.

Y gracias a ellos y a haber sabido cuándo parar, Biles ha vuelto a la competición y sigue cosechando victorias en la competición más dura del mundo a nivel físico y mental.

Logros y Reconocimientos

Simone Biles es una gimnasta artística estadounidense, cinco veces campeona del mundo y emblema de la lucha por visibilizar los problemas de salud mental.

Comenzó a practicar gimnasia con 8 años. Su primera competición, la "American Classic", tuvo lugar en Texas en el año 2011. Biles quedó tercera.

En el año 2013 entró a formar parte del equipo nacional estadounidense de gimnasia artística. Ese mismo año ganó el Campeonato Mundial de Gimnasia Artística que se celebró en Amberes . Repitió como campeona en 2014, 2015 y 2018.

Especializada en saltos y piruetas imposibles, en 2016 acudió a los Juegos Olímpicos de Río donde logró la medalla de oro por equipos. Individualmente se coronó como una de las reinas de Río al ganar la medalla de oro en la competencia general individual, además del oro en salto y el bronce en viga de equilibrio.

Convertida en la gimnasta estadounidense con más medallas de oro en unos únicos Juegos Olímpicos, Biles fue la encargada de abanderar estadounidense en la clausura de los juegos.

"No soy el próximo Usain Bolt o Michael Phelps, soy la primera Simone Biles", sentencia la frase que se puede leer en el perfil oficial de esta atleta de los Juegos Olímpicos de París 2024. De este modo, la gimnasta artística estadounidense muestra con firmeza y determinación la lucha que ha ocurrido en su mente y que ha resultado en una de sus victorias más difíciles.

Evento Medalla
Juegos Olímpicos de Río 2016 (Equipos) Oro
Juegos Olímpicos de Río 2016 (Individual General) Oro
Juegos Olímpicos de Río 2016 (Salto) Oro
Juegos Olímpicos de Río 2016 (Viga de equilibrio) Bronce
Campeonato Mundial de Gimnasia Artística (2013, 2014, 2015, 2018) Oro

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