Con 52 años, Silvia Abril se encuentra en un momento pletórico de su vida, tanto personal como profesional. Conocida por su faceta de actriz y cómica, ha sorprendido a sus seguidores con su incursión en el mundo de la escritura.
Una Nueva Faceta: Escritora
Lejos de los focos y las cámaras, la intérprete y cómica se ha centrado en otra faceta muy diferente de su carrera profesional: la de escritora. Hace poco, presentó su libro de autoficción 'Pérdidas de risa: historia de una mujer imperfecta', descrito por ella misma como un "recopilatorio de locuras".
A través de una historia de su perfil de Instagram, Abril animaba a sus seguidores a leer y adquirir su obra para pasar un buen rato. Concretamente a las mujeres, a las que instaba a pararse a recordar su vida y los grandes de momentos de esta, ante una posible 'crisis de los 50'.
"A los cincuenta la puñetera crisis no te pilla por sorpresa. Te pilla ya medio ciega, menopáusica y con tus primeros achaques. Es en ese punto de inflexión que a la peña le coge la pájara de pensar todo aquello que le queda por hacer. Que si tirarse en paracaídas, que si hacerse un tattoo, que si probar el poliamor...", comenzaba la reflexión de la humorista sobre cómo tomarse el paso de la mujer a lo que la OMS determina como adulto medio (desde los 49 años hasta los 59).
La mujer de Andreu Buenafuente, con quien celebró los 13 años de matrimonio, lo tiene claro. "Amigas, a quién queremos engañar. Ya no nos queda tanta energía, os propongo algo mejor. Echemos la vista atrás y repasemos todo aquello que sí hemos vivido. Ha sido emocionante, divertido y también humillante, para qué negarlo. Pero sobre todo podemos decir que lo hemos vivido y, lo mejor, superado".
Por último, la conocida actriz señalaba el carácter de su libro autobiográfico con tintes de ficción, con el que, según ha sostenido, la risa está asegurada. "Este libro habla de mí, pero creo que también de todas vosotras. Leedlo, nos reiremos juntas por no decir que nos vamos a mear y me temo que será literal, vamos a acabar todas con 'pérdidas de risa".
La maternidad joven, lo que no se cuenta con Michel |2x11
Su Historia de Amor con Andreu Buenafuente
Silvia Abril y Andreu Buenafuente se han convertido en una de las parejas más solidas en el mundo del humor. El humor marcó desde el principio su relación. Se conocieron en 2006 y 11 años después se casaban en una ceremonia íntima celebrada en el Ayuntamiento de Barcelona.
Entre sus invitados, la persona más importante para ambos: Joana, su primera y única hija en común que llegaba al mundo en 2012. “Se acercó a mi mesa, en directo en el programa, disfrazada, se levantó la falda y en realidad me miró con cara de Silvia, no de Niña de Shrek. Nadie se dio cuenta, pero yo sí. Después hablamos mucho… Fuimos a casa. Le dije que nos deberíamos dar un beso ya. Y ese fue el momento en que empezamos a salir”, contaba Buenafuente en una entrevista para TV3, sobre el momento en que se enamoró entre bambalinas de la intérprete.
Andreu se lo ha desvelado a Carlos del Amor en la que podría ser una de sus entrevistas más personales, en La Matemática del Espejo: “Trabajaba en mi productora y yo pensaba, esta tía es diferente”. La primera vez que el presentador vio a Silvia fue a través de la pantalla en otro programa. Después llegó a su productora para hacer el papel que la ha lanzado a la fama de adolescente con bigote, pelo sucio y dientes marrones que nos ha hecho reír a todos, ‘La niña de Shrek’: “Debo aclarar que ahí no me enamoro, no sé, la veo con bigote y oliéndose la axila y vamos a ver…”.
Paradójicamente, ese personaje de Silvia que de primeras podía crear un “rechazo”, fue el que terminó de conquistar a Andreu: “Hay un día, que me hace 'La Niña de Shrek' y se levanta la falda y yo, no sé si es que tengo una mente enfermiza o qué, pero pensé: «De alguna manera esto es para mí». Y ella se ríe con esto, porque no se acuerda, pero yo le digo: «No sé tía a mí me hiciste algo»”.
Andreu, que se describe como un “tipo tímido y fallón” en esto de ligar, decidió usar su mejor baza, el humor: “Yo le voy dando un poco la turra. Le hacía bromas, ella se reía, porque tiene muy buen reír, pero yo creo que pensaba «¿este tío que querrá?», hasta que ya le dije, «mira me pasa esto»”. A partir de entonces, la historia fue floreciendo hasta convertirse en uno de los matrimonios más queridos de la televisión.
Buenafuente, nos cuenta, se casó con 45 años; hasta entonces, su familia lo daba por perdido: “Yo les decía, «es que mi familia y mi vida es mi trabajo». Pero no es algo negativo, me entregué a tope desde los 17, pero eso ya fue caducando y siguió los procesos. Yo creo que fue, sobretodo, cuando entra Silvia en mi vida, que me da unos valores y unos equilibrios muy bonitos y coloca las cosas en su sitio”.
Andreu era el típico hombre que no pensaba en la paternidad, hasta que en 2012 Silvia le confesó que había una niña en camino: “Luego ya descubro la vitalidad, la bomba de vida que es un crío en tu vida y eso resitúa toda la escala de valores. En estos momentos me encanta el equilibrio que tengo, o sea, que pueda inventar una locura, pero volver a casa para poner a mi niña a dormir”.
Según ha confesado el cómico, ahora está en una etapa muy buena e intensa en su vida: “Disfruto de las pequeñas cosas, llevando a mi niña al cole, yendo a buscarla, leyéndole cuentos, haciendo proyectos personales más pequeños y no sabiendo si me volveré a liar en algo gordo o no, no lo sé”.
Silvia Abril y la Maternidad
Una parte interesante de la biografía de Silvia y de la que ella misma ha hablado públicamente ha sido la enfermedad que afectó a su sistema reproductivo y que complicó su camino hacia la maternidad.
Sílvia Abril ha superado la barrera de los 50 años y su vida es muy diferente ahora. Comparte su visión de las cosas y su evolución a lo largo de estos años en Pérdidas de risa, su nuevo libro que navega en la autoficción, pero deja clara su forma de pensar. Una filosofía de vida y una manera de desenvolverse con la que muchas pueden sentirse identificadas.
Fue madre hace 10 años y reconoce que tener hijos es “una putada”, pero también lo mejor que te puede pasar. Y es que es de esas mujeres que hablan de la maternidad sin idealizar. También afronta otros temas como el sexo, los cambios corporales o su incapacidad para hacerse con las nuevas tecnologías.
Durante muchos años nos hemos reído con ella, una de esas cómicas que se ha movido en un mundo prácticamente de hombres, pero que ha sabido hacerse un hueco en el cine, la televisión y el teatro. La mujer de Andreu Buenafuente es optimista por naturaleza y cada día tiene las cosas más claras y ha intentado explicárnoslas.
Silvia Abril es una de las grandes actrices cómicas del panorama español, que tras veinte años de carrera sigue liderando programas de televisión y llenando teatros con su gracia e ingenio. En su notoria carrera ha recorrido platós de televisión, teatros, escenarios y estudios de doblaje, siempre arropada por sus compañeros de profesión y su marido, el también humorista Andreu Buenafuente.
"Pérdidas de Risa": Un Libro Autobiográfico con Tintes de Ficción
En su libro, Silvia Abril aborda temas como la maternidad, el sexo, los cambios corporales y su relación con la tecnología. “En este libro me abro en canal y cuento cómo veo el mundo, cómo veo mi entorno, cómo veo las cosas que me pasan, cómo veo la vida, y pienso que la maternidad es una putada. Yo he desaparecido durante muchos años, ella ha pasado por delante durante muchos años. He abandonado mi relación con mi pareja durante mucho tiempo porque lo he decidido, he querido ser la madre que he querido ser. He preferido ir sin aliento y coger AVEs y tiempos aéreos para volver a casa e igual estar dormida. Y yo llorar. Eso ya no. Los hijos son nuestra prioridad, pero con cabeza y sentido común”.
Aquí tienes una tabla con algunas reflexiones de Silvia Abril sobre diferentes aspectos de la vida:
| Tema | Reflexión |
|---|---|
| Maternidad | Es una putada, pero también lo mejor que te puede pasar. |
| Envejecimiento | El espejo no tiene por qué convertirse en tu enemigo. |
| Humor | Estamos involucionando, la gente tiene la piel más fina que nunca. |
| Tecnología | Me defino como una lerda tecnológica. |
