Semana 7 de Embarazo: Desarrollo del Bebé y Cambios en la Madre

Felicidades, ¡has llegado a la semana 7 de embarazo! En este punto, tu bebé está experimentando un rápido desarrollo y tú podrías estar sintiendo una variedad de síntomas. A continuación, exploraremos los cambios que ocurren tanto en el embrión como en tu cuerpo, y te daremos algunos consejos para llevar un embarazo saludable.

El Embrión a las 7 Semanas

Con 7 semanas de embarazo, el embrión tiene una edad gestacional de 5 semanas, ya que la gestación se empieza a contar desde el día de la última regla, es decir, 2 semanas antes de la concepción del embrión. El tamaño del embrión en la semana 7 de embarazo es de aproximadamente 1 cm y continua con la organogénesis, es decir, el desarrollo de todos sus órganos y sistemas del cuerpo.

Un embrión de 7 semanas no es muy guapo, es cierto. Pero por dentro sus órganos se van diferenciando y "humanizando". Ahora se pueden ver unos abultamientos en el extremo final y por debajo de la cabeza. Los rasgos de su cara siguen sin definirse, aunque aparecen unos diminutos ojos. Al final de esta semana, en la cara surgen unos brotes: una pequeña fosa que será la boca, los brotes de los maxilares inferior y superior y unas diminutas aberturas que señalan dónde se situará la nariz.

A continuación, se comentan los cambios que experimenta el embrión durante la séptima semana de gestación:

  • El cerebro ya tiene los dos hemisferios y tiene lugar la neurogénesis. En este momento, se producen alrededor de mil millones de neuronas.
  • Los rasgos faciales son cada vez más evidentes: los ojos tienen color, aparecen los párpados, la nariz empieza a asomar con las fosas nasales, aparece el hueco correspondiente a la boca al inicio del tracto digestivo, etc.
  • El corazón tiene dos cámaras y late a un ritmo más regular.
  • El hígado, el páncreas y los bronquios se forman y empiezan a funcionar. El hígado es el encargado de fabricar las células sanguíneas porque la médula ósea aún no se ha formado.
  • La piel es muy fina, casi transparente.
  • Los brazos y las manos se intuyen, pero aún no han aparecido los dedos. Las protuberancias de las piernas empiezan a crecer.
  • Se forma el tracto digestivo embrionario, el cual se une con el cordón umbilical.
  • El esqueleto va adquiriendo su forma y aparece el tejido que formará las futuras vértebras.

Debido a todos estos grandes cambios, estas semanas son críticas para el correcto desarrollo del embrión. La exposición a agentes teratógenos podría provocar malformaciones congénitas en el futuro bebé.

La placenta sigue con su proceso de formación para poder servir de suministro nutricional próximamente. También será la encargada de retirar los productos de desecho del feto durante el resto del embarazo.

El cordón umbilical, el cual une al embrión con la placenta, aumenta su tamaño y se ensancha durante esta semana para mejorar la conexión.

Descripción general del primer trimestre del embarazo

Síntomas en la Madre

No existen cambios importantes con respecto a la semana pasada del embarazo. Es probable que algunos síntomas en la embarazada comiencen a mejorar o desaparezcan, pero lo habitual es que se siga con los mismos síntomas de las anteriores semanas.

Sigues con náuseas, cansada y con sensación de hinchazón abdominal. Estás también más sensible y lloras con facilidad ante cualquier comentario o situación un poco triste o emotiva. Es posible que note un exceso de salivación. No es un problema importante, pero bastante incómodo, en ocasiones motivado por las náuseas.

A continuación, se enumeran las manifestaciones clínicas típicas del embarazo durante el primer trimestre:

  • Náuseas, acompañadas o no de vómitos.
  • Cambios de humor repentinos.
  • Aparece el ardor como consecuencia de la presión del útero sobre el estómago.
  • Ligero aumento de peso.
  • Estreñimiento, ya que el tránsito intestinal se vuelve más lento.
  • Dolor de cabeza y fatiga.
  • Ganas frecuentes de orinar por la presión sobre la vegija.

La mayoría de estas molestias suele durar los primeros meses de embarazo. A partir del cuarto mes, van desapareciendo los síntomas de embarazo, a excepción de los relacionados con el aumento de la barriga.

El nivel elevado de la hormona progesterona durante el embarazo hace que la mujer se sienta más sensible y emotiva.

Por último, un cambio importante en el cuerpo de la futura madre es la formación del tapón mucoso, el cual se encarga de sellar el útero para proteger al feto y evitar las infecciones.

Control del Embarazo

Puede ser esta la semana de gestación en la que visites por vez primera a tu ginecólogo o matrona. Cuando la mujer acude a la primera visita ginecológica una vez descubre el embarazo, se abre una historia clínica para empezar con el seguimiento de la gestación durante los próximos 9 meses.

Se toman las primeras medidas que deben controlarse durante el embarazo: el peso y la presión arterial. Es aconsejable no ganar más de 1 o 1,5 kg por mes durante todo el embarazo.

También se programa un análisis de orina y de sangre para ver si todos los parámetros están dentro de la normalidad y comprobar si existen anticuerpos de virus como la hepatitis, la toxoplasmosis y la rubeola.

La analítica de sangre consta de hemograma (hemoglobina, hematocrito, número de eritrocitos, leucocitos y plaquetas, y los distintos tipos de leucocitos) bioquímica, glucosa, pruebas de coagulación, grupo sanguíneo y Rh Coombs y anticuerpos irregulares y TSH. También se realizará serología.

En la serología se determinan los anticuerpos del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), sífilis, hepatitis B, hepatitis C, toxoplasmosis, y rubeola. La serología de citomegalovirus también es opcional pero cada vez más ginecólogos la están solicitando debido a la gravedad para el feto de una infección por citomegalovirus.

También es importante en la primera visita realizar una exploración ginecológica palpando la altura uterina y haciendo una citología en caso de no tenerla hecha hace menos de un año.

La ecografía de la semana 7 muestra una vesícula gestacional de unos 3 centímetros, con un embrión en su interior de 1 centímetros pero sin forma aún determinada.

Normalmente, las mujeres que se hacen una ecografía temprana en la semana 7 de embarazo son aquellas que vienen de un tratamiento de fecundación in vitro (FIV), las que tienen abortos previos o las que han tenido un sangrado vaginal en los últimos días. Para un embarazo de evolución normal, la ecografía del primer trimestre se realiza unas semanas después. No obstante, en esta séptima semana de embarazo ya es posible ver al embrión por ecografía y escuchar su latido cardiaco.

Recomendaciones en la Semana 7

En la semana 7 de embarazo, es importante que la mujer empiece a prestar especial atención al cuidado de su cuerpo si no lo ha hecho todavía. Llevar un estilo de vida saludable no solo ayudará a mantener un embarazo sano, sino que también es esencial para combatir los síntomas no deseados como las náuseas.

Alimentación

En primer lugar, es recomendable hacer todas las comidas, incluso picar algo entre horas si la mujer tiene muchas náuseas. De esta manera, el estómago no estará vacío y será más fácil combatirlas. Los alimentos con mucha proteína son los más adecuados para las náuseas. Por otra parte, el jengibre es una planta natural que ayuda a aliviar las náuseas, ya sea en infusión o en caramelos.

Es muy importante beber mucha agua durante todo el embarazo. La hidratación evitará la salida de estrías y reducirá el estreñimiento. Tampoco hay que pasarse bebiendo agua, ya que esto puede hacer empeorar las náuseas y aumentará las ganas de orinar.

Como hemos dicho, la semana 7 de embarazo es muy importante para la correcta evolución del bebé. Por tanto, es muy importante que la mujer lleve una dieta sana y nutritiva que favorezca toda la organogénesis. Para ello, vamos a destacar algunos nutrientes que son esenciales en la dieta:

  • Ácido fólico: como suplemento alimenticio, además de encontrarse en verduras de hoja verde y legumbres. Es una vitamina esencial para evitar el riesgo de malformaciones fetales.
  • Hierro: en verduras de hoja verde y carnes magras, además de tomates y naranjas que mejoran su absorción. Puesto que el bebé tiene una mayor demanda de sangre, es importante tomar hierro para evitar la anemia.
  • Calcio: tomar con la leche y yogures desnatados o semidesnatados. También con el queso semicurado. El calcio es muy importante para el desarrollo de los sistemas nervioso y muscular del bebé.
  • Fibra: la fruta, la verdura y los cereales deben consumirse diariamente para evitar el estreñimiento.
  • Ácidos grasos omega-3: en pescados. El omega-3 tiene múltiples beneficios durante el embarazo.

Por otra parte, es importante destacar los alimentos que deben evitarse durante el embarazo para evitar la toxoplasmosis o la listerosis: carnes y pescados poco cocinados o crudos, leche y quesos no pasteurizados, embutidos, patés, etc. También es muy importante lavar adecuadamente la fruta y la verdura antes de ingerirla.

Toma nota de los mejores nutrientes para las embarazadas: cereales integrales, ya que aportan más nutrientes y son fuente de fibra. Pescado congelado previamente: preferiblemente azul y de pequeño tamaño, restringiendo el consumo de los de mayor tamaño por su contenido en mercurio. Carnes: Opta por las carnes magras y evita las procesadas y más grasas. Grasas: uso moderado y en sus formas vegetales como aceite de oliva, coco... Alimentos ricos en calcio: pescado con espina, frutos secos y semillas...

Hay exceso de mercurio en algunas especies que se consumen en España como el atún rojo, pez espada, emperador, lucio y diversos ejemplares de la familia del tiburón (cazón, marrajo, pintarroja, tintorera y mielgas).

Ejercicio

Una mujer embarazada no debe abandonar el ejercicio físico por completo. Practicar un deporte de intensidad moderada ayudará a llevar mejor el embarazo, reducir los dolores de espalda, evitar las estrías, etc.

Además, el deporte ayuda en gran medida a mantener el tono muscular, la fuerza y la resistencia, lo cual hará que la mujer tenga un parto más llevadero.

Los deportes más adecuados, tanto para una mujer deportista como para aquellas a quienes no les gusta practicar deportes, son los siguientes: pilates, yoga y natación. Otra opción sería realizar largos paseos diariamente. Caminar es muy bueno para la circulación y, además, ayuda a descansar y dormir por las noches.

Si ya te siente bien, es posible que te apetezca retomar una rutina de ejercicio físico. Caminar es una de las mejores formas de hacer ejercicio y es fácil hacerlo con el bebé. Intenta caminar todos los días; la velocidad y la distancia que camines aumentarán pronto. Si puedes dejar al bebé con tu pareja una hora por la tarde, es posible que desees comenzar natación o clases de yoga. Pilates es una excelente forma de fortalecer los músculos principales después del embarazo. Si te preocupa recuperar la forma después del embarazo, recuerda que es demasiado pronto para comenzar una dieta. Necesitas comer bien para estar sana y promover el suministro de leche. ¿Sabías que con la lactancia materna se queman aproximadamente 500 calorías al día?

¿Qué hay que evitar?

Además de los alimentos perjudiciales para la mujer embarazada que ya hemos comentado, existen otras sustancias que conviene eliminar de nuestro día a día:

  • Tabaco: la nicotina influye en el transporte de oxígeno hasta el feto y podría causar enfermedades bronquiales en el recién nacido.
  • Alcohol: es una sustancia tóxica que podría afectar al desarrollo físico y mental del bebé. Una de las malformaciones que aparecen en los fetos de las madres bebedores es el llamado síndrome alcohólico fetal. Debes renunciar al alcohol en todos los casos. El alcohol llega al bebé a través de la placenta y puede provocar daños graves.
  • Cafeína: puede provocar anemia y aumentar el riesgo de aborto espontáneo.
  • Medicamentos: También los medicamentos pueden ser dañinos, incluso si son de origen natural. Por tanto, siempre debes aclarar primero la situación con tu médico antes de tomar nada.

Lo más recomendable es dejar estos hábitos poco saludables antes de quedarse embarazada cuando la mujer se encuentra buscándolo. De esta manera, será más llevadero que hacerlo de golpe y, además, habrá menos riesgo de que hayan afectado al bebé.

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