Diarrea y Lactancia Materna: Guía Completa para Madres y Bebés

La diarrea en bebés es un problema común, especialmente durante los primeros meses de vida. En este artículo, abordaremos las causas, el manejo, y cuándo es necesario consultar al pediatra. Además, exploraremos cómo la lactancia materna juega un papel crucial en la salud digestiva tanto de la madre como del bebé.

Rotavirus es una de las principales causas de gastroenteritis en bebés y niños pequeños.

Gastroenteritis y Lactancia Materna

Hay épocas en las que aparecen brotes de gastroenteritis aguda, que es frecuente que afecte a los bebés y a sus madres, debido a la escuela infantil, o bien a los hermanos mayores, u otras maneras por las cuales os podéis contagiar. Las madres lactantes se pueden ver afectadas por la gastroenteritis como cualquier otra persona. La madre infectada puede seguir amamantando a su hijo, ya que a través de la leche no se contagia el virus de la gastroenteritis. Lo principal es disponer de ayuda para que alguien cuide al bebé y se encargue de llevarlo con la madre cuando éste tenga hambre.

¿Cómo mantenerse hidratada durante la gastroenteritis?

Si tienes muchos vómitos o diarrea es importante mantenerse hidratada, la recomendación es tomar un solo sorbo de agua cada 15 minutos, para que de esta manera se retenga el agua. Si después de unas horas vemos que retenemos el agua, podemos realizar un sorbo cada 5 minutos.

Lactancia Materna y Gastroenteritis en el Bebé

Si un bebé amamantado de manera exclusiva tiene gastroenteritis, sin duda debe seguir con la lactancia materna. En bebés amamantados este es un proceso que raras veces es grave. Los bebés pueden deshidratarse con mucha facilidad, especialmente cuando tienen menos de seis meses de edad. En caso de de tener un bebé menor de 6 meses afectado por gastroenteritis es muy importante consultar inmediatamente al pediatra.

Si el bebé debiera quedarse ingresado en el hospital por deshidratación puede seguir con la lactancia materna. Es muy habitual que cuando un bebé se siente mal, deje por completo los alimentos sólidos y solo quiera mamar. La leche materna lo mantendrá nutrido e hidratado hasta que se recupere.

Alimentación complementaria durante la gastroenteritis

Cuando el bebé ya consume alimentos, a parte de la leche materna, se le puede ofrecer después del pecho una solución de rehidratación oral. Prueba a hacer tomas cortas, con descansos, para comprobar que va tolerando la leche y ayudar al bebé a mantenerse hidratado. Es buena idea mantener al bebé en posición vertical tras la toma. Si quiere comer sólidos, se evitarán las dietas astringentes y se le dejará comer lo que le apetezca.

La leche materna sigue siendo el mejor alimento que puedes ofrecer al bebé, aún estando enferma.

Producción de Leche y Gastroenteritis Materna

Algunas madres describen que el bebé está más nervioso después de que ellas hayan sufrido una gastroenteritis, que sienten los pechos blandos o simplemente que tiene la sensación de que se han quedado sin leche. En el caso de un proceso leve, la producción de leche no suele verse afectada y el bebé seguirá mamando con normalidad. En el caso de que el proceso haya sido severo o la madre se haya deshidratado, la producción de leche puede que se haya visto parcialmente afectada.

Si es el caso, debemos saber que se trata de una situación temporal y que podemos recuperar completamente la producción de leche anterior al proceso de gastroenteritis.

El niño que tiene diarrea

¿Qué es la Gastroenteritis?

La gastroenteritis es una enfermedad infecciosa bastante común, caracterizada por la inflamación del tracto gastrointestinal. Los síntomas principales son diarrea, vómito, dolor abdominal, calambres y a veces la aparición de fiebre. Puede ser causada por varios virus diferentes, como el rotavirus y el norovirus. Por el contacto de persona a persona, por ejemplo, darle la mano a alguien que ha estado enfermo y tiene el virus en sus manos.

Por lo que cuando se produce un brote de gastroenteritis, la higiene es clave, ya que en las primeras 48 horas de aparición de los síntomas es cuando las personas transmiten la enfermedad a otras con más facilidad.

Salud Digestiva y Lactancia

Durante la lactancia, mantener una buena salud digestiva es esencial tanto para la madre como para el bebé. Si la madre presenta diarrea, el riesgo de deshidratación aumenta, y las molestias digestivas pueden dificultar la lactancia. Además, una flora intestinal alterada en la madre puede impactar indirectamente en la microbiota del bebé a través de la leche materna.

Consejos para proteger la salud digestiva

  • Mantén una adecuada hidratación: La diarrea puede provocar pérdida de líquidos y electrolitos, por lo que es clave beber agua, caldos, infusiones suaves y, si es necesario, soluciones de rehidratación oral.
  • Continúa amamantando: La leche materna sigue siendo segura y beneficiosa para el bebé incluso si la madre tiene diarrea, ya que le proporciona anticuerpos y ayuda a proteger su sistema inmunológico.
  • Cuida tu alimentación: Opta por alimentos suaves, bajos en grasa y fáciles de digerir. Evita comidas muy condimentadas o con alto contenido de fibra insoluble mientras tu flora intestinal se recupera.

Probióticos y Lactancia Materna

Los probióticos ayudan a restablecer la flora intestinal de la madre tras un episodio de diarrea y pueden ofrecer beneficios adicionales al bebé al mejorar la calidad de la leche materna.

Belenus: Probiótico seguro y eficaz para madres lactantes

Belenus, con su combinación de Lactobacillus rhamnosus GG (LGG) y zinc, es una opción segura y eficaz para madres lactantes. LGG es la cepa probiótica más estudiada y ha demostrado ser bien tolerada incluso en poblaciones vulnerables, incluidas mujeres durante la lactancia. El zinc complementa los efectos del probiótico fortaleciendo la inmunidad intestinal y favoreciendo una recuperación más rápida y completa.

Los probióticos pueden ayudar a restablecer la flora intestinal tanto de la madre como del bebé.

Evidencia Científica sobre Lactancia Materna y Diarrea

Diversos estudios y documentos de consenso respaldan los beneficios de la lactancia materna en la prevención y manejo de la diarrea en bebés:

  • Una revisión sistemática sobre la duración óptima de la lactancia materna exclusiva indica que los niños con lactancia materna exclusiva durante 6 meses o más tienen un riesgo significativamente menor de infección gastrointestinal y respiratoria.
  • Otra revisión sistemática de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere que la lactancia materna protege sustancialmente contra la morbilidad/mortalidad por diarrea, especialmente en los primeros 6 meses de vida.
  • Un sumario de evidencias de Uptodate señala que la lactancia materna mejora la función gastrointestinal y las defensas del lactante, previniendo enfermedades agudas y favoreciendo la colonización intestinal por microbios beneficiosos.
  • Documentos de consenso de la American Academy of Pediatrics y la Asociación Española de Pediatría resaltan la reducción en la incidencia de infecciones gastrointestinales y la superioridad de la lactancia materna para la nutrición y desarrollo del bebé.

Diarrea en el Bebé: Causas y Manejo

La diarrea en el bebé se define como el aumento en el número de deposiciones diarias o bien la disminución de su consistencia habitual (heces más líquidas). Cada niño realiza deposiciones a un ritmo determinado (varias veces en un día, diariamente o cada dos o tres días) y con una consistencia diferente. Puede ser causa por una gastroenteritis infecciosa o producida por bacterias como la salmonella, en cuyo caso el pediatra puede indicar la toma de un antibiótico. Por otro lado, si el pediatra sospecha una alergia o intolerancia realizará al bebé las pruebas oportunas para diagnosticarlo y retirará de la dieta el alimento causante de los síntomas.

¿Cómo evitar la deshidratación en el bebé con diarrea?

En el caso de diarrea en el bebé por gastroenteritis infecciosa lo más importante es reponer los líquidos y las sales que el bebé pierde por las heces y ofrecerle una nutrición correcta que le ayude a vencer la infección. La mejor manera de evitar que se deshidrate es ofrecer líquidos al bebé. En los casos de diarrea lo mejor son las soluciones de rehidratación oral (suero oral) que ya venden preparadas en la farmacia.

El bebé seguirá con su dieta normal, sin restricciones ni cambios de leche; no se aconseja el cambio a leche sin lactosa sin la prescripción del pediatra, ni eliminar los lácteos de la dieta, no hay que preparar biberones diluidos ni una dieta astringente (tiene muy pocas calorías y nutre mal al niño). En los casos más graves de deshidratación puede ser necesario ingresar al lactante y administrarle un suero endovenoso.

¿Debo parar de darle el pecho si tiene gastroenteritis?

El bebé que amamanta debe continuar haciéndolo (probablemente mamará con más frecuencia para reponer los líquidos que pierde), ya que se beneficiará de las defensas que su madre le pasa a través de la leche para superar la infección. Si el niño rechaza el suero oral hay que darle otro tipo de líquidos como agua o leche. No se recomiendan los refrescos isotónicos o bebidas deportivas porque tienen mucha azúcar y pocas sales; esta composición hace que no hidraten bien al niño.

De hecho, para prevenir la gastroenteritis infecciosa en los lactantes es eficaz la lactancia materna y extremar las medidas de higiene en guarderías y en la familia si hay alguien infectado. Hay vacunas específicas contra uno de los virus que más causan diarrea en el bebé (rotavirus).

Las deposiciones del niño alimentado con lactancia materna

Durante las primeras semanas del recién nacido las heces líquidas y de color entre amarillo y verde; a veces pueden observarse algunos grumos. En los niños alimentados con leche materna las heces son líquidas o pastosas durante todo el periodo de lactancia y pueden realizar una deposición cada vez que maman. Los niños que toman leche artificial suelen hacer las deposiciones más consistentes y menos frecuentes. Ambas situaciones son normales y no son una diarrea, el bebé tendrá un buen aspecto, no tendrá signos de deshidratación, vómitos ni fiebre.

¿Cuándo consultar al pediatra?

Ante todo, recuerda que no se recomienda el uso de medicamentos antidiarreicos sin la prescripción del pediatra.

Consulta al pediatra si:

  • La diarrea dura más de 2 o 3 días
  • Hace muchas deposiciones al día y se acompañan de vómitos
  • En las heces aparecen sangre, pus o mucosidad
  • El bebé tiene fiebre
  • El bebé rechaza completamente la alimentación y los líquidos
  • El bebé tiene signos de deshidratación: sequedad de piel, boca y ojos (no hay lágrimas ni babea), está pálido, el pulso le va muy deprisa y orina poco.
  • Si se tienen dudas sobre el estado de salud del niño y cómo tratarlo

La diarrea en bebés es algo habitual durante la infancia, pero es crucial saber cuándo buscar ayuda profesional. Recuerda que ante cualquier duda o preocupación, es mejor consultar con un pediatra.

Tabla 1: Causas de diarrea crónica en bebés

Causas Adquiridas Causas Congénitas
  • Infecciones (especialmente víricas)
  • Secundarias a otra enfermedad (ej., enterocolitis necrotizante)
  • Inducida por alimentos (ej., proteína de leche de vaca)
  • Diarrea grave desde el nacimiento
  • Trastornos genéticos
  • Inmunodeficiencias

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