¿Puedo Amamantar Si Tengo Cáncer de Mama? Contraindicaciones y Consideraciones

El cáncer de mama es una enfermedad grave que puede provocar la muerte si no se trata adecuadamente, de hecho, supone el 18,2% de las muertes por cáncer en la mujer y la primera causa de muerte en mujeres entre 40 y 55 años. En 2020, se diagnosticó cáncer de mama a 2,3 millones de mujeres en todo el mundo, lo que lo convierte en uno de los tipos de cáncer más comunes. Según los estudios, se calcula que una de cada diez mujeres sufrirá cáncer de mama a lo largo de su vida.

El cáncer de mama puede afectar a mujeres de todas las edades, aunque el 25% de estos cánceres se desarrollan antes de los 50 años, por lo que suele aparecer durante la etapa fértil.

Lactancia Materna y Cáncer de Mama: ¿Es Posible?

La lactancia materna brinda numerosos beneficios tanto para la madre como para el niño, como la reducción del riesgo de enfermedades infecciosas, la hospitalización por diarrea, infecciones respiratorias y del oído, asma, rinitis alérgica, obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer. Pero después de un diagnóstico de cáncer de mama, la lactancia materna puede ser difícil.

Después de un diagnóstico de cáncer de mama, la lactancia materna puede ser difícil, especialmente después de una mastectomía doble, en la que es imposible.

Tipos de Cirugía y Lactancia

La lactancia materna es posible después de una mastectomía subcutánea parcial, pero no después de una mastectomía radical o total, ya que estos procedimientos extirpan todo el tejido mamario y el pezón. Es decir, depende del tipo de cirugía al que la madre sea sometida, "quizás pueda afectar a la anatomía de la mama.

En la mama sometida a mastectomía, no hay posibilidad de lactancia. Pero sí por la otra (cuando no hay doble mastectomía). Después de la enfermedad es una posibilidad que reconforta a algunas mujeres, pero necesitarán ayuda especializada para instaurar bien la lactancia con un solo pecho.

En algunos casos de cirugía conservadora (la mama no se ha extirpado del todo), puede ser complicado igualmente dar ese pecho. Se podría si se ha dejado el suficiente tejido mamario subcutáneo. Cuando la mama ha estado bajo los efectos de la radioterapia y también en algunas cirugías conservadoras “puede estar disminuido el flujo de leche o no haber en esa mama”, explica la Dra. Rubio.

Se estima que la mitad de las mujeres que han recibido radioterapia en un pecho consiguen producir leche, aunque solo un 25% puede amamantar con él. Además, suele ocurrir que esa leche tenga más cantidad de sodio, por lo que el sabor es diferente y el niño puede rechazarla. No pone en peligro su salud, sino solo puede saberle rara.

En todos estos casos de dificultades, si el deseo de la madre es continuar con la lactancia, es importante que busque ayuda profesional para dar el pecho.

Consideraciones Hormonales y Riesgos

Muchos tipos de cáncer de mama son sensibles al estrógeno. Por lo tanto, sería posible que los niveles hormonales elevados, resultado del embarazo, puedan aumentar la probabilidad de que el cáncer regrese. Sin embargo, existen estudios que demuestran que la lactancia materna no aumenta el riesgo de que el cáncer de mama reaparezca o de que se desarrolle un segundo cáncer de mama, ni de que conlleve ningún riesgo para la salud del bebé. De hecho, las mujeres previamente tratadas de cáncer de mama, que no muestran ninguna evidencia de tumor residual, pueden amamantar a sus hijos, si es que lo desean, de ambos pechos o si lo prefieren solo del que no estuvo afectado.

Mitos y realidades de la lactancia

Desafíos y Apoyo

En las madres que debido al tratamiento (mastectomía) solo disponen de un seno para amamantar, la lactancia puede suponer un desafío emocional y físico, debido a la presión añadida que supone querer ofrecer lactancia materna exclusiva a sus bebés. La frustración de no poder lograr la lactancia materna exclusiva puede agravar aún más la carga emocional de estas madres.

Entre los desafíos físicos de amamantar con un solo seno se incluyen la dificultad para encontrar una posición cómoda para el bebé, la dificultad para agarrarlo y la producción irregular de leche.

Estos desafíos pueden abordarse con la ayuda de especialistas en lactancia, quienes pueden ofrecer orientación sobre las técnicas de amamantamiento y sugerir herramientas, como extractores de leche y protectores de pezones, para facilitar el proceso.

"Las mujeres necesitan motivación y ánimo de cara a sus miedos sobre el efecto que pueda tener su leche en el pequeño y el riesgo de recaídas", subraya Azim.

Tratamientos Contra el Cáncer y Lactancia Materna

Cuando se diagnostica cáncer de mama en una mujer lactante, los oncólogos pueden permitirla durante unos meses, e instaurar el tratamiento más tarde, esto será una decisión clínica individualizada, aunque por norma general se debe interrumpir la lactancia y emprender el tratamiento definitivo sin demora. Los agentes citotóxicos utilizados en la quimioterapia adyuvante pueden detectarse en pequeñas cantidades en la leche materna y son potencialmente tóxicos para el recién nacido.

"Lo que sí supondría un problema sería amamantar durante el tratamiento, aunque, para empezar, quedarse embarazada en estas circunstancias está contraindicado", apunta el doctor Guerra. "A través de la leche se pueden transmitir los fármacos del tratamiento al recién nacido, lo que puede producir una importante toxicidad en el pequeño, entre otros efectos secundarios propios de cada medicamento. En la madre, el principal riesgo es la inmunodepresión", agrega.

Es muy importante saber detectar sus primeras señales y no confiarse en que determinados cambios en el pecho se deben a modificiaciones propias del proceso de lactancia. En España, la referencia médica para valorar si un tratamiento es compatible o no con la lactancia es www.e-lactancia.org. Se trata de una base de datos contrastada que ofrece información detallada y actualizada sobre fármacos y pruebas médicas y su influencia sobre la lactancia.

“Durante el tratamiento del cáncer hay que interrumpir la lactancia debido a los efectos secundarios potencialmente graves para el lactante. “Los tratamientos y procedimientos diagnósticos (antimetabolitos, inhibidores hormonales, radioisótopos) de las enfermedades neoproliferativas contraindican la lactancia mientras están siendo administrados y hasta un tiempo variable después (consultar la ficha de cada tratamiento específico)”, recomienda.

La quimioterapia no afecta a la producción láctea, aunque sí puede alterar de manera transitoria la microbiota de la leche, sin que esto tenga un efecto negativo sobre el niño amamantado.

En todo caso, hay que tener claro que “no es una contraindicación dar el pecho si una mujer ha tenido cáncer de mama y ya no está bajo ningún tratamiento”, como destaca la Dra.

El Efecto Protector de la Lactancia sobre el Cáncer de Mama

Dar el pecho protege a la madre frente al cáncer de mama y de ovario. Así, la lactancia durante más de 12 meses reduce en un 26% el riesgo de tener un tumor de mama.

Los expertos en salud recomiendan que los bebés tomen solo leche materna durante los primeros seis meses de vida y que continúen tomando leche materna mientras comen otros alimentos durante dos años. La mayoría de estas razones tienen que ver con la salud del bebé, pero la lactancia también beneficia a la madre. En particular, reduce el riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer de mama.

Además, los componentes de la propia leche materna pueden tener efectos anticancerígenos, como células inmunitarias y anticuerpos que ayudan al sistema inmunitario y pueden ser capaces de eliminar células potencialmente cancerosas de la mama.

Las investigaciones dejan claro que la lactancia materna reduce el riesgo general de desarrollar cáncer de mama. Pero la lactancia materna puede proteger contra algunos tipos de cáncer de mama más que otros.

Tipos de Cáncer y Lactancia

  • Cáncer de mama negativo para receptores de hormonas: La lactancia materna es más protectora contra estos tipos, reduciendo las probabilidades en un 10% a 22%.
  • Cáncer de mama positivo para HER2: Las investigaciones también han descubierto que la lactancia materna reduce el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer.
  • Cáncer de mama triple negativo: Los estudios sugieren que la lactancia materna también reduce el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer.

Algunos factores pueden cambiar la forma en que la lactancia afecta al riesgo de desarrollar cáncer de mama. Un estudio reveló que las mujeres que presentan una mutación en el gen BRCA1 que dan de mamar durante más de un año presentan entre un 22 % y un 50 % menos de probabilidades de desarrollar cáncer de mama que las que nunca lo hacen. El estudio también descubrió que la lactancia materna no reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama en mujeres que tienen una mutación en el gen BRCA2, que aumenta especialmente el riesgo de desarrollar cáncer de mama positivo para receptores de estrógeno.

Duración y Edad de la Lactancia

“Muchos estudios demuestran que los beneficios se aprecian sobre todo si se ha amamantado durante al menos 12 meses”, afirma Hoskins.

Sin embargo, un pequeño estudio de mujeres con diagnóstico de cáncer de mama reveló que un mínimo de tres meses de lactancia materna estaba relacionado con una edad más tardía al momento del diagnóstico. Esto sugiere que la lactancia materna durante al menos tres meses tiene un efecto protector contra el cáncer de mama. En general, cuanto más tiempo se da de mamar, más se reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama.

La evidencia existente es contradictoria. Algunos estudios concluyen que la edad no importa, y otros que no dar de mamar hasta una edad más avanzada aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama en comparación con la lactancia a una edad más temprana.

Los científicos sí saben que tener un primer embarazo a término a una edad más temprana reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama en comparación con hacerlo a una edad más avanzada.

Recomendaciones Finales

La lactancia materna reduce el riesgo de sufrir cáncer de mama, según el Código Europeo Contra el Cáncer. Si la lactancia es una opción para ti, es aconsejable que la consideres. Además de que posiblemente disminuya tu riesgo de padecer cáncer de mama, la lactancia le proporciona anticuerpos a tu bebé a través la leche materna, los cuales pueden protegerlo de infecciones virales y bacterianas.

“Estos resultados son clave para las mujeres que desean quedar embarazadas y amamantar a su bebé tras un cáncer de mama ―afirmó en un comunicado el Dr. Fedro Alessandro Peccatori, PhD, coautor del estudio y director de la Unidad de Fertilidad y Procreación del Instituto Europeo de Oncología, en Milán, Italia―. Con esta nueva información podemos desbancar el mito de que la lactancia materna no es posible ni segura para las personas sobrevivientes de cáncer de mama. Pueden tener un embarazo y una relación con su bebé normales, incluida la lactancia materna”.

Si deseas tener un bebé y amamantar después del tratamiento del cáncer de mama, estos dos estudios ofrecen pruebas de que puedes hacerlo con seguridad, aunque tengas una mutación en el gen BRCA.

Es crucial que las mujeres que han superado el cáncer de mama no se les niegue la oportunidad de dar el pecho a sus bebés. "Hay que concienciar de que la lactancia natural es buena tanto para la madre como para el bebé. Una vez superado el cáncer, no entraña riesgos para ninguno de los dos", apostilla Juan Guerra.

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