El mundo entero conoce a Itziar Ituño (Basauri, 1974) por interpretar a la inspectora Murillo, también conocida como Lisboa, en La casa de papel. Pero la actriz llevaba más de dos décadas trabajando en el País Vasco. Y de hecho fue una película en euskera, Loreak, su trampolín a la ficción nacional.
Itziar Ituño Martínez nació en Basauri (Vizcaya) el 18 de junio de 1974. Licenciada en Sociología Urbano-industrial y política, Ituño supo desde muy joven que quería dedicarse a la interpretación, y para formarse estudió en la Escuela de Teatro de Basauri, obteniendo el certificado en 1995.
Ituño compagina el cine, la televisión, el teatro y la música. No contenta con todo esto, Ituño también es cantante. Por un lado, lleva más de 15 años con Dangiliske, un conjunto de folk vasco. Por otro, está Ingot, su nueva faceta más rockera.
De manera no profesional, Ituño confiesa que le encanta la danza. ¿Y a qué dedica el tiempo libre? “A relajarme o a dejar de pensar voy a la montaña o a la playa. Pero soy poco de tumbarme al sol: me gusta pasear, bucear, moverme en las rocas”, añade.
De cara al futuro, Ituño reconoce que gracias al éxito de La casa de papel se encuentra en una posición privilegiada. “A mí me ha tocado pelearme muchísimo. Y ahora es verdad que puedo elegir y eso es alucinante. Yo no estaba acostumbrada a eso porque antes había poco y había que hacerlo todo. Me estoy dando el lujo, mientras dure, también de aportar algo”, afirma.
“Se habla de consumir cultura y a mí me horroriza esa palabra, como si fuera algo de usar y tirar. Para mí la cultura va más allá, de aportar algo al espíritu, a la cabeza de la gente y mover algo ahí adentro”, remata.
Al igual que suele ocurrir con numerosos intérpretes, Itziar Ituño (49) fue una niña tímida que quiso dejar de serlo apuntándose con varias amigas a clases de teatro en Basauri. Tenía 14 años. Antes de alcanzar la fama mundial por su rol de la inspectora Raquel Murillo en La casa de papel trabajó en el comedor de una escuela y en la cadena de montaje de neveras de Fagor como su padre y donde su madre era limpiadora.
Como durante su infancia solía viajar con sus progenitores a Bilbao para ir al cine y al teatro tenía muy marcado el deseo de ser actriz. Pero como aquello era un tanto inconsistente, siguió con su plan A al licenciarse en Sociología Urbana-Industrial y Política por la Universidad del País Vasco. En 1993, con 19 años, tuvo su primera oportunidad televisiva en el programa Lo que necesitas es amor y en 1999 fichó por el culebrón vasco Goenkale, donde estuvo dieciséis años. En aquella época fue la ficción más vista del País Vasco y, por ello, Itziar adquirió una gran popularidad.
En un descanso del rodaje se marchó con 28 años a Perú donde formó parte de un proyecto solidario donde daba talleres de teatro en escuelas infantiles. En 2017 su vida se puso patas arriba por ese gran fenómeno social llamado La casa de Papel. Su rostro se hizo famoso en 190 países, ya no podía viajar a su aire porque la reconocían en todas partes y pasó a proteger más si cabe su vida privada debido al peligro de las redes sociales.
La música es algo que no le es ajeno ya que paralelamente a su faceta como actriz ha desarrollado la de cantante en tres grupos, Dangiliske, EZ3 e INGOT. En este último ejerce como teclista su novio, Roberto Awanari, un indígena originario de Iquitos, ciudad del Amazonas peruano, junto al que comparte su vida desde hace algunos años. La pareja decidió que no quería tener descendencia y viven a caballo entre el País Vasco y Madrid.
Inicios en la Televisión y el Cine Vasco
Su relación con la televisión comienza en 1997 con el telefilm “Agur Olentzero, agur” (EiTB). La popularidad en el País Vasco le llega con su participación en la serie “Goenkale”, donde trabaja desde 2009 hasta 2015. En televisión también ha participado en series como “Ander eta konpainia” (2000. ETB1) o “Platos sucios” (2002. ETB2), en sketches de “Vaya semanita (2011. ETB2) o en el telefilm “Sabin” (2011.
Sus primera incursión en el cine llegaría en 2002, con el drama Agujeros en el cielo. Su mayor éxito en la gran pantalla lleva por título Loreak (2014), el filme dirigido por Jon Garaño y José Mari Goenaga, que participó en la carrera hacia los Oscar de 2016. Del mismo modo, su nombre pasaría a sonar a nivel nacional con su incorporación al reparto de La Casa de Papel (Netflix), en 2017. En ella interpreta a la inspectora Raquel Murillo, más conocida como Lisboa.
En el medio cinematográfico ha protagonizado películas como “Loreak” (2014. Jon Garaño, Jose Mari Goe-naga) y “Hil Kanpaiak” (2020.
Justo cuando terminaba aquella serie se estrenó Loreak (2004), en sus palabras, “la película que abre un poco la primera gran puerta a los ojos de directores de casting”. Después llegaría la llamada para La casa de papel (2017-), una serie que cambiaría completamente su vida.
Itziar Ituño revela lo que nadie sabía de La Casa de Papel y su nueva película La deuda
Allí ha hecho teatro, televisión y cine, siendo especialmente conocida por su trabajo en Goenkale. Entre 1999 y 2015 encarnó en esta telenovela a otra policía, Nekane Beitia, una ertzaina que rompió su ración de estereotipos al declararse lesbiana. “Tuvo como siete novios y, de pronto, se enamoró de una amiga”, recuerda Ituño sobre la comisaria. “Fue muy emocionante porque en el pueblo todo el mundo lo encajaba súper bien. La serie tenía un público en gran parte tradicional, pero luego se lo tomaron con toda la naturalidad del mundo.
Itziar Ituño en 2017
El Fenómeno de 'La Casa de Papel'
Pero sin duda, el gran papel de su carrera hasta el momento ha sido el de la inspectora Raquel Murillo con problemas familiares en La casa de papel. Gracias al personaje de la jefa de la policía que trata de solucionar el atraco con rehenes más famoso de la televisión, la popularidad de Itziar ha ido creciendo como la espuma no solo en España, sino también en países como Argentina en los que ahora le cuesta andar por la calle sin que la reconozcan. Ella dice que le cuesta acostumbrarse a ir al supermercado a hacer la compra y que las señoras le pidan una foto. A la actriz no le gusta demasiado tener que ir a comidas con otros personajes conocidos ni a entregas de premios.
“Yo nunca había vivido en Madrid y me daba muchísimo vértigo ir a un lugar desconocido, enorme, donde no conozco a nadie. Aunque ahora mismo estoy en Madrid”, ríe. “Dije bueno, yo hago la serie, pero esto tiene un principio y un final, es una temporada. Quién me iba a decir que iba a volver para la quinta temporada”, cuenta.
“Ahora vengo tranquila, alegre y agradeciendo a la vida porque me ha dado esta oportunidad. Es un regalo participar en esta serie que es un fenómeno social. Entre tanto, la celebridad, primero en España, de la mano de Atresmedia, y más tarde en todo el globo, cuando la serie dio el salto a Netflix.
Itziar Ituño en el Festival de Málaga 2025
“Es un poco tremendo”, confiesa Ituño. “Al principio parece que le está pasando a otra persona porque yo he vivido toda mi vida muy tranquila dedicándome a esto. Y de repente, vayas donde vayas, alguien te conoce y te pide un selfie. Intento tratar a todo el mundo muy bien porque suelen venir con cariño, pero da cosa entrar al metro y que te reconozcan. Nadie te enseña a colocar esto en tu vida. Así que estamos aprendiendo a marchas forzadas la gente de La casa de papel”, explica.
“Se agradece un montón el apoyo de la gente, pero el tema de la privacidad y la libertad personal e individual la pierdes y no puedes hacer cosas como viajar con una mochila. Puede sorprender entonces que, tras probar las mieles del éxito, Ituño decidiera trabajar en una miniserie de una televisión regional o en una película de autor, a lo que la actriz responde: “Hay quien piensa que los saltos hacia adelante son cuantitativos. Para mí son cualitativos, son las historias que me mueven”.
Y elabora diciendo: “No porque un proyecto llegue a un gran número de espectadores o se haga súper famoso quiere decir que sea lo mejor que vas a hacer en tu vida. Para mí no hay historias pequeñas, hay historias con poco presupuesto, pero si se cuenta una historia grande, ese es mi barco.
Proyectos Recientes y Compromiso Social
Superado el coronavirus, que contrajo a mediados de marzo, y mientras graba la quinta temporada del fenómeno de Netflix, Ituño charla con The Objective sobre sus últimos proyectos de vuelta a casa. Por un lado, la serie de ETB Alardea, actualmente en emisión. Y por otro, la película Hil Kanpaiak, cuyo estreno en cines está previsto para el 20 de noviembre.
“Muchas veces lo que me atrae de un proyecto es el personaje, pero en este caso es la historia que cuenta”, asegura Ituño. “Es un tema polémico que a mí, como mujer, me toca.
“Es cierto que nosotros hemos situado Alardea en un pueblo ficticio, pero los hechos narrados están basados en los testimonios de muchas personas. Cómo se ha tratado a las mujeres que han tratado de desfilar, cómo mucha gente se ha vuelto en su contra, las han insultado y las han ninguneado.
“Yo siempre he estado con el alarde mixto a muerte. Porque entiendo que es algo muy enraizado y un honor muy grande para las personas que participan en los alardes, pero, ¿qué peligro hay o qué tradición se pierde si las mujeres desfilan como soldados o tocan como músicos en vez de participar solo desde el público o aplaudiendo?”, pregunta la actriz, licenciada, asimismo, en Sociología por la Universidad del País Vasco.
De momento, la serie solo se puede ver en la televisión vasca, pero Ituño confía en que pueda viajar visto el interés que ha despertado. “No creo que la ETB contara con que la serie se viera fuera del País Vasco. Por eso les ha alucinado bastante que un montón de gente en Europa, América Latina, incluso en Filipinas o en La India, la esté viendo sin entender ni una palabra”, cuenta divertida.
Con suerte, Hil-Kanpaiak (Campanadas a muerto) atraerá el mismo público. Pues Ituño reconoce que estrenar en tiempos de pandemia es un riesgo, pero también una apuesta por el cine, en este caso de autor.
La actriz vasca también es de sobra conocida por su compromiso social y por su valentía a la hora de no morderse la lengua ante temas tan espinosos como los que trata la película. Así de claro nos lo dejaba en el stand en el que FOTOGRAMAS recibe a las estrellas del cine español en esta edición: "No puedo evitarlo, es cuestión de vivencias de cada quien, formas de ser, la educación que me han dado. Yo soy de un barrio obrero y cuando veo las injusticias sociales que se cometen me enervo. Me presto cuando yo quiero a ser un poco altavoz de las cosas que me parece que no funcionan. Es parte de mi responsabilidad social. Le guste a quien le guste… lo siento, pero estoy en mi derecho de tener opinión. Luego viene la cancelación, el ostracismo, los castigos… pero, como dijo Silvio Rodríguez, yo me muero como viví."
Por supuesto, el tema candente de la cinta es la gentrificación: "El ejemplo más cercano que tengo es Bilbao, ha cambiado mucho, está bonito… pero a la gente económicamente más humilde se la está echando del centro porque se quiere gentrificar igual que en Barcelona o Madrid. Para poner pisos turísticos, impulsar el sector servicios, el turismo… se pierde identidad, los lugares de toda la vida… la cosa se hace más impersonal."
Pero más allá del problema de la vivienda o de lo que supone posicionarse en un mundo cada vez más dividido y dado a la cancelación, la actriz hablaba de otro gran tema que muy a menudo solemos dejar, injustamente, en un segundo plano: "La vejez no mola, el sistema ensalza la juventud. La ancianidad hay que esconderla en residencias, nadie quiere ser mayor. Todo el mundo lucha contra sus arrugas. Es una carrera desquiciada contra la naturaleza. Sin tener en cuenta que son el acerbo de la sabiduría, nos han cuidado y merecen el cuidado del clan. Tenemos a nuestros mayores arrinconados, es muy triste. Yo no querría envejecer así."
De hecho, ahora que está tan de actualidad el tema de 'La sustancia', también nos habló sobre su propio proceso de envejecimiento dedicándose a la actuación: "Es una tiranía antiarrugas, antiojeras, antiedad… y es contra natura. La gente nace, envejece y muere. Te imponen el miedo a quedarte sin trabajo, no te dan papeles. Las mujeres maduras ya no son interesantes para contar historias. Y es justo ahora cuando más historias tenemos para contar. Hemos acumulado sabiduría. Yo he escuchado decir: ‘Tal actriz o actor era tan guapo…’ ¿Pero qué pasa, se ha muerto?"
Pasión por la Música y la Cultura Vasca
La actriz compagina sus trabajos en cine, televisión y teatro junto a su otra pasión, la música. Ha sido vocalista de dos bandas, Dangiliske y EZ3. “Formé parte de un grupo llamado Plaza de Dantza Danguilisike. Éramos seis personas con ilusiones de mantener el folklore y la cultura vasca como forma clara de expresión. Canté, toqué instrumentos y hasta bailé en el escenario”, comentaba Itziar durante la promoción de La casa de papel.
Itziar Ituño cantando
Suele escuchar rock, punk y canción protesta. Ahora pone su voz al grupo de rock Ingot, en el que canta en euskera. De hecho, hace apenas unos días viajaba a Perú para grabar allí uno de sus videoclips. Entre los artistas favoritos de la actriz se encuentran Calle 13, Silvio Rodríguez y Janis Joplin, aunque uno de sus primeros discos cuando era joven fue uno de Bon Jovi. Además, cuenta que el concierto de ** Lila Downs** ha sido uno de los que más le han marcado.
“Tampoco me considero una cantante. Canto porque es lo que sé aportar, pues no toco el bajo, ni la guitarra, ni la batería. Y escribo las letras en euskera vizcaíno porque hay muy poquito rock en euskera vizcaíno”, cuenta. “Queremos aportar ahí nuestro granito de arena y estamos arrancando. Pero la verdad es que con el coronavirus estamos sin local de ensayo. A ver cuando podemos volver, porque tenemos ganas de juntarnos y pasarlo bien”, añade lamentando las dificultades que afrontan los músicos ante la pandemia.
Filmografía Destacada
A continuación, se presenta una tabla con algunas de las películas y series más destacadas en la carrera de Itziar Ituño:
| Título | Año | Tipo |
|---|---|---|
| Loreak | 2014 | Película |
| La casa de papel | 2017 | Serie |
| Hil Kanpaiak | 2020 | Película |
| Intimidad | 2022 | Serie |
