Amamantar es la mejor forma de alimentar a un bebé. Además, es una forma de relación especial madre-hijo que muchas mujeres desean disfrutar. A veces, un mal consejo, una separación imprevista o un problema de salud puede interrumpirlo. Relactar es recuperar la lactancia perdida. Si lo deseas puedes conseguirlo.
Para ello necesitarás ayuda, tiempo, paciencia, determinación y un bebé que colabore. Algunas mujeres consiguen recuperar la lactancia por completo, otras necesitan la recuperan de forma parcial. Cualquier cantidad de amamantamiento será buena para la madre y para el bebé. Si lo deseas, merece la pena intentarlo.
Si estás teniendo problemas con la lactancia materna, es probable que te plantees la decisión de no dar el pecho más a tu bebé y pasarte a la lactancia artificial. Son muchas las razones de por qué hay madres que no pueden amamantar o eligen no dar el pecho a su bebé. Entre las más habituales, figuran la falta de ayuda, las informaciones confusas y contradictorias al respecto y la inexperiencia.
Al final, elegir no dar el pecho es algo que solo te concierne a ti. Es preferible alimentar a tu bebé con leche artificial pero hacerlo a gusto y cómodamente, disfrutando del momento y conectándote con él, que ofrecer el pecho sintiéndote a disgusto y por obligación.
Sin embargo, si una madre no se extrae la leche cuando el pecho está muy lleno (por ejemplo, si el bebé no mama con frecuencia o se salta tomas), puede aparecer molestia, ingurgitación mamaria, obstrucciones de los conductos e incluso mastitis. Sin embargo, si el bebé mama de forma regular y vacía bien el pecho, no es necesario extraerse la leche. La extracción es especialmente útil cuando hay separación del bebé, se quiere crear un banco de leche, aliviar presión en el pecho o mantener la producción.
Si no extraes leche materna regularmente, es posible que experimentes congestión mamaria, una acumulación de leche en los pechos que puede causar dolor, hinchazón y sensación de dureza. La acumulación prolongada de leche puede conducir a obstrucciones en los conductos lactíferos, lo que incrementa el riesgo de mastitis. La mastitis es una inflamación del tejido mamario que puede provocar fiebre, enrojecimiento, dolor intenso y síntomas similares a la gripe.
Además, la producción de leche depende de la demanda. Si no amamantas o no extraes leche, el cuerpo reducirá gradualmente la producción. Por último, la falta de extracción puede generar incomodidad física y un impacto emocional, como sentimientos de frustración o tristeza, especialmente si planeabas mantener la lactancia.
¿Cómo se produce la leche?
Durante el embarazo, la glándula mamaria se desarrolla y prepara para producir leche debido al efecto de las hormonas (prolactina y oxitocina). Una vez que se expulsa la placenta tras el parto, el cerebro materno fabrica prolactina cuando el bebé mama. Gracias a ello, el pecho comienza a fabricar leche (al principio calostro).
Después, el olor, el contacto y el chupeteo del bebé, hacen que se produzca oxitocina en el cerebro de la madre. Esta hormona también se conoce como la hormona del amor porque favorece que la madre se enamore de su bebé. Su efecto es exprimir y empujar la leche hacia el pezón.
Cuanto más se vacía el pecho y más tomas hace el bebé, más leche se produce. Así, la cantidad se adapta a lo que el bebé necesita desde las primeras gotas de calostro. Si no hay succión, ni se vacía la mama, cesa la producción de leche y el pecho vuelve al estado “durmiente” previo al embarazo. Pero si de nuevo hay succión frecuente, las mamas pueden “despertar” y volver a fabricar leche.
Como producir más LECHE MATERNA | Recetas para Mamás
Causas de la baja o ausencia de producción de leche materna
La producción de leche materna puede verse afectada por distintos factores y cuando esto pasa se le llama hipogalactia y te contamos algunas de las causas.
- Problemas de salud como infecciones, cirugías previas en el pecho o condiciones hormonales como hipotiroidismo pueden influir en la baja producción de leche.
- Dificultades en el agarre del bebé, uso de técnicas de lactancia inadecuadas o un uso ineficiente del sacaleches pueden reducir la estimulación necesaria para conseguir una producción adecuada de leche materna.
- No se recomiendan el empleo de chupetes ni tetinas, hasta que la lactancia esté bien instaurada (al menos las primeras 4-6 semanas). Además las tetinas pueden favorecer un mal agarre y la aparición de grietas. Tampoco se recomienda el uso de pezoneras de manera sistemática.
- Mantener una nutrición inadecuada y beber poco agua puede afectar a la cantidad de leche producida.
- En cuanto al consumo de fármacos, la mayoría de los fármacos habituales son compatibles con la lactancia y en pocas ocasiones es necesario suspenderlos; pero si estás tomando alguna medicación, es recomendable que lo comentes con tu ginecólogo o pediatra.
- Se debe evitar el consumo de cafeína, alcohol y tabaco, así como de productos de fitoterapia, ya que pueden contener principios activos que pueden provocar toxicidad en el bebé.
- El estrés, también puede influir.
El principal estímulo para la producción de leche es la succión del niño y el vaciado del pecho, por ello, cuantas más veces mame más cantidad de leche se producirá. La leche no se gasta, cuanta más toma el bebé, más produce la madre.
Medidas para aumentar la producción de leche
Algunas medidas, planificadas y recomendadas de forma personalizada por los profesionales de maternidad del Hospital Sanitas La Zarzuela pueden ayudar a mejorar la cantidad de leche y la experiencia de lactancia, pide cita con nuestro equipo médico.
Aunque cada plan debe estar orientado a una paciente concreta, estas son algunas de las principales medidas a aplicar cuando se busca aumentar la producción de leche materna:
- Asegurarse de que el bebé tenga un buen agarre y cambiar las posiciones durante la lactancia puede mejorar la estimulación del pecho.
- Amamantar o extraer leche con más frecuencia puede estimular la producción de leche materna de forma natural. Lactancia a demanda significa ofrecer el pecho siempre que el bebé lo pida, (sin contar el número de tomas) y todo el tiempo que pida (sin fijarnos en la duración de cada toma).
- Mantener una dieta equilibrada, hidratarse adecuadamente y descansar lo suficiente son acciones esenciales para garantizar una buena producción de leche.
En cuanto a si un pecho produce menos leche que el otro, aunque no se trata de algo excesivamente preocupante, sí que conviene tener en cuenta algunas acciones que pueden volver a reactivar la lactancia de forma normal en el pecho menos productivo, como por ejemplo comenzar a alimentar al bebé con el pecho que presenta dificultades, extraer leche tras la toma con el sacaleches para aumentar la estimulación o ser paciente y constante.
Claro, aquí tienes una tabla con información sobre cómo almacenar la leche materna:
| Método de Almacenamiento | Tiempo de Conservación | Recomendaciones |
|---|---|---|
| Temperatura Ambiente (hasta 25°C) | 4-6 horas | Ideal si se va a usar pronto. |
| Refrigerador (entre 0-4°C) | Hasta 72 horas | Colocar la leche lo más atrás posible. |
| Congelador (-18°C o menos) | 3-6 meses (o más) | Almacenar en pequeñas cantidades (50-100cc). |
¿Cómo hacer que las mamas produzcan más leche?
En primer lugar, es importante decir que cuanto más mama el bebé y vacía el pecho, la madre producirá una mayor cantidad de leche para poder cubrir sus necesidades. Por ello, será importante estimular esta producción de leche poniendo al pecho al bebé a mamar a demanda (o si esto no es posible, con la ayuda de un sacaleches o mediante extracción manual).
Algunos consejos útiles para aumentar de manera natural la producción de leche de las mamas pueden ser:
- Iniciar la lactancia materna cuanto antes tras el nacimiento del bebé.
- Seguir una lactancia a demanda (el bebé decide cuándo quiere mamar y durante cuánto tiempo) y hacer tomas durante la noche. De modo general, el bebé hará unas 8-12 tomas diarias.
- Alternar la mama que se ofrece al bebé, para conseguir la estimulación de ambos pechos. El bebé debe mamar de un pecho hasta que desee, lo que le permitirá vaciar el pecho y tomar la leche del final que contiene más grasas y calorías y, por tanto, hará que se encuentre más saciado. Una vez vaciado un pecho, se le puede ofrecer el otro por si desea seguir mamando.
- Beber suficiente agua para mantenerse hidratada y llevar una alimentación variada, equilibrada y saludable.
- Evitar cualquier posible situación de estrés y estar descansada y relajada.
- Extraer leche con un sacaleches tras la toma si el bebé no ha vaciado alguno de los pechos o, incluso, entre tomas. También es importante realizar extracciones regulares en la vuelta al trabajo, cuando el bebé no está con la madre, para que el pecho continúe la producción de leche.
En cualquier caso, siempre se puede solicitar la ayuda del pediatra y de un especialista en lactancia. Ellos podrán ayudar a la mujer a saber si su producción de leche es la adecuada, si la técnica de lactancia es la correcta y si su bebé se está alimentando bien.
Pasos para la relactación:
1. Estimular la producción de leche
- Cuando el bebé se engancha al pecho pero no hay leche o hay poca: Usa un sistema de para ofrecer el alimento al pecho (relactador). Si el bebé agarra bien el pecho y tiene una buena succión, ofrecerle el alimento directamente en el pecho con mucha frecuencia es la mejor manera de estimular la producción de leche. Se hace colocando una sonda hasta unos milímetros más allá de la punta del pezón, mientras que el otro extremo se conecta al recipiente con la leche. Se puede utilizar un relactador comercial o un recipiente que se llena con la leche o la fórmula y en el que se mete una sonda de alimentación para bebés. Así, el bebe obtiene su alimento mientras succiona del pecho y lo estimula para que produzca leche. Cuantas más veces mame el bebé más aumentará la producción. Ofrece siempre ambos pechos en cada toma. Si la succión del bebé es adecuada y frecuente, no es necesario utilizar el extractor de leche para estimular el pecho.
- Cuando no se desea usar relactador o el bebé lo rechaza: Si tienes leche pero quieres aumentar tu producción, ofrece siempre el pecho antes y después de las tomas de suplemento y ofrece los dos pechos en cada toma. Ofrece los suplementos como se indica más abajo (apartado 2) pero ofrece el pecho en todas las tomas, antes y después del suplemento y los dos pechos cada vez. En este caso, es muy importante que, además, realices extracciones de leche con extractor o manual, tantas veces como toma el bebé.
- Si el bebé no se engancha al pecho o para aumentar más la estimulación: Aplica masaje y realiza extracción manual o con un sacaleches durante al menos 10 minutos, al menos 7 veces al día. Las extracciones no tienen que ser a horas fijas, pero es recomendable que sean muchas (6 o más). Es importante que al menos 2 extracciones sean por la noche, pero también es necesario descansar al menos 4 horas seguidas todos los días. Si puedes estimular los dos pechos a la vez (con un extractor doble o con dos sacaleches), esto ayuda a recuperar antes la producción. Es recomendable no realizar la extracción mientras tienes al bebé al pecho porque puede dificultar la relación madre bebé y no siempre ayuda a estimular el pecho. La técnica de extracción poderosa consiste en estimular el pecho con mucha frecuencia durante periodos de tiempo más o menos largos. La extracción poderosa durante una hora (tres tandas de extracción durante 10 minutos en cada pecho cada tanda, separadas por 10 minutos de descanso) puede ser más fácil de mantener durante una o dos semanas.
2. Favorecer que el bebé se enganche al pecho
- Si tu bebé sigue enganchándose al pecho, la relactación es más fácil. Si hasta ahora solo se engancha para consolarse, prueba a ofrecerle el suplemento con el relactador desde el principio. Cuando te familiarices con él, verás que es más fácil, rápido y tu bebé estimulará el pecho obteniendo tu leche y el suplemento a la vez. Cuando comiences a tener más leche, conseguirás que el bebé se enganche al pecho y mame unos minutos en cada pecho sin la sonda. Déjale que lo haga antes de colocar la sonda. Cuando te parezca que quiere más, se suelte o se quede dormido, coloca la sonda para que termine la toma con el suplemento.
- Si tu bebé no se engancha al pecho: Aplica un poco de leche extraída sobre el pecho, ofrece el pecho con el relactador desde el principio, háblale, no le obligues, ten paciencia. Ofrécele el alimento tu misma siempre que sea posible, mejor cuando no esté demasiado dormido ni demasiado hambriento, puedes hacerlo en una habitación con poca luz, música suave, sin distracciones, quizá en una mecedora, en el pañuelo o la mochila de porteo, mientras paseas… Aumenta el contacto con tu bebe, haz mucho contacto piel con piel, portéale, ofrece el alimento cerca del pecho desnudo, túmbate a su lado, toma baños con él. Ofrécele tu leche extraída o la fórmula con un vaso o una cucharita para evitar las tetinas. Si prefieres usar una tetina, conviene que al inicio la coloques inclinada hacia abajo de modo que el bebé no obtenga leche en el primer minuto (imita el estímulo sobre el pecho de llamada de la leche). Es mejor usar tetinas que hagan que el bebé abra mucho la boca, que no sean planas ni con formas y que sean más bien largas y cilíndricas (parecidas a un pezón no aplastado). Cada bebé puede necesitar una tetina diferente, pero conviene evitar las que le permitan cerrar la boca durante la toma. Además, es recomendable no inclinar el recipiente demasiado para evitar un flujo rápido de la leche.
3. Sustancias para aumentar la producción de leche
El fenogreco, la canela, la cúrcuma o el jengibre pueden aumentar la producción de leche en algunas madres. Ciertos medicamentos utilizados para el tratamiento de las náuseas también tienen este efecto. Todos pueden tener efectos secundarios para la salud, consulta con tu médico antes de tomarlos.
¿De qué depende tener éxito en la relactación?
El éxito de la relactación y la cantidad de leche que se produce depende de:
- La edad del bebé (cuanto más pequeño más fácil será conseguirlo).
- El tiempo transcurrido tras el parto (más fácil si han pasado menos de 3 meses).
- Que haya o no enfermedades maternas (diabetes, hipotiroidismo, hipertensión y algunas causas de infertilidad) o problemas de los pechos (poco desarrollados o cirugía mamaria).
- Si hubo una lactancia previa con buena producción.
- La frecuencia de las tomas o de las extracciones de leche (cuanto más frecuentes y largas, mayor probabilidad de éxito).
- Tu deseo de amamantar, tu determinación, perseverancia, paciencia y el apoyo de tu entorno.
Sacaleches: ¿Es recomendable usarlo?
Como madres primerizas, existe un temor a la hora de pensar en extraer la leche del pecho para alimentar a tu bebé. ¿Qué hacemos cuando no podemos pararnos a darle el pecho?
Existen dos tipos de dispositivos, el extractor de leche manual y el extractor de leche eléctrico. En ciertas ocasiones, algunos bebés no consiguen alimentarse cuando la madre intenta darles el pecho, ya sea por dificultad para succionar, alguna necesidad especial o problema médico.
Es importante comenzar con un ritmo rápido para estimular la bajada de la leche y disminuir el mismo a un ritmo constante para su extracción. El sacaleches eléctrico es una versión más avanzada del manual, La extracción de la leche se realiza gracias a su sistema eléctrico sin necesidad de bombear el pecho. Este tipo de sacaleches reducen significativamente el tiempo de extracción, ya que, al ir automatizados, no necesitas ir variando por ti misma la presión que aplicas al pecho.
Para usar el sacaleches hay que tener presente en todo momento que la higiene y desinfección del dispositivo es muy importante para mantener la leche esterilizada en todo momento.
Es recomendable, siempre y cuando la madre se sienta cómoda en este proceso, lo más complicado es dejar el miedo y empezar a usar tu dispositivo.
15 a 20 minutos por pecho: Es el tiempo promedio para vaciar adecuadamente un pecho.
- El extractor de leche es una herramienta muy útil para mantener y estimular la producción, especialmente cuando el bebé no puede alimentarse directamente o la madre necesita estar separada.
- Facilita la creación de una reserva de leche, alivia la congestión mamaria y permite compartir la alimentación con otros cuidadores.
- También puede ayudar a aumentar la producción si es baja o a iniciar el flujo antes de amamantar.
¿Cuándo extraerse la leche?
Aquí hay algunos momentos clave:
- Por la mañana temprano: Muchos expertos sugieren que las primeras horas del día son cuando las madres suelen tener más producción de leche. Esto se debe a que, durante la noche, los niveles de la hormona prolactina, responsable de la producción de leche, aumentan.
- Antes de amamantar al bebé: Si tienes una cantidad limitada de tiempo, extraer leche antes de la toma de tu bebé puede ser una opción.
- Después de la toma del bebé: Si no estás amamantando directamente, extraer leche alrededor de 30 minutos después de la toma también puede ser efectivo para mantener la producción constante.
- Establecer una rutina regular: Como con cualquier otra actividad, establecer horarios consistentes para extraer la leche puede ayudar a mantener una buena producción.
Pasos para la extracción de leche
- Lávate las manos y asegúrate de que todo esté limpio: Antes de empezar, lávate bien las manos con agua y jabón.
- Busca un lugar tranquilo y cómodo: Sentarte en un sitio relajado, con la espalda apoyada y los pies apoyados en el suelo, ayuda a que el reflejo de bajada de la leche se active más fácilmente.
- Coloca correctamente la copa del extractor: Centra la copa del extractor sobre la areola, no solo sobre el pezón. Debe quedar bien ajustada pero sin causar dolor.
- Comienza con un ritmo suave: Empieza bombeando suavemente y de forma rápida durante unos segundos para imitar la succión inicial del bebé. Luego, ajusta a un ritmo más lento y profundo para mantener la extracción.
- Cambia de pecho y guarda la leche: Cuando notes que el flujo de leche disminuye, cambia de pecho. Guarda la leche en un recipiente esterilizado y ciérralo bien.
- Limpieza después del uso: Desmonta todas las piezas del extractor y lávalas con agua caliente y jabón. Deja que se sequen al aire en una superficie limpia.
