El aborto espontáneo, también conocido como aborto natural o aborto involuntario, es la pérdida involuntaria del embarazo antes de la semana 20 de gestación.
Según las estadísticas, los abortos espontáneos se producen en el primer trimestre de embarazo y, en muchas ocasiones, la mujer ni siquiera es consciente de que estaba embarazada.
El aborto espontáneo es bastante frecuente en la población, ya que entre el 10 y el 20% de los embarazos no llegan a término.
Aún así, el aborto puede derivar en serias consecuencias para la salud tanto física como mental de la mujer, pues se trata de una situación dramática para quienes desean ser padres.
La recuperación de la mujer después de un aborto suele tardar varias semanas. Normalmente, la menstruación tiene lugar entre cuatro y seis semanas después de haberse producido la pérdida gestacional.
Lo realmente difícil en estos casos es recuperarse emocionalmente y no entrar en depresión. El aborto supone un duro golpe para la futura mamá, no solo por los sentimientos de pérdida, sino también por los bruscos cambios hormonales a los que se ve sometida en un período de tiempo muy corto.
No hay que tener miedo ni vergüenza a la hora de pedir ayuda después de un aborto. Existen grupos de apoyo y terapias de pareja especializadas para este tipo de situaciones.
El desarrollo del bebé en las 9 semanas de embarazo es todo un hito. En la semana 8 dejó de ser un embrión y a partir de entonces ya se le considera un feto. El feto con 9 semanas de gestación aún es diminuto, pero… ¡En una semana el bebé casi ha duplicado su talla! Ahora, en la semana 9 de embarazo, en la ecografía comprobamos que mide entre 17 y 22 milímetros.
Tu tripa en la semana 9 de embarazo apenas ha crecido, aunque tu quizás notes que te cuesta abrocharte la cintura. Paciencia...
Los ojos se acercan entre sí, así que su aspecto ha mejorado bastante. ¡Está mucho más guapo! Y como nos explica el Dr. Los párpados empiezan a formarse y casi cubren los ojos. “Al principio, están soldados el inferior con el superior”, comenta el Dr. José Manuel Ramírez. Los brazos y piernas se han alargado, y aunque manos y pies aún están palmeados, como si se tratara de un abanico, los dedos empiezan a reconocerse. Como ya habíamos comentado, en su desarrollo, los brazos van unos días por delante que las piernas.
El corazón empieza a dividirse: crece el tejido que separará las aurículas derecha e izquierda. Sin embargo y a diferencia de tu corazón, en el órgano de tu bebé se forma una abertura entre ambas llamada comunicación intrauricular oval o foramen oval.
Conviene recordar que en su periodo fetal, el bebé no obtiene el oxígeno a través del aire que respira y que pasa por sus pulmones, sino que lo consigue gracias a la placenta.
“Una de las diferencias de la estructura del corazón fetal respecto al corazón neonatal, es que hay una abertura en el tabique interauricular llamado foramen oval que permite que la mayoría de la sangre que llega a la aurícula derecha fluya hacia la aurícula izquierda. Desde aquí pasa al ventrículo izquierdo y posteriormente a la aorta, que la distribuye a todo el organismo, y regresa a la placenta a través de las dos arterias umbilicales”.
En esta semana es cuando la hormona gonadotropina coriónica humana (HCG) alcanza su nivel máximo. Por eso ahora es cuando peor son las náuseas y los vómitos. No obstante, hay mujeres muy afortunadas que no experimentan ninguna molestia al comienzo del embarazo. Eso no quiere decir que no sufran los mismos cambios hormonales.
“Según varios estudios las náuseas afectan entre un 70 y 85% de las mujeres embarazadas.
Al principio del embarazo se produce una bajada de la tensión arterial. Por eso algunas mujeres sufren de algunos mareos.
Una de tus preocupaciones ahora que estás embarazada es el correcto desarrollo de tu bebé. Y en tu alimentación tienes una aliada. Ya sabes que todo lo que tú comas repercute en la salud de tu bebé, ahora y cuando sea mayor. Las investigaciones así lo aseguran.
El desarrollo del cerebro de tu bebé es un proceso complejo que comienza ya en las primeras semanas del embarazo continúa a lo largo de la gestación y no finaliza en el parto, sino años después de su nacimiento.
Durante el embarazo, tu bebé recibe algunos estímulos: notará cómo acaricias tu tripa, podrá oír tu voz, “degustar” sabores… Al nacer, llega a un mundo lleno de luz, ruido, olores… Si observamos una ecografía de las primeras semanas de embarazo, cuando el bebé es un embrión de cuatro o cinco semanas, a ambos lados de lo que en pocos días se convertirá en su cabeza, ya se perciben unas diminutas manchas negras.
Tipos de Aborto
Podemos distinguir diferentes tipos de aborto natural en función de los siguientes factores:
- Esporádico vs. recurrente: en función de si el aborto ha ocurrido de forma puntual o si han tenido lugar varios abortos. Esto sería lo que denominamos aborto de repetición.
- Clínico vs. subclínico: en función de si el aborto ocurre en estadios avanzados o si ocurre de forma muy temprana, es decir, cerca del momento de la implantación. Este último es el que se conoce como aborto bioquímico o microaborto y la mujer lo suele confundir con una menstruación.
- Anembrionado vs. embrionado: en el primer caso, no es posible apreciar el embrión dentro del saco gestacional por ecografía, lo cual se conoce como huevo huero. En el segundo caso, sí se observa embrión pero éste ha detenido su desarrollo. Esto tipo de aborto también se denomina aborto retenido o aborto diferido.
- Completo vs. incompleto: en función de si se consigue eliminar todo el contenido uterino tras el aborto o, por el contrario, aún quedan restos fetales dentro del útero.
El aborto espontáneo o natural es la pérdida involuntaria de una gestación antes de la semana 20 de embarazo.
La incidencia de los abortos espontáneos es de uno de cada 5 embarazos, es decir, ocurren en el 20% de los embarazos.
Hay muchas maneras de clasificar los abortos. En primer lugar, es importante saber diferenciar entre:
- Aborto espontáneo: se debe a una causa natural.
- Aborto inducido: por decisión personal de la mujer, por ejemplo, por tratarse de un embarazo no deseado.
- Aborto terapéutico: consiste en la interrupción voluntaria del embarazo por razones médicas.
La definición de aborto espontáneo hace referencia a la pérdida involuntaria del embrión o feto antes de las 20 semanas de gestación o cuando su peso es inferior a 500 gramos.
En general, el aborto espontáneo ocurre en diferentes fases. En primer lugar, suele aparecer la denominada amenaza de aborto, que se detecta por un sangrado vaginal leve y dolor en la zona del útero.
En este caso, se recomienda a la mujer acudir al médico para hacer una ecografía, comprobar si el cuello uterino ha empezado a dilatarse y, a continuación, guardar reposo absoluto.
Los síntomas de la amenaza de aborto pueden agravarse y llegar a tener una hemorragia más grande, la cual se corresponderá con el aborto en sí. La mujer tendrá un dolor más intenso y el cuello del útero se abrirá para expulsar al feto.
Los abortos espontáneos pueden ser debidos tanto a problemas en el feto como en la madre.
Aborto Según la Frecuencia
Existen dos categorías de aborto según si se producen de manera puntual o se repiten en una misma mujer:
- Aborto esporádico: se presenta de forma aislada. Es frecuente en las madres primerizas y no supone ningún problema de fertilidad.
- Aborto de repetición: cuando tienen lugar dos o más abortos espontáneos. Puede ser aborto recurrente primario, si no ha habido ningún embarazo a término; o aborto recurrente secundario, si la mujer tiene hijos previos.
El aborto de repetición requiere un estudio adicional para determinar su causa y poder aplicar un tratamiento específico que permita a la mujer llevar un embarazo a término.
Aborto Según la Edad Gestacional
Como hemos dicho, el aborto espontáneo es aquel que puede tener lugar hasta la semana 20 de gestación. Dentro de este periodo de tiempo, es posible clasificar los abortos en función del momento en que sucedan:
- Aborto precoz: ocurren antes de la semana 12 de embarazo y son los más frecuentes.
- Aborto tardío: tiene lugar con posterioridad a las 12 semanas.
Los abortos precoces pueden ocurrir cuando la mujer ya sabe que está embarazada o, incluso, antes de hacerse la prueba de embarazo. Estos últimos pasan desapercibidos por la mujer y se confunden con un simple retraso menstrual.
Aborto Bioquímico
Un caso concreto que cabe mencionar es el aborto bioquímico, también conocido como microaborto. Se trata de pérdidas gestacionales muy tempranas después de una prueba de embarazo positiva.
Las causas más probables del embarazo bioquímico son los defectos iniciales de la fecundación del óvulo con el espermatozoide debido a que están alterados, las divisiones celulares anormales del embrión tras la fecundación, embriones alterados o las alteraciones en la implantación por anomalías uterinas.
¿Qué tipos de aborto hay según las semanas de gestación?
Aborto Según el Saco Gestacional
Existen dos tipos de aborto en función de si se observa o no embrión dentro del saco gestacional:
- Sacos anembrionados: se observa el saco gestacional vacío, sin embrión en su interior, por una detención muy precoz del desarrollo. También es conocido como huevo huero.
- Sacos embrionados: el embrión se encuentra dentro del saco gestacional, pero no tiene latido cardíaco por una detención más tardía de su desarrollo.
Gran parte de los abortos en el primer trimestre son debidos a un embarazo anembrionado, cuyas principales causas son las alteraciones genéticas en el embrión.
En este apartado también podemos incluir el embarazo ectópico o extrauterino. Este tipo de embarazo consiste en que el embrión implanta en un lugar diferente al endometrio. Lo más usual en este caso es encontrar el saco gestacional en la trompa de Falopio. Evidentemente, este es un embarazo no viable que termina en aborto.
Abortos Según la Variedad Clínica
Después de la pérdida gestacional, es necesario que el cuerpo elimine todos los restos embrionarios de forma natural. En caso contrario, sería necesario tomar medidas para extraerlos como, por ejemplo, hacer un legrado.
Según si se eliminan el feto y los restos abortivos de forma natural o no, se pueden encontrar los siguientes tipos de aborto:
- Aborto completo o consumado: todo el contenido uterino ha sido expulsado después de la muerte fetal. No es necesario ningún otro tratamiento adicional, ya que el sangrado va cesando, el dolor desaparece y el cuello uterino se vuelve a cerrar por sí solo.
- Aborto incompleto: no se expulsa por completo el contenido del útero después de la muerte fetal. Será necesario eliminar los restos de tejido fetal y placentario para evitar que se produzcan hemorragias e infecciones que puedan suponer un riesgo en la salud materna.
- Aborto diferido o retenido: el embrión muere, pero la mujer no logra eliminar el saco gestacional durante varias semanas o incluso meses. Ocurre, normalmente, entre las semanas 8 y 12 de gestación. Lo que ocurre es que desaparecen poco a poco los síntomas de embarazo, el útero deja de crecer y las pruebas de embarazo se vuelven negativas, aproximadamente, 10 días después de la muerte fetal.
Tanto el aborto incompleto como el aborto diferido requieren una intervención médica para hacer un legrado y eliminar el contenido del útero.
En caso de no eliminarse todos los restos fetales, podría derivar en un aborto séptico por infección, lo cual supone un riesgo elevado para la madre.
Un aborto diferido, también denominado aborto retenido, es la detención del embarazo sin signos de expulsión espontánea del embrión o el feto de manera inmediata. De ahí el nombre de este tipo de aborto espontáneo, ya que la expulsión del embrión o del feto tiene lugar días o semanas después de que ocurra.
Este tipo de aborto espontáneo solo puede confirmarse completamente mediante ecografía o análisis de la hCG (hormona gonadotropina coriónica humana).
Los síntomas de un aborto retenido pueden variar y muy a menudo no se presenta de la forma en que lo hacen la mayoría de los abortos espontáneos.
Esto se debe a un hecho básico: no hay expulsión del embrión del cuerpo de la mujer. En cierto sentido, el cuerpo actúa como si el embarazo todavía estuviera en curso.
No es probable que este tipo de aborto espontáneo cause sangrado intenso o dolor intenso, a veces solo hay síntomas muy leves.
Es decir, el diagnóstico del aborto diferido se revela de una manera especial, normalmente durante una visita al médico y mediante una ecografía.
Causas del Aborto Espontáneo
Entre las causas que pueden llevar a la pérdida gestacional, encontramos aquellas relacionadas con el feto y las que atañen a la futura madre. Las comentamos a continuación:
- Causas fetales: los fallos cromosómicos en el feto son una de las principales causas por las que el desarrollo embrionario puede detenerse.
- Causas maternas: las alteraciones en la cavidad uterina, las infecciones y algunas enfermedades autoinmunes o endocrinas, como la celiaquía o la diabetes, son también razón de pérdida fetal.
Las complicaciones propias del embarazo pueden terminar en un aborto espontáneo. Sin embargo, lo cierto es que la gravedad de estas complicaciones aumenta cuando existen factores de riesgo como los que detallamos a continuación:
- Una dieta incorrecta o insuficiente. La alimentación es un factor que se debe cuidar mucho durante el embarazo.
- Cuando la futura mamá es fumadora o bebe alcohol.
- Si existe algún tipo de desequilibrio hormonal.
- Padecer algún tipo de infección de transmisión sexual.
- Problemas de salud como, por ejemplo, enfermedades cardíacas congénitas, enfermedades renales o enfermedades de la tiroides.
- Tener una fiebre alta.
- Tener un DIU colocado en el momento en que tuvo lugar la concepción.
Edad gestacional avanzada: como por ejemplo si se trata de un embarazo después de los 40 años.
Anemia gestacional: la anemia durante el embarazo es una afección relativamente común que puede afectar negativamente no sólo al curso del embarazo y el parto, sino también al feto o al recién nacido.
Infección del tracto urinario (ITU): al fluir más sangre a través de los riñones y verse reducida la capacidad de la vejiga, puede ocurrir que la orina regrese a los uréteres, lo cual puede contribuir al desarrollo de infecciones del tracto urinario durante el embarazo.
Aunque estos factores predispongan, no quiere decir que siempre ocurra una pérdida de embarazo si existen.
Una alimentación sana y natural es el principal requisito para que el sistema inmunitario esté en buenas condiciones y pueda defenderse de los virus que provocan los catarros. Y en este sentido, la vitamina C es esencial: influye sobre la actividad de los leucocitos y macrófagos. Las mejores fuentes de la vitamina C son las frutas y las verduras frescas (cítricos, kiwi, pimiento, tomate, patata), pero si se someten al calor o se exponen a la luz durante mucho tiempo, se oxida y se pierde.
Aunque una mujer puede tener ciertos síntomas o signos de aborto, no siempre se va a producir la pérdida gestacional. La amenaza de aborto es simplemente un aviso de que este riesgo existe.
Estos son los síntomas que pueden hacer sospechar un inminente aborto:
- Sangrado vaginal abundante y con coágulos
- Aparición de dolores desconocidos o molestias poco comunes de intensidad medio-alta.
- Dolor abdominal y cólicos fuertes.
- Fiebre.
- Debilidad.
Cuando una mujer presenta cualquier señal de amenaza de aborto, debe contactar de inmediato con especialistas para poder poner solución a tiempo y que la amenaza no se convierta en un aborto.
Tratamiento del Aborto Involuntario
En caso de amenaza de aborto, lo más indicado es el reposo en cama y sedantes uterinos. También en algunos casos se da progesterona, aunque algunos estudios científicos no acaban de ponerse de acuerdo sobre su eficiencia.
Si finalmente se produce el aborto, en principio no es necesario ningún tratamiento específico. Simplemente, el feto y todas las estructuras gestacionales son expulsados a modo de pérdida de sangre.
Si esto no sucede, será necesario proceder a la evacuación por medio de un curetaje o legrado uterino.
El legrado se lleva a cabo con anestesia, dilatando el cuello del útero y extrayendo los restos de tejido que hayan podido quedar retenidos.
También existen casos en los que se acaba de inducir el aborto con medicamentos, como el Misoprostol para provocar contracciones uterinas, las cuales ayudarán a eliminar los restos abortados.
Esto es lo que se conoce como aborto farmacológico.
También es importante analizar si la madre ha padecido alguna infección como la toxoplasmosis o la rubeola, las cuales pueden causar alteraciones fetales que lleven a la pérdida gestacional.
Otras enfermedades que se deben tener en cuenta cuando se busca el embarazo, por su posible relación con el aborto, son las anomalías uterinas o las enfermedades inmunológicas.
Por otra parte, es fundamental llevar una vida sana, con una dieta equilibrada, evitando los excesos y haciendo ejercicio moderado.
El manejo del aborto espontáneo diferido puede variar según la situación y las preferencias de la mujer.
- Manejo expectante: en muchos casos, el cuerpo de la mujer expulsa naturalmente el tejido fetal días o semanas después si el embarazo no evoluciona.
- Dilatación y legrado: si el cuerpo no expulsa todo el tejido fetal de manera natural, se puede realizar un legrado. Este es un procedimiento médico en el que se dilata el cuello uterino y se retiran los tejidos que están dentro del útero.
El aborto diferido es una experiencia difícil desde el punto de vista psicológico para las mujeres y también para sus parejas.
Si una mujer experimenta síntomas de aborto diferido, es fundamental que busque atención médica para recibir un diagnóstico adecuado y el tratamiento necesario.
El embarazo anembrionario o “huevo huero” es un tipo específico de aborto, en el que el huevo fertilizado se implanta en el útero pero no se desarrolla el embrión.
Es un problema relativamente frecuente.
Tras la fecundación, es decir, tras la unión del espermatozoide con el óvulo, comienzan una serie de divisiones celulares que dan lugar a la formación del saco gestacional, rodeado de una “concha” o cubierta denominado trofoblasto (y que es el que dará lugar a la futura placenta).
En el interior del saco gestacional se desarrollará el embrión.
En el caso del embarazo anembrionario se forma el saco gestacional con su cubierta trofoblástica.
Pero no se visualiza el embrión, debido a que éste ha detenido su desarrollo en una etapa muy precoz, antes de alcanzar un milímetro de tamaño.
Al inicio de la gestación pueden estar presentes los síntomas típicos del embarazo: ausencia de la menstruación, prueba de gestación positiva, aumento de la sensibilidad mamaria, náuseas, etc.
Mediante la realización de una ecografía en etapas tempranas de la gestación, en la actualidad, podemos detectar estos embarazos anembrionarios, incluso antes de que se produzca el sangrado vaginal.
Mediante ecografía transvaginal, podemos detectar el embrión tan pronto como a las 6 semanas de gestación.
El diagnóstico de embarazo anembrionario se establecerá ante el hallazgo de un saco gestacional, rodeado por el trofoblasto, mayor de dos centímetros y en cuyo interior no se visualice un embrión.
En caso de dudas respecto a la fecha de la última regla, es preferible repetir la ecografía a los 7-10 días, antes de precipitarnos en establecer el diagnóstico de huevo huero.
Como la de cualquier tipo de aborto, la evolución de estos embarazos finaliza con su expulsión.
La mujer puede notar que los síntomas del embarazo disminuyen o desaparecen.
Después se produce un sangrado vaginal que va aumentando de intensidad y que, cuando se acompaña de dolor pélvico, indica que la expulsión es inminente.
Una vez realizado el diagnóstico, si no se expulsa naturalmente, se procederá a la evacuación uterina.
Mediante tratamiento médico o la realización de un legrado.
Si se presenta con una evolución normal, un aborto de estas características no tiene implicaciones reproductivas futuras.
En caso de que se sucedan dos o más abortos consecutivos, es aconsejable realizar un estudio para diagnosticar cual es el problema que impide la evolución normal de la gestación.
Es importante tener en cuenta que algunas mujeres no presentan síntomas de embarazo, especialmente durante las primeras semanas. De hecho, hasta las primeras 6 semanas se considera normal.
Si notas alguna sensación desagradable o molesta al orinar, sensación de que no vacías del todo la vejiga o molestias en la zona del pubis al vaciar la vejiga consulta con tu médico.
Tabla Resumen de Tipos de Aborto Espontáneo
| Tipo de Aborto | Características |
|---|---|
| Esporádico | Ocurre de forma aislada. |
| De repetición | Dos o más abortos espontáneos. |
| Precoz | Antes de la semana 12 de embarazo. |
| Tardío | Después de la semana 12 de embarazo. |
| Bioquímico | Pérdida gestacional muy temprana. |
| Anembrionado | Saco gestacional vacío, sin embrión. |
| Embrionado | Embrión presente pero sin latido cardíaco. |
| Completo | Expulsión total del contenido uterino. |
| Incompleto | Restos fetales en el útero. |
| Diferido | El embrión muere, pero no se expulsa de inmediato. |
