El embarazo es una etapa llena de emociones, cambios y, en muchos casos, dudas sobre qué es seguro y qué no. Esta etapa viene cargada de grandes cambios y, también de muchas dudas; entre ellas, las referidas a las relaciones sexuales durante la gestación. La sexualidad en el embarazo no desaparece, se transforma. Cambia la forma en que se vive, se siente y se expresa.
Existen muchísimas creencias erróneas sobre si es bueno o no mantener relaciones sexuales durante el periodo gestacional siendo las más frecuentes las que tienen que ver con el miedo a hacer daño al bebé durante la penetración o el temor a provocar un parto prematuro. Es tanta la influencia que todavía tienen estas falsas creencias en nuestra sociedad que en muchos casos tienen como resultado conflictos (tanto a nivel individual como en pareja) o que las relaciones sexuales que se mantengan generen tanto malestar y culpa que no se lleguen a disfrutar en consecuencia.
La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, el sexo es totalmente seguro y saludable. No solo ayuda a fortalecer la conexión en pareja, sino que también puede proporcionar beneficios físicos y emocionales. Las relaciones sexuales durante el embarazo no solo son seguras en la mayoría de los casos, sino que también pueden aportar beneficios tanto físicos como emocionales.
En un embarazo sano, el sexo no daña al bebé. Los profesionales en salud sexual aseguran que mantener relaciones sexuales o coitales no supone ningún problema en un embarazo normal o de bajo riesgo.
Si hay dudas sobre qué es lo más adecuado en cada caso, la mejor opción siempre será hablar con el ginecólogo. Cada mujer tiene su forma particular de vivir y disfrutar de su sexualidad y esto también se aplica al embarazo.
La verdad sobre el sexo durante el embarazo: lo que puedes y no puedes hacer | El Tiempo
¿Es Seguro Tener Relaciones Sexuales Durante el Embarazo?
Sí, se puede tener sexo durante el embarazo. El sexo en el embarazo es un tema que genera muchas dudas y preocupaciones en las parejas. Salvo que tu ginecólogo especifique lo contrario, el sexo en el embarazo es una práctica segura y, además, favorable para la pareja.
No hay ninguna razón médica para evitar las relaciones sexuales en un embarazo sin complicaciones. El bebé está protegido por los músculos del útero y el líquido amniótico, y además el tapón mucoso evita el paso de microorganismos desde la vagina hacia el útero, previniendo posibles infecciones que puedan llegar a resultar peligrosas.
En un embarazo sano, el sexo no daña al bebé. Los profesionales en salud sexual aseguran que mantener relaciones sexuales o coitales no supone ningún problema en un embarazo normal o de bajo riesgo.
Eso sí, es recomendable consultar con tu ginecólogo, en caso de presentarse situaciones como sangrado vaginal de causa desconocida o de tener antecedentes de parto prematuro.
Es importante si tienes algunas de las siguientes complicaciones consultar lo antes posible con tu ginecólogo o especialista para saber si puedes mantener relaciones sexuales:
- Tener placenta previa. Es cuando la placenta está muy baja en el útero y cubre todo o parte del cuello uterino.
- Peligro de aborto.
- Rotura de la bolsa de aguas.
- Embarazo múltiple.
- Cérvix dilatado.
Los médicos pueden contraindicar las relaciones sexuales si en el pasado tuviste abortos espontáneos, o si en la actualidad presentas sangrados vaginales cuya causa se desconoce, tienes pérdidas de líquido amniótico o presentas incompetencia de cuello del útero (incapacidad del cérvix para mantenerse cerrado, con el consiguiente riesgo de abertura antes de llegar a término).
Existen ciertas circunstancias en las que sí conviene evitar las relaciones sexuales en el embarazo, como por ejemplo en casos de riesgo de parto prematuro, sangrado vaginal sin justificación, incompetencia cervical, pérdida de líquido amniótico o embarazo múltiple. Cada caso y cada mujer son diferentes, por lo que lo mejor es consultar a tu ginecólogo.
Cambios en el Deseo Sexual Durante el Embarazo
Es completamente normal que el deseo sexual cambie a lo largo del embarazo. El embarazo es una etapa de grandes cambios físicos, hormonales y emocionales que pueden influir directamente en la libido.
Ahora que sabemos que se puede tener relaciones sexuales en el embarazo, es conveniente hablar acerca del deseo sexual, ya que puede variar a lo largo del periodo de gestación debido a los cambios físicos y hormonales que afectan a la futura madre.
Algunas mujeres experimentan un aumento de la libido debido a los cambios hormonales, mientras que otras pueden sentirse menos interesadas por el cansancio, las náuseas o las molestias físicas.
Durante los tres primeros meses de embarazo es posible que se tengan menos ganas debido al malestar producido por las náuseas y el cansancio. Sin embargo, es habitual que, durante el segundo trimestre, muchas madres se pregunten si se puede tener relaciones estando embarazada, ya que el deseo tiende a aumentar gracias a la disminución de las molestias iniciales y el aumento del flujo sanguíneo a la zona pélvica. A lo largo del tercer trimestre es posible que el deseo sexual vuelva a disminuir debido a las molestias y a la incomodidad por el tamaño de la barriga.
Aunque cada embarazo es diferente, como diferentes somos cada una de nosotras, es frecuente que los tres primeros meses estén asociados a una mayor desgana, debido al cansancio generalizado, a las molestas nauseas matutinas, los vómitos y esa mayor necesidad de horas de sueño que muchas mujeres experimentan.
Pero todo pasa… y con la llegada del segundo trimestre, las molestias anteriores desaparecen, y las mujeres recuperan su libido. Lo importante es adaptar las expectativas y no forzarse.
Mitos Comunes Sobre el Sexo Durante el Embarazo
Existen muchos temores infundados acerca de practicar sexo durante el embarazo, pero debemos saber que para la mayoría de las mujeres tener relaciones sexuales durante la gestación no supone ningún riesgo, y que incluso puede resultar muy beneficioso para la pareja.
Estas son algunas de las creencias erróneas más comunes:
Miedo a dañar al bebé durante la penetración
Esta creencia es totalmente falsa ya que el bebé está protegido por el líquido amniótico y el útero que se encuentra sellado por una membrana mucosa que cierra el cérvix protegiendo al bebé incluso de infecciones vaginales. Así, el pene nunca entrará en contacto con el bebé durante las relaciones sexuales.
El orgasmo puede provocar el parto
Es cierto que durante el orgasmo se genera oxitocina que es la hormona que dirige el parto. Sin embargo, no puede desencadenarlo a no ser que el cuello del útero esté preparado para ello y que el parto sea inminente. Además, las contracciones que se tienen durante el parto son totalmente diferentes a las que se dan durante el orgasmo, las cuales ayudan a mantener el útero flexible.
La penetración puede provocar un aborto
Esto no es posible porque, como ya hemos dicho, el bebé se encuentra totalmente protegido por el útero y el tapón mucoso. Desgraciadamente, la mayoría de los abortos espontáneos se producen porque el feto no se está desarrollando adecuadamente.
El deseo sexual disminuye durante el embarazo
Esto es algo muy subjetivo ya que el deseo sexual de cada mujer es diferente y puede verse afectado por distintos motivos. Por ello, puede que durante esta etapa el deseo aumente, sea menor o se mantenga igual. Sí que es cierto que puede que en el primer trimestre el deseo disminuya debido a los cambios corporales, cansancio o a las náuseas y vómitos.
El cuerpo de las embarazadas no es atractivo
Lo que para cada uno es atractivo o excitante dependerá de las preferencias individuales de cada persona pudiendo haber personas que sientan mayor deseo por el cuerpo de una mujer embarazada o incluso forme parte de sus fantasías sexuales.
El bebé será consciente de lo que está pasando
El bebé no notará nada más que un balanceo debido a los movimientos ya que se encuentra perfectamente acomodado en el saco amniótico ajeno a cualquier cosa que suceda en el exterior.
No se pueden practicar ciertas posturas sexuales
Es cierto que, dependiendo del tamaño del vientre, hay ciertas posturas que se pueden hacer más difíciles o incómodas de practicar, pero de ninguna manera existen posturas prohibidas. La clave es encontrar la comodidad para que las relaciones resulten placenteras y gratificantes.
Beneficios del Sexo Durante el Embarazo
Aunque hay ciertas situaciones en las que hay que evitar mantener relaciones sexuales, lo cierto es que el sexo durante el embarazo tiene más beneficios que contraindicaciones.
- Mejoran el estado de ánimo y reducen el estrés.
- Fortalecen la conexión en pareja.
- Favorecen la circulación sanguínea.
- Ayudan a mantener la elasticidad del suelo pélvico.
- Fortalece los músculos de la vagina.
- Sensaciones placenteras y gratificantes.
- Supone una modalidad de ejercicio físico beneficiosa para la salud ya que estimula la circulación sanguínea y trabaja grupos musculares.
- Facilita el sueño de la mamá, la relajan y disminuyen los niveles de estrés.
- Se cuida la autoestima materna ya que notará que los cambios corporales producidos por el embarazo no han supuesto un distanciamiento en la relación de pareja.
- El bebé recibe más oxígeno durante las relaciones sexuales.
- El orgasmo de la mamá le proporcionará placer y le resultará agradable al bebé.
- Para el bebé será como un suave masaje debido a que el útero recibe las contracciones orgásmicas.
- La lubricación vaginal aumenta al tener mayor vascularización sanguínea lo que mejora las relaciones sexuales y la calidad del orgasmo.
- Alivia dolores y molestias a causa de la segregación hormonal.
- La pareja está más relajada al no tener que estar pendientes del control de la natalidad.
- En parejas que hayan pasado por procesos de fertilidad, encontrarán liberador no tener que ceñirse a calendarios y podrán dar rienda suelta a su deseo.
- Aumenta el vínculo afectivo de la pareja.
En definitiva, mantener relaciones sexuales durante el embarazo beneficiará tanto a madre, bebé y relación de pareja. No obstante, si aun conociendo los efectos positivos del sexo durante la gestación prefieres no mantener relaciones sexuales, no hay nada de malo en ello.
| Trimestre | Deseo Sexual | Consideraciones |
|---|---|---|
| Primer Trimestre | Puede disminuir debido a náuseas y cansancio | Priorizar el descanso y la comunicación |
| Segundo Trimestre | Suele aumentar | Disfrutar de la intimidad y explorar nuevas posturas |
| Tercer Trimestre | Puede disminuir debido a incomodidad | Adaptar las posturas y enfocarse en la conexión emocional |
Aquí será importante tener una buena comunicación en pareja que permita expresar las preocupaciones, las necesidades y los deseos de cada uno de manera que podáis ser capaces de entenderos, cuidaros y serviros de apoyo.
No obstante, es fundamental tener presente que la sexualidad abarca mucho más que la penetración y que quizá podéis no sentiros cómodos con esa práctica en concreto, pero sí con otras como los besos, las caricias o la masturbación.
