Un embarazo de alto riesgo se define como aquel en el que la madre, el feto o ambos tienen una mayor probabilidad de experimentar complicaciones durante la gestación o el parto, poniendo en peligro la vida de ambos. La probabilidad de que ocurra un embarazo de riesgo en España se sitúa en torno al 15%.
Es crucial comprender que un embarazo de riesgo no es simplemente una situación clínica del embarazo en sí, sino que está intrínsecamente ligado a las condiciones laborales de la madre. Para hablar de riesgo durante el embarazo, la incompatibilidad debe basarse en las condiciones laborales, no en la propia gestación.
Conoce todo acerca de los embarazos de alto riesgo | Maternar.co
¿Qué Significa Embarazo de Riesgo?
Un embarazo de riesgo consiste en una gestación que supone cierto riesgo para la vida de la madre, del feto o de ambos. Este tipo de embarazos requieren una mayor atención médica.
En algunos casos, el embarazo se vuelve de riesgo conforme avanzan las semanas. No obstante, otras veces, la mujer presenta riesgo incluso antes de quedar embarazada por determinadas circunstancias personales. Por ejemplo, si la mujer tiene diabetes, hipertensión arterial o cualquier otra patología, su embarazo puede ser considerado de riesgo.
Causas del Embarazo de Riesgo
El embarazo de alto riesgo suele darse en mujeres que tienen algún tipo de enfermedad previa al mismo o que desarrollan durante el propio embarazo (por ejemplo, la diabetes gestacional). Estas enfermedades suelen ser:
- Diabetes
- Cáncer
- Hipertensión
- Problemas renales
- Epilepsia
- Infecciones (citomegalovirus, rubeola, varicela, toxoplasma…)
- Malformaciones en el útero
- Placenta previa
De ahí, la importancia de visitar al especialista antes de quedarse embarazada si se padece algún tipo de enfermedad. Él controlará la medicación (si es necesaria) durante el periodo de gestación y nos dará pautas a seguir durante el mismo.
Además, los antecedentes familiares tanto de enfermedades genéticas como de abortos o muertes prematuras, también podría interferir en el embarazo.
Factores de Riesgo
Algunos de los factores de riesgo que conllevan a un posible embarazo de alto riesgo pueden ser los siguientes:
- La edad de la madre: la probabilidad de sufrir un embarazo de riesgo es más alta en madres mayores de 35 años. También los embarazos en mujeres demasiado jóvenes -en concreto las menores de 16 años- se consideran de riesgo.
- Las adicciones: fumar, beber alcohol y consumir drogas puede provocar un embarazo de riesgo.
- La historia clínica: haber sufrido una cesárea o un parto prematuro puede aumentar las posibilidades de tener un embarazo de riesgo.
- Enfermedades subyacentes: ciertas enfermedades como la diabetes, la hipertensión arterial o la epilepsia aumentan los riesgos en el embarazo, también la anemia. Sufrir una infección o padecer una enfermedad mental puede aumentar dichos riesgos.
- Complicaciones durante el embarazo: existen varias patologías que pueden surgir durante el embarazo y que presentan riesgos para la salud de la madre y del bebé, como problemas en el cuello del útero, en la placenta o náuseas severas (hiperémesis gravídica) que continúan más allá de los tres primeros meses. Otros problemas pueden estar relacionados con el líquido amniótico.
Además de todos estos factores de riesgo, aquellas mujeres con un índice de masa corporal elevado o que presentan un embarazo múltiple, también tienen probabilidad de que su embarazo sea clasificado de alto riesgo.
Tipos de Embarazo de Riesgo
- Embarazo de riesgo medio: En estos grupos se pueden incluir las adolescentes menores de 18 años y las mujeres mayores de 35, además de aquellas que fuman o padecen obesidad. Este grupo tiene el riesgo de padecer diabetes gestacional o tener un parto prematuro.
- Embarazo de riesgo alto: Se da en embarazos de gestación gemelar, mujeres con anemia, hipertensión crónica, diabetes o aquellas que han sufrido una operación de útero.
- Embarazo de riesgo muy alto: Está asociado principalmente a los embarazos múltiples.
Recomendaciones para un Embarazo de Alto Riesgo
Algunos de los puntos a tener en cuenta en un embarazo de alto riesgo son el seguimiento del embarazo y la planificación del parto. Es importante que la mujer debe estar relajada, pero seguir todas las recomendaciones de los especialistas.
Control Médico Exhaustivo
Las mujeres que tienen un embarazo de alto riesgo requieren de un control médico exhaustivo y continuado. Estas pacientes deberán realizarse controles prenatales, más ecografías que en un embarazo convencional, análisis de sangre y orina, etc. Además, la mujer deberá comunicarle a su médico cualquier tipo de molestia que pueda tener a lo largo de las semanas de embarazo.
En la actualidad, la tecnología facilita de manera notable el control del estado del feto y de la madre gracias a las ecografías 4D por ejemplo, o a los estudios Doppler que permiten realizar un seguimiento en profundidad del estado del bebé.
Estilo de Vida Saludable
La embarazada deberá seguir una dieta saludable y equilibrada a lo largo de todo el embarazo y, especialmente, si es considerado de alto riesgo. Tomar cereales integrales, pescado, carnes blancas, etc. y evitar el consumo de dulces y café, por ejemplo, son algunas de las recomendaciones a seguir en el embarazo.
Además, la mujer no debe beber alcohol durante el embarazo puesto que incrementaría la probabilidad de malformaciones fetales y parto prematuro.
Tampoco se debe fumar ni tomar otro tipo de drogas durante el embarazo, ya que puede complicar seriamente el embarazo hasta convertirlo en un embarazo de alto riesgo.
Planificación del Parto
El momento del parto deberá ser planificado, aunque esto no significa que vaya a ser necesariamente por cesárea.
Sin embargo, en los embarazos de alto riesgo, el parto suele estar inducido y controlado en todo momento para evitar poner en peligro la salud de la mujer y/o la de su bebé.
Apoyo Psicológico
Los padres que se encuentran ante esta situación requieren en muchas ocasiones de apoyo psicológico, ya que lo que tenía que ser un momento dulce de su vida se ha convertido en una fuente de preocupaciones y de incertidumbre que puede crear un estado de nervios y ansiedad.
La mujer requerirá de un mayor grado de atención y de apoyo tanto de su pareja como del médico con el que es preferible establecer una relación de confianza.
Algunos especialistas aseguran que sirve de ayuda hablar con otros padres que hayan sufrido la misma situación a la hora de afrontar un embarazo de alto riesgo.
Seguimiento del Embarazo por la Seguridad Social
Realizar el seguimiento del embarazo por la Seguridad Social es una opción totalmente segura y válida. El protocolo de embarazo de la Seguridad Social ha sido diseñado para ofrecer una asistencia segura y completa. Si todo evoluciona correctamente y decides llevar tu embarazo por lo público, tu mayor contacto lo mantendrás con la comadrona, quien te visitará varias veces durante tu embarazo. Estas visitas están destinadas a controlar tu tensión arterial, pesarte y, en general, saber cómo te sientes.
Tanto en un centro público como en uno privado te llevarán a cabo las mismas pruebas. Otra cosa es la periodicidad, como ocurre con las ecografías, que por la Seguridad Social suelen ser unas 3 durante todo el embarazo (si todo marcha perfectamente). Si tienes dudas al respecto, no tienes de qué preocuparte si finalmente decides tener a tu bebé en un centro público, ya que tendrás acceso a las mismas pruebas que en uno privado.
Algunas de las pruebas que se realizan son: Triple screening o cribado de cromosomopatías en la semana 12 de embarazo y Test de O´Sullivan que se realiza para valorar los niveles de azúcar en sangre.
Si llevar un seguimiento de tu embarazo por la Seguridad Social y por la sanidad privada te dará mayor tranquilidad, adelante. Recuerda que no se trata de realizar visitas innecesarias ni de duplicar pruebas. Si estás comenzando tu embarazo, aún estás a tiempo de decidir si hacer el seguimiento de tu embarazo por lo privado y dar a luz en un centro público o viceversa.
Riesgo Laboral Durante el Embarazo y Prestaciones de la Seguridad Social
Las situaciones por riesgo durante el embarazo se producen cuando los agentes, condiciones o procedimientos del puesto de trabajo pueden influir negativamente en la salud de la madre gestante y/o la del feto. En ese caso, la empresa debe adoptar medidas preventivas complementarias. Si no es posible, la alternativa es cambiarla temporalmente de puesto de trabajo a otro exento de riesgos para su embarazo.
La prestación por riesgo durante el embarazo, regulada por el Real Decreto 295/2009, es un subsidio que recibe la trabajadora embarazada durante el periodo de suspensión del contrato de trabajo o de interrupción de su actividad profesional por riesgo durante el embarazo. Para tramitar la solicitud y respectiva documentación sin necesidad de estar en posesión de certificado digital puedes acceder a la plataforma de Prestación por riesgo durante el embarazo.
En relación al riesgo durante el embarazo, se ponen de manifiesto las obligaciones empresariales. El punto de partida es el de unas condiciones seguras y saludables para toda la plantilla en general. Eliminación de los riesgos en aquellos casos que sea posible.Para aquellas situaciones en las que el riesgo no se pueda eliminar, es necesaria la identificación de riesgos específicos para la trabajadora. La evaluación de riesgos, comprenderá la determinación de la naturaleza, el grado y la duración de la exposición de las trabajadoras en situación de embarazo a agentes, procedimientos o condiciones de trabajo que puedan influir negativamente en la salud de las trabajadoras o del feto.
Para estos riesgos, el empresario adoptará las medidas necesarias para evitar la exposición a los mismos, mediante una adaptación de las condiciones de trabajo o del tiempo de trabajo de la trabajadora afectada.
Es importante incidir en el hecho de que la guía es una referencia que debe ser interpretada por los médicos que certifican el riesgo. Como se ha indicado anteriormente, la evaluación debería ser de forma absolutamente individualizada para cada gestante.
Para las radiaciones no ionizantes, cuando las emisiones radioeléctricas superen los valores establecidos en el anexo II del R.D. 1066/2001, se debe apartar del puesto de trabajo a la persona embarazada.
La mujer, por tanto, deberá acudir a su médico de cabecera y si este considera que es conveniente que deje de trabajar algún tiempo, debido a su embarazo de riesgo, le emitirá un parte médico de baja.
