¿Cómo Mezclar Leche Materna Congelada con Fresca de Forma Segura?

La leche materna es, sin duda, uno de los regalos más valiosos que una madre puede dar a su bebé. Si das el pecho, hay muchos motivos para conservar la leche materna. Por ejemplo, puedes bombearla o extraerla mientras estás en el trabajo y almacenarla para dársela al bebé más tarde.

Conservar la leche materna de forma segura es crucial para mantener sus propiedades nutricionales y evitar que se estropee. En este artículo, resolveremos una de las dudas más comunes de las mamás: ¿cómo mezclar leche materna congelada con leche fresca de forma segura?

Cuando llega el momento de tener que sacarse leche con un extractor, por un exceso de producción o por no dar una toma en concreto a nuestro bebé, lo hacemos sin pensarlo. Ahora bien, muchas veces, este exceso de leche materna o esta extracción no es aislada, sino que, en el mismo día o uno después, llega otra extracción y se nos plantea una duda: ¿podemos juntar la leche de dos o varias extracciones diferentes en una misma bolsa de conservación? No es una pregunta descabellada.

Ahora que vamos a pasar mucho más tiempo fuera de casa, en domicilios familiares o con amigos, puede darse la ocasión. ¿Qué ocurre si no tenemos más lugares en los que almacenarla de manera individual? Tirarla a la basura es lo último en lo que debes pensar. Xènia Debés, mamá y fundadora de Mamamia Maternidad, además de nutricionista infantil y asesora de lactancia, nos da las claves para ello.

Aprende a CREAR TU BANCO DE LECHE y a Realizar EXTRACCIONES EFECTIVAS Con BIGMAMA💦

¿Se Puede Mezclar Leche Materna de Diferentes Extracciones?

La respuesta es que, sin duda, sí se puede hacer. Así lo confirma Xènia Debés, “no hay problema en ofrecer leche materna extraída en diferentes momentos de extracción”. Ahora bien, como consejo personal, nos dice, “lo mejor es no hacerlo”. Por un motivo sencillo y es que “el en caso de que el bebé decida no tomarla, porque, por ejemplo, no tiene tanta hambre, no podremos volver a almacenarla”.

Esto es así porque, cuando calientas la leche materna, no la puedes volver a calentar posteriormente y, si entra en contacto con la saliva del bebé, hay que desecharla. Por ello, nos confirma, poder se puede, pero habría que estar muy segura de la cantidad que toma nuestro bebé.

Aún a pesar de no ser del todo recomendable por la razón expuesta, se puede juntar la leche de diferentes extracciones si así lo decides, sin que exista ningún problema. Lo más recomendable, nos dice, es almacenar la leche en un recipiente de unos 60 o 70 ml e ir adaptando la cantidad en función de las necesidades del bebé.

Esto es porque, lo fundamental, nos recuerda, “es que, una vez caliente, no podemos volver a guardar la leche ni recalentarla, de ahí que, ser previsoras es muy importante”. Así como saber cuánto tiempo podemos mantenerla en espera. En temperatura ambiente, nunca se deben exceder las cuatro horas.

Si estás extrayendo leche varias veces al día y deseas combinarla en un mismo recipiente, asegúrate de que ambas porciones estén a la misma temperatura.

Puedes mezclar la leche materna previamente enfriada con leche materna fresca en una proporción de 1:1. Es mejor que las dos leches tengan una temperatura similar cuando hagas esto.

Consejos para la Conservación de la Leche Materna

Para la extracción de la leche materna, en realidad, pocas recomendaciones se pueden dar. La experta nos dice que la única que tiene es la de “utilizar el método que más cómoda nos haga sentir y dependiendo siempre de los objetivos que se tengan -puede ser con un sacaleches manual, uno eléctrico, un recolector o, incluso, la extracción de leche manual-”. En cuanto a la conservación, “es importante anotar siempre la fecha de extracción y la cantidad extraída”.

Recipientes Adecuados para Almacenar la Leche Materna

Puede parecer una tontería, pero es importante elegir recipientes seguros y adecuados para conservar la leche materna:

  • Bolsas de almacenamiento de leche materna: Son fáciles de almacenar y están diseñadas específicamente para este fin. Asegúrate de utilizar aquellas libres de BPA.
  • Botellas o frascos de vidrio o plástico duro: los frascos de vidrio son la mejor opción. Si te decantas por plástico, que sea de plástico duro, pero asegúrate de que tengan tapas herméticas y estén debidamente esterilizados.

Etiquetado y Almacenamiento

Cuando almacenes leche materna, es fundamental etiquetar cada envase con la fecha y la hora de la extracción. Marca los recipientes con la fecha de extracción y el nombre de tu bebé en caso de que tome la leche en la guardería. Usa primero la leche más antigua, siempre que esté dentro del límite de caducidad.

Si metes el recipiente en el congelador, deja un espacio de 2,5 cm en la parte de arriba, ya que el líquido se expandirá cuando se congele.

Descongelación Segura

Para descongelar la leche materna de forma segura, colócala en la nevera entre 12 y 24 horas antes de su uso. Este método es el más seguro y permite mantener la leche en buenas condiciones. Si necesitas la leche de inmediato, puedes colocar el envase en un recipiente con agua tibia.

Sigue estos consejos para descongelar la leche materna:

  • Descongela la leche dejando el recipiente bajo un chorro de agua fría. Cuando empiece a descongelarse, cambia a agua tibia.
  • También puedes dejar que se descongele en el frigorífico, lo que suele tardar unas 24 horas.
  • Una vez que la leche se haya descongelado, dásela a tu bebé durante las 24 horas posteriores.
  • No descongeles la leche materna congelada a temperatura ambiente.
  • No vuelvas a congelarla en ningún caso.

Calentamiento Adecuado

Si necesitas calentarla, usa una cacerola o un recipiente con agua tibia y sumerge el biberón para calentarlo al baño María. También puedes emplear un calentador de biberones.

La leche materna que se ha guardado en el frigorífico, independientemente de que se haya congelado antes o no, puede calentarse. No obstante, no hay necesidad de que los bebés tomen leche materna tibia. Está bien dársela fría o a temperatura ambiente.

Si deseas calentar la leche materna después de guardarla en el frigorífico, sigue estos pasos:

  • Sumerge el biberón en agua tibia. Usa una cacerola o un recipiente con agua tibia para calentar el biberón. También puedes emplear un calentador de biberones.

No calientes los biberones en los fogones ni en el microondas. Las altas temperaturas pueden matar los anticuerpos de la leche que combaten las enfermedades, así como crear puntos calientes que pueden quemar la boca de tu hijo.

Comprueba que la leche no esté demasiado caliente. Antes de alimentar a tu bebé, comprueba la temperatura de la leche. Para ello, rocíala en el interior de la muñeca. Debe estar caliente, pero no en exceso.

No esperes demasiado para dar la leche. Una vez que hayas calentado la leche, debes usarla durante las dos horas posteriores.

Consejo: No uses el microondas para calentar la leche materna.

Y, sobre todo, antes de alimentar a tu bebé, comprueba la temperatura de la leche poniendo unas gotitas en la parte interior de tu muñeca.

¿Cuánto Tiempo Dura la Leche Materna en la Nevera?

Y esta es la siguiente pregunta que muchas mamás nos hacemos cuándo tenemos que salir de casa y, por el motivo que sea, no podemos amamantar a nuestro bebé. Si tienes que salir y necesitas extraer la leche, es útil saber que ésta puede permanecer a temperatura ambiente durante aproximadamente 4 horas (una temperatura no superior a 25º).

En el caso específico de la nevera, los expertos recomiendan conservar la leche entre 3 y 5 días a una temperatura de 4 °C o menos.

Nota importante: Asegúrate siempre de que la leche no haya cambiado de color o de olor (más adelante te lo explicamos).

Si produces mucha leche quizás te plantees extraerla y conservarla. Y si deseas conservar la leche materna durante más tiempo, el congelador es una excelente opción.

Tabla de Conservación de la Leche Materna

Echa un vistazo a esta tabla para saber cuánto tiempo puedes almacenarla en el frigorífico o el congelador:

Lugar de almacenamientoTiempo de almacenamiento
A temperatura ambiente (aproximadamente 25 °C)Hasta 4 horas
Nevera portátilHasta 24 horas
Frigorífico a menos de 4 °CHasta 3 días
Congelador a -17 °C o menosHasta 6 meses
Congelador a -20 °CHasta 12 meses

Si sobra leche de una toma anterior, no la guardes. Consúmela en dos horas o tírala.

La leche materna descongelada puede conservarse a temperatura ambiente una o dos horas antes de usarla. Si la metes al frigorífico, este tiempo se amplía a 24 horas. No vuelvas a congelarla en ningún caso.

Aspectos a Considerar sobre la Leche Materna Conservada

La leche materna que ha estado guardada, ya sea en el frigorífico o en el congelador, puede tener un aspecto diferente al de la leche materna extraída. Incluso puede separarse en una capa cremosa y otra lechosa. Esto es completamente normal; agítala suavemente para volver a mezclarla.

La leche descongelada también puede oler o tener un sabor diferente debido a la descomposición de las grasas de la leche. A pesar de ello, sigue siendo segura para tu bebé, y lo más seguro es que no note la diferencia.

Es normal que la leche materna adquiera un olor ligeramente “jabonoso” después de un tiempo en el refrigerador o congelador. Esto se debe a la lipasa, una enzima natural que ayuda a descomponer las grasas de la leche y facilita su digestión para el bebé.

¿La leche materna conservada es diferente de la fresca?

  1. Nutrientes: Aunque la leche materna conservada (ya sea refrigerada o congelada) sigue siendo muy nutritiva, algunos nutrientes y enzimas pueden disminuir ligeramente.
  2. Textura y separación: Al guardarla, la leche materna suele separarse en capas con la grasa flotando en la parte superior.
  3. Sabor y olor: como hemos dicho anteriormente, la leche materna conservada puede tener un sabor y olor diferente, especialmente si ha sido congelada. Esto se debe a la acción de una enzima llamada lipasa, que descompone las grasas.
  4. Propiedades inmunológicas: La leche materna fresca tiene una mayor cantidad de células vivas y anticuerpos que ayudan a proteger al bebé contra infecciones.

¡Pero que no cunda el pánico! Almacenar la leche materna de forma adecuada es esencial para mantener sus beneficios nutricionales y asegurarte de que tu bebé esté consumiendo un alimento seguro y saludable. Si bien puede parecer un poco complicado al principio, con la práctica y siguiendo estos consejos, pronto te sentirás más segura y organizada.

Instrucciones de Higiene para Extraer Leche Materna

Puedes hacer varias cosas para evitar la transmisión de bacterias a la leche materna y a tu bebé. Antes de usar el extractor de leche por primera vez, esteriliza todas las piezas, incluidas las tetinas, los biberones y cualquier parte que entre en contacto con tus pechos o la leche.

Para ello, hierve las piezas de 5 a 10 minutos. Consulta las instrucciones del fabricante y respeta el tiempo de ebullición recomendado en caso de que difiera. Cada vez que utilices el extractor, lávate bien las manos. Cuando termines con él, lava las piezas con agua caliente y jabón o mételas en el lavavajillas si son aptas para ello.

Lava y esteriliza los recipientes de almacenamiento, así como los de extracción antes de cada uso. Para hacerlo, hierve las piezas durante 5 a 10 minutos. Revisa las instrucciones del fabricante y sigue el tiempo de ebullición recomendado si es diferente.

Cada vez que uses el extractor, lávate bien las manos. Cuando transfieras la leche del congelador a la nevera o del refrigerador a temperatura ambiente, hazlo de forma gradual.

Preguntas Frecuentes

Hay algunas preguntas que nos llegan de manera más frecuente sobre el manejo de la leche materna, las hemos agrupado para que puedas conocer todas las claves.

  1. Siempre hay que conservar la leche en la parte más fría de la nevera o el congelador, evitando la puerta de la nevera. En el caso del congelador, intentando buscar un cajón dedicado exclusivamente a la leche materna para evitar la transferencia de olores de otros alimentos a la leche.
  2. A una temperatura de 0 a 4 grados puede permanecer unos 5 días. Si la temperatura es inferior y se ha realizado con mucha higiene, puede aguantar hasta 8 días.
  3. La leche congelada puede permanecer en el congelador de manera óptima unos 6 meses. En algunos congeladores cuya temperatura sea inferior a los -20ºC podría aguantar algunos meses más.
  4. Es cierto que las recomendaciones de conservación pueden variar mucho.
  5. A temperatura ambiente depende del calor que haga. Para que tengamos una referencia, si la leche está a menos de 24ºC será mejor que no esté más de 4 horas sin refrigerar. A mayor temperatura, menos tiempo se va a poder conservar con seguridad. Así que siempre que puedas, refrigera la leche para asegurar su conservación.
  6. La leche cuando se pone mala huele muy mal. Hay otro factor que cambia el olor de la leche, que es la degradación de la grasa que produce la lipasa, pero este olor es agrio, no se parecen en nada los dos olores. Un poco más abajo tienes información de cómo evitar la degradación de la grasa.
  7. No, una vez ha sido calentada es mejor no repetir el proceso, puesto que cada vez que calentamos la leche alentamos el crecimiento de ciertas bacterias que son potencialmente patógenas. Esas bacterias que pueden llegar a la leche a causa de una extracción poco higiénica o incluso por contaminación cruzada: por restos de leche en el sacaleches o sobre las superficies en que se han colocado las piezas del mismo.
  8. Los restos de leche congelada y calentada que el bebé no ha consumido se pueden guardar durante los 30 minutos posteriores a la toma.
  9. La leche que el bebé no se ha terminado es mejor desecharla, ya que ha estado en contacto con su saliva y bacterias. Máximo y apurando, se puede ofrecer dentro de la siguiente media hora y nunca volver a calentar.
  10. Para descongelar la leche siempre es mejor hacerlo lo más rápido posible. Hace unos años, se recomendaba dejar la leche descongelándose en la nevera durante unas horas. ¿Cómo lo hago? Calienta agua en un cazo. Cuando hierva, apaga el fuego e introduce el recipiente con la leche en su interior. Como alternativa a este método, calienta agua en un cazo en el microondas. Llena un recipiente con agua caliente del grifo, coloca la leche dentro y deja descongelar. Si la leche la congelas en cantidades no superiores a 100ml/3,3 onzas, te va a ser mucho más simple descongelar la leche con facilidad.
  11. La leche congelada puede estar 24h en la nevera descongelándose. Aun así, lo idóneo sería descongelarla justo cuando se la vamos a ofrecer al bebé y no dejarla descongelando en la nevera.
  12. En primer lugar, asegúrate de que los recipientes que vas a introducir en el microondas sean aptos para ello. Debemos evitar que la leche llegue a hervir. El bebé puede tomar sin ningún tipo de riesgo la leche calentada o descongelada en el microondas y, aunque la leche hierva en un descuido y todas las células vivas se mueran, la leche seguirá conservando muchas propiedades nutricionales.
  13. Se puede hacer cuando ambas estén a la misma temperatura. Es mejor no mezclar leche refrigerada con leche recién extraída para evitar la proliferación de bacterias.
  14. Si tienes leche refrigerada que sabes que no vas a usar en dos o tres días es mejor congelarla cuanto antes. Por ello es ideal que congeles la leche de las mismas 24 horas. La deberás etiquetar adecuadamente y congelar para que se conserve de la manera más óptima.
  15. La leche materna contiene lipasa. La lipasa es una enzima que ayuda al bebé, ya que degrada la grasa de la leche materna y la hace más digerible. Cuando la grasa de la leche materna se degrada adquiere un sabor rancio muy marcado. Este sabor no indica que la leche esté mala o no pueda ser consumida y, de hecho, hay bebés que la aceptan sin problemas.
  16. Para salir a la calle solo se necesita llevar tu leche extraída, agua caliente en un termo y un recipiente, si al lugar que van no se lo van a poder proporcionar. Si van a tardar en darle la leche o hace mucho calor, es mejor llevarla refrigerada. Si no hace mucho calor o se la van a dar rápidamente se la pueden llevar a temperatura ambiente. Cuando el bebé muestre señales de hambre se pone el agua caliente en el recipiente, y el recipiente de leche dentro.

Publicaciones populares: