Cólico Nefrítico y Relaciones Sexuales: Una Perspectiva Detallada

El cólico nefrítico es la presentación clínica más frecuente de la litiasis renal. Se produce por una obstrucción aguda en el riñón o las vías urinarias, a causa de la aparición de cálculos o piedras. Los cálculos renales son cuerpos sólidos que se forman en los riñones a partir de sustancias presentes en la orina por la unión de diferentes minerales. Pueden permanecer en este órgano o bajar por los conductos urinarios.

Si la piedra es de pequeño tamaño es expulsada por la orina sin que la persona se dé cuenta. Cuando es más grande puede quedar encajada en los uréteres, la vejiga o la uretra produciendo mucho dolor.

Uno de los principales motivos de consulta del urólogo son las piedras en el riñón o en el uréter. Esta situación se convierte en una tortura para muchos pacientes puesto que el conducto es, en numerosas ocasiones, mucho más estrecho que la litiasis y causa un dolor muy elevado conocido como cólico nefrítico.

La principal causa es una obstrucción del canal urinario provocado normalmente por una piedra o cálculo renal. No se conoce una causa exacta que nos diga como se llegan a formar este tipo de piedras, pero si se suelen ligar a la genética y a la falta de líquidos.

Salud | ¿Cómo aliviar los dolores de los cólicos renales?

¿Qué es el Cólico Nefrítico?

El cólico nefrítico se produce sin previo aviso. Se siente, de forma repentina, en la parte inferior de la espalda, en la zona lumbar, por debajo de las costillas. Este dolor tiene las siguientes características:

  • Es tan fuerte que produce vómitos, taquicardias, mareos y sudores fríos.
  • No cesa con el reposo.
  • Produce molestias al orinar.

Representación gráfica del cólico nefrítico y la ubicación del dolor.

El cólico nefrítico se caracteriza por la aparición repentina de un dolor en un lado del abdomen o de la región lumbar, que aparece y desaparece y produce una sensación de pinchazo o quemazón. En otras ocasiones, el cólico nefrítico es secundario no a una litiasis, sino a una estenosis (estrechez) en la pelvis renal o el uréter, que puede ser congénita o adquirida.

El dolor es el síntoma principal. No mejora con reposo y con frecuencia se acompaña de náuseas o vómitos, agitación, ansiedad, taquicardia y sudor frío. La duración del cuadro es muy variable, desde pocos minutos a horas. Es muy frecuente que se repitan los episodios en días posteriores hasta la expulsión de la piedra.

En el 90% de los casos la causa del dolor es el aumento de la presión dentro de los conductos de la orina (desde el riñón hasta la uretra) producida por la obstrucción por piedras (cálculos). Los cálculos se forman a partir de sustancias que filtran el riñón y pueden quedarse en el riñón o bajar por los conductos urinarios.

Si se asocia a escozor al orinar, suele significar que la litiasis está cerca de la vejiga. El dolor es tan intenso que suele requerir la visita a urgencias, representando el 3,5 % de todas las urgencias hospitalarias, y siendo la causa más frecuente de dolor urológico.

Puede producir náuseas y a veces vómitos por estimulación del plexo solar (el estómago y riñón tienen inervación común por fibras nerviosas procedentes del plexo celíaco) y distensión abdominal por el íleo reflejo que se produce. Normalmente aparece después del dolor.

Factores de Riesgo y Causas

No existen factores claros responsables de la producción de cálculos en el riñón.

  • Edad: Se da principalmente entre los 30 y 50 años.
  • Sexo: Más frecuente en el hombre que en la mujer en una proporción de 4 a 3. Esta diferencia pudiera explicarse por el hecho de que los niveles elevados de testosterona en el varón promueven una producción hepática aumentada de oxalato y por otro lado, las mujeres demuestran concentraciones urinarias más altas de citrato.
  • Distribución geográfica: Se observan factores étnicos, climáticos y telúricos.
  • Herencia: No está claro que la litiasis esté predeterminada por factores de herencia aunque se han identificado al menos 30 desórdenes genéticos relacionados.

La falta de ingesta de agua o problemas metabólicos son los principales causantes, pero un estudio publicado en el “Medical Hypotheses” expone que la urbanización puede haber contribuido al aumento de las litiasis renales. La migración a las ciudades, donde las temperaturas son más altas que en las áreas rurales, hace que las cuidades se conviertan en «islas de calor». Por ejemplo, el número de piedras renales en el sureste de Estados Unidos es casi un 50% mayor que en el noreste, donde la temperatura media anual es 8 grados centígrados más baja.

Las altas temperaturas estimulan la transpiración y el resultado final es una disminución del volumen urinario, incrementando las concentraciones de sales insolubles como el oxalato cálcico en el riñón.

Diagnóstico del Cólico Nefrítico

En la visita con el médico, le explorarán, probablemente analizaran una muestra de orina del momento y a lo mejor le harán pruebas de imagen como una radiografía o una ecografía.

Según las guías de la Asociación Española de Urología el estudio analítico básico de todo episodio de cólico nefrítico debe incluir sedimento urinario o dipstick para la demostración de eritrocitos y/o leucocitos en orina, pH urinario aproximado y creatinina en sangre.

Las pruebas diagnósticas incluyen:

  • Análisis urinario: El hallazgo de hematíes macro o micro apoya fuertemente el diagnóstico, aunque no es extraño que esté ausente. La Leucocituria también es frecuente debida a la reacción inflamatoria por el paso del cálculo.
  • Radiografía simple de abdomen: Primer estudio de imagen a realizar.
  • Ecografía abdominal: Utilizada para detectar la presencia de Hidronefrosis (ectasia) o detección del cálculo causante. Sólo detecta cálculos mayores de 4 mm situados en la unión pielo-ureteral o la unión uretero-vesical.
  • Urografía intravenosa: Prueba con sensibilidad y especificidad elevadas: 87-90% y 94-100% respectivamente. La morbimortalidad de los contrastes se ha visto disminuida por los contrastes de baja osmolaridad, aunque implica exposición a altas dosis de radiación.

Tratamiento

En un primer momento el tratamiento debe centrarse en controlar el dolor mediante analgesia (antinflamatorios), que inicialmente se tomarán por vía oral, pero que en ocasiones, si el dolor es muy intenso y persistente, serán de administración intravenosa, por lo que deberá acudir al servicio de urgencias de un hospital.

Si el cólico nefrítico no mejora a pesar de dichos tratamientos y comienza con algún signo de complicación (empeoramiento de la función renal, infección severa con fiebre, dolor insoportable…) en ocasiones será necesaria la derivación urinaria.

En caso de que el tamaño de la piedra sea demasiado grande, se procederá a una intervención quirúrgica para extraerlos.

Los cálculos menores de 5mm en el 90% de los casos se eliminan espontáneamente.

Para cálculos renales de menos o igual a 5 mm de diámetro máximo sólo un 30% de ellos saldrán de forma espontánea en los siguientes dos años. De todos ellos, cerca de un 40% tendrán un cólico nefrítico y cerca de un 30% requerirán una intervención quirúrgica.

Existen medicamentos para evitar que se formen las piedras, Su utilización depende del tipo de piedra.

Si crees que estás teniendo un cólico nefrítico, te han diagnostica piedras en el riñón o eres una persona con propensión a tener este tipo de episodios lo mejor es que el urólogo realice un seguimiento de tu caso.

Tratamientos para romper los cálculos:

  • Litotricia por ondas de choque: Utiliza ondas de choque para romper la piedra en pedacitos.
  • Cistoscopia: Implica el uso de un endoscopio para entrar en la uretra y la vejiga para localizar la piedra.
  • Nefrolitotomía percutánea.

Representación gráfica de la litotricia por ondas de choque.

Recomendaciones dietéticas:

  • Evitar las comidas picantes.
  • Moderar el consumo de productos lácteos como el queso la leche y los yogures, y optar por una alimentación baja en grasas.
  • Moderar el consumo de sal, carne, cacao, café, bebidas que tengan cafeína, refrescos de cola y el té.

La medida preventiva más importante y que sirve para todos los tipos de piedras es aumentar la cantidad de líquido que se tiene que beber. Beba más de 2,5l de líquido al día (unos 12 vasos), preferiblemente agua o zumos de fruta.

Las dietas específicas para prevenir la repetición de los cólicos tienen una eficacia muy pobre como para recomendarlas para toda la vida, por lo que deben ser pautadas individualmente, dependiendo de cada caso.

Relaciones Sexuales y Expulsión de Cálculos

Existe la creencia de que es posible expulsar un cálculo renal practicando el sexo. Un estudio, publicado en “Urology”, demuestra que las relaciones sexuales favorecen la expulsión de las piedras situadas en el uréter distal (cercanas a la vejiga) en comparación con los tratamientos habituales.

A las 2 semanas de la investigación, el 84% de pacientes del grupo al que se prescribieron relaciones sexuales 3 o 4 veces por semana había expulsado los cálculos frente a solo 48% y 35% de los grupos con tratamiento habitual.

El urólogo debe informar en todo momento de los riesgos de tener una piedra en el riñón y como se puede expulsar un cálculo renal. Entre las formas de expulsión se ha descrito que se puede expulsar un cálculo practicando el sexo.

La zona del uréter terminal es más favorable a que se pueda expulsar un cálculo renal. La administración de una medicación específica bloqueante de los receptores alfa, ha demostrado facilitar la salida espontánea de la litiasis. Aunque aún debatido, se puede pautar al paciente un tratamiento específico expulsivo. Previo a plantear una maniobra quirúrgica se puede pautar hasta un mes de duración.

Es importante recordar que los cálculos renales no afectarán directamente a la esfera sexual. Es decir, salvo que haya criterios de gravedad y afectación del estado general un cálculo renal no afecta directamente a la satisfacción sexual o interfiere con la pareja en sus relaciones.

Pronóstico

El cólico nefrítico termina cuando se expulsa la piedra que causa la molestia, sin dejar ningún tipo de secuelas. No obstante si evoluciona y no se trata correctamente hay riesgo de padecer infecciones de orina o pielonefritis (infección de la uretra que afecta a los riñones).

La probabilidad de expulsión de una litiasis renal depende del tamaño de la misma y de su localización.

Un cálculo renal de pequeño tamaño crecerá en los próximos dos años en un 70% de los casos, lo que hará más probable la aparición de complicaciones. Es recomendable, iniciar un tratamiento expulsivo lo antes posible, hacer un seguimiento de la piedra y plantear soluciones definitivas consensuadas con el enfermo.

Tabla Resumen: Tratamientos y Probabilidades de Expulsión

Tratamiento Probabilidad de Expulsión Consideraciones
Cálculos < 5mm 90% espontánea La mayoría se eliminan sin intervención
Relaciones sexuales (3-4 veces/semana) 84% Para cálculos en el uréter distal
Tratamiento habitual 35-48% Alternativa si las relaciones sexuales no son viables

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