Los cambios hormonales pueden producir brotes de granitos, ya que las hormonas, en ocasiones, pueden producir un aumento de la secreción de sebo; en consecuencia, los poros se obstruyen, se inflaman y proliferan las bacterias, dando como resultado un molesto brote de acné hormonal.
Y aunque el acné hormonal es mucho más frecuente y característico en los adolescentes, las personas entre 25 y 40 años también pueden padecerlo. Así el acné hormonal adulto llega acompañado de imperfecciones, granos, quistes y manchas en la piel.
TRATAMIENTO ACNÉ HORMONAL | COMO ELIMINAR EL ACNÉ HORMONAL | ANTICONCEPTIVOS Y OTRAS MUCHAS OPCIONES
¿Cómo saber si es acné hormonal?
El acné hormonal se distingue de cualquier otro brote de granitos por las zonas en las que aparece. Este tipo de acné se manifiesta en el área que rodea a la boca, en la barbilla y en el cuello.
Además, a diferencia de otro brote ocasionado por ejemplo, por el sol o por una piel con tendencia acneica, es que los granos hormonales son grandes, presentan inflamación, pus y tardan mucho más tiempo en curarse. Por último, suelen dejar cicatrices en la zona dañada.
Signos del acné hormonal
- Granos en la barbilla, mandíbula y cuello.
- El tamaño de los granos es grande y puede haber dolor.
- Tardan semanas en curarse.
- Se producen quistes o lesiones inflamatorias profundas en la piel.
- La piel tiene aspecto graso y brillante; se muestra irritada y sensible.
- Puede haber manchas o cicatrices.
- Los brotes pueden volver a aparecer de inmediato.
- Aumenta el vello facial en las mujeres.
- Se presentan irregularidades en el ciclo menstrual.
Causas del acné hormonal
Como su nombre indica, las hormonas son las responsables de estos molestos brotes. En el caso de las mujeres adultas, éstas no están exentas de sufrir cambios y desequilibrios hormonales una vez al mes con la llegada de la menstruación.
Además, los anticonceptivos (por vía oral o a través de ciertos dispositivos) también pueden alterar el ciclo menstrual y, en consecuencia, revolucionar a las hormonas. La menopausia también puede acarrear brotes de acné hormonal.
Las hormonas pueden generar un aumento en los niveles de andrógenos. La producción de andrógenos, aumenta la secreción de sebo (grasa) de las glándulas sebáceas. Los folículos pilosos se bloquean y forman comedones (poros obstruidos). Normalmente la sobreproducción de células sale a la superficie y se eliminan de forma natural, pero no ocurre en un caso de acné hormonal sino que se acumulan y se unen a los comedones. La apariencia de los comedones empeora por una infección bacteriana.
Hiperandrogenismo
Todas las mujeres, especialmente en edad reproductiva, producen de forma fisiológica una baja concentración de hormonas sexuales masculinas, o andrógenos. Algunas enfermedades producen un incremento de la concentración de estas hormonas masculinas, lo que se conoce como hiperandrogenismo o androgenismo.
El hiperandrogenismo o androgenismo se denomina al exceso de andrógenos u hormonas sexuales masculinas en la sangre de una mujer. Dentro de estas hormonas, las más importantes por su potente acción son la testosterona y la dihidrotestosterona.
Los andrógenos en la mujer se producen principalmente en dos órganos: ovarios y glándulas suprarrenales. Suele estar elevada la concentración de androstendiona. La principal causa de hiperandrogenismo (70% de los casos) es el Síndrome de Ovario Poliquístico.
En el hiperandrogenismo suprarrenal suele estar elevada la DHEA o SDHEA. La hiperplasia suprarrenal congénita es un trastorno de origen genético en el que existe una mutación en alguna de las enzimas que metabolizan hormonas esteroideas.
En casos de pacientes con Síndrome de ovario poliquístico, la causa principal de la esterilidad es una ausencia de ovulación mantenida. En estos casos hay irregularidades en la ovulación y los niveles de andrógenos, hormonas masculinas, se elevan más de lo habitual en las mujeres.
Diagnóstico del hiperandrogenismo
Siempre se debe empezar con una historia clínica detallada, indagando sobre antecedentes familiares, evolución de la sintomatología, patrón menstrual. A continuación, es mandatorio realizar una exploración física y ginecológica exhaustiva, evaluando la localización y cantidad de vello, acné, presencia de alopecia, y pesar y tallar a la paciente.
No existe una prueba única para diagnosticar estos ovarios. Al mismo tiempo, es importante hacer un diagnóstico diferencial, así como excluir otras causas que aumenten los niveles de hormonas masculinas o andrógenos: hiperplasia suprarrenal congénita, tumores secretores de andrógenos. Habitualmente, se realiza un análisis de sangre para acabar de hacer el diagnóstico.
Tratamiento del acné hormonal
Para evitar que el acné hormonal se convierta en un doloroso brote, es fundamental seguir una rutina facial específica. El primer paso es no tocarse la cara ni intentar explotar los granos, pues esto sólo empeoraría la lesión.
Rutina de cuidado facial
La limpieza es esencial para mantener el acné hormonal a raya. Se trata de un poderoso limpiador para rostro y cuerpo, ideal para las pieles con tendencia acneica e imperfecciones persistentes. Sus activos exfoliantes dejan la piel mucho más lisa, desobstruye los poros a profundidad y retira el exceso de sebo, a la vez que reduce las imperfecciones más persistentes ¡incluso las marcas! Y también previene la reaparición de las mismas.
Es importante aplicarlo sobre las manos húmedas y después dar masaje suave sobre la piel para terminar aclarando con abundante agua. En su fórmula encontramos ácido salicílico (para desobstruir los poros en profundidad y tratar las imperfecciones graves); LHA, que micro exfolia la piel y reduce el tamaño de los poros y zinc, que purifica la piel y reduce el sebo.
Otro tratamiento para el acné hormonal es utilizar un anti imperfecciones. Este producto ofrece peeling diario y es perfecto para la piel adulta con tendencia acneica. En su fórmula encontramos un complejo triácido exfoliante de ácido glicólico, salicílico y LHA con niacinamida; así, se tratan las imperfecciones, las marcas, los poros visibles y los puntos negros.
Debe aplicarse en todo el rostro por las noches después de limpiar la cara. Está adicionado también con Agua Termal que aporta sensación de calma.
Dieta y hábitos saludables
Si quieres combatir el acné hormonal desde la raíz no sólo es esencial mantener una higiene adecuada, sino que también es fundamental seguir una alimentación equilibrada. Limita el consumo de alimentos grasos y ricos en azúcares que pueden contribuir a estimular la producción de sebo.
Además, también es importante usar productos que sean acordes a tu tipo de piel y si buscas un tratamiento hormonal acné, deberás saber que es recomendable visitar a un profesional de la salud para que prescriba la toma de anticonceptivos que permitan equilibrar las hormonas.
Tratamientos médicos
En la mayoría de casos de acné hormonal, el tratamiento de elección son los anticonceptivos con acción antiandrogénica. Otras veces será necesario el uso de isotretinoína oral, incluso en casos de acné hormonal leve. En casos puntuales se puede iniciar también un tratamiento con glucocorticoides.
Lo primero que hay que hacer es diagnosticar la causa del hiperandrogenismo, y tratarlo si es posible. Todas las mujeres diagnosticadas deben ser asesoradas y controladas por el especialista.
Además los anticonceptivos también son efectivos para tratar el hirsutismo y el acné. Este exceso de pelo se trata en mediante fases.
Hiperandrogenismo: Implicaciones clínicas
Un aumento en la producción de andrógenos en la mujer, así como una disminución de sus transportadores (fundamentalmente SHBG), una disminución de su metabolismo que tiene lugar en el hígado o una reducción de su excreción (en orina) pueden dar lugar a un aumento de la concentración de éstos que ocasionen clínica ligada al hiperandrogenismo como hirsutismo, acné o seborrea.
Alrededor de un tercio de las pacientes hiperandrogénicas presentarán algún tipo de alteraciones del ciclo menstrual generalmente secundarias a un estado de anovulación crónica; las afecciones más frecuentes son la oligomenorrea o la amenorrea secundaria.
La oligomenorrea se asocia habitualmente a otras manifestaciones severas del hiperandrogenismo, como el hirsutismo y la obesidad, pero no es imprescindible su presencia para establecer el diagnóstico de sospecha de un hiperandrogenismo ni de un síndrome de los ovarios poliquísticos.
La amenorrea suele presentarse en los estados hiperandrogénicos de origen tumoral, o cuando hay una exposición prolongada a concentraciones elevadas de andrógenos, aunque su existencia no debe excluir la búsqueda de otras causas distintas del hiperandrogenismo.
La esterilidad, cuando aparece en pacientes con hiperandrogenismo, está causada secundariamente por la anovulación, aunque muchas de estas pacientes presentan, de forma habitual o episódica, ovulaciones, por lo que pueden conseguir una gestación sin la mediación de tratamientos específicos.
Las alteraciones en la piel son las más características y a la vez las más frecuentes de los estados hiperandrogénicos. Los cambios ocurren de una manera secuencial y progresiva. La seborrea se produce inmediatamente después de la elevación de los andrógenos, consecuentemente el acné es la primera manifestación cutánea y aparece poco después de la menarquia en las niñas con hiperandrogenismo. El hirsutismo requiere la transformación de vello en pelo terminal, más oscuro, más rígido y más grueso. Este proceso requiere más tiempo y aparece alrededor de los 20 años. Finalmente, la alopecia es poco frecuente antes de los 30 años.
La acantosis nigricans es una lesión hiperpigmentada e hiperqueratósica de la piel, que le da un aspecto aterciopelado, y que aparece en la parte posterior del cuello y en zonas de flexuras, como las axilas. Se suele presentar en pacientes hiperandrogénicas muy obesas y su presencia tiene relación con la resistencia a la insulina y con la diabetes.
Las pacientes hiperandrogénicas cuando presentan obesidad, más que un aumento generalizado de la grasa, muestran una anomalía en su distribución, que se acumula en la mitad superior del cuerpo. Se trata, pues, de una obesidad androide, troncular o centrípeta.
La asociación en numerosos casos de hiperandrogenismo con hiperinsulinemia y resistencia a la insulina, hiperlipoproteinemia (especialmente hipertrigliceridemia, hipercolesterinemia, elevación de lipoproteínas de baja densidad [LDL] y disminución de lipoproteínas de alta densidad [HDL]), obesidad central e hipertensión arterial induce un importante incremento del riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares secundarias a la aparición frecuente y precoz de arteriosclerosis en estas pacientes.
Diferentes estudios epidemiológicos sugieren que las mujeres con hiperandrogenismo presentan un incremento del riesgo de desarrollar enfermedad endometrial, incluido el adenocarcinoma del endometrio, lo que se explica fácilmente por la coexistencia de factores de riesgo de esta neoplasia como son la anovulación crónica, el hiperinsulinismo, la obesidad y la hipertensión.
Finalmente, aunque sin evidencias consistentes, también algunos han relacionado los estados hiperandrogénicos con un incremento del riesgo de cáncer de mama.
Sin embargo, cuando no se trata puede aumentar el riesgo de que en la mujer aparezcan otros problemas de salud o signos y síntomas más severos.
