El estreñimiento, un trastorno de la defecación común tanto en adultos como en bebés, se manifiesta en los pequeños con deposiciones poco frecuentes y heces de consistencia dura y escasa. Identificar las causas y saber cómo actuar es crucial para el bienestar del bebé.
¿Cómo deben ser las heces del bebé?
La defecación en los bebés va cambiando conforme va creciendo. Para determinar si la consistencia, el color, la frecuencia y la cantidad de sus heces es la normal, es importante tener en cuenta diversos factores como la edad o la alimentación, por ejemplo.
Generalmente, los bebés que se alimentan de leche materna presentan heces bastantes líquidas y de color amarillento. Otra característica de este tipo de heces es su olor ácido.
Sin embargo, los bebés que toman alimentos sólidos, expulsarán heces cuyo color dependerá del alimento ingerido. Pese a ello, cabe destacar que cada bebé tiene su ritmo intestinal, pero si surgen dudas, lo mejor será consultar al especialista.
¿Cuáles son las causas del estreñimiento infantil?
El principal motivo del estreñimiento en el bebé está relacionado con el tipo de alimentación. El estreñimiento es un problema bastante frecuente en los primeros meses de vida, pero que suele desaparecer entre el cuarto y el sexto mes cuando comienzan a alimentarse a base de purés o papillas.
La leche materna, además de protegerlo contra infecciones, es más fácil de digerir para el pequeño y como consecuencia, es menos frecuente el estreñimiento. Normalmente, los primeros meses de vida casi cada vez que se alimenta el pequeño defeca, aunque puede ocurrir que, en ocasiones, pueden pasarse varios días sin evacuar.
Uno de los principales problemas de la leche materna con respecto al estreñimiento es que, como no podemos controlar la cantidad de alimento que consume el pequeño, en ocasiones cuando éste no evacua con normalidad puede ser que no se esté alimentando correctamente porque no está comiendo lo suficiente.
Por su parte, la leche artificial suele provocar más problemas de estreñimiento que la leche materna. Con este tipo de alimentación, la frecuencia con la que el bebé defeca no suele superar las dos veces diarias. Para este problema, algunos especialistas recomiendan añadir un poco de agua extra al biberón. Respecto a la lactancia artificial, algunos laboratorios ya han trabajado en leches especiales antiestreñimiento.
Síntomas del estreñimiento en bebés
Como en la mayoría de problemas relacionados con el bebé, la causa de los síntomas casi nunca es fácil de determinar. Algunas de las reacciones que puede tener el bebé ante este problema gastrointestinal son los siguientes:
- El bebé levanta constantemente las piernas.
- Su rostro se enrojece.
- Llora con más frecuencia y con llanto nervioso.
- El bebé está más irritable.
- Defecaciones duras, en poca cantidad y con escasa frecuencia.
- Su estómago se endurece.
Los padres deben controlar, especialmente en sus primeros meses de vida, la textura y frecuencia de las defecaciones del recién nacido. Ante un caso de estreñimiento, es recomendable acudir cuanto antes al pediatra en aras de evitar que se convierta en un problema crónico o se complique provocando graves molestias al niño o algún tipo de fisura anal.
Alimentos que pueden causar estreñimiento
En primer lugar, es necesario aclarar que no todos los cuerpos son iguales ni funcionan igual, por ello es adecuado cierto control sobre la dieta para analizar qué alimentos comes y qué resultados obtienes en tu día a día. De manera general, aquí te dejamos una lista de alimentos que tienden a poder causar estreñimiento:
- Arroz blanco: El arroz blanco contiene una cantidad considerable de almidón, componente que puede ralentizar la función de nuestros intestinos si lo consumimos de manera frecuente. En caso de estreñimiento, es mejor optar por una opción como es el arroz integral.
- Pan blanco: Al haber pasado por un refinado, el pan pierde todo el contenido en fibra beneficioso para nuestro cuerpo. Además, prácticamente la mitad de su composición resulta ser nuevamente almidón, pudiendo producir esa característica pesadez estomacal y posible estreñimiento.
- Plátanos: Si bien los plátanos pueden ser una fuente de fibra, cuando están verdes, sin madurar, también contienen una considerable cantidad de almidón, por lo que podría ralentizar la función de nuestros intestinos.
- Calabaza y zanahoria: Estas dos verduras tienen un alto contenido en fibra, pero solo si se comen crudas. Si se cuecen pueden ayudar a generar estreñimiento debido a su alto contenido en pectina, que es recomendado usar con la dieta astringente.
- Carnes rojas: Las carnes rojas son muy pesadas y por ello hacen que la digestión se alargue más de lo habitual. Por lo tanto, acaban por poder alterar el ritmo normal del tránsito intestinal. En la medida de lo posible, está bien acompañarlas de alimentos ligeros y ricos en fibra, tales como algunas verduras u hortalizas.
- Comida rápida: La comida rápida y procesada contiene gran cantidad de azúcares y grasas, y poca o nula aportación de fibra, por lo que su consumo habitual podría favorecer el estreñimiento.
- Bebidas alcohólicas: Para el estreñimiento es bueno mantener una ingesta adecuada de líquido, pero no alcohol.
Y, por lo general, los alimentos más astringentes van a ser esos ingredientes ricos en taninos y pectinas. Estos elementos forman parte de la fibra soluble, capaz de absorber bastante agua y dar consistencia a las heces, pero también puede desecar la pared intestinal, quedando menos lubricada y dificultando la evacuación.
Recomendaciones para aliviar el estreñimiento
Los especialistas ofrecen a los padres algunos consejos que pueden ayudar al pequeño cuando padece estreñimiento. A continuación, se enumeran algunas de las recomendaciones habituales para afrontar el estreñimiento infantil:
- Ejercer presión en el abdomen con sus piernas. Hay que tener en cuenta que es más complicado defecar estando la mayor parte del tiempo acostado con lo cual colocarlo en una postura como en cuclillas también puede ayudar.
- Añadir un poco de agua extra al biberón si se opta por alimentar al bebé con leche artificial.
- Masajear el abdomen o la espalda.
- Realizar baños templados.
- Otro consejo para los bebés estreñidos es dales zumos de frutas, especialmente de manzana, pera o ciruela. En el caso de bebés que comienzan a tomar alimentos sólidos, también estaría indicados purés con pasas, melocotón, etc.
En cualquier caso, es muy importante la visita al médico para evitar que el problema empeore. Tal vez el especialista recomiende usar un supositorio de glicerina para facilitar la defecación al bebé.
Existen algunas recomendaciones sanitarias que pueden ayudar, aunque lo más recomendable es que visites al pediatra para tratar esta condición. ¡Hazle masajes en su barriguita y su tránsito intestinal mejorará! ¿Cómo? El ejercicio también funciona. ¡Mueve sus piernecitas como si estuviera haciendo bici! Si ya sigue una alimentación complementaria a la leche con alimentos sólidos, es necesario que sea variada y con más fibra. ¡Hidrátalo con frecuencia!
Si tu bebé tiene un falso estreñimiento pero está molesto, le puedes ayudar dándole un masajito en la tripa, flexionándole las piernas y levantándolas hacia arriba o pasándole una toallita por el culete para estimularle. Si no es efectivo puedes estimularle con una sonda rectal o un enema de glicerina. Con introducirlo 1 centímetro suavemente será suficiente. Conseguirás aliviar las molestias y a él no le produce ningún daño ni dolor.
Si tu bebé tiene verdadero estreñimiento y sus caquitas son duras y con dolor debes consultar con tu pediatra sobre todo si tiene menos de cuatro semanas. Tu pediatra te recomendará que debes hacer dependiendo de su edad: introducir más líquido, un laxante osmótico, cambiar de leche, microenemas de glicerina…
Los padres deben controlar, especialmente en sus primeros meses de vida, la textura y frecuencia de las defecaciones del recién nacido. Ante un caso de estreñimiento, es recomendable acudir cuanto antes al pediatra en aras de evitar que se convierta en un problema crónico o se complique provocando graves molestias al niño o algún tipo de fisura anal.
Además, es importante seguir las recomendaciones del pediatra y no recurrir a remedios caseros. ¿Cómo detectar y aliviar su estreñimiento? ¡Te enseñamos algunos trucos! Esperamos que te sirvan de ayuda.
¿Hay trucos caseros para aliviar el estreñimiento en el bebé?
Sí. Existen algunos remedios caseros que pueden ayudar en bebés estreñidos como:
- Mover suavemente las piernas del bebé.
- Tomar un baño con agua tibia.
- Cambiar la alimentación.
- Aumentar la hidratación.
- Dar de beber zumo de frutas.
¿Es malo la zanahoria si el bebé padece estreñimiento en sus primeros meses de vida?
Dependerá de cómo se consuma esta hortaliza. Si se toma zanahoria cocida, entonces es considerado un alimento astringente. En este caso, la zanahoria cocida no estaría indicada en bebés con estreñimiento, ya que no facilita el tránsito intestinal.
En cambio, la zanahoria cruda sí que estaría recomendada en personas con estreñimiento, aunque no en bebés puesto que son bastante duras y existe riesgo de que el bebé se atragante.
¿Es habitual que los bebés con síndrome de Down padezcan estreñimiento?
Alrededor de un 30% de los bebés con síndrome de Down presentan estreñimiento. Esto es debido a diferentes causas y una de ellas es la hipotonía muscular o falta de tonicidad. Si el bebé no tiene fuerza, los movimientos intestinales no serán los adecuados para que ocurra la defecación. Además, es importante tener en cuenta el tipo de alimentación, la actividad física, etc.
Cuando la prevención falla, el principal consejo ante un estreñimiento mantenido en bebés es acudir al pediatra. En bebés con estreñimiento, tránsito intestinal lento o disposiciones duras, las leches de fórmula antiestreñimiento pueden ser una buena opción al regular el tránsito intestinal gracias a su perfil en minerales y carbohidratos (solo lactosa) específico.
En la mayoría de los niños por encima de un año, el estreñimiento que se produce no tiene por qué ser patológico, siempre que el niño crezca y gane peso correctamente. Sin embargo, debe existir un correcto manejo dietético, con buenos hábitos de ir al baño y con una dieta rica en fibra, verduras y frutas, además de cereales integrales y una adecuada ingesta de líquidos . En resumen, “una dieta variada y equilibrada”, como afirma nuestra experta, “pero tomando en menor cantidad alimentos astringentes, que son aquellos que retrasan el curso del contenido intestinal o dificultan su evacuación y que favorecen el estreñimiento”.
En resumen, es crucial estar atento a los síntomas del estreñimiento en bebés y actuar con prontitud, siguiendo las recomendaciones del pediatra y ajustando la dieta de la madre lactante o del bebé según sea necesario. La prevención y el manejo adecuado pueden evitar complicaciones y asegurar el bienestar del pequeño.
