El saco gestacional es una estructura fundamental que se forma en el útero al inicio del embarazo. Es uno de los primeros signos visibles de la gestación y su forma y tamaño son importantes para evaluar el desarrollo del embrión.
¿Qué es el Saco Gestacional?
Es una esfera que se forma alrededor del embrión cuando este se implanta en el útero. En la ecografía, se observa como dos aros concéntricos situados en el interior del útero. El aspecto que tenga el saco gestacional es importante, ya que permite evaluar la gestación en las primeras semanas. Cuando se implanta correctamente en el útero, se le llama normoimplantado.
Desarrollo del Saco Gestacional
El viaje empieza en la primera semana, cuando tu cuerpo está preparándose para la ovulación y la fertilización, que tendrán lugar en la semana tres habitualmente. Cuando el óvulo encuentra al espermatozoide en la tercera semana y se unen, de forma natural o mediante la inseminación artificial, podemos empezar a hablar de un embarazo.
Aunque aún falta algo de tiempo para que te enteres, el cuerpo ya empieza a prepararse y el pequeñísimo grupo de células que darán lugar al bebé está creciendo con mucha rapidez. En la cuarta semana de embarazo se empieza a formar la vesícula vitelina, que no es más grande que una semilla, pero empieza a crecer a toda prisa y a alimentar al futuro bebé. Aquí ya puedes empezar a tener síntomas por la subida de hormonas.
La masa de células y el disco que se veía en la semana cuatro empiezan a parecerse más a un renacuajo, con una cabeza muy grande y una especie de cola que aparece curvada hacia su cuerpo. Se necesita todavía mucho tiempo para formar todos los órganos del cuerpo, pero el primer sistema en estar listo es el circulatorio: podemos ver cómo late el corazón, muy rápido.
La primera ecografía debería ser entre la sexta y la novena semana. Que no aparezca una vesícula vitelina en la sexta semana puede que indique que el embarazo no está tan avanzado como piensas, sobre todo si tus ciclos son irregulares. Si no se visualiza vesícula vitelina ni embrión en la semana nueve, es lo que se conoce como embarazo anembrionario.
El test de embarazo es positivo, pero no hay futuro bebé. El cuerpo suele reconocer de forma espontánea que no es un embarazo evolutivo y expulsa el saco gestacional con un sangrado similar al de una regla.
Medidas del Saco Gestacional
La medida del saco gestacional es una parte vital del seguimiento prenatal temprano. Permite a los médicos y a las futuras mamás obtener información crucial sobre el desarrollo del embarazo. Su crecimiento continuo es fundamental para el desarrollo del embrión y, en última instancia, del feto.
A continuación, se presenta una tabla con las medidas aproximadas del saco gestacional según las semanas de gestación:
Importancia de la Ecografía del Primer Trimestre | GE Healthcare
| Semana de Gestación | Diámetro Aproximado del Saco Gestacional |
|---|---|
| 4-5 semanas | 2-4 mm |
| 6 semanas | 5-6 mm |
| 7 semanas | 7.5 mm |
| 8 semanas | 8.5 mm |
| 10 semanas | 11 mm |
¿Qué Significa un Saco Gestacional Alargado o Irregular?
Al inicio de la gestación hay algunos signos que nos pueden hacer sospechar que existe un riesgo de que ocurra una perdida gestacional como la posición del saco que en general debe estar en el fondo uterino o la morfología del saco que suele ser redondeada, además a partir de las 5-6 semanas ya podemos ver actividad cardíaca gracias al uso del Doppler.
En algunos casos, el saco gestacional puede presentar una forma irregular o alargada. Esto puede generar preocupación, pero no siempre es indicativo de un problema grave. Lo importante es que se haya visto que hay embrión con latido, la forma no suele ser tan importante, ya que la forma del saco gestacional suele acabar acomodándose.
Causas de un Saco Gestacional Anormal
Aunque se desconoce su etiología, se cree que existen ciertos factores cuya presencia está asociada al embarazo ectópico cervical. Entre ellos destacan las anormalidades locales cervicales (frecuentemente iatrógenas), el síndrome de Asherman, las técnicas de fecundación in vitro (FIV), la transferencia embrionaria y la cirugía uterina y cervical previa, incluidos la cesárea y el legrado.
Como factores contribuyentes en la aparición de la gestación ectópica cervical se han invocado la migración acelerada del huevo a través del útero, ciertos cambios en la capa endometrial y la existencia de daños en el canal endocervical.
Diagnóstico
El seguimiento ecográfico del saco gestacional es una práctica muy extendida en la atención prenatal temprana. Estas ecografías proporcionan una información muy valiosa sobre la progresión del embarazo y la salud del embrión.
Ante la sospecha debe realizarse una ecografía; también son de gran ayuda la resonancia magnética y las determinaciones de β-HCG. En relación con la ecografía como medio diagnóstico, la utilización de sondas transvaginales ha permitido la realización de diagnósticos más certeros y tempranos; existen criterios específicos postulados por diversos autores.
Uno de los diagnósticos diferenciales ecográficos más importantes que se debe realizar es el de aborto cervical frente a gestación ectópica cervical. En los casos de aborto cervical, al presionar la sonda ligeramente sobre el saco gestacional éste se desliza contra el canal endocervical en lo que se ha venido a llamar «signo del deslizamiento», ausente en los casos de ectópico cervical y presente en el aborto.
Tratamiento
No es recomendable hacer la primera ecografía antes de la semana 6 de gestación porque es posible que aún no se vea el embrión dentro del saco gestacional, lo cual genera cierto estrés en la mujer al pensar que algo va mal. La mayoría de mujeres ya pueden visualizar el embrión con una ecografía abdominal a la sexta semana, así como escuchar los latidos del corazón que acaba de formarse. No obstante, hay veces que los latidos cardíacos no se escuchan hasta la semana 7 de embarazo.
Cuando no es posible ver el embrión y/o escuchar sus latidos cardiacos, la mujer tendrá que repetirse la ecografía de ultrasonido pasadas una o dos semanas para descartar la posibilidad de que se trate de un embarazo anembrionado. También es posible descubrir en la ecografía de las 6 semanas que se trata de un embarazo gemelar o de mellizos. En el caso de los mellizos, se observarán dos sacos gestacionales en el útero. Si son gemelos, es decir, resultan de la división de un embrión, pueden estar en una misma bolsa o en dos diferentes.
Opciones de Tratamiento
Las opciones de tratamiento del embarazo ectópico cervical pueden dividirse en procedimientos que:
- Permiten un taponamiento hemostático.
- Reducen el aporte de flujo sanguíneo al ectópico.
- Escinden el tejido trofoblástico.
- Actúan como feticidas (vía intraamniótica o sistémica).
Respecto a los procedimientos de taponamiento, el más extendido es el uso de una sonda de Foley, que debe tener un balón de 30ml que pueda inflarse hasta los 100ml. Se han publicado tasas de hemostasia en torno al 90% de los casos en que se aplica.
Las técnicas que reducen el flujo sanguíneo a la gestación son coadyuvantes de otros procedimientos, a modo de preparación o como método de rescate ante hemorragias profusas. Existen varios métodos: cerclaje, ligadura vaginal de las arterias cervicales, ligadura de la arteria ilíaca interna o uterina, vasoconstrictores locales como la vasopresina y embolizaciones.
En relación con el uso de feticidas, existen opciones de tratamiento local y sistémico. En la quimioterapia sistémica se han empleado sustancias como el etopósido y la actinomicina D, pero el más comúnmente empleado es el metotrexato, que resulta más eficaz cuanto más temprana sea la edad gestacional, aunque se han comunicado éxitos incluso en gestaciones con latido cardíaco visible y valores de β-HCG > 40.000 U.
Recomendaciones
Si te han diagnosticado un saco gestacional alargado o irregular, es fundamental seguir las recomendaciones de tu médico. Esto puede incluir:
- Reposo moderado: Disminuir la actividad física para evitar complicaciones.
- Progesterona: Tomar suplementos de progesterona, según la indicación médica, para apoyar el embarazo.
- Seguimiento ecográfico: Realizar ecografías de control para monitorizar el desarrollo del embrión y el saco gestacional.
Es importante mantener la calma y seguir las indicaciones médicas para aumentar las posibilidades de un embarazo exitoso. La detección temprana y el tratamiento adecuado son clave para superar cualquier complicación que pueda surgir.
